Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA EN EL A.T.  PARA HOY 3 DE Mayo 1 Reyes 6,7 

Salomón edifica el templo

(2 Cr. 3.1–14)

6

1En el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de Israel salieron de Egipto, el cuarto año del principio del reino de Salomón sobre Israel, en el mes de Zif, que es el mes segundo, comenzó él a edificar la casa de Jehová. 2La casa que el rey Salomón edificó a Jehová tenía sesenta codos de largo y veinte de ancho, y treinta codos de alto. 3Y el pórtico delante del templo de la casa tenía veinte codos de largo a lo ancho de la casa, y el ancho delante de la casa era de diez codos. 4E hizo a la casa ventanas anchas por dentro y estrechas por fuera. 5Edificó también junto al muro de la casa aposentos alrededor, contra las paredes de la casa alrededor del templo y del lugar santísimo; e hizo cámaras laterales alrededor. 6El aposento de abajo era de cinco codos de ancho, el de en medio de seis codos de ancho, y el tercero de siete codos de ancho; porque por fuera había hecho disminuciones a la casa alrededor, para no empotrar las vigas en las paredes de la casa.

7Y cuando se edificó la casa, la fabricaron de piedras que traían ya acabadas, de tal manera que cuando la edificaban, ni martillos ni hachas se oyeron en la casa, ni ningún otro instrumento de hierro.

8La puerta del aposento de en medio estaba al lado derecho de la casa; y se subía por una escalera de caracol al de en medio, y del aposento de en medio al tercero. 9Labró, pues, la casa, y la terminó; y la cubrió con artesonados de cedro. 10Edificó asimismo el aposento alrededor de toda la casa, de altura de cinco codos, el cual se apoyaba en la casa con maderas de cedro.

11Y vino palabra de Jehová a Salomón, diciendo: 12Con relación a esta casa que tú edificas, si anduvieres en mis estatutos e hicieres mis decretos, y guardares todos mis mandamientos andando en ellos, yo cumpliré contigo mi palabra que hablé a David tu padre; 13y habitaré en ella en medio de los hijos de Israel, y no dejaré a mi pueblo Israel.

14Así, pues, Salomón labró la casa y la terminó. 15Y cubrió las paredes de la casa con tablas de cedro, revistiéndola de madera por dentro, desde el suelo de la casa hasta las vigas de la techumbre; cubrió también el pavimento con madera de ciprés. 16Asimismo hizo al final de la casa un edificio de veinte codos, de tablas de cedro desde el suelo hasta lo más alto; así hizo en la casa un aposento que es el lugar santísimo. 17La casa, esto es, el templo de adelante, tenía cuarenta codos. 18Y la casa estaba cubierta de cedro por dentro, y tenía entalladuras de calabazas silvestres y de botones de flores. Todo era cedro; ninguna piedra se veía. 19Y adornó el lugar santísimo por dentro en medio de la casa, para poner allí el arca del pacto de Jehová. 20El lugar santísimo estaba en la parte de adentro, el cual tenía veinte codos de largo, veinte de ancho, y veinte de altura; y lo cubrió de oro purísimo; asimismo cubrió de oro el altar de cedro. 21De manera que Salomón cubrió de oro puro la casa por dentro, y cerró la entrada del santuario con cadenas de oro, y lo cubrió de oro. 22Cubrió, pues, de oro toda la casa de arriba abajo, y asimismo cubrió de oro todo el altar que estaba frente al lugar santísimo.

23Hizo también en el lugar santísimo dos querubines de madera de olivo, cada uno de diez codos de altura. 24Una ala del querubín tenía cinco codos, y la otra ala del querubín otros cinco codos; así que había diez codos desde la punta de una ala hasta la punta de la otra. 25Asimismo el otro querubín tenía diez codos; porque ambos querubines eran de un mismo tamaño y de una misma hechura. 26La altura del uno era de diez codos, y asimismo la del otro. 27Puso estos querubines dentro de la casa en el lugar santísimo, los cuales extendían sus alas, de modo que el ala de uno tocaba una pared, y el ala del otro tocaba la otra pared, y las otras dos alas se tocaban la una a la otra en medio de la casa. 28Y cubrió de oro los querubines.

29Y esculpió todas las paredes de la casa alrededor de diversas figuras, de querubines, de palmeras y de botones de flores, por dentro y por fuera. 30Y cubrió de oro el piso de la casa, por dentro y por fuera.

31A la entrada del santuario hizo puertas de madera de olivo; y el umbral y los postes eran de cinco esquinas. 32Las dos puertas eran de madera de olivo; y talló en ellas figuras de querubines, de palmeras y de botones de flores, y las cubrió de oro; cubrió también de oro los querubines y las palmeras.

33Igualmente hizo a la puerta del templo postes cuadrados de madera de olivo. 34Pero las dos puertas eran de madera de ciprés; y las dos hojas de una puerta giraban, y las otras dos hojas de la otra puerta también giraban. 35Y talló en ellas querubines y palmeras y botones de flores, y las cubrió de oro ajustado a las talladuras. 36Y edificó el atrio interior de tres hileras de piedras labradas, y de una hilera de vigas de cedro.

37En el cuarto año, en el mes de Zif, se echaron los cimientos de la casa de Jehová. 38Y en el undécimo año, en el mes de Bul, que es el mes octavo, fue acabada la casa con todas sus dependencias, y con todo lo necesario. La edificó, pues, en siete años.

 Otros edificios de Salomón

7

1Después edificó Salomón su propia casa en trece años, y la terminó toda.

2Asimismo edificó la casa del bosque del Líbano, la cual tenía cien codos de longitud, cincuenta codos de anchura y treinta codos de altura, sobre cuatro hileras de columnas de cedro, con vigas de cedro sobre las columnas. 3Y estaba cubierta de tablas de cedro arriba sobre las vigas, que se apoyaban en cuarenta y cinco columnas; cada hilera tenía quince columnas. 4Y había tres hileras de ventanas, una ventana contra la otra en tres hileras. 5Todas las puertas y los postes eran cuadrados; y unas ventanas estaban frente a las otras en tres hileras.

6También hizo un pórtico de columnas, que tenía cincuenta codos de largo y treinta codos de ancho; y este pórtico estaba delante de las primeras, con sus columnas y maderos correspondientes.

7Hizo asimismo el pórtico del trono en que había de juzgar, el pórtico del juicio, y lo cubrió de cedro del suelo al techo.

8Y la casa en que él moraba, en otro atrio dentro del pórtico, era de obra semejante a ésta. Edificó también Salomón para la hija de Faraón, que había tomado por mujer, una casa de hechura semejante a la del pórtico.

9Todas aquellas obras fueron de piedras costosas, cortadas y ajustadas con sierras según las medidas, así por dentro como por fuera, desde el cimiento hasta los remates, y asimismo por fuera hasta el gran atrio. 10El cimiento era de piedras costosas, piedras grandes, piedras de diez codos y piedras de ocho codos. 11De allí hacia arriba eran también piedras costosas, labradas conforme a sus medidas, y madera de cedro. 12Y en el gran atrio alrededor había tres hileras de piedras labradas, y una hilera de vigas de cedro; y así también el atrio interior de la casa de Jehová, y el atrio de la casa.

 Salomón emplea a Hiram, de Tiro

(2 Cr. 2.13–14; 3.15–17)

13Y envió el rey Salomón, e hizo venir de Tiro a Hiram, 14hijo de una viuda de la tribu de Neftalí. Su padre, que trabajaba en bronce, era de Tiro; e Hiram era lleno de sabiduría, inteligencia y ciencia en toda obra de bronce. Este, pues, vino al rey Salomón, e hizo toda su obra.

15Y vació dos columnas de bronce; la altura de cada una era de dieciocho codos, y rodeaba a una y otra un hilo de doce codos. 16Hizo también dos capiteles de fundición de bronce, para que fuesen puestos sobre las cabezas de las columnas; la altura de un capitel era de cinco codos, y la del otro capitel también de cinco codos. 17Había trenzas a manera de red, y unos cordones a manera de cadenas, para los capiteles que se habían de poner sobre las cabezas de las columnas; siete para cada capitel. 18Hizo también dos hileras de granadas alrededor de la red, para cubrir los capiteles que estaban en las cabezas de las columnas con las granadas; y de la misma forma hizo en el otro capitel. 19Los capiteles que estaban sobre las columnas en el pórtico, tenían forma de lirios, y eran de cuatro codos. 20Tenían también los capiteles de las dos columnas, doscientas granadas en dos hileras alrededor en cada capitel, encima de su globo, el cual estaba rodeado por la red. 21Estas columnas erigió en el pórtico del templo; y cuando hubo alzado la columna del lado derecho, le puso por nombre Jaquín, y alzando la columna del lado izquierdo, llamó su nombre Boaz. 22Y puso en las cabezas de las columnas tallado en forma de lirios, y así se acabó la obra de las columnas.

 Mobiliario del templo

(2 Cr. 4.1—5.1)

23Hizo fundir asimismo un mar de diez codos de un lado al otro, perfectamente redondo; su altura era de cinco codos, y lo ceñía alrededor un cordón de treinta codos. 24Y rodeaban aquel mar por debajo de su borde alrededor unas bolas como calabazas, diez en cada codo, que ceñían el mar alrededor en dos filas, las cuales habían sido fundidas cuando el mar fue fundido. 25Y descansaba sobre doce bueyes; tres miraban al norte, tres miraban al occidente, tres miraban al sur, y tres miraban al oriente; sobre estos se apoyaba el mar, y las ancas de ellos estaban hacia la parte de adentro. 26El grueso del mar era de un palmo menor, y el borde era labrado como el borde de un cáliz o de flor de lis; y cabían en él dos mil batos.

27Hizo también diez basas de bronce, siendo la longitud de cada basa de cuatro codos, y la anchura de cuatro codos, y de tres codos la altura. 28La obra de las basas era esta: tenían unos tableros, los cuales estaban entre molduras; 29y sobre aquellos tableros que estaban entre las molduras, había figuras de leones, de bueyes y de querubines; y sobre las molduras de la basa, así encima como debajo de los leones y de los bueyes, había unas añadiduras de bajo relieve. 30Cada basa tenía cuatro ruedas de bronce, con ejes de bronce, y en sus cuatro esquinas había repisas de fundición que sobresalían de los festones, para venir a quedar debajo de la fuente. 31Y la boca de la fuente entraba un codo en el remate que salía para arriba de la basa; y la boca era redonda, de la misma hechura del remate, y éste de codo y medio. Había también sobre la boca entalladuras con sus tableros, los cuales eran cuadrados, no redondos. 32Las cuatro ruedas estaban debajo de los tableros, y los ejes de las ruedas nacían en la misma basa. La altura de cada rueda era de un codo y medio. 33Y la forma de las ruedas era como la de las ruedas de un carro; sus ejes, sus rayos, sus cubos y sus cinchos, todo era de fundición. 34Asimismo las cuatro repisas de las cuatro esquinas de cada basa; y las repisas eran parte de la misma basa. 35Y en lo alto de la basa había una pieza redonda de medio codo de altura, y encima de la basa sus molduras y tableros, los cuales salían de ella misma. 36E hizo en las tablas de las molduras, y en los tableros, entalladuras de querubines, de leones y de palmeras, con proporción en el espacio de cada una, y alrededor otros adornos. 37De esta forma hizo diez basas, fundidas de una misma manera, de una misma medida y de una misma entalladura.

38Hizo también diez fuentes de bronce; cada fuente contenía cuarenta batos, y cada una era de cuatro codos; y colocó una fuente sobre cada una de las diez basas. 39Y puso cinco basas a la mano derecha de la casa, y las otras cinco a la mano izquierda; y colocó el mar al lado derecho de la casa, al oriente, hacia el sur.

40Asimismo hizo Hiram fuentes, y tenazas, y cuencos. Así terminó toda la obra que hizo a Salomón para la casa de Jehová: 41dos columnas, y los capiteles redondos que estaban en lo alto de las dos columnas; y dos redes que cubrían los dos capiteles redondos que estaban sobre la cabeza de las columnas; 42cuatrocientas granadas para las dos redes, dos hileras de granadas en cada red, para cubrir los dos capiteles redondos que estaban sobre las cabezas de las columnas; 43las diez basas, y las diez fuentes sobre las basas; 44un mar, con doce bueyes debajo del mar; 45y calderos, paletas, cuencos, y todos los utensilios que Hiram hizo al rey Salomón, para la casa de Jehová, de bronce bruñido. 46Todo lo hizo fundir el rey en la llanura del Jordán, en tierra arcillosa, entre Sucot y Saretán. 47Y no inquirió Salomón el peso del bronce de todos los utensilios, por la gran cantidad de ellos.

48Entonces hizo Salomón todos los enseres que pertenecían a la casa de Jehová: un altar de oro, y una mesa también de oro, sobre la cual estaban los panes de la proposición; 49cinco candeleros de oro purísimo a la mano derecha, y otros cinco a la izquierda, frente al lugar santísimo; con las flores, las lámparas y tenazas de oro. 50Asimismo los cántaros, despabiladeras, tazas, cucharillas e incensarios, de oro purísimo; también de oro los quiciales de las puertas de la casa de adentro, del lugar santísimo, y los de las puertas del templo.

51Así se terminó toda la obra que dispuso hacer el rey Salomón para la casa de Jehová. Y metió Salomón lo que David su padre había dedicado, plata, oro y utensilios; y depositó todo en las tesorerías de la casa de Jehová. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T.  PARA HOY 3 DE Mayo Lucas 23: 26 - 49.

Crucifixión y muerte de Jesús

(Mt. 27.32–56; Mr. 15.21–41; Jn. 19.17–30)

26Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús. 27Y le seguía gran multitud del pueblo, y de mujeres que lloraban y hacían lamentación por él. 28Pero Jesús, vuelto hacia ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, sino llorad por vosotras mismas y por vuestros hijos. 29Porque he aquí vendrán días en que dirán: Bienaventuradas las estériles, y los vientres que no concibieron, y los pechos que no criaron. 30Entonces comenzarán a decir a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Cubridnos. 31Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?

32Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos. 33Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 34Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. 35Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. 36Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, 37y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.

39Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 40Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

44Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 45Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. 46Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró. 47Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo. 48Y toda la multitud de los que estaban presentes en este espectáculo, viendo lo que había acontecido, se volvían golpeándose el pecho. 49Pero todos sus conocidos, y las mujeres que le habían seguido desde Galilea, estaban lejos mirando estas cosas. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL A.T.  PARA HOY 3 DE Mayo 1 Reyes 6,7

Capítulo 6

6.1ss Para más información acerca del propósito del templo, véase la nota a 2 Crónicas 5.1ss.

6.3 El pórtico era como un amplio portal.

6.4 Estas ventanas se conocen como triforios (ventanas utilizadas en la construcción de templos). Eran ventanas ubicadas en la parte superior de las paredes para permitir la iluminación del centro del templo.

6.7 En honor a Dios, el templo de Jerusalén fue construido sin el sonido de martillo o de ninguna otra herramienta en el sitio de la construcción. Esto significaba que las piedras debían ser labradas (se las cortaba y daba forma) en la cantera, a muchos kilómetros de distancia. El honor y el respeto del pueblo hacia Dios se extendió a cada aspecto de la construcción de esta casa de adoración. Este detalle se registra no para enseñarnos a construir un templo, sino para hacer evidente la importancia de mostrar cuidado, preocupación, honor y respeto por Dios y su santuario.

6.13 Este versículo resume el propósito principal del templo. Dios prometió que su eterna presencia nunca dejaría el templo mientras se cumpliera una condición: los israelitas tenían que seguir las leyes de Dios. Al saber cuántas leyes tenían que seguir, podemos pensar que esta condición era muy difícil. Pero la situación de los israelitas era muy parecida a la de nosotros en la actualidad. No eran separados de Dios por no poder cumplir con algún punto pequeño de una ley. El perdón era suministrado ampliamente para todos sus pecados, sin importar cuán grandes o pequeños fueran. Cuando lea la historia de los reyes, verá que el quebrantar la ley era el resultado, no la causa, de la separación de Dios. Los reyes abandonaron a Dios en sus corazones primero y luego fracasaron en guardar sus leyes. Cuando cerramos nuestros corazones a Dios, su poder y su presencia pronto nos dejan.


6.14 El concepto del templo de Salomón era más como un palacio para Dios, que un lugar de adoración. Al ser una morada para Dios, era apropiado que fuese adornado y hermoso. Las dimensiones interiores eran pequeñas porque la mayoría de los adoradores se reunían en la parte exterior.

Capítulo 7

7.1 El hecho de que Salomón haya tomado más tiempo en construir su palacio que en construir el templo, no es un comentario sobre sus prioridades. El proyecto de su palacio tomó más tiempo porque era parte de un enorme edificio cívico que incluía barracas y albergue para su harén.

7.14 Hiram era un experto artesano. Salomón sólo escogió a los mejores.

7.23 Este «mar» era un enorme tanque. Diseñado y usado para los lavamientos ceremoniales de los sacerdotes, estaba colocado en el atrio del templo cerca del altar del holocausto. Allí los sacerdotes se lavaban antes de ofrecer los sacrificios o entrar al templo (Éxodo 30.17–21).

7.27-39 Estas «diez basas» eran soportes movibles que sostenían lavatorios utilizados para lavar las diferentes partes de los animales que serían sacrificados. Eran movibles para transportarlo con facilidad al lugar que fuera necesario.

7.40-47 Los artículos de bronce que hizo Hiram se verían muy raros en las iglesias actuales, pero algunos cristianos utilizan otros artículos para realzar los servicios. Los vitrales, cruces, púlpitos, himnarios y mesas de comunión sirven como útiles para la adoración. Si bien los instrumentos de adoración pueden variar, el propósito no deberá cambiar nunca: dar honor y gloria a Dios.


COMENTARIO  LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T.  PARA HOY 3 DE Mayo. Lucas 23: 26 – 49.

23.27-29 Solo Lucas menciona el llanto de las mujeres judías mientras llevaban a Jesús por las calles para su ejecución. Les dijo que no lloraran por Él, sino por ellas mismas. Sabía que solo cuarenta años después los romanos destruirían Jerusalén y el templo.

23.31 Este proverbio es difícil de interpretar. Algunos lo interpretan así: Si Jesús que era inocente (árbol verde) sufrió en manos de los romanos, ¿qué sucederá con los judíos culpables (árbol seco)?

23.32,33 La Calavera, también llamada Gólgota, era quizás una colina que se hallaba en las afueras de Jerusalén junto a un camino principal. Los romanos llevaban a cabo ejecuciones públicas para escarmiento de la gente.

23.32, 33 Cuando los hijos de Zebedeo le preguntaron si podrían tener un lugar de honor junto a Jesús en su Reino, Él les respondió que no sabían lo que pedían (Marcos 10.35–39). Ahora que Jesús se preparaba para inaugurar su Reino mediante la muerte, los lugares a su derecha e izquierda los ocuparon hombres que morían: malhechores. Como Jesús explicó a sus dos discípulos hambrientos de poder, una persona que quiera estar cerca de Él debe estar preparado para sufrir y morir. El camino al Reino es el camino de la cruz.

23.34 Jesús pidió a Dios que perdonara a la gente que le daba muerte: líderes judíos, políticos romanos, soldados y espectadores, y Dios contestó esa oración al abrir el camino de salvación aun para los asesinos de Jesús. El oficial romano y los soldados testigos de la crucifixión dijeron: «Verdaderamente éste era Hijo de Dios» (Mateo 27.54). Pronto muchos sacerdotes se convirtieron a la fe cristiana (Hechos 6.7). Ya que somos pecadores, todos tuvimos parte en la muerte de Cristo. La buena nueva es que Dios es bondadoso, que nos perdonará y nos dará una nueva vida a través de su Hijo.
23.34 Los soldados romanos acostumbraban repartirse las ropas de los malhechores ejecutados. Cuando echaron suertes por las de Jesús, cumplieron la profecía del Salmo 22.18.

23.38 Este letrero pretendía ser irónico. Era obvio que un rey, desnudado y ejecutado en público, había perdido su reino para siempre. Pero Jesús, que trastorna la sabiduría del mundo, iniciaba su Reino. Su muerte y resurrección significarían un golpe mortal al gobierno de Satanás y quedaría establecida su autoridad eterna sobre la tierra. Pocas personas al leer el letrero esa tarde sombría comprendieron su verdadero significado, pero el letrero estaba en lo cierto. No todo estaba perdido. Jesús era el Rey de los judíos, de los gentiles y de todo el universo.


23.39-43 Este hombre a punto de morir, se volvió hacia Jesús en busca de perdón y Él lo aceptó. Esto nos muestra que nuestras obras no nos salvan, pero nuestra fe en Cristo sí. Nunca es demasiado tarde para volvernos a Él. Aun en su miseria, Jesús tuvo misericordia de este malhechor que decidió creer en Él. Nuestras vidas son mucho más útiles y plenas si nos volvemos a Dios a temprana edad, pero incluso los que se arrepienten casi al final estarán con Dios en su paraíso.

23.42, 43 El malhechor moribundo tuvo más fe que los demás seguidores de Jesús juntos. Aunque los discípulos seguían amando a Jesús, sus esperanzas por el Reino comenzaron a desvanecerse. Muchos se apartaron. Como uno de sus seguidores dijo con tristeza dos días más tarde: «Pero nosotros esperábamos que Él era el que había de redimir a Israel» (24.21). El ladrón, por el contrario, miró al hombre que agonizaba junto a Él y dijo: «Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino». Al parecer, el Reino había llegado a su fin. ¡Qué inspiradora es la fe de este hombre que vio la gloria venidera más allá de la ignominia presente!

23.44 Al mediodía, la oscuridad cubrió toda la tierra cerca de tres horas. Parecía que la naturaleza se condolía por la trágica muerte del Hijo de Dios.

23.45 Este hecho tan importante simboliza la obra de Cristo en la cruz. El templo tenía tres partes: los atrios, para toda la gente; el Lugar Santo, donde solo los sacerdotes podían entrar; el Lugar Santísimo donde el sumo sacerdote entraba una sola vez al año para ofrecer sacrificios por los pecados del pueblo. En el Lugar Santísimo se hallaba el arca del pacto y la presencia de Dios en él. El velo que se rasgó era lo que impedía que el Lugar Santísimo estuviera a la vista. Al morir Cristo, desapareció la barrera entre Dios y el hombre. Ahora cada persona puede llegar a Dios directamente mediante Cristo (Hebreos 9.1–14; 10.19–22). Comentarios de la Biblia del diario vivir. RVR 1960.


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