LECTURA DE LA PALABRA EN EL A.T. PARA HOY 20 DE FEBRERO. Números 3, 4,
3
1Estos son los descendientes de Aarón y de Moisés, en el día en que Jehová habló a Moisés en el monte de Sinaí. 2Y estos son los nombres de los hijos de Aarón: Nadab el primogénito, Abiú, Eleazar e Itamar. 3Estos son los nombres de los hijos de Aarón, sacerdotes ungidos, a los cuales consagró para ejercer el sacerdocio. 4Pero Nadab y Abiú murieron delante de Jehová cuando ofrecieron fuego extraño delante de Jehová en el desierto de Sinaí; y no tuvieron hijos; y Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio delante de Aarón su padre.
5Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 6Haz que se acerque la tribu de Leví, y hazla estar delante del sacerdote Aarón, para que le sirvan, 7y desempeñen el encargo de él, y el encargo de toda la congregación delante del tabernáculo de reunión para servir en el ministerio del tabernáculo; 8y guarden todos los utensilios del tabernáculo de reunión, y todo lo encargado a ellos por los hijos de Israel, y ministren en el servicio del tabernáculo. 9Y darás los levitas a Aarón y a sus hijos; le son enteramente dados de entre los hijos de Israel. 10Y constituirás a Aarón y a sus hijos para que ejerzan su sacerdocio; y el extraño que se acercare, morirá.
11Habló además Jehová a Moisés, diciendo: 12He aquí, yo he tomado a los levitas de entre los hijos de Israel en lugar de todos los primogénitos, los primeros nacidos entre los hijos de Israel; serán, pues, míos los levitas. 13Porque mío es todo primogénito; desde el día en que yo hice morir a todos los primogénitos en la tierra de Egipto, santifiqué para mí a todos los primogénitos en Israel, así de hombres como de animales; míos serán. Yo Jehová.
14Y Jehová habló a Moisés en el desierto de Sinaí, diciendo: 15Cuenta los hijos de Leví según las casas de sus padres, por sus familias; contarás todos los varones de un mes arriba. 16Y Moisés los contó conforme a la palabra de Jehová, como le fue mandado. 17Los hijos de Leví fueron estos por sus nombres: Gersón, Coat y Merari. 18Y los nombres de los hijos de Gersón por sus familias son estos: Libni y Simei. 19Los hijos de Coat por sus familias son: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel. 20Y los hijos de Merari por sus familias: Mahli y Musi. Estas son las familias de Leví, según las casas de sus padres.
21De Gersón era la familia de Libni y la de Simei; estas son las familias de Gersón. 22Los contados de ellos conforme a la cuenta de todos los varones de un mes arriba, los contados de ellos fueron siete mil quinientos. 23Las familias de Gersón acamparán a espaldas del tabernáculo, al occidente; 24y el jefe del linaje de los gersonitas, Eliasaf hijo de Lael. 25A cargo de los hijos de Gersón, en el tabernáculo de reunión, estarán el tabernáculo, la tienda y su cubierta, la cortina de la puerta del tabernáculo de reunión, 26las cortinas del atrio, y la cortina de la puerta del atrio, que está junto al tabernáculo y junto al altar alrededor; asimismo sus cuerdas para todo su servicio.
27De Coat eran la familia de los amramitas, la familia de los izharitas, la familia de los hebronitas y la familia de los uzielitas; estas son las familias coatitas. 28El número de todos los varones de un mes arriba era ocho mil seiscientos, que tenían la guarda del santuario. 29Las familias de los hijos de Coat acamparán al lado del tabernáculo, al sur; 30y el jefe del linaje de las familias de Coat, Elizafán hijo de Uziel. 31A cargo de ellos estarán el arca, la mesa, el candelero, los altares, los utensilios del santuario con que ministran, y el velo con todo su servicio. 32Y el principal de los jefes de los levitas será Eleazar hijo del sacerdote Aarón, jefe de los que tienen la guarda del santuario.
33De Merari era la familia de los mahlitas y la familia de los musitas; estas son las familias de Merari. 34Los contados de ellos conforme al número de todos los varones de un mes arriba fueron seis mil doscientos. 35Y el jefe de la casa del linaje de Merari, Zuriel hijo de Abihail; acamparán al lado del tabernáculo, al norte. 36A cargo de los hijos de Merari estará la custodia de las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas, sus basas y todos sus enseres, con todo su servicio; 37y las columnas alrededor del atrio, sus basas, sus estacas y sus cuerdas.
38Los que acamparán delante del tabernáculo al oriente, delante del tabernáculo de reunión al este, serán Moisés y Aarón y sus hijos, teniendo la guarda del santuario en lugar de los hijos de Israel; y el extraño que se acercare, morirá. 39Todos los contados de los levitas, que Moisés y Aarón conforme a la palabra de Jehová contaron por sus familias, todos los varones de un mes arriba, fueron veintidós mil.
Rescate de los primogénitos
40Y Jehová dijo a Moisés: Cuenta todos los primogénitos varones de los hijos de Israel de un mes arriba, y cuéntalos por sus nombres. 41Y tomarás a los levitas para mí en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de todos los primogénitos de los animales de los hijos de Israel. Yo Jehová. 42Contó Moisés, como Jehová le mandó, todos los primogénitos de los hijos de Israel. 43Y todos los primogénitos varones, conforme al número de sus nombres, de un mes arriba, fueron veintidós mil doscientos setenta y tres.
44Luego habló Jehová a Moisés, diciendo: 45Toma los levitas en lugar de todos los primogénitos de los hijos de Israel, y los animales de los levitas en lugar de sus animales; y los levitas serán míos. Yo Jehová. 46Y para el rescate de los doscientos setenta y tres de los primogénitos de los hijos de Israel, que exceden a los levitas, 47tomarás cinco siclos por cabeza; conforme al siclo del santuario los tomarás. El siclo tiene veinte geras. 48Y darás a Aarón y a sus hijos el dinero del rescate de los que exceden. 49Tomó, pues, Moisés el dinero del rescate de los que excedían el número de los redimidos por los levitas, 50y recibió de los primogénitos de los hijos de Israel, en dinero, mil trescientos sesenta y cinco siclos, conforme al siclo del santuario. 51Y Moisés dio el dinero de los rescates a Aarón y a sus hijos, conforme a la palabra de Jehová, según lo que Jehová había mandado a Moisés.
Tareas de los levitas
4
1Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: 2Toma la cuenta de los hijos de Coat de entre los hijos de Leví, por sus familias, según las casas de sus padres, 3de edad de treinta años arriba hasta cincuenta años, todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión. 4El oficio de los hijos de Coat en el tabernáculo de reunión, en el lugar santísimo, será este: 5Cuando haya de mudarse el campamento, vendrán Aarón y sus hijos y desarmarán el velo de la tienda, y cubrirán con él el arca del testimonio; 6y pondrán sobre ella la cubierta de pieles de tejones, y extenderán encima un paño todo de azul, y le pondrán sus varas. 7Sobre la mesa de la proposición extenderán un paño azul, y pondrán sobre ella las escudillas, las cucharas, las copas y los tazones para libar; y el pan continuo estará sobre ella. 8Y extenderán sobre ella un paño carmesí, y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones; y le pondrán sus varas. 9Tomarán un paño azul y cubrirán el candelero del alumbrado, sus lamparillas, sus despabiladeras, sus platillos, y todos sus utensilios del aceite con que se sirve; 10y lo pondrán con todos sus utensilios en una cubierta de pieles de tejones, y lo colocarán sobre unas parihuelas. 11Sobre el altar de oro extenderán un paño azul, y lo cubrirán con la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán sus varas. 12Y tomarán todos los utensilios del servicio de que hacen uso en el santuario, y los pondrán en un paño azul, y los cubrirán con una cubierta de pieles de tejones, y los colocarán sobre unas parihuelas. 13Quitarán la ceniza del altar, y extenderán sobre él un paño de púrpura; 14y pondrán sobre él todos sus instrumentos de que se sirve: las paletas, los garfios, los braseros y los tazones, todos los utensilios del altar; y extenderán sobre él la cubierta de pieles de tejones, y le pondrán además las varas. 15Y cuando acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y todos los utensilios del santuario, cuando haya de mudarse el campamento, vendrán después de ello los hijos de Coat para llevarlos; pero no tocarán cosa santa, no sea que mueran. Estas serán las cargas de los hijos de Coat en el tabernáculo de reunión.
16Pero a cargo de Eleazar hijo del sacerdote Aarón estará el aceite del alumbrado, el incienso aromático, la ofrenda continua y el aceite de la unción; el cargo de todo el tabernáculo y de todo lo que está en él, del santuario y de sus utensilios.
17Habló también Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: 18No haréis que perezca la tribu de las familias de Coat de entre los levitas. 19Para que cuando se acerquen al lugar santísimo vivan, y no mueran, haréis con ellos esto: Aarón y sus hijos vendrán y los pondrán a cada uno en su oficio y en su cargo. 20No entrarán para ver cuando cubran las cosas santas, porque morirán.
21Además habló Jehová a Moisés, diciendo: 22Toma también el número de los hijos de Gersón según las casas de sus padres, por sus familias. 23De edad de treinta años arriba hasta cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión. 24Este será el oficio de las familias de Gersón, para ministrar y para llevar: 25Llevarán las cortinas del tabernáculo, el tabernáculo de reunión, su cubierta, la cubierta de pieles de tejones que está encima de él, la cortina de la puerta del tabernáculo de reunión, 26las cortinas del atrio, la cortina de la puerta del atrio, que está cerca del tabernáculo y cerca del altar alrededor, sus cuerdas, y todos los instrumentos de su servicio y todo lo que será hecho para ellos; así servirán. 27Según la orden de Aarón y de sus hijos será todo el ministerio de los hijos de Gersón en todos sus cargos, y en todo su servicio; y les encomendaréis en guarda todos sus cargos. 28Este es el servicio de las familias de los hijos de Gersón en el tabernáculo de reunión; y el cargo de ellos estará bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
29Contarás los hijos de Merari por sus familias, según las casas de sus padres. 30Desde el de edad de treinta años arriba hasta el de cincuenta años los contarás; todos los que entran en compañía para servir en el tabernáculo de reunión. 31Este será el deber de su cargo para todo su servicio en el tabernáculo de reunión: las tablas del tabernáculo, sus barras, sus columnas y sus basas, 32las columnas del atrio alrededor y sus basas, sus estacas y sus cuerdas, con todos sus instrumentos y todo su servicio; y consignarás por sus nombres todos los utensilios que ellos tienen que transportar. 33Este será el servicio de las familias de los hijos de Merari para todo su ministerio en el tabernáculo de reunión, bajo la dirección de Itamar hijo del sacerdote Aarón.
34Moisés, pues, y Aarón, y los jefes de la congregación, contaron a los hijos de Coat por sus familias y según las casas de sus padres, 35desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años; todos los que entran en compañía para ministrar en el tabernáculo de reunión. 36Y fueron los contados de ellos por sus familias, dos mil setecientos cincuenta. 37Estos fueron los contados de las familias de Coat, todos los que ministran en el tabernáculo de reunión, los cuales contaron Moisés y Aarón, como lo mandó Jehová por medio de Moisés.
38Y los contados de los hijos de Gersón por sus familias, según las casas de sus padres, 39desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía para ministrar en el tabernáculo de reunión; 40los contados de ellos por sus familias, según las casas de sus padres, fueron dos mil seiscientos treinta. 41Estos son los contados de las familias de los hijos de Gersón, todos los que ministran en el tabernáculo de reunión, los cuales contaron Moisés y Aarón por mandato de Jehová.
42Y los contados de las familias de los hijos de Merari, por sus familias, según las casas de sus padres, 43desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entran en compañía para ministrar en el tabernáculo de reunión; 44los contados de ellos, por sus familias, fueron tres mil doscientos. 45Estos fueron los contados de las familias de los hijos de Merari, los cuales contaron Moisés y Aarón, según lo mandó Jehová por medio de Moisés.
46Todos los contados de los levitas que Moisés y Aarón y los jefes de Israel contaron por sus familias, y según las casas de sus padres, 47desde el de edad de treinta años arriba hasta el de edad de cincuenta años, todos los que entraban para ministrar en el servicio y tener cargo de obra en el tabernáculo de reunión, 48los contados de ellos fueron ocho mil quinientos ochenta. 49Como lo mandó Jehová por medio de Moisés fueron contados, cada uno según su oficio y según su cargo; los cuales contó él, como le fue mandado. Amen.
LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T. PARA HOY 20 DE FEBRERO. Marcos 3: 20 – 35.
La blasfemia contra el Espíritu Santo
(Mt. 12.22–32; Lc. 11.14–23)
20Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. 21Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. 22Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. 23Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? 24Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. 25Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. 26Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. 27Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa.
28De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; 29pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. 30Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo.
La madre y los hermanos de Jesús
(Mt. 12.46–50; Lc. 8.19–21)
31Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle. 32Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. 33El les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? 34Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. 35Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre. Amen.
COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL A.T. PARA HOY 20 DE FEBRERO. Números 3, 4
Capítulo 3
3.5–13 En el tiempo de la primera Pascua (Éxodo 13.2), Dios instruyó a cada familia israelita que todo hijo primogénito debía ser consagrado a Él. Eran apartados para asistir a Moisés y a Aarón en el ministerio al pueblo. Sin embargo, esto sólo fue una medida temporal. Aquí Dios escogió a todos los hombres de la tribu de Leví para reemplazar a los hijos primogénitos de todas las tribus israelitas. Estos hombres, llamados levitas, eran apartados para cuidar del tabernáculo y ministrar al pueblo. Todos los sacerdotes debían pertenecer a la tribu de Leví, pero no todos los levitas eran sacerdotes. Los levitas debían cumplir veinticinco años de edad antes de entrar al servicio. Probablemente recibían cinco años de instrucción en el trabajo antes de ser admitidos al servicio pleno a la edad de treinta años. Todos los cristianos pueden ahora acercarse a la presencia de Dios sin temor, ya que el propio Hijo de Dios alienta a sus seguidores para que lo hagan. La culpa del pecado puede ser colocada detrás de nosotros cuando nos damos cuenta de la relación especial que podemos tener con Dios basada en lo que Cristo ha hecho por nosotros.
3.10 Aarón y sus descendientes fueron apartados para el sacerdocio. Hay un tremendo contraste entre el sacerdocio en el Antiguo Testamento y el sacerdocio de Cristo en el Nuevo Testamento. Aarón y su descendencia eran los únicos que podían realizar las tareas de los sacerdotes y acercarse a la morada de Dios. Ahora que Cristo es nuestro Sumo Sacerdote, nuestro mediador ante Dios, todos los que lo seguimos somos también sacerdotes (1 p 2.5, 9). Todos los cristianos pueden ahora acercarse a la presencia de Dios sin temor, ya que el propio Hijo de Dios alienta a sus seguidores a que lo hagan. La culpa del pecado queda atrás cuando tenemos una relación especial con Dios basada en lo que Cristo ha hecho por nosotros.
Capítulo 4
4.2ss Los coatitas, los gersonitas (4.21), y los meratitas (4.29) eran familias de levitas a quienes les eran asignadas tareas especiales en el culto de Israel. Para realizar los trabajos descritos en este capítulo, un levita debía tener entre treinta y cincuenta años de edad. Se esperaba de ellos que cumpliesen sus deberes al detalle según se describe aquí. A decir verdad, la falta de cumplimiento en esto significaba la muerte (4.20). El culto a nuestro santo Dios no debe ser tomado ligeramente.
4.27, 28 Los gersonitas podían recibir instrucciones de cualquier hijo de Aarón, pero exclusivamente eran responsables ante Itamar. Las líneas de autoridad y responsabilidad se comunicaban con claridad a todos. Cuando trabaje con otros, asegúrese de que las líneas de autoridad entre usted y aquellos con los que trabaja queden claramente entendidas. Una buena comunicación construye buenas relaciones.
COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL N.T. PARA HOY 20 DE FEBRERO. Marcos 3: 20 – 35.
3.21 Con las multitudes presionándolo, Jesús ni siquiera tenía tiempo para comer. De ahí que sus amigos y familiares viajaron desde Nazaret para llevarlo a su casa (3.31–32). Pensaban que se había convertido en un fanático religioso. Les preocupaba esta posibilidad, pero no tomaban en cuenta el propósito de su ministerio. Aun sus más allegados fueron lentos en comprender su verdadera identidad.
3.22–27 Los fariseos no podían negar los milagros de Jesús ni su poder sobrenatural. Negaban, sin embargo, que viniera de Dios, porque de aceptarlo habrían tenido que reconocer también que era el Mesías. Y su orgullo no les permitió dar ese paso. Por eso, en un intento por destruir su popularidad entre la gente, lo acusaron de actuar con el poder de Satanás. En la respuesta de Jesús, versículos 23 al 26, vemos que el argumento de estos líderes judíos no tenía ningún sentido (Beelzebú se refiere a Satanás).
3.27 Aunque permite a Satanás actuar en el mundo, Dios sigue en control de todo. Jesús, en su condición de Dios, tiene poder sobre Satanás; puede echar fuera demonios y poner fin a sus terribles obras en la vida de la gente. Un día, Satanás será derrotado para siempre y nunca más volverá a actuar en el mundo (Apocalipsis 20.10).
3.28,29 Algunas veces los cristianos se preguntan si han cometido el pecado de blasfemar contra el Espíritu Santo. Este no es un pecado del cual los cristianos deben preocuparse, pues se trata de una actitud de incredulidad y falta de arrepentimiento. Rechazar a propósito la acción del Espíritu Santo es blasfemia porque es rechazar a Dios mismo. Los dirigentes religiosos acusaron a Jesús de blasfemia, pero irónicamente blasfemaron cuando cara a cara lo acusaron de estar poseído por Satanás.
3.31–35 María era la madre de Jesús (Lucas 1.30, 31) y sus hermanos sin duda eran los hijos que María y José tuvieron después de Jesús (véase también 6.3). Muchos cristianos, sin embargo, creen la antigua tradición según la cual María tuvo un solo hijo. Si esto es verdad, tal vez los «hermanos» de Jesús eran sus primos (en esa época se acostumbraba llamar hermanos a los primos). Hay quienes dan otra alternativa: cuando José se casó era viudo y estos hermanos de Jesús eran hijos del primer matrimonio de José. En ese caso, serían medios hermanos de Jesús (véase Marcos 6.3, 4). Según vemos en el versículo 21, la familia de Jesús no logró entender a plenitud el ministerio de Jesús. Jesús explicó que nuestra familia espiritual establece relaciones que en último término pueden ser más importantes y perdurables que las relaciones formadas en nuestras familias carnales.
3.33-35 La familia de Dios es de brazos abiertos y no excluye a nadie. Aunque Jesús amaba a su madre y a sus hermanos, también amaba a quienes lo amaban. Jesús no hacía acepción de personas, sino que concedía a todos el privilegio de obedecer a Dios y ser parte de su familia. En nuestro mundo, cada vez más computarizado e impersonal, las relaciones afectuosas entre los miembros de la familia de Dios adquieren una mayor importancia. La iglesia puede dar amor y cuidado personal que mucha gente no encuentra en ninguna otra parte. Comentario de la Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. RVR 1960.
