Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 1 DE SEPTIEMBRE. Salmo 148,149,150,

SALMO 148

Exhortación a la creación, para que alabe a Jehová

Aleluya.

1 Alabad a Jehová desde los cielos;

Alabadle en las alturas.

2 Alabadle, vosotros todos sus ángeles;

Alabadle, vosotros todos sus ejércitos.

3 Alabadle, sol y luna;

Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.

4 Alabadle, cielos de los cielos,

Y las aguas que están sobre los cielos.

5 Alaben el nombre de Jehová;

Porque él mandó, y fueron creados.

6 Los hizo ser eternamente y para siempre;

Les puso ley que no será quebrantada.

7 Alabad a Jehová desde la tierra,

Los monstruos marinos y todos los abismos;

8 El fuego y el granizo, la nieve y el vapor,

El viento de tempestad que ejecuta su palabra;

9 Los montes y todos los collados,

El árbol de fruto y todos los cedros;

10 La bestia y todo animal,

Reptiles y volátiles;

11 Los reyes de la tierra y todos los pueblos,

Los príncipes y todos los jueces de la tierra;

12 Los jóvenes y también las doncellas,

Los ancianos y los niños.

13 Alaben el nombre de Jehová,

Porque sólo su nombre es enaltecido.

Su gloria es sobre tierra y cielos.

14 El ha exaltado el poderío de su pueblo;

Alábenle todos sus santos, los hijos de Israel,

El pueblo a él cercano.

Aleluya.


SALMO 149

Exhortación a Israel, para que alabe a Jehová

Aleluya.

1 Cantad a Jehová cántico nuevo;

Su alabanza sea en la congregación de los santos.

2 Alégrese Israel en su Hacedor;

Los hijos de Sion se gocen en su Rey.

3 Alaben su nombre con danza;

Con pandero y arpa a él canten.

4 Porque Jehová tiene contentamiento en su pueblo;

Hermoseará a los humildes con la salvación.

5 Regocíjense los santos por su gloria,

Y canten aun sobre sus camas.

6 Exalten a Dios con sus gargantas,

Y espadas de dos filos en sus manos,

7 Para ejecutar venganza entre las naciones,

Y castigo entre los pueblos;

8 Para aprisionar a sus reyes con grillos,

Y a sus nobles con cadenas de hierro;

9 Para ejecutar en ellos el juicio decretado;

Gloria será esto para todos sus santos.

Aleluya.


SALMO 150

Exhortación a alabar a Dios con instrumentos de música

Aleluya.

1 Alabad a Dios en su santuario;

Alabadle en la magnificencia de su firmamento.

2 Alabadle por sus proezas;

Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.

3 Alabadle a son de bocina;

Alabadle con salterio y arpa.

4 Alabadle con pandero y danza;

Alabadle con cuerdas y flautas.

5 Alabadle con címbalos resonantes;

Alabadle con címbalos de júbilo.

6 Todo lo que respira alabe a JAH.

Aleluya. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 1 DE SEPTIEMBRE. 1 Corintios 11: 17 - 34.

Abusos en la Cena del Señor

17Pero al anunciaros esto que sigue, no os alabo; porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor. 18Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. 19Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados. 20Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. 21Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga. 22Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo.

 Institución de la Cena del Señor

(Mt. 26.26–29; Mr. 14.22–25; Lc. 22.14–20)

23Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; 24y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. 26Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.

 Tomando la Cena indignamente

27De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 28Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. 29Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. 30Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. 31Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; 32mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.

33Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros. 34Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio. Las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 1 DE SEPTIEMBRE. Salmo 148,149,150,

Capítulo 148

148.5-14 Toda la creación es como una sinfonía majestuosa o un gran coro compuesto de muchas partes armoniosas que juntas elevan cánticos de alabanza. Cada una (independiente y aun así parte de un todo) la atrapa y la lleva como marea creciente de la alabanza. Esta es una descripción de cómo los creyentes debemos alabar a Dios: individualmente, pero como parte de un gran coro de creyentes alrededor del mundo. ¿Está cantando bien su parte en el coro de alabanza mundial?

Capítulo 149

149.3-5 A pesar de que la Biblia nos invita a alabar a Dios, a menudo no estamos seguros de cómo lo debemos hacer. Aquí se sugieren diversas formas: danza, voz, instrumentos musicales. Dios se goza con su pueblo. Debemos disfrutar también cuando lo alabamos a Él.

149.6, 7 La espada de dos filos simboliza la integridad del juicio que el Mesías ejecutará cuando regrese a castigar a los malvados (Apocalipsis 1.16).

Capítulo 150

150.3–5 La música y los cánticos eran parte integral de la adoración en el Antiguo Testamento. David introdujo la música en los servicios del tabernáculo y del templo (1 Crónicas 16.4–7). La música debió haber sido fuerte y de regocijo como da muestra la lista de instrumentos y la presencia de coros y directores de canto. La música era también importante en la adoración en el Nuevo Testamento (Efesios 5.19; Colosenses 3.16).

150.6 ¿Cómo pudo haber sido más claro el mensaje? El escritor dice a los individuos que alaben a Dios. Qué forma tan adecuada para terminar un libro de alabanza, con un aliento directo para que usted alabe a Dios también. ¡Recuerde alabarlo todos los días!

150.6 De alguna manera, el libro de los Salmos hace un paralelo con un viaje espiritual a través de la vida. Comienza presentando al lector dos sendas: el camino a la vida y el camino a la muerte. Si elegimos el de Dios a la vida, enfrentaremos tanto bendiciones como problemas, alegrías como dolores, éxitos como obstáculos. Pero en todo el trayecto, Dios está a su lado, guiándolo, alentándolo consolándolo y protegiéndolo. Cuando la vida del justo llega a su fin, se hace muy evidente que ha escogido el buen camino. Saber esto lo hace alabar a Dios por llevarlo en buena dirección y por la seguridad de que pronto entrará en el mundo perfecto que Él tiene guardado para quienes lo han seguido con fidelidad.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 1 DE SEPTIEMBRE. 1 Corintios 11: 17 - 34.

11.17–34 La cena del Señor (11.20) es una representación visible de la muerte de Cristo por nuestros pecados. Nos recuerda la muerte de Cristo y la esperanza gloriosa de su regreso. Nuestra participación fortalece nuestra fe a través de la comunión con Cristo y el compañerismo con otros creyentes. 

11.19 Pablo reconoce que pudieran existir diferencias entre los miembros de la iglesia. Cuando se transforman en divisiones resultan destructivos a la congregación. Aquellos que causan división sólo sirven para destacar a los creyentes genuinos.

11.21,22 Cuando se celebraba la cena del Señor en la iglesia primitiva, esta incluía una fiesta o una cena de compañerismo seguida por la celebración de la comunión. En la iglesia de Corinto llegó a convertirse en un tiempo de glotonería y de beber en exceso mientras otros estaban hambrientos. Incluía muy poco la caridad y el compañerismo. Ciertamente no era una demostración de la unidad y el amor que debe caracterizar a la iglesia, no era tampoco una preparación para la comunión. Pablo condenó estas acciones y recordó a la iglesia el verdadero propósito de la cena del Señor.

11.24, 25 ¿Qué significa la cena del Señor? La iglesia primitiva recordó que Jesús la instituyó en la noche de la Pascua (Lucas 22.13–20). Así como en la Pascua se celebraba la liberación de la esclavitud en Egipto, en la cena del Señor se recuerda la liberación de nuestros pecados por la muerte de Cristo.
Los cristianos tienen varias opciones en cuanto a lo que Cristo quiso decir con las palabras «Este es mi cuerpo»: (1) Algunos creen que el vino y el pan, realmente, vienen a ser el cuerpo y la sangre de Cristo. (2) Otros creen que el pan y el vino permanecen invariables, pero que Cristo está espiritualmente presente en el pan y el vino. (3) Aun otros creen que el pan y el vino simbolizan el cuerpo y la sangre de Cristo. Los cristianos están de acuerdo, sin embargo, que la participación en la cena del Señor es un elemento importante en la fe cristiana y en aquella presencia de Cristo, sin embargo, entendemos que nos fortalece espiritualmente.

11.27-34 Cuando Pablo dice que nadie debe tomar indignamente la cena del Señor, estaba dirigiéndose a los miembros de la iglesia que estaban participando de ella sin pensar en lo que realmente significaba. Todo aquel que actúa así «será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor». En lugar de honrar su sacrificio estaban participando de la culpa de los que habían crucificado a Cristo. En realidad, nadie es digno de participar de la cena del Señor. Todos somos pecadores salvados por gracia. Esta es la razón por la que deberíamos prepararnos para la comunión por medio de una introspección saludable, confesión de pecado y el arreglo de diferencias con otros. Estas acciones removerán las barreras que afectan nuestra relación con Cristo y con otros creyentes. No permita que el reconocimiento de su pecado lo aleje de la comunión, busque ser dirigido a participar en ella.

11.29 «Sin discernir el cuerpo del Señor» significa no entender lo que la cena del Señor representa y no distinguirla de una comida normal. Los que hacen esto se condenan a sí mismos (véase 11.27).

11.30 «Muchos duermen» es otra forma de describir la muerte. Que alguno de ellos muriera puede ser un juicio sobrenatural sobre la iglesia en Corinto. Este tipo de disciplina resalta la seriedad del servicio de comunión. La cena del Señor no debe tomarse con ligereza, este nuevo pacto le costó a Jesús su vida. No es un ritual sin significado, sino un sacramento dado por Cristo para ayudarnos a fortalecer nuestra fe. 

11.34 Las personas deben venir a la santa cena deseando la comunión con otros creyentes y preparados, no para saciarse con una gran cena. «Si alguno tuviere hambre, coma en su casa» significa que podían cenar de antemano y venir a la comunión con sus mentes puestas en el marco adecuado. Comentario de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.


 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 31 DE AGOSTO. Salmo 145,146,147, 

SALMO 145

Alabanza por la bondad y el poder de Dios

Salmo de alabanza; de David. 

1 Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,

Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.

2 Cada día te bendeciré,

Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.

3 Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;

Y su grandeza es inescrutable.

4 Generación a generación celebrará tus obras,

Y anunciará tus poderosos hechos.

5 En la hermosura de la gloria de tu magnificencia,

Y en tus hechos maravillosos meditaré.

6 Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres,

Y yo publicaré tu grandeza.

7 Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad,

Y cantarán tu justicia.

8 Clemente y misericordioso es Jehová,

Lento para la ira, y grande en misericordia.

9 Bueno es Jehová para con todos,

Y sus misericordias sobre todas sus obras.

10 Te alaben, oh Jehová, todas tus obras,

Y tus santos te bendigan.

11 La gloria de tu reino digan,

Y hablen de tu poder,

12 Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos,

Y la gloria de la magnificencia de su reino.

13 Tu reino es reino de todos los siglos,

Y tu señorío en todas las generaciones.

14 Sostiene Jehová a todos los que caen,

Y levanta a todos los oprimidos.

15 Los ojos de todos esperan en ti,

Y tú les das su comida a su tiempo.

16 Abres tu mano,

Y colmas de bendición a todo ser viviente.

17 Justo es Jehová en todos sus caminos,

Y misericordioso en todas sus obras.

18 Cercano está Jehová a todos los que le invocan,

A todos los que le invocan de veras.

19 Cumplirá el deseo de los que le temen;

Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.

20 Jehová guarda a todos los que le aman,

Mas destruirá a todos los impíos.

21 La alabanza de Jehová proclamará mi boca;

Y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre.


SALMO 146

Alabanza por la justicia de Dios

Aleluya.

1 Alaba, oh alma mía, a Jehová.

2 Alabaré a Jehová en mi vida;

Cantaré salmos a mi Dios mientras viva.

3 No confiéis en los príncipes,

Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación.

4 Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra;

En ese mismo día perecen sus pensamientos.

5 Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob,

Cuya esperanza está en Jehová su Dios,

6 El cual hizo los cielos y la tierra,

El mar, y todo lo que en ellos hay;

Que guarda verdad para siempre,

7 Que hace justicia a los agraviados,

Que da pan a los hambrientos.

Jehová liberta a los cautivos;

8 Jehová abre los ojos a los ciegos;

Jehová levanta a los caídos;

Jehová ama a los justos.

9 Jehová guarda a los extranjeros;

Al huérfano y a la viuda sostiene,

Y el camino de los impíos trastorna.

10 Reinará Jehová para siempre;

Tu Dios, oh Sion, de generación en generación.

Aleluya.


SALMO 147

Alabanza por el favor de Dios hacia Jerusalén

1 Alabad a JAH,

Porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios;

Porque suave y hermosa es la alabanza.

2 Jehová edifica a Jerusalén;

A los desterrados de Israel recogerá.

3 El sana a los quebrantados de corazón,

Y venda sus heridas.

4 El cuenta el número de las estrellas;

A todas ellas llama por sus nombres.

5 Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder;

Y su entendimiento es infinito.

6 Jehová exalta a los humildes,

Y humilla a los impíos hasta la tierra.

7 Cantad a Jehová con alabanza,

Cantad con arpa a nuestro Dios.

8 El es quien cubre de nubes los cielos,

El que prepara la lluvia para la tierra,

El que hace a los montes producir hierba.

9 El da a la bestia su mantenimiento,

Y a los hijos de los cuervos que claman.

10 No se deleita en la fuerza del caballo,

Ni se complace en la agilidad del hombre.

11 Se complace Jehová en los que le temen,

Y en los que esperan en su misericordia.

12 Alaba a Jehová, Jerusalén;

Alaba a tu Dios, oh Sion.

13 Porque fortificó los cerrojos de tus puertas;

Bendijo a tus hijos dentro de ti.

14 El da en tu territorio la paz;

Te hará saciar con lo mejor del trigo.

15 El envía su palabra a la tierra;

Velozmente corre su palabra.

16 Da la nieve como lana,

Y derrama la escarcha como ceniza.

17 Echa su hielo como pedazos;

Ante su frío, ¿quién resistirá?

18 Enviará su palabra, y los derretirá;

Soplará su viento, y fluirán las aguas.

19 Ha manifestado sus palabras a Jacob,

Sus estatutos y sus juicios a Israel.

20 No ha hecho así con ninguna otra de las naciones;

Y en cuanto a sus juicios, no los conocieron.

Aleluya. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 31 DE AGOSTO.1Corintios 11: 1-16.

Capitulo 11

1Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo.

 Atavío de las mujeres

2Os alabo, hermanos, porque en todo os acordáis de mí, y retenéis las instrucciones tal como os las entregué. 3Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo. 4Todo varón que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta su cabeza. 5Pero toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta su cabeza; porque lo mismo es que si se hubiese rapado. 6Porque si la mujer no se cubre, que se corte también el cabello; y si le es vergonzoso a la mujer cortarse el cabello o raparse, que se cubra. 7Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón. 8Porque el varón no procede de la mujer, sino la mujer del varón, 9y tampoco el varón fue creado por causa de la mujer, sino la mujer por causa del varón. 10Por lo cual la mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles. 11Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; 12porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer; pero todo procede de Dios. 13Juzgad vosotros mismos: ¿Es propio que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? 14La naturaleza misma ¿no os enseña que al varón le es deshonroso dejarse crecer el cabello? 15Por el contrario, a la mujer dejarse crecer el cabello le es honroso; porque en lugar de velo le es dado el cabello. 16Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios. Amen. Rv


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 31 DE AGOSTO. Salmo 145,146,147. 

Capítulo 145

145.14 En ocasiones, nuestras cargas parecen algo más de lo que podemos soportar y nos preguntamos cómo podremos continuar. El salmista pasaba por esta sombría encrucijada del camino de la vida y señala hacia Dios, el único capaz de llevar todas nuestras cargas. Dios puede llevar nuestras cargas insoportables porque: (1) su grandeza es inescrutable (145.3); (2) lleva a cabo grandes obras a través de muchas generaciones (145.4); (3) está lleno de gloriosa magnificencia (145.5); (4) sus hechos son maravillosos y estupendos (145.6); (5) es justo (145.7); (6) es clemente, misericordioso y paciente (145.8, 9); (7) gobierna sobre un reino de todos los siglos (145.13); (8) es fuente para todas nuestras necesidades diarias (145.15, 16); (9) es justo en todos sus caminos y está lleno de misericordia (145.17); (10) permanece cerca de los que le invocan (145.18); (11) oye nuestro clamor y nos salva (145.19, 20). Si a usted le agobia una carga y siente que está a punto de caer, vuélvase a Dios y pídale ayuda. Él está listo para levantarlo y llevar su carga.

Capítulo 146

146–150 Estos últimos cinco salmos están llenos de alabanzas. Cada uno comienza con «Alabad a Jehová» y termina con «Aleluya». Nos muestran dónde, por qué y cómo alabar a Dios. ¿Qué hace la alabanza? (1) Saca de nuestra mente los problemas y reveses y la enfoca en Dios. (2) Nos lleva de una meditación individual a una adoración colectiva. (3) Nos permite considerar y apreciar el carácter de Dios. (4) Encauza nuestra perspectiva de lo terrenal a lo celestial.

146.3–8 El salmista describe al hombre como un salvador inadecuado, una falsa esperanza, aun los príncipes no pueden liberar (146.3). Dios es la esperanza y ayuda del necesitado. En Lucas 4.18–21 y 7.21.23, Jesús afirmó su interés por el pobre y el afligido. Él no separa las necesidades sociales y espirituales de las personas, sino que atiende a las dos. Mientras Dios, no el gobierno, es la esperanza de los necesitados, nosotros somos sus instrumentos para ayudar aquí en la tierra.

146.9 Los planes de Dios trastornan «el camino de los impíos» porque sus valores son opuestos al de la sociedad. Jesús lo demostró cuando proclamó que «muchos primeros serán postreros, y postreros, primeros» (Mateo 19.30), y que «el que pierda su vida por causa de mí, la hallará» (Mateo 16.25). No se sorprenda cuando otros no comprendan sus valores cristianos, pero no se rinda a los de ellos.

Capítulo 147

147.5 A veces nos sentimos como si no nos entendiéramos a nosotros mismos: qué queremos, cómo nos sentimos, en qué andamos mal o qué debemos hacer al respecto. Pero el entendimiento de Dios es ilimitado y por lo tanto Él nos comprende por completo. Si se siente confundido y no se entiende a sí mismo, recuerde que Dios lo comprende perfectamente. Deje de pensar en sí mismo y piense en Dios. Esfuércese para ser cada vez más como Él. Mientras más aprenda de Dios y de sus caminos, mejor se entenderá.

147.10,11 Gastamos mucho esfuerzo tratando de perfeccionar nuestras habilidades o de incrementar nuestra fuerza. No hay nada malo en ello, es más, nuestros dones pueden usarse para glorificar a Dios. Pero cuando usamos nuestras habilidades sin considerar a Dios, son entonces de muy poco valor. Es nuestro temor (reverencia) y confianza lo que Dios desea. Cuando Él los tenga, usará nuestras habilidades y fuerzas de formas mucho más grandiosas de lo que nos podamos imaginar.

147.19, 20 La nación de Israel (los descendientes de Jacob) era especial para Dios debido a que a través de su pueblo Él envió las leyes y también envió a su Hijo, Jesucristo. Ahora, cualquier individuo que sigue a Dios es igualmente especial. En efecto, la Biblia dice que la verdadera nación de Israel no es un pueblo específico ni un lugar geográfico, sino una comunidad de todos los que creen y obedecen a Dios (véase Gálatas 3.28, 29).


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 29 DE AGOSTO. 1Corintios 11: 1-16.

Capítulo 11

11.1 ¿Por qué dice Pablo: «Sigan mi ejemplo»? Él no era arrogante, no se creía una persona sin pecado. En este momento, los creyentes en Corinto no sabían mucho acerca de la vida y el ministerio de Cristo. Pablo no podía decirles que imitaran a Cristo porque los evangelios todavía no habían sido escritos, por lo tanto no tenían idea de cómo era Jesús. La mejor manera de guiar a estos nuevos cristianos era mostrándoles a un Cristo en quien confiaran (véanse también Gálatas 4.12; Filipenses 3.17; 1 Tesalonicenses 1.6; 2.14; 2 Tesalonicenses 3.7, 9). Pablo estuvo en Corinto casi dos años y pudo establecer una relación de confianza con muchas de estas personas. 

11.2ss En esta sección la preocupación principal de Pablo es la irreverencia en la adoración. Debemos leer esta parte tomando en cuenta la situación que se vivía en Corinto. El asunto de usar velo o cubrir la cabeza, a pesar de parecer sin importancia, llegó a ser un problema muy serio porque el trasfondo cultural estaba en conflicto. Las judías siempre cubrían sus cabezas en la adoración. Una mujer que no cubriera su cabeza en público reflejaba que había perdido su moral. Por otro lado, las griegas no acostumbraban cubrir sus cabezas para la adoración.
En esta carta Pablo ya se había ocupado de las divisiones en la iglesia y de los desórdenes. Ambos temas estaban involucrados en todo eso. La solución de Pablo viene de su deseo de que exista unidad entre los miembros de la iglesia y que se rinda un culto apropiado. Aceptó la soberanía de Dios en la creación de reglas para todo tipo de relaciones.

11.2-16 Esta sección enfoca una actitud hacia la adoración, no tiene que ver con el matrimonio o el papel de las mujeres en la iglesia. Aunque las instrucciones específicas de Pablo pudieran ser culturales (las mujeres usando velo en la adoración), los principios tras sus instrucciones específicas son eternos, e incluyen el respeto por el cónyuge, la reverencia y actitud apropiada en la adoración, y un enfoque de vida dependiente de Dios. Si hace algo que ofenda fácilmente a otros miembros y pueda dividir la iglesia, entonces cambie su forma de promover la unidad en ella. Por eso Pablo les dijo a las mujeres que no se cubrían la cabeza que lo hicieran, no porque fuera un mandato de las Escrituras, sino porque libraba a la iglesia de dividirse en cuanto a un asunto insignificante que sólo servía para apartar la mente de la gente de Cristo.

11.3 En la frase «el varón es la cabeza de la mujer», cabeza no se usa para indicar control o supremacía, sino «la fuente de». Debido a que el hombre fue creado primero, la mujer deriva su existencia del hombre, como el hombre de Cristo y Cristo de Dios. Evidentemente Pablo estaba corrigiendo algunos excesos que las mujeres casadas corintias estaban requiriendo.

11.3 Sumisión es el elemento clave para el funcionamiento sin asperezas de todo negocio, gobierno o familia. Dios ordenó la sumisión en ciertas relaciones para prevenir el caos. Es esencial comprender que sumisión no es rendición, privación o apatía. Tampoco significa inferioridad, porque Dios creó a todas las personas a su imagen y semejanza y todas tienen el mismo valor. Sumisión es dedicación mutua y cooperación.

Dios llama a la sumisión a todos por igual. No hizo al hombre superior, facilitó las cosas para que el hombre y la mujer trabajaran juntos. Jesucristo que es igual con el Padre, se sometió para llevar adelante el plan de salvación. De igual modo, en la forma como el hombre se somete a Dios, la esposa debiera someterse a su esposo por el bien de su matrimonio y su familia. Sumisión entre iguales es sumisión voluntaria, no forzada. Servimos a Dios en estas relaciones actuando con sumisión a otros en nuestra iglesia, a nuestro cónyuge y a nuestras autoridades.

11.9-11 Dios ha creado grados de autoridad a fin de que su creación funcionara normalmente, sin embargo deben existir grados de autoridad, aun en el matrimonio, no deben existir grados de superioridad. Dios creó hombres y mujeres con características únicas y complementarias. Un sexo no es mejor que el otro. No debemos permitir que el asunto de la autoridad y la sumisión se convierta en una arma para destruir la unidad matrimonial. En cambio, debemos usar nuestros dones únicos para fortalecer nuestros matrimonios y glorificar a Dios.

11.10 «La mujer debe tener señal de autoridad sobre su cabeza, por causa de los ángeles» puede significar que la mujer debería cubrir su cabello como una señal de que está bajo la autoridad de un hombre. Este es un factor que los ángeles tanto entienden como observan en la alabanza cristiana. 

11.14,15 Pablo, al referirse a cubrirse la cabeza y al largo del cabello, dice que los creyentes debieran actuar de tal manera que honren la cultura a la que pertenecen. En muchas culturas el cabello largo en los hombres es apropiado y masculino. En Corinto, se consideraba como un signo de prostitución masculina en los templos paganos. Y las mujeres con el cabello corto eran consideradas prostitutas. Pablo está diciendo que en la cultura corintia las mujeres deberían tener sus cabellos largos. Si para la mujer tener el cabello corto era signo de prostitución, significaba que una con el cabello así tendría mayor dificultad para presentar un testimonio creíble en favor de Cristo. Pablo no está diciendo que debiéramos adoptar todas las prácticas de nuestra cultura, sino que deberíamos evitar apariencias y conducta que nos aparten de nuestra meta, que es ofrecer un testimonio creíble de Cristo, y demostrar nuestra fe cristiana. Comentario de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.