LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 24 DE AGOSTO. Salmo 120,121,122,123,
SALMO 120
Plegaria ante el peligro de la lengua engañosa
Cántico gradual.
1 A Jehová clamé estando en angustia,
Y él me respondió.
2 Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso,
Y de la lengua fraudulenta.
3 ¿Qué te dará, o qué te aprovechará,
Oh lengua engañosa?
4 Agudas saetas de valiente,
Con brasas de enebro.
5 ¡Ay de mí, que moro en Mesec,
Y habito entre las tiendas de Cedar!
6 Mucho tiempo ha morado mi alma
Con los que aborrecen la paz.
7 Yo soy pacífico;
Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.
SALMO 121
Jehová es tu guardador
Cántico gradual.
1 Alzaré mis ojos a los montes;
¿De dónde vendrá mi socorro?
2 Mi socorro viene de Jehová,
Que hizo los cielos y la tierra.
3 No dará tu pie al resbaladero,
Ni se dormirá el que te guarda.
4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá
El que guarda a Israel.
5 Jehová es tu guardador;
Jehová es tu sombra a tu mano derecha.
6 El sol no te fatigará de día,
Ni la luna de noche.
7 Jehová te guardará de todo mal;
El guardará tu alma.
8 Jehová guardará tu salida y tu entrada
Desde ahora y para siempre.
SALMO 122
Oración por la paz de Jerusalén
Cántico gradual; de David.
1 Yo me alegré con los que me decían:
A la casa de Jehová iremos.
2 Nuestros pies estuvieron
Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.
3 Jerusalén, que se ha edificado
Como una ciudad que está bien unida entre sí.
4 Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH,
Conforme al testimonio dado a Israel,
Para alabar el nombre de Jehová.
5 Porque allá están las sillas del juicio,
Los tronos de la casa de David.
6 Pedid por la paz de Jerusalén;
Sean prosperados los que te aman.
7 Sea la paz dentro de tus muros,
Y el descanso dentro de tus palacios.
8 Por amor de mis hermanos y mis compañeros
Diré yo: La paz sea contigo.
9 Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios
Buscaré tu bien.
SALMO 123
Plegaria pidiendo misericordia
Cántico gradual.
1 A ti alcé mis ojos,
A ti que habitas en los cielos.
2 He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores,
Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora,
Así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios,
Hasta que tenga misericordia de nosotros.
3 Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros,
Porque estamos muy hastiados de menosprecio.
4 Hastiada está nuestra alma
Del escarnio de los que están en holgura,
Y del menosprecio de los soberbios. Amen.
LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 24 DE AGOSTO.1Corintios 6
Litigios delante de los incrédulos
Capitulo 6
1¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? 2¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? 3¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? 4Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? 5Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, 6sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos?
7Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? 8Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos.
9¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.
Glorificad a Dios en vuestro cuerpo
12Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. 13Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. 14Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder. 15¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. 16¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 18Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. Amen. Rv.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 24 DE AGOSTO. Salmo 120,121,122,123,
Capítulo 120
120–134 A los Salmos 120–134 se les llama «salmos de los peregrinos» o «cánticos graduales» (literalmente ascensos). Los cantaban los que viajaban y, por lo tanto, subían al templo para las festividades anuales. Cada salmo es un «paso» a través del viaje. El Salmo 120 comienza con la marcha desde una tierra distante en un medio hostil. El Salmo 122 describe a los peregrinos que llegan a Jerusalén, y el resto de los salmos se refieren al templo y mencionan varias características de Dios.
120.5,6 Mesec era una nación ubicada al norte, lejos de Israel, y Cedar era una nación hacia el sudeste. Ambas se conocían como guerreras y bárbaras. Debido a que el salmista no podía estar en ambos lugares a la vez, quizás se refería a esas naciones como para decir que se sentía lejos de casa y rodeado de paganos.
120.7 Hacer la paz no es siempre popular. Algunos prefieren pelear por lo que creen. La gloria de la batalla es la esperanza de ganar, pero alguien debe perder. La gloria de hacer la paz es que puede producir realmente dos ganadores. Hacer la paz es el camino de Dios, así que debemos intentar, con esmero y oración, ser pacificadores.
Capítulo 121
121.1ss Este cántico expresa la seguridad y la esperanza en la protección de Dios de día y de noche. Él no solo hizo los montes, sino también los cielos y la tierra. Nunca debemos confiar en un poder menor al de Dios. Él no solo es Todopoderoso, sino también vela por nosotros. Nada lo desvía ni disuade. Estamos seguros. Nunca dejaremos de necesitar el incansable cuidado de Dios sobre nuestras vidas.
Capítulo 122
122.1 Asistir a la casa de Dios puede ser un trabajo rutinario o una delicia. Para el salmista era una delicia. Como peregrino de una de las tres grandes fiestas religiosas, se regocijaba en alabar a Dios en su casa, junto a su pueblo. Quizás si hemos pecado o si se ha enfriado nuestro amor por Dios, la adoración nos resulte un trabajo rutinario. Pero si estamos cerca de Él y disfrutamos de su presencia, necesitaremos adorarlo y alabarlo. La actitud hacia Dios determinará nuestro punto de vista en cuanto a la adoración.
122.5 Las «sillas del juicio» son las cortes de justicia en las puertas de la ciudad. En los tiempos bíblicos, los ancianos de una ciudad se sentaban para oír casos y administrar justicia en la puerta de la ciudad (Rut 4.1, 2). A veces el mismo rey se sentaba allí para reunirse con sus súbditos y tomar decisiones legales (2 Samuel 19.8). También se llevaban a cabo discursos y profecías (Nehemías 8.1; Jeremías 17.19, 20).
122.6-9 El salmista no oraba para su propia paz ni su prosperidad, sino por sus conciudadanos de Jerusalén. Esta es una oración de intercesión, una oración que se hace a favor de otros. Muy a menudo oramos por las necesidades y deseos nuestros cuando deberíamos interceder por los demás. ¿Intercederá hoy por alguien en necesidad?
122.6-9 La paz buscada en estos versículos es mucho más que la simple ausencia de conflictos. Sugiere también plenitud, salud, justicia, prosperidad y protección. El mundo no puede ofrecer esta paz. La verdadera paz proviene de la fe en Dios debido a que solo Él personifica todas las características de la paz. Para encontrar la paz mental y la paz con otros, debe encontrar la paz de Dios.
Capítulo 123
123.1ss El salmista levantó sus ojos a Dios, observándolo y esperando que enviara su misericordia. Mientras más esperó, más clamó a Dios porque sabía que el mal y la soberbia no ofrecen ninguna ayuda, solo menosprecian a Dios.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 24 DE AGOSTO. 1Corintios 6
Capítulo 6
6.1–6 En el capítulo 5 Pablo explica qué hacer con una inmoralidad pública en la congregación. En el capítulo 6 se ocupa de cómo la congregación debiera actuar cuando se presenten problemas de menor importancia entre los creyentes. La sociedad ha fijado un sistema legal por medio del cual los desacuerdos puedan ser resueltos en cortes. Pero Pablo dice que los litigios entre cristianos no debieran ser juzgados en las cortes seculares. Como cristianos tenemos al Espíritu Santo y la mente de Cristo; entonces ¿cómo podemos acudir a aquellos que no poseen la sabiduría de Dios? Con todo lo que se nos ha dado como creyentes, y el poder que poseeremos en el futuro para juzgar al mundo y a los ángeles, debiéramos solucionar nuestras diferencias entre nosotros. Los santos son los creyentes. Véanse Juan 5.22 y Apocalipsis 3.21 para profundizar más acerca de juzgar al mundo. El juicio de los ángeles se menciona en 2 Pedro 2.4 y Judas 6.
6.6–8 ¿Por qué Pablo dijo que los cristianos no deberían llevar sus desacuerdos ante las cortes del mundo? (1) Si el juez y el jurado no son cristianos, manifestarán insensibilidad a los valores cristianos. (2) La razón por la que se va a la corte es con frecuencia la venganza, lo que no debiera ser el motivo en un cristiano. (3) Los pleitos dan una mala imagen a la iglesia, motivando que los incrédulos pongan su atención en sus problemas antes que en su propósito.
6.9–11 Aquí Pablo describe las características de los incrédulos. Él no da a entender que los idólatras, adúlteros, afeminados, los que se echan con varones, ladrones, avaros, borrachos, maldicientes o estafadores estén automática e irrevocablemente excluidos del cielo. Los cristianos vienen de toda clase de trasfondos, incluidos algunos de los mencionados. Aún pueden estar luchando con los deseos malignos, pero no deben continuar con estas prácticas. En el 6.11, Pablo establece con claridad que aun aquellos que pecan en las formas dichas pueden lograr que sus vidas sean cambiadas por Cristo. Sin embargo, aquellos que dicen ser cristianos y persisten en estas prácticas, sin remordimiento, no heredarán el reino de Dios. Tales personas necesitan examinarse para ver si realmente creyeron en Cristo.
6.9-11 En una sociedad permisiva es fácil que los cristianos pasen por alto o toleren algunas conductas inmorales (avaricia, borrachera, etc.), mientras no resisten otras (homosexualidad, hurto). No debemos participar en el pecado o condonarlo en ninguna manera, ni podemos ser selectivos acerca de qué condenar y qué perdonar. Permanecer al margen del pecado «aceptable» en forma general es dificultoso, pero no es más difícil para nosotros de lo que lo fue para los corintios. Dios espera que sus seguidores en cualquier edad mantengan normas elevadas.
6.11 Pablo enfatiza la acción de Dios en hacer de los creyentes un nuevo pueblo. Los tres aspectos del trabajo de Dios son parte de nuestra salvación: nuestros pecados fueron lavados, fuimos apartados para un uso especial («santificados») y fuimos declarados no culpables («justificados») por nuestros pecados.
6.12 Aparentemente la iglesia citaba con frecuencia «todo me es lícito» y lo usaba en forma errónea. Algunos cristianos en Corinto se excusaban de sus pecados al decir que (1) Cristo había perdonado sus pecados y que poseían libertad completa para vivir como quisieran, o (2) Lo que hacían no estaba prohibido estrictamente por las Escrituras. Pablo contestó a estas excusas. (1) El hecho de que Cristo perdonara los pecados, no nos da libertad para hacer lo que sabemos que está mal. El Nuevo Testamento prohíbe de manera específica muchos pecados (véase 6.9, 10) que originalmente estaban prohibidos en el Antiguo Testamento (véanse Romanos 12.9–21; 13.8–10). (2) Algunas acciones no son pecaminosas en sí mismas, pero no son apropiadas porque pueden llegar a controlar nuestras vidas y apartarnos de Dios. (3) Cualquier cosa que hagamos y que hiera antes que ser de ayuda a otros es incorrecta.
6.12,13 Muchas de las religiones del mundo piensan que el alma es importante y que el cuerpo no lo es, y el cristianismo algunas veces ha sido influenciado por ellas. En verdad, sin embargo, el cristianismo es una religión muy física. Adoramos a un Dios que ha creado un mundo físico y manifestó que era bueno. Nos prometió una tierra nueva en la que la gente será transformada en su vida física, no una nube color de rosa donde almas incorpóreas escuchan música de arpas. El corazón del cristianismo es la historia de Dios mismo tomando carne y sangre y viniendo a vivir con nosotros, para ofrecer sanidad física como también restauración espiritual.
Como humanos, a semejanza de Adán, somos una combinación de polvo y espíritu. Así como nuestras vidas espirituales afectan nuestros cuerpos, de igual manera nuestras vidas físicas afectan nuestras almas. No podemos cometer pecado con nuestros cuerpos sin dañar nuestras almas, porque nuestros cuerpos y almas están unidas inseparablemente. En la tierra nueva tendremos cuerpos resucitados que no podrán ser corrompidos por el pecado. Luego podremos disfrutar totalmente nuestra salvación.
6.13 La inmoralidad sexual es una tentación que siempre está ante nosotros. En las películas y en la televisión, el sexo fuera del matrimonio es tratado como normal, aun hasta deseable, que forma parte de la vida, mientras que el matrimonio es mostrado con frecuencia como confinado y triste. Inclusive podemos ser mal vistos por otros si aparentamos pureza. Pero Dios no pasa por alto o prohíbe el pecado sexual por ser difícil. Él sabe que tiene poder para destruirnos física y espiritualmente. Nadie debería menospreciar el poder del pecado sexual. Ha destruido incontables vidas y desecho familias, comunidades y aun naciones. Dios quiere protegernos del daño que podemos causarnos a nosotros mismos y a otros, por eso promete llenarnos (nuestra soledad, nuestros deseos) con Él mismo.
6.15-17 Esta enseñanza acerca del pecado sexual y la prostitución fue importante especialmente para la iglesia en Corinto porque el templo de la diosa Afrodita estaba en su ciudad. Empleaba a más de mil prostitutas como sacerdotisas y el sexo formaba parte del ritual de adoración. Pablo es claro al decir que los cristianos deben apartarse del pecado sexual, aunque sea aceptable y popular en nuestra cultura.
6.19,20 ¿Qué quiere decir Pablo cuando manifiesta que nuestros cuerpos pertenecen a Dios? Muchos dicen que tienen el derecho de hacer con sus cuerpos lo que quieran. Aunque piensen que eso es libertad, no son sino esclavos de sus deseos. Cuando decidimos seguir a Cristo, el Espíritu Santo viene a nuestras vidas y vive en nosotros. Por lo tanto, dejamos de ser dueños de nuestros cuerpos. «Comprados por precio» se refiere a un esclavo que ha sido comprado en una subasta. Si usted vive en un edificio ajeno, procura no violar las normas establecidas en dicho lugar. Como su cuerpo pertenece a Cristo, no debe violar sus normas en su diario vivir. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir.
