Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 23 DE AGOSTO. SALMO 119: 105 – 176


Nun

105 Lámpara es a mis pies tu palabra,

Y lumbrera a mi camino.

106 Juré y ratifiqué

Que guardaré tus justos juicios.

107 Afligido estoy en gran manera;

Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.

108 Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca,

Y me enseñes tus juicios.

109 Mi vida está de continuo en peligro,

Mas no me he olvidado de tu ley.

110 Me pusieron lazo los impíos,

Pero yo no me desvié de tus mandamientos.

111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre,

Porque son el gozo de mi corazón.

112 Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos

De continuo, hasta el fin.


Sámec

113 Aborrezco a los hombres hipócritas;

Mas amo tu ley.

114 Mi escondedero y mi escudo eres tú;

En tu palabra he esperado.

115 Apartaos de mí, malignos,

Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.

116 Susténtame conforme a tu palabra, y viviré;

Y no quede yo avergonzado de mi esperanza.

117 Sosténme, y seré salvo,

Y me regocijaré siempre en tus estatutos.

118 Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos,

Porque su astucia es falsedad.

119 Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra;

Por tanto, yo he amado tus testimonios.

120 Mi carne se ha estremecido por temor de ti,

Y de tus juicios tengo miedo.


Ayin

121 Juicio y justicia he hecho;

No me abandones a mis opresores.

122 Afianza a tu siervo para bien;

No permitas que los soberbios me opriman.

123 Mis ojos desfallecieron por tu salvación,

Y por la palabra de tu justicia.

124 Haz con tu siervo según tu misericordia,

Y enséñame tus estatutos.

125 Tu siervo soy yo, dame entendimiento

Para conocer tus testimonios.

126 Tiempo es de actuar, oh Jehová,

Porque han invalidado tu ley.

127 Por eso he amado tus mandamientos

Más que el oro, y más que oro muy puro.

128 Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas,

Y aborrecí todo camino de mentira.


Pe

129 Maravillosos son tus testimonios;

Por tanto, los ha guardado mi alma.

130 La exposición de tus palabras alumbra;

Hace entender a los simples.

131 Mi boca abrí y suspiré,

Porque deseaba tus mandamientos.

132 Mírame, y ten misericordia de mí,

Como acostumbras con los que aman tu nombre.

133 Ordena mis pasos con tu palabra,

Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

134 Líbrame de la violencia de los hombres,

Y guardaré tus mandamientos.

135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo,

Y enséñame tus estatutos.

136 Ríos de agua descendieron de mis ojos,

Porque no guardaban tu ley.


Tsade

137 Justo eres tú, oh Jehová,

Y rectos tus juicios.

138 Tus testimonios, que has recomendado,

Son rectos y muy fieles.

139 Mi celo me ha consumido,

Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.

140 Sumamente pura es tu palabra,

Y la ama tu siervo.

141 Pequeño soy yo, y desechado,

Mas no me he olvidado de tus mandamientos.

142 Tu justicia es justicia eterna,

Y tu ley la verdad.

143 Aflicción y angustia se han apoderado de mí,

Mas tus mandamientos fueron mi delicia.

144 Justicia eterna son tus testimonios;

Dame entendimiento, y viviré.


Cof

145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová,

Y guardaré tus estatutos.

146 A ti clamé; sálvame,

Y guardaré tus testimonios.

147 Me anticipé al alba, y clamé;

Esperé en tu palabra.

148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche,

Para meditar en tus mandatos.

149 Oye mi voz conforme a tu misericordia;

Oh Jehová, vivifícame conforme a tu juicio.

150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen;

Se alejaron de tu ley.

151 Cercano estás tú, oh Jehová,

Y todos tus mandamientos son verdad.

152 Hace ya mucho que he entendido tus testimonios,

Que para siempre los has establecido.


Resh

153 Mira mi aflicción, y líbrame,

Porque de tu ley no me he olvidado.

154 Defiende mi causa, y redímeme;

Vivifícame con tu palabra.

155 Lejos está de los impíos la salvación,

Porque no buscan tus estatutos.

156 Muchas son tus misericordias, oh Jehová;

Vivifícame conforme a tus juicios.

157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos,

Mas de tus testimonios no me he apartado.

158 Veía a los prevaricadores, y me disgustaba,

Porque no guardaban tus palabras.

159 Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos;

Vivifícame conforme a tu misericordia.

160 La suma de tu palabra es verdad,

Y eterno es todo juicio de tu justicia.


Sin

161 Príncipes me han perseguido sin causa,

Pero mi corazón tuvo temor de tus palabras.

162 Me regocijo en tu palabra

Como el que halla muchos despojos.

163 La mentira aborrezco y abomino;

Tu ley amo.

164 Siete veces al día te alabo

A causa de tus justos juicios.

165 Mucha paz tienen los que aman tu ley,

Y no hay para ellos tropiezo.

166 Tu salvación he esperado, oh Jehová,

Y tus mandamientos he puesto por obra.

167 Mi alma ha guardado tus testimonios,

Y los he amado en gran manera.

168 He guardado tus mandamientos y tus testimonios,

Porque todos mis caminos están delante de ti.


Tau

169 Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová;

Dame entendimiento conforme a tu palabra.

170 Llegue mi oración delante de ti;

Líbrame conforme a tu dicho.

171 Mis labios rebosarán alabanza

Cuando me enseñes tus estatutos.

172 Hablará mi lengua tus dichos,

Porque todos tus mandamientos son justicia.

173 Esté tu mano pronta para socorrerme,

Porque tus mandamientos he escogido.

174 He deseado tu salvación, oh Jehová,

Y tu ley es mi delicia.

175 Viva mi alma y te alabe,

Y tus juicios me ayuden.

176 Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo,

Porque no me he olvidado de tus mandamientos. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 23 DE AGOSTO.1Corintios 5

Un caso de inmoralidad juzgado

Capítulo 5

1De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. 2Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?

3Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 4En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 5el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

6No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? 7Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. 8Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.

9Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; 10no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. 12Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? 13Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 23 DE AGOSTO.


119.105 Es obvio que si caminamos en la noche en medio del bosque necesitaremos una luz que nos impida tropezar con las raíces de algún árbol o caer en algunos hoyos. En esta vida, andamos a través de un bosque oscuro de maldad. No obstante, la Biblia puede ser la luz que nos muestre el camino hacia adelante para así no tropezar al caminar. Nos revela las raíces enredadas de filosofías y falsos valores. Estudie la Biblia para que pueda ver su camino con la suficiente claridad y así permanecer en la senda correcta.

119.113 Los hipócritas no pueden decidirse entre lo bueno y lo malo. Cuando se tiene que obedecer a Dios, no existen términos medios, usted debe decidirse: le obedece o no. Hace lo que Él quiere o hace lo que usted quiere. Decídase a obedecer a Dios y a decir junto con el salmista: «Amo tu ley».

119.125 El salmista le pide a Dios entendimiento. La fe cobra vida cuando aplicamos las Escrituras a las tareas y preocupaciones diarias. Necesitamos entendimiento para discernir y también el deseo de aplicar las Escrituras donde necesitamos ayuda. La Biblia es como una medicina: solo actúa cuando la aplicamos en las áreas afectadas. Cuando lea la Biblia, esté alerta para las lecciones, mandamientos o ejemplos que puede poner en práctica.

119.160 Una de las características de Dios es la veracidad. Personifica la verdad perfecta y, por lo tanto, su Palabra no puede mentir. Es verdadera y confiable para guiarnos y ayudarnos (véase Juan 17.14–17). La Biblia es completamente verdadera y digna de confianza.

119.165 La sociedad moderna anhela paz mental. Aquí tenemos una instrucción muy clara de cómo llevarlo a cabo en la vida. Si amamos a Dios y obedecemos sus leyes, tendremos «mucha paz». Confíe en Dios. Él es el único que está por encima de las presiones diarias de la vida y nos da seguridad total.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 23 DE AGOSTO. 1cor 5



Capítulo 5

5.1ss La iglesia debe disciplinar el pecado flagrante entre sus miembros; esas actitudes, pasadas por alto, pueden polarizar y paralizar a la iglesia. La corrección, sin embargo, no debe ser vengativa. En cambio, debe proveer una cura. Había un pecado específico en la iglesia de Corinto, pero los creyentes rehusaron enfrentarlo. En este caso, un hombre tenía una relación con su madre (o madrastra) y los miembros de la iglesia procuraban pasarla por alto. Pablo les dijo que tenían la responsabilidad de mantener las normas de moralidad halladas en la Palabra de Dios. Dios nos dice que no juzguemos a otros, pero también nos dice que no toleremos pecados flagrantes que se oponen a su santidad y que tienen una influencia peligrosa en las vidas de los otros creyentes (5.6).

5.5 «Entregado a Satanás» significa excluirlo de la comunión de los creyentes. Sin el apoyo espiritual de los creyentes quedaría solo con su pecado y Satanás, y quizá este vacío, motivaría en él arrepentimiento. «Para destrucción de la carne» manifiesta el deseo de que la experiencia lo pueda llevar a Dios y destruya su naturaleza pecaminosa con el arrepentimiento. Carne puede significar su cuerpo físico. Esta traducción puede sugerir que Satanás lo afligiría en lo físico para que en definitiva esto lo volviera a Dios. Expulsar a una persona de la iglesia debería ser el último recurso en la acción disciplinaria. No debe ser aplicada como un acto de venganza sino con amor, así como cuando los padres castigan a sus hijos para corregirlos y restaurarlos. La iglesia tiene como responsabilidad ayudar al ofensor, no herirlo, motivando que se arrepienta de sus pecados y regrese a la comunión de la iglesia.

5.6 Pablo escribía a los que querían ignorar este problema de la iglesia, sin considerar que permitir un pecado conocido en la iglesia afecta a todos sus miembros. Él no esperaba que todos estuvieran sin pecado. Todos los creyentes tienen dificultad con el pecado a diario. Más bien, estaba refiriéndose a los que pecan deliberadamente, sin sentir culpa alguna ni se arrepienten. Este tipo de pecado no puede ser tolerado en la iglesia porque afecta a los demás. Tenemos una responsabilidad con los otros creyentes. Los pecados conocidos, dejados sin corregir, confunden y dividen a la congregación. Al mismo tiempo que los creyentes debieran animarse, orar y edificarse mutuamente, deben también ser intolerantes con el pecado cuando atenta contra la salud espiritual de la iglesia.

5.7, 8 Cuando los hebreos se prepararon para su éxodo de la esclavitud en Egipto, fueron instruidos para preparar pan sin levadura porque no tenían tiempo para que la masa se leudara. Como la levadura también es un símbolo de pecado, fueron instruidos a sacar toda levadura de sus hogares (Éxodo 12.15; 13.7). Cristo es nuestro cordero pascual, el sacrificio perfecto por nuestros pecados. Debido a que nos libró de la esclavitud del pecado, no tenemos que hacer nada con el pecado del pasado («la vieja levadura»).

5.9 Pablo se refería a una carta anterior dirigida a la iglesia en Corinto, conocida como la epístola extraviada ya que no fue preservada.

5.10, 11 Pablo aclara que no debemos apartarnos de los no creyentes, de otra manera no podríamos cumplir con la misión que Cristo nos encomendó relacionada con la salvación (Mateo 28.18–20). Pero debemos mantener distancia con las personas que dicen ser cristianas, y son indulgentes con pecados explícitamente prohibidos en las Escrituras y que luego racionalizan sus acciones. Al pecar, la persona hiere a otros por los cuales Cristo también murió, y opaca la imagen de Dios en la persona misma. Una iglesia que incluye a esta clase de individuos difícilmente podrá ser luz del mundo. Está distorsionando la imagen de Cristo que se presenta al mundo. Los líderes de la congregación deben estar prontos a corregir en amor para salvaguardar la unidad espiritual.

5.12 La Biblia nos dice firmemente que no debemos criticar a otros con el chisme o emitiendo juicios temerarios. Al mismo tiempo, debemos juzgar y enfrentar al pecado que puede dañar a otros. Las instrucciones de Pablo no deben ser usadas para solucionar asuntos sin importancia o como venganza; no deben ser aplicadas a problemas individuales entre creyentes. Estos versículos son instrucciones para tratar problemas de pecado público en la iglesia con el que manifiesta ser cristiana y peca sin remordimiento. La responsabilidad de la iglesia es confrontar y disciplinar a tal persona en amor. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.