LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 16 DE SEPTIEMBRE, Proverbios 30,31,
Las palabras de Agur
30
1Palabras de Agur, hijo de Jaqué; la profecía que dijo el varón a Itiel, a Itiel y a Ucal.
2 Ciertamente más rudo soy yo que ninguno,
Ni tengo entendimiento de hombre.
3 Yo ni aprendí sabiduría,
Ni conozco la ciencia del Santo.
4 ¿Quién subió al cielo, y descendió?
¿Quién encerró los vientos en sus puños?
¿Quién ató las aguas en un paño?
¿Quién afirmó todos los términos de la tierra?
¿Cuál es su nombre, y el nombre de su hijo, si sabes?
5 Toda palabra de Dios es limpia;
El es escudo a los que en él esperan.
6 No añadas a sus palabras, para que no te reprenda,
Y seas hallado mentiroso.
7 Dos cosas te he demandado;
No me las niegues antes que muera:
8 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí;
No me des pobreza ni riquezas;
Manténme del pan necesario;
9 No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová?
O que siendo pobre, hurte,
Y blasfeme el nombre de mi Dios.
10 No acuses al siervo ante su señor,
No sea que te maldiga, y lleves el castigo.
11 Hay generación que maldice a su padre
Y a su madre no bendice.
12 Hay generación limpia en su propia opinión,
Si bien no se ha limpiado de su inmundicia.
13 Hay generación cuyos ojos son altivos
Y cuyos párpados están levantados en alto.
14 Hay generación cuyos dientes son espadas, y sus muelas cuchillos,
Para devorar a los pobres de la tierra, y a los menesterosos de entre los hombres.
15 La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡dame!
Tres cosas hay que nunca se sacian;
Aun la cuarta nunca dice: ¡Basta!
16 El Seol, la matriz estéril,
La tierra que no se sacia de aguas,
Y el fuego que jamás dice: ¡Basta!
17 El ojo que escarnece a su padre
Y menosprecia la enseñanza de la madre,
Los cuervos de la cañada lo saquen,
Y lo devoren los hijos del águila.
18 Tres cosas me son ocultas;
Aun tampoco sé la cuarta:
19 El rastro del águila en el aire;
El rastro de la culebra sobre la peña;
El rastro de la nave en medio del mar;
Y el rastro del hombre en la doncella.
20 El proceder de la mujer adúltera es así:
Come, y limpia su boca
Y dice: No he hecho maldad.
21 Por tres cosas se alborota la tierra,
Y la cuarta ella no puede sufrir:
22 Por el siervo cuando reina;
Por el necio cuando se sacia de pan;
23 Por la mujer odiada cuando se casa;
Y por la sierva cuando hereda a su señora.
24 Cuatro cosas son de las más pequeñas de la tierra,
Y las mismas son más sabias que los sabios:
25 Las hormigas, pueblo no fuerte,
Y en el verano preparan su comida;
26 Los conejos, pueblo nada esforzado,
Y ponen su casa en la piedra;
27 Las langostas, que no tienen rey,
Y salen todas por cuadrillas;
28 La araña que atrapas con la mano,
Y está en palacios de rey.
29 Tres cosas hay de hermoso andar,
Y la cuarta pasea muy bien:
30 El león, fuerte entre todos los animales,
Que no vuelve atrás por nada;
31 El ceñido de lomos; asimismo el macho cabrío;
Y el rey, a quien nadie resiste.
32 Si neciamente has procurado enaltecerte,
O si has pensado hacer mal,
Pon el dedo sobre tu boca.
33 Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla,
Y el que recio se suena las narices sacará sangre;
Y el que provoca la ira causará contienda.
Exhortación a un rey
31
1Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.
2 ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre?
¿Y qué, hijo de mis deseos?
3 No des a las mujeres tu fuerza,
Ni tus caminos a lo que destruye a los reyes.
4 No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino,
Ni de los príncipes la sidra;
5 No sea que bebiendo olviden la ley,
Y perviertan el derecho de todos los afligidos.
6 Dad la sidra al desfallecido,
Y el vino a los de amargado ánimo.
7 Beban, y olvídense de su necesidad,
Y de su miseria no se acuerden más.
8 Abre tu boca por el mudo
En el juicio de todos los desvalidos.
9 Abre tu boca, juzga con justicia,
Y defiende la causa del pobre y del menesteroso.
Elogio de la mujer virtuosa
10 Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?
Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
11 El corazón de su marido está en ella confiado,
Y no carecerá de ganancias.
12 Le da ella bien y no mal
Todos los días de su vida.
13 Busca lana y lino,
Y con voluntad trabaja con sus manos.
14 Es como nave de mercader;
Trae su pan de lejos.
15 Se levanta aun de noche
Y da comida a su familia
Y ración a sus criadas.
16 Considera la heredad, y la compra,
Y planta viña del fruto de sus manos.
17 Ciñe de fuerza sus lomos,
Y esfuerza sus brazos.
18 Ve que van bien sus negocios;
Su lámpara no se apaga de noche.
19 Aplica su mano al huso,
Y sus manos a la rueca.
20 Alarga su mano al pobre,
Y extiende sus manos al menesteroso.
21 No tiene temor de la nieve por su familia,
Porque toda su familia está vestida de ropas dobles.
22 Ella se hace tapices;
De lino fino y púrpura es su vestido.
23 Su marido es conocido en las puertas,
Cuando se sienta con los ancianos de la tierra.
24 Hace telas, y vende,
Y da cintas al mercader.
25 Fuerza y honor son su vestidura;
Y se ríe de lo por venir.
26 Abre su boca con sabiduría,
Y la ley de clemencia está en su lengua.
27 Considera los caminos de su casa,
Y no come el pan de balde.
28 Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada;
Y su marido también la alaba:
29 Muchas mujeres hicieron el bien;
Mas tú sobrepasas a todas.
30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura;
La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
31 Dadle del fruto de sus manos,
Y alábenla en las puertas sus hechos. Amen.
LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 16 DE Septiembre, 2Corintios 8.
La ofrenda para los santos
8
1Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia; 2que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad. 3Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas, 4pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos. 5Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios; 6de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de gracia. 7Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia.
8No hablo como quien manda, sino para poner a prueba, por medio de la diligencia de otros, también la sinceridad del amor vuestro. 9Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos. 10Y en esto doy mi consejo; porque esto os conviene a vosotros, que comenzasteis antes, no sólo a hacerlo, sino también a quererlo, desde el año pasado. 11Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis. 12Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene. 13Porque no digo esto para que haya para otros holgura, y para vosotros estrechez, 14sino para que en este tiempo, con igualdad, la abundancia vuestra supla la escasez de ellos, para que también la abundancia de ellos supla la necesidad vuestra, para que haya igualdad, 15como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más, y el que poco, no tuvo menos.
16Pero gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma solicitud por vosotros. 17Pues a la verdad recibió la exhortación; pero estando también muy solícito, por su propia voluntad partió para ir a vosotros. 18Y enviamos juntamente con él al hermano cuya alabanza en el evangelio se oye por todas las iglesias; 19y no sólo esto, sino que también fue designado por las iglesias como compañero de nuestra peregrinación para llevar este donativo, que es administrado por nosotros para gloria del Señor mismo, y para demostrar vuestra buena voluntad; 20evitando que nadie nos censure en cuanto a esta ofrenda abundante que administramos, 21procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres. 22Enviamos también con ellos a nuestro hermano, cuya diligencia hemos comprobado repetidas veces en muchas cosas, y ahora mucho más diligente por la mucha confianza que tiene en vosotros. 23En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador para con vosotros; y en cuanto a nuestros hermanos, son mensajeros de las iglesias, y gloria de Cristo. 24Mostrad, pues, para con ellos ante las iglesias la prueba de vuestro amor, y de nuestro gloriarnos respecto de vosotros. Amen. Rv.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 16 DE SEPTIEMBRE, Proverbios 30,31,
Capítulo 30
30.1 El origen de estas palabras no es claro. No se sabe nada acerca de Agur excepto que fue un maestro sabio, procedente del reino de Lemuel.
30.2–4 Debido a que Dios es infinito, ciertos aspectos de su naturaleza seguirán siempre en el misterio. Compare estas preguntas con las preguntas que Dios le hizo a Job (Job 38–41).
30.4 Algunos eruditos piensan que el hijo se refiere al Hijo de Dios, el que luego tomó forma de hombre como Mesías, quien antes de la fundación del mundo participó en la creación. Colosenses 1.16, 17 enseña que el mundo se creó a través de Cristo.
30.7–9 Poseer mucho dinero quizás resulte peligroso, pero también tener muy poco. Ser pobre puede, en efecto, ser peligroso tanto para la salud espiritual como la física. Por otro lado, ser rico no es la respuesta. Como Jesús lo señaló, los ricos tienen problemas para entrar en el Reino de Dios (Mateo 19.23, 24). Al igual que Pablo, podemos aprender a cómo vivir en escasez y en abundancia (Filipenses 4.12), pero nuestras vidas tienen una mejor oportunidad para llegar a ser más eficaces si no tenemos ni «pobreza ni riqueza».
30.13 Esta frase se refiere a la gente orgullosa y altiva que miran a los demás con desdén. Los versículos 11–14 contienen varias descripciones del altivo.
30.15ss «Tres cosas[...] aun la cuarta» es una forma poética de decir que la lista no está completa. El escritor de estos proverbios observa al mundo con sumo interés. Los versículos 15–30 son una invitación para mirar la naturaleza desde la perspectiva de un observador sagaz.
30.24-28 Las hormigas nos enseñan mucho acerca de la preparación; los conejos acerca de la construcción sabia; las langostas acerca de la cooperación y el orden; y las arañas acerca de la intrepidez.
Capítulo 31
31.1 No se sabe nada acerca de Lemuel excepto que fue un rey que recibió enseñanzas sabias de su madre. Su nombre significa «dedicado a Dios». Algunos creen que tanto Lemuel como Agur eran del reino de Masa, en Arabia del norte.
31.4-7 La embriaguez puede ser comprensible entre moribundos y con gran dolor, pero es inexcusable para los líderes nacionales. El alcohol nubla la mente y puede llevar a la injusticia y a malas decisiones. Los líderes tienen cosas mejores que hacer que anestesiarse con alcohol.
31.10-31 Proverbios tiene mucho que decir acerca de las mujeres. Qué oportuno que el libro termine con una ilustración de una mujer de carácter firme, gran sabiduría, muchas habilidades y una gran compasión.
Algunas personas tienen la idea errónea de que la mujer ideal en la Biblia es retraída, servil y completamente casera. ¡No es así! Esta mujer es una excelente esposa y madre. Es además fabricante, importadora, administradora, corredora de bienes raíces, granjera, costurera, tapicera y comerciante. Sin embargo, su fortaleza y dignidad no provienen de sus sorprendentes logros. Son el resultado de que teme a Dios. Ya que en nuestra sociedad la apariencia física cuenta demasiado, puede sorprendernos que esto nunca se mencione en esta descripción. Su atractivo proviene totalmente de su carácter.
La mujer descrita en este capítulo tiene habilidades sobresalientes. La posición social de su familia es alta. Es más, tal vez no se refiera a una mujer, sino una descripción de la mujer ideal. No la vea como un modelo que se debe imitar en cada detalle. ¡Sus días no son lo bastante largos para hacer todo lo que ella hace! En cambio, véala como una inspiración para ser todo lo que usted pueda ser. No podemos ser igual a ella, pero podemos aprender de su laboriosidad, integridad e ingenio.
31.19 El huso y la rueca son dos implementos usados en la hilandería manual.
31.31 El libro de Proverbios comienza con el mandamiento de temer a Jehová (1.7) y termina con una descripción de una mujer que lleva a cabo este mandamiento. Sus cualidades se mencionan a través del libro: trabajo arduo, temor de Dios, respeto por su cónyuge, previsión, aliento, interés por los demás, preocupación por el pobre, sabiduría en el manejo del dinero. Estas cualidades, cuando se acoplan con el temor de Dios, llevan al gozo, éxito, honor y dignidad. El libro de Proverbios es muy práctico para nuestros días debido a que nos muestra cómo podemos llegar a ser sabios, tomar buenas decisiones y vivir de acuerdo con el ideal de Dios.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 16 DE Septiembre, 2Corintios 8.
Capítulo 8
8.1ss Pablo, al escribir desde Macedonia, esperaba que las noticias de la generosidad de estas iglesias animaran a los creyentes de Corinto y los estimularan para solucionar sus problemas y para unirse en hermandad.
8.2-5 Durante su tercer viaje misionero, Pablo fue recolectando dinero para los creyentes pobres de Jerusalén. Las iglesias en Macedonia —Filipos, Tesalónica y Berea— dieron dinero a pesar de ser también pobres, y dieron mucho más de lo que Pablo esperaba. Era una dádiva con sacrificio, eran pobres pero querían ayudar. Lo sobresaliente del dar no radica en la cantidad sino en el porqué y en el cómo damos. Dios no quiere dádivas que se den de mala gana. En vez de eso, quiere que demos como lo hicieron estas iglesias: como una dedicación a Cristo, amor por los creyentes, la alegría de ayudar a aquellos que están en necesidad y porque era correcto hacerlo. ¿Cuánto se parece su medida de dar a la de las iglesias en Macedonia?
8.3-6 El Reino de Dios se extiende a través de la preocupación y el ahínco de los creyentes, en su afán de ayudar a otros. Aquí vemos a varias iglesias uniéndose para ayudar a las otras, más allá de su propio círculo de amigos y de su propia ciudad. Explore las maneras en que podría relacionar su ministerio más allá de su ciudad, sea por medio de su congregación o a través de alguna organización cristiana. Al unirse con otros creyentes para llevar a cabo la obra de Dios, usted fortalece la unidad y contribuye a que el reino crezca.
8.7,8 Los creyentes corintios sobresalieron en todo: tuvieron fe, buena predicación (palabra), mucho conocimiento, mucha solicitud, mucho amor. Pablo quería además que fueran líderes en ofrendar. Dar es una respuesta natural del amor. Pablo no les ordenó a los corintios que dieran, sino que los desafió a probar que su amor era sincero. Cuando usted ama a alguien, quiere darle su tiempo y su atención, así como suplir sus necesidades. Si se niega a hacerlo, su amor pudiera no ser tan genuino como dice.
8.9 No hay evidencia de que Jesús fuera más pobre que muchos palestinos del primer siglo, más aún, Él se hizo pobre al ceder sus derechos como Dios y convertirse en un ser humano. En su encarnación, Dios voluntariamente se convierte en hombre: una persona totalmente humana, Jesús de Nazaret. Como hombre, estuvo sujeto a espacio, tiempo y a todas las demás limitaciones humanas. No perdió su poder eterno al convertirse en hombre, sino que puso a un lado su gloria y sus derechos. En respuesta a la voluntad del Padre, limitó su poder y conocimiento. Cristo se convirtió en «pobre» cuando se hizo humano, porque abandonó muchas cosas. Sin embargo, con ello nos hizo «ricos» porque nosotros recibimos salvación y vida eterna.
Lo que hizo la humanidad de Jesús única fue su libertad del pecado. En su completa humanidad, podemos ver cada aspecto del carácter de Dios expresado en términos humanos. La encarnación se explica con mayor amplitud en los siguientes pasajes bíblicos: Juan 1.1–14; Romanos 1.2–5; Filipenses 2.6–11; 1 Timoteo 3.16, Hebreos 2.14; 1 Juan 1.1–3.
8.10–15 La iglesia en Corinto tenía dinero, y aparentemente habían planeado recolectarlo para la iglesia de Jerusalén un año antes (véase también 9.2). Pablo la desafió a seguir sus planes. Cuatro principios emergen aquí: (1) su disposición para dar con alegría es más importante que la cantidad que dé; (2) usted debe esforzarse por cumplir con sus compromisos financieros; (3) si da a otras personas que están en necesidad, ellas a su vez lo harán cuando usted esté en necesidad; (4) debiera dar como una respuesta a Cristo, no por lo que pudiera recibir como recompensa. La manera en que usted da refleja su devoción a Cristo.
8.12 ¿Cómo decide usted la cantidad que debe dar? ¿Qué acerca de las diferencias en los recursos financieros que tienen los cristianos? Pablo da a la iglesia en Corinto varios principios a seguir: (1) cada persona debe cumplir con las promesas que hizo (8.10, 11; 9.3); (2) cada persona debe dar tanto como le sea posible (8.12; 9.6); (3) cada persona debe determinar la cantidad que debe dar (9.7); y (4) cada persona debe dar en proporción a lo que Dios le ha dado (9.10). Dios nos da de modo que podamos dar a otros.
8.12 Pablo dice que debemos dar de lo que tenemos, no de lo que no tenemos. La ofrenda sacrificial debe ser responsable. Pablo quiere que los creyentes den con generosidad, pero no al extremo que los que dependen de los dadores (por ejemplo, su familia) no tengan sus necesidades básicas cubiertas. Dé hasta que le duela, pero no hasta que le duela a su familia y/o parientes que necesitan de su apoyo económico.
8.18-21 Otro «hermano» viajó con Pablo y Tito, un hombre que fue elegido por las iglesias para llevar también la importante ofrenda a Jerusalén. Pablo explica que al viajar juntos no podría caber lugar a sospechas en cuanto al uso del dinero. La gente que envió Pablo estaba bien recomendada. La iglesia no tuvo que preocuparse de que los portadores usaran mal el dinero. Comentario de la Biblia del Diario Vivir.Rv 1960.
