LECTURA DE LA PALABRA EN EL A.T. PARA HOY 28 DE Mayo 1 Crónicas 23,24,25
Distribución y deberes de los levitas
23
1Siendo, pues, David ya viejo y lleno de días, hizo a Salomón su hijo rey sobre Israel.
2Y juntando a todos los principales de Israel, y a los sacerdotes y levitas, 3fueron contados los levitas de treinta años arriba; y fue el número de ellos por sus cabezas, contados uno por uno, treinta y ocho mil. 4De éstos, veinticuatro mil para dirigir la obra de la casa de Jehová, y seis mil para gobernadores y jueces. 5Además, cuatro mil porteros, y cuatro mil para alabar a Jehová, dijo David, con los instrumentos que he hecho para tributar alabanzas. 6Y los repartió David en grupos conforme a los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.
7Los hijos de Gersón: Laadán y Simei. 8Los hijos de Laadán, tres: Jehiel el primero, después Zetam y Joel. 9Los hijos de Simei, tres: Selomit, Haziel y Harán. Estos fueron los jefes de las familias de Laadán. 10Y los hijos de Simei: Jahat, Zina, Jeús y Bería. Estos cuatro fueron los hijos de Simei. 11Jahat era el primero, y Zina el segundo; pero Jeús y Bería no tuvieron muchos hijos, por lo cual fueron contados como una familia.
12Los hijos de Coat: Amram, Izhar, Hebrón y Uziel, ellos cuatro. 13Los hijos de Amram: Aarón y Moisés. Y Aarón fue apartado para ser dedicado a las cosas más santas, él y sus hijos para siempre, para que quemasen incienso delante de Jehová, y le ministrasen y bendijesen en su nombre, para siempre. 14Y los hijos de Moisés varón de Dios fueron contados en la tribu de Leví. 15Los hijos de Moisés fueron Gersón y Eliezer. 16Hijo de Gersón fue Sebuel el jefe. 17E hijo de Eliezer fue Rehabías el jefe. Y Eliezer no tuvo otros hijos; mas los hijos de Rehabías fueron muchos. 18Hijo de Izhar fue Selomit el jefe. 19Los hijos de Hebrón: Jerías el jefe, Amarías el segundo, Jahaziel el tercero, y Jecamán el cuarto. 20Los hijos de Uziel: Micaía el jefe, e Isías el segundo.
21Los hijos de Merari: Mahli y Musi. Los hijos de Mahli: Eleazar y Cis. 22Y murió Eleazar sin hijos; pero tuvo hijas, y los hijos de Cis, sus parientes, las tomaron por mujeres. 23Los hijos de Musi: Mahli, Edar y Jeremot, ellos tres.
24Estos son los hijos de Leví en las familias de sus padres, jefes de familias según el censo de ellos, contados por sus nombres, por sus cabezas, de veinte años arriba, los cuales trabajaban en el ministerio de la casa de Jehová. 25Porque David dijo: Jehová Dios de Israel ha dado paz a su pueblo Israel, y él habitará en Jerusalén para siempre. 26Y también los levitas no tendrán que llevar más el tabernáculo y todos los utensilios para su ministerio. 27Así que, conforme a las postreras palabras de David, se hizo la cuenta de los hijos de Leví de veinte años arriba. 28Y estaban bajo las órdenes de los hijos de Aarón para ministrar en la casa de Jehová, en los atrios, en las cámaras, y en la purificación de toda cosa santificada, y en la demás obra del ministerio de la casa de Dios. 29Asimismo para los panes de la proposición, para la flor de harina para el sacrificio, para las hojuelas sin levadura, para lo preparado en sartén, para lo tostado, y para toda medida y cuenta; 30y para asistir cada mañana todos los días a dar gracias y tributar alabanzas a Jehová, y asimismo por la tarde; 31y para ofrecer todos los holocaustos a Jehová los días de reposo,* lunas nuevas y fiestas solemnes, según su número y de acuerdo con su rito, continuamente delante de Jehová; 32y para que tuviesen la guarda del tabernáculo de reunión, y la guarda del santuario, bajo las órdenes de los hijos de Aarón sus hermanos, en el ministerio de la casa de Jehová.
24
1También los hijos de Aarón fueron distribuidos en grupos. Los hijos de Aarón: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. 2Mas como Nadab y Abiú murieron antes que su padre, y no tuvieron hijos, Eleazar e Itamar ejercieron el sacerdocio. 3Y David, con Sadoc de los hijos de Eleazar, y Ahimelec de los hijos de Itamar, los repartió por sus turnos en el ministerio. 4Y de los hijos de Eleazar había más varones principales que de los hijos de Itamar; y los repartieron así: De los hijos de Eleazar, dieciséis cabezas de casas paternas; y de los hijos de Itamar, por sus casas paternas, ocho. 5Los repartieron, pues, por suerte los unos con los otros; porque de los hijos de Eleazar y de los hijos de Itamar hubo príncipes del santuario, y príncipes de la casa de Dios. 6Y el escriba Semaías hijo de Natanael, de los levitas, escribió sus nombres en presencia del rey y de los príncipes, y delante de Sadoc el sacerdote, de Ahimelec hijo de Abiatar y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y levitas, designando por suerte una casa paterna para Eleazar, y otra para Itamar.
7La primera suerte tocó a Joiarib, la segunda a Jedaías, 8la tercera a Harim, la cuarta a Seorim, 9la quinta a Malquías, la sexta a Mijamín, 10la séptima a Cos, la octava a Abías, 11la novena a Jesúa, la décima a Secanías, 12la undécima a Eliasib, la duodécima a Jaquim, 13la decimatercera a Hupa, la decimacuarta a Jesebeab, 14la decimaquinta a Bilga, la decimasexta a Imer, 15la decimaséptima a Hezir, la decimaoctava a Afses, 16la decimanovena a Petaías, la vigésima a Hezequiel, 17la vigesimaprimera a Jaquín, la vigesimasegunda a Gamul, 18la vigesimatercera a Delaía, la vigesimacuarta a Maazías. 19Estos fueron distribuidos para su ministerio, para que entrasen en la casa de Jehová, según les fue ordenado por Aarón su padre, de la manera que le había mandado Jehová el Dios de Israel.
20Y de los hijos de Leví que quedaron: Subael, de los hijos de Amram; y de los hijos de Subael, Jehedías. 21Y de los hijos de Rehabías, Isías el jefe. 22De los izharitas, Selomot; e hijo de Selomot, Jahat. 23De los hijos de Hebrón: Jerías el jefe, el segundo Amarías, el tercero Jahaziel, el cuarto Jecamán. 24Hijo de Uziel, Micaía; e hijo de Micaía, Samir. 25Hermano de Micaía, Isías; e hijo de Isías, Zacarías. 26Los hijos de Merari: Mahli y Musi; hijo de Jaazías, Beno. 27Los hijos de Merari por Jaazías: Beno, Soham, Zacur e Ibri. 28Y de Mahli, Eleazar, quien no tuvo hijos. 29Hijo de Cis, Jerameel. 30Los hijos de Musi: Mahli, Edar y Jerimot. Estos fueron los hijos de los levitas conforme a sus casas paternas. 31Estos también echaron suertes, como sus hermanos los hijos de Aarón, delante del rey David, y de Sadoc y de Ahimelec, y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y levitas; el principal de los padres igualmente que el menor de sus hermanos.
Distribución de músicos y cantores
25
1Asimismo David y los jefes del ejército apartaron para el ministerio a los hijos de Asaf, de Hemán y de Jedutún, para que profetizasen con arpas, salterios y címbalos; y el número de ellos, hombres idóneos para la obra de su ministerio, fue: 2De los hijos de Asaf: Zacur, José, Netanías y Asarela, hijos de Asaf, bajo la dirección de Asaf, el cual profetizaba bajo las órdenes del rey. 3De los hijos de Jedutún: Gedalías, Zeri, Jesaías, Hasabías, Matatías y Simei; seis, bajo la dirección de su padre Jedutún, el cual profetizaba con arpa, para aclamar y alabar a Jehová. 4De los hijos de Hemán: Buquías, Matanías, Uziel, Sebuel, Jeremot, Hananías, Hanani, Eliata, Gidalti, Romanti-ezer, Josbecasa, Maloti, Hotir y Mahaziot. 5Todos éstos fueron hijos de Hemán, vidente del rey en las cosas de Dios, para exaltar su poder; y Dios dio a Hemán catorce hijos y tres hijas. 6Y todos éstos estaban bajo la dirección de su padre en la música, en la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, para el ministerio del templo de Dios. Asaf, Jedutún y Hemán estaban por disposición del rey. 7Y el número de ellos, con sus hermanos, instruidos en el canto para Jehová, todos los aptos, fue doscientos ochenta y ocho. 8Y echaron suertes para servir por turnos, entrando el pequeño con el grande, lo mismo el maestro que el discípulo.
9La primera suerte salió por Asaf, para José; la segunda para Gedalías, quien con sus hermanos e hijos fueron doce; 10la tercera para Zacur, con sus hijos y sus hermanos, doce; 11la cuarta para Izri, con sus hijos y sus hermanos, doce; 12la quinta para Netanías, con sus hijos y sus hermanos, doce; 13la sexta para Buquías, con sus hijos y sus hermanos, doce; 14la séptima para Jesarela, con sus hijos y sus hermanos, doce; 15la octava para Jesahías, con sus hijos y sus hermanos, doce; 16la novena para Matanías, con sus hijos y sus hermanos, doce; 17la décima para Simei, con sus hijos y sus hermanos, doce; 18la undécima para Azareel, con sus hijos y sus hermanos, doce; 19la duodécima para Hasabías, con sus hijos y sus hermanos, doce; 20la decimatercera para Subael, con sus hijos y sus hermanos, doce; 21la decimacuarta para Matatías, con sus hijos y sus hermanos, doce; 22la decimaquinta para Jeremot, con sus hijos y sus hermanos, doce; 23la decimasexta para Hananías, con sus hijos y sus hermanos, doce; 24la decimaséptima para Josbecasa, con sus hijos y sus hermanos, doce; 25la decimaoctava para Hanani, con sus hijos y sus hermanos, doce; 26la decimanovena para Maloti, con sus hijos y sus hermanos, doce; 27la vigésima para Eliata, con sus hijos y sus hermanos, doce; 28la vigesimaprimera para Hotir, con sus hijos y sus hermanos, doce; 29la vigesimasegunda para Gidalti, con sus hijos y sus hermanos, doce; 30la vigesimatercera para Mahaziot, con sus hijos y sus hermanos, doce; 31la vigesimacuarta para Romanti-ezer, con sus hijos y sus hermanos, doce. Amen.
LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T. PARA HOY 28 DE Mayo, Juan 11: 1 – 16
Muerte de Lázaro
11
1Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. 2(María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.) 3Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. 4Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
5Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro. 6Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba. 7Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez. 8Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá? 9Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; 10pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. 11Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle. 12Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará. 13Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño. 14Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; 15y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él. 16Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él. Amen. Rv
COMENTARIO DEL A.T. 1CRONICAS 23,24,25
1 Crónicas 23
23.1 Para más información acerca de la coronación de Salomón y de los intentos por alcanzar el trono, véase 1 Reyes 1, 2.
23.1ss A pesar de que David no pudo construir el templo, pudo hacer los preparativos y tomó el trabajo con seriedad. No sólo reunió los fondos y los materiales para la casa de Dios, también planeó mucho de la administración y arregló los servicios de adoración. Los lectores originales de Crónicas estaban reconstruyendo el templo, después de haber sido destruido por los ejércitos enemigos y su información acerca de los procedimientos les habría sido muy valiosa. Los siguientes cinco capítulos demuestran que la organización es esencial para un servicio efectivo y fluido.
23.3 ¿Por qué fue aceptable este censo mientras que el otro no (capítulo 21)? Este censo registró sólo a los levitas, aquellos separados para servir a Dios, y fue usado para organizar el trabajo en el templo. El censo no estaba basado en la soberbia o en la autosuficiencia, como lo estuvo el censo anterior de guerreros. 23.14 Todo lo que se dice aquí acerca de Moisés es que él fue "varón de Dios". ¡Qué profunda descripción de una persona! Un hombre o una mujer de Dios es aquel cuya vida refleja la presencia, las prioridades y el poder de Dios.
23.28-32 Los sacerdotes y levitas tenían diferentes trabajos dentro y alrededor del templo. Los sacerdotes estaban autorizados para llevar a cabo lo sacrificios. Los levitas estaban apartados para ayudar a los sacerdotes. Hacían el trabajo de los ancianos, diáconos, guardias, asistentes, músicos, cargadores y reparadores. Tanto los sacerdotes como los levitas provenían de la tribu de Leví, pero los sacerdotes además tenían que ser descendientes de Aarón, primer sumo sacerdote de Israel (Exo 28:1-3). A los sacerdotes y levitas los mantenían los diezmos y los ingresos de ciertas ciudades que habían estado ofrendando para ellos. La adoración en el templo no pudo haberse llevado a cabo sin los esfuerzos combinados de los sacerdotes y de los levitas. Sus responsabilidades eran diferentes, pero eran igualmente importantes para el plan de Dios. No importa qué lugar tenga en el servicio de su iglesia, usted es importante para su sano funcionamiento.
DEBERES ASIGNADOS EN EL TEMPLO
El rey David encargó a toda esta gente que hiciera su trabajo "al nombre de Jehová" (1Ch 22:17-19). Dios necesita gente de todos los talentos, no solo profetas y sacerdotes, para obedecerlo. Funciones administrativas Directores, Gobernadores, Jueces, Administradores públicos. 1Ch 23:4-5 1Ch 23:4-5 1Ch 23:4-5 1Ch 26:29-30 Funciones ministeriales Sacerdotes, Profetas, Ayudantes para los sacrificios, Ayudantes para las ceremonias de purificación, 1Ch 24:1 1Ch 25:1 1Ch 23:29-31 1Ch 23:28 Funciones de servicio Panaderos del pan de la proposición, Los que verificaban los pesos y las medidas, Guardas 1Ch 23:29 1Ch 23:29 1Ch 23:28 Funciones financieras Encargados del tesoro, Encargados de las cosas santificadas. 1Ch 26:20 1Ch 26:26-28 Funciones artísticas Músicos y Cantantes. 1Ch 25:6 1Ch 25:7 Funciones de vigilancia Porteros 1Ch 26:12-18 Asignaciones individuales Jefe de los porteros, Escribas, Videntes, Profeta bajo las órdenes del rey, Jefe sobre los tesoros. 1Ch 9:19-21 1Ch 24:6 1Ch 25:5 1Ch 25:2 1Ch 26:23-24
1 Crónicas 24
24.1ss El servicio del templo estaba altamente estructurado, pero esto no obstaculizaba al Espíritu de Dios. Más bien, proporcionaba un contexto ordenado para la adoración. (Compárese 1Co 14:40.) Algunas veces sentimos que el planear y estructurar no son actividades espirituales y que pueden obstaculizar la espontaneidad en la adoración. No obstante, el orden y la estructura pueden liberarnos para responder a Dios. El orden trae gloria a Dios cuando experimentamos el gozo, la libertad y la calma que provienen de haber preparado sabiamente con antelación todo lo necesario.
24.3 Este Ahimelec era el hijo de Abiatar y el nieto del otro Ahimelec, uno de los sacerdotes masacrados por Saúl (1Sa 22:11-18). Abiatar y Sadoc eran sumos sacerdotes en la misma época, bajo el gobierno de David: uno estaba en Jerusalén donde se guardaba el arca de Dios, y otro estaba en Gabaón sirviendo en el tabernáculo. Por este versículo y por 18.16 parece que Ahimelec comenzó a asumir algunas de las funciones de Abiatar cuando su padre envejeció.
24.4 Los descendientes de Eleazar fueron divididos en dieciséis grupos (en comparación con los ocho de Itamar) por tres razones. (1) Eleazar había recibido el derecho de primogenitura debido a que habían matado a sus dos hermanos mayores: Nadab y Abiú (Levítico 10). El derecho de primogenitura incluía una doble porción de los bienes del padre. (2) Sus descendientes fueron más numerosos que los de Itamar. (3) Sus descendientes tuvieron una mayor habilidad para el liderazgo. Estos veinticuatro grupos pusieron orden en el funcionamiento del templo.
24.7-18 Cada uno de estos veinticuatro grupos de sacerdotes sirvieron por turnos de dos semanas cada año en el templo. El resto del tiempo sirvieron en su tierra natal. Este sistema todavía funcionaba en los días de Jesús (Luk 1:5-9). Zacarías era miembro de la división de Abías. Fue durante su turno en el templo que se le apareció un ángel y le anunció que tendría un hijo, Juan.
1 Crónicas 25
25.1 Profetizar es algo más que predecir el futuro. La profecía también incluye canciones de alabanzas y la predicación del mensaje de Dios (1Co 14:1). Los profetas podían ser músicos, granjeros (Amo 1:1), esposas (2Ki 22:14) o líderes (Deu 34:10), cualquiera que hablara con denuedo y exactitud de parte de Dios y que tratara de llevar a la gente de regreso a la adoración. De un gran grupo de músicos David eligió a aquellos que mostraban una habilidad poco común para hablar de Dios y para alentar a que los demás cantaran.
25.1-7 Se podía contribuir de muchas maneras a la adoración en el tabernáculo. Algunos profetizaban (25.1), algunos aclamaban y alababan (25.3) y otros tocaban instrumentos (25.6, 7). Dios quiere que todo su pueblo participe en la adoración. Quizá usted no sea un genio de la música, un profeta o un maestro, pero Dios puede utilizar cualquier cosa que usted tenga para ofrecer. Desarrolle sus dones especiales para ofrecerlos en el servicio a Dios (Rom 12:3-8; 1Co 12:29-31).
25.9-31 Los cantantes estaban divididos en veinticuatro grupos para igualar los veinticuatro grupos de levitas (24.7-25). Esta división de trabajo dio lugar a la planificación de la obra del templo, promovió la excelencia al hacer más fácil el entrenamiento, dio variedad a la adoración ya que cada grupo trabajaba un período y proporcionaba oportunidades para que muchos se involucraran.
MUSICA EN LOS TIEMPOS DE LA BIBLIA
Pablo aplica el punto de vista cristiano de que las cosas no son malas o buenas en sí mismas (véanse Romanos 14 y 1Co 14:7-8, 1Co 14:26). El punto siempre deberá ser adorar a Dios o ayudar a otros utilizando las cosas de este mundo, incluyendo la música. La música fue creada por Dios y puede regresar a El en alabanza. ¿Tiene un impacto negativo o positivo en su relación con Dios la música que usted toca o escucha? Puntos sobresalientes del empleo de la música en las Escriturass Jubal es padre de todos los músicos - Gen 4:21 María y otras mujeres cantaron y danzaron para alabar a Dios Exo 15:1-21 El sacerdote debía tener campanillas en la orla del manto Exo 28:34-35 Jericó cayó ante el sonido de las trompetas Jos 6:4-20 Saúl experimentó alivio a través de la música 1Sa 16:14-23 La coronación del rey fue acompañada de música 1Ki 1:39-40 El arca marchó precedida de trompetas 1Ch 16:6 Había músicos en la corte del rey Ecc 2:8 Desde los tiempos de David en adelante, el empleo de la música en la adoración fue mucho más organizada. La música del templo llegó a ser refinada. 1Ch 15:16-24 1Ch 16:4-7 2Ch 5:11-14 Todos debían usar todos los medios a su alcance para alabar al Señor Salmo 150 En el Nuevo Testamento, la adoración continuó en las sinagogas hasta que los cristianos ya no fueron bien recibidos allí, así que hubo una rica herencia musical que ya estaba establecida. El hecho de que la música se mencione con menos frecuencia en el Nuevo Testamento no significa que fuera menos importante. Jesús y los discípulos cantaron un himno Mat 26:30 Pablo y Silas cantaron en la cárcel Act 16:25 Debemos cantar a Dios como respuesta de lo que ha hecho en nuestras vidas Eph 5:19-20; Col 3:16; Jam 5:13
COMENTARIO EN EL N.T. Juan 11: 1-17.
Juan 11
11.1 El pueblo de Betania estaba ubicado unos tres kilómetros al este de Jerusalén en el camino a Jericó. Estaba lo bastante cerca de Jerusalén para que Jesús y sus discípulos estuviesen en peligro, pero a suficiente distancia para no atraer la atención prematuramente.
11.3 Cuando su hermano se agravó, María y Marta acudieron a Jesús pidiendo ayuda. Creían que podía brindarles ayuda porque habían visto sus milagros. Nosotros también sabemos de los milagros de Jesús por las Escrituras y las vidas cambiadas que hemos tenido ocasión de ver. Cuando tenemos necesidad de ayuda extraordinaria, Jesús ofrece recursos extraordinarios. No debiéramos vacilar en pedirle ayuda.
11.4 Cualquier prueba que deba enfrentar un creyente puede en última instancia glorificar a Dios porque El puede sacar cosas buenas de cualquier situación mala (Gen 50:20; Rom 8:28). Cuando vienen las dificultades, ¿murmura, protesta y culpa a Dios, o ve en sus problemas la oportunidad de honrarlo?
11.5-7 Jesús amaba a esta familia y a menudo les visitaba. Conocía su dolor, pero no respondió enseguida. Su demora tenía un propósito específico. El tiempo de Dios, en especial sus demoras, tal vez nos haga pensar que no responde o no lo hace como quisiéramos. Pero El suplirá nuestras necesidades de acuerdo con su programa y propósito perfectos (Phi 4:19). Aguarde con paciencia el tiempo de Dios.
11.9, 10 Día simboliza el conocimiento de la voluntad de Dios, y noche, la ausencia de este conocimiento. Cuando avanzamos en oscuridad, es probable que tropecemos.
11.14, 15 Si Jesús hubiese estado durante los momentos finales de la enfermedad de Lázaro, es posible que lo hubiese sanado en lugar de dejarlo morir. Pero Lázaro murió para que el poder de Jesús sobre la muerte pudiese mostrarse a sus discípulos y a otros. La resurrección de Lázaro era una demostración esencial del poder de Cristo, y la resurrección es una creencia fundamental de la fe cristiana. Jesús no solo se levantó de entre los muertos (10.18), sino que tiene poder para levantar a otros.
11.16 A menudo recordamos a Tomás como "el que dudaba", porque dudó de la resurrección de Jesús. Pero aquí demostró amor y valor. Los discípulos conocían los peligros de ir a Jerusalén con Jesús e intentaron convencerlo para que desistiese de hacerlo. Tomás sencillamente expresó lo que sentían todos. Al fracasar sus objeciones, estuvieron dispuestos a ir e incluso morir con Jesús. Tal vez no entendían bien por qué Jesús iba a morir, pero eran leales. Existen peligros desconocidos al realizar la obra de Dios. Es sabio considerar el alto costo que implica ser discípulo de Cristo. Comentarios de la Biblia del diario vivir. RVR 1960.
