Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 14 DE OCTUBRE. Isaías 53,54,55. 

53

1¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? 2Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. 3Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. 9Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. 11Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. 12Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

 El amor eterno de Jehová hacia Israel

54

1Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová. 2Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas. 3Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas.

4No temas, pues no serás confundida; y no te avergüences, porque no serás afrentada, sino que te olvidarás de la vergüenza de tu juventud, y de la afrenta de tu viudez no tendrás más memoria. 5Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel; Dios de toda la tierra será llamado. 6Porque como a mujer abandonada y triste de espíritu te llamó Jehová, y como a la esposa de la juventud que es repudiada, dijo el Dios tuyo. 7Por un breve momento te abandoné, pero te recogeré con grandes misericordias. 8Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento; pero con misericordia eterna tendré compasión de ti, dijo Jehová tu Redentor.

9Porque esto me será como en los días de Noé, cuando juré que nunca más las aguas de Noé pasarían sobre la tierra; así he jurado que no me enojaré contra ti, ni te reñiré. 10Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.

11Pobrecita, fatigada con tempestad, sin consuelo; he aquí que yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo, y sobre zafiros te fundaré. 12Tus ventanas pondré de piedras preciosas, tus puertas de piedras de carbunclo, y toda tu muralla de piedras preciosas. 13Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos. 14Con justicia serás adornada; estarás lejos de opresión, porque no temerás, y de temor, porque no se acercará a ti. 15Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá. 16He aquí que yo hice al herrero que sopla las ascuas en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y yo he creado al destruidor para destruir. 17Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.

Misericordia gratuita para todos

55

1A todos los sedientos: Venid a las aguas; y los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero y sin precio, vino y leche. 2¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan, y vuestro trabajo en lo que no sacia? Oídme atentamente, y comed del bien, y se deleitará vuestra alma con grosura. 3Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David. 4He aquí que yo lo di por testigo a los pueblos, por jefe y por maestro a las naciones. 5He aquí, llamarás a gente que no conociste, y gentes que no te conocieron correrán a ti, por causa de Jehová tu Dios, y del Santo de Israel que te ha honrado.

6Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. 9Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.

10Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

12Porque con alegría saldréis, y con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso. 13En lugar de la zarza crecerá ciprés, y en lugar de la ortiga crecerá arrayán; y será a Jehová por nombre, por señal eterna que nunca será raída. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 14 DE OCTUBRE. 1Tesalonicenses 2

Ministerio de Pablo en Tesalónica

2

1Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana; 2pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición. 3Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño, 4sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones. 5Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis, ni encubrimos avaricia; Dios es testigo; 6ni buscamos gloria de los hombres; ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo. 7Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos. 8Tan grande es nuestro afecto por vosotros, que hubiéramos querido entregaros no sólo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas; porque habéis llegado a sernos muy queridos.

9Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios. 10Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes; 11así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros, 12y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.

13Por lo cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios, de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes. 14Porque vosotros, hermanos, vinisteis a ser imitadores de las iglesias de Dios en Cristo Jesús que están en Judea; pues habéis padecido de los de vuestra propia nación las mismas cosas que ellas padecieron de los judíos, 15los cuales mataron al Señor Jesús y a sus propios profetas, y a nosotros nos expulsaron; y no agradan a Dios, y se oponen a todos los hombres, 16impidiéndonos hablar a los gentiles para que éstos se salven; así colman ellos siempre la medida de sus pecados, pues vino sobre ellos la ira hasta el extremo.

 Ausencia de Pablo de la iglesia

17Pero nosotros, hermanos, separados de vosotros por un poco de tiempo, de vista pero no de corazón, tanto más procuramos con mucho deseo ver vuestro rostro; 18por lo cual quisimos ir a vosotros, yo Pablo ciertamente una y otra vez; pero Satanás nos estorbó. 19Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo, en su venida? 20Vosotros sois nuestra gloria y gozo. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 14 DE OCTUBRE. Isaías 53,54,55.

Capítulo 53

53.1ss Este capítulo sigue hablando del Mesías, Jesús, quien sufriría por el pecado de todos. ¡Una profecía así es sorprendente! ¿Quién creería que Dios decidiría salvar al mundo mediante un Siervo humilde y sufrido en vez de un rey glorioso? La idea es contraria al orgullo humano y a la manera de pensar del mundo. Sin embargo, Dios trabaja a menudo en formas inesperadas. La fortaleza del Mesías se muestra a través de su humildad, sufrimiento y misericordia.

53.2 No había nada en la apariencia física de este Siervo que fuera atractivo. Israel calculó mal la importancia del Siervo, lo considerarían como un hombre común. Pero aun cuando Jesús no atraía por su apariencia física, trajo salvación y sanidad. Mucha gente calcula mal la importancia de la vida y obra de Jesús, y necesitan cristianos para señalar su extraordinaria naturaleza.

53.3 Este varón de dolores lo despreciaron y rechazaron los que estaban a su alrededor y hasta el día de hoy sucede lo mismo. Algunos lo rechazan porque se le oponen. Otros desprecian a Cristo y su gran don de perdón. ¿Usted lo rechaza, lo olvida o lo acepta?

53.4,5 ¿Cómo podía una persona del Antiguo Testamento entender la idea de Cristo muriendo por nuestras culpas (rebeliones y pecados), en realidad cargando con el castigo que merecíamos? Los sacrificios sugerían esta idea, pero una cosa es matar a un cordero y otra muy distinta es pensar en el Siervo escogido de Dios ocupando el lugar del cordero. Pero Dios descorría a un costado la cortina del tiempo para permitir que la gente de la época de Isaías mirara más adelante hacia el sufrimiento del futuro Mesías y el perdón resultante que quedaría al alcance de toda la humanidad.

53.6 Isaías habla acerca de cómo Israel se apartó del camino de Dios y lo compara a una oveja errante. Con todo, Dios enviaría al Mesías para hacerla volver al redil. Nosotros tenemos la oportunidad de mirar al pasado para ver y conocer la identidad del Mesías prometido, quien vino y murió por nuestros pecados. Pero si vemos todo lo que Jesús hizo y lo seguimos rechazando, cometemos un pecado más grande que los israelitas de la antigüedad, quienes no pudieron ver lo que nosotros vemos. ¿Le ha entregado su vida a Jesucristo, el «buen pastor» (Juan 10.11–16) o sigue pareciéndose a la oveja errante?

53.7–12 En el Antiguo Testamento, el pueblo ofrecía animales como sacrificios por sus pecados. Aquí, el Siervo del Señor sin pecado alguno, se ofrece a sí mismo por nuestros pecados. Él es el Cordero (53.7) ofrecido por los pecados de todas las personas (Juan 1.29; Apocalipsis 5.6–14). El Mesías sufrió por nuestro bien, llevando nuestros pecados para hacernos aceptos a Dios. ¿Qué podemos decir ante tanto amor? ¿Cómo le responderemos a Él?

53.11 «Justificará mi siervo justo a muchos» nos habla de la enorme familia de creyentes que serán justos, no por sus obras, sino por la gran obra del Mesías en la cruz. Se tienen como justos porque han clamado a Cristo, el Justo, como su Salvador y Señor (véanse Romanos 5.18; 2 Corintios 5.21). Se despojarán de su vida de pecado y se vestirán con la bondad de Cristo (Efesios 4.22, 23).

Capítulo 54

54.1 En esa época la mujer sin hijos («estéril») era una gran vergüenza, una desgracia. Las familias dependían de los niños para su subsistencia, sobre todo cuando los padres envejecían. Israel (Sion) no dio fruto, al igual que una mujer estéril. Sin embargo, Dios le permitió tener muchos hijos y cambiar su lamento en canto.

54.6-8 Dios dijo que abandonó a Israel por poco tiempo, por lo tanto, es como una joven esposa abandonada por su marido. Pero sigue llamando suyo a Israel. El Dios que servimos es santo y no tolera el pecado. Cuando Israel pecó flagrantemente, Dios en su ira decidió castigarlo. El pecado nos separa de Dios y nos trae dolor y sufrimiento. Pero si confesamos nuestro pecado y nos arrepentimos, Dios nos perdona. ¿Alguna vez ha estado separado de un ser querido y luego se goza cuando esa persona vuelve? Ese gozo es similar al que Dios siente cuando usted se arrepiente y regresa a Él.

54.9–13 Dios hizo una promesa a Noé que siempre guardó (Génesis 9.8–17). Asimismo, Dios prometió a Israel que vendría el tiempo cuando dejaría de reprenderlo, lo restauraría a su riqueza anterior y personalmente les enseñaría a sus hijos.

Capítulo 55

55.1–6 La comida cuesta dinero, dura poco tiempo y solo satisface necesidades físicas. Pero Dios nos ofrece alimento gratuito que nutre nuestra alma. ¿Cómo lo obtenemos? Vamos (55.1), oímos (55.2), buscamos y clamamos a Dios (55.6). La salvación de Dios se ofrece gratuitamente, pero para que nutra nuestras almas debemos recibirla con vehemencia. Moriremos de hambre espiritual sin su alimento, como sin duda moriremos de hambre física sin el pan diario.

55.3 El pacto que hizo Dios con el rey David fue la promesa de una tierra permanente para los israelitas, donde no habría ninguna amenaza de naciones paganas, ni guerra (2 Samuel 7.10, 11). Pero Israel no cumplió con su parte del pacto de obedecer a Dios y permanecer apartados de los ídolos. Aun así, Dios estaba dispuesto a renovar su pacto una vez más. ¡Él es un Dios perdonador!

55.6 Isaías nos dice que clamemos al Señor mientras esté cerca. Dios no planea apartarse de nosotros, pero a menudo somos nosotros los que nos apartamos o construimos una barrera entre ambos. No espere hasta que se haya apartado de Dios para buscarlo. Es probable que más tarde en la vida nos resulte mucho más difícil volvernos a Él. O a lo mejor Dios venga a juzgar la tierra antes de que usted decida volverse a Él. Busque a Dios ahora, mientras pueda, antes de que sea demasiado tarde.

55.8,9 Israel fue muy necio al actuar como si supiera lo que Dios pensaba y planeaba. Su conocimiento y sabiduría son mucho mayores que los del hombre. Somos tontos al querer encajar a Dios en nuestro molde, al querer que sus planes y propósitos se conformen a los nuestros. En vez de ello, debemos esforzarnos para poder encajar en sus planes.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 14 DE OCTUBRE. 1Tesalonicenses 2

Capítulo 2

2.1 «Nuestra visita a nosotros» se refiere a su primera visita a Tesalónica (véase Hechos 17.1–9).

2.2 Los tesalonicenses sabían que Pablo había estado preso en Filipos justo antes de su venida a Tesalónica (véase Hechos 16.11–17.1). El temor a perder la libertad no fue obstáculo para que Pablo siguiera predicando el evangelio. Si Dios quiere que hagamos algo, Él nos dará la fuerza y el valor para hacerlo a pesar de los obstáculos que pudieran existir en el camino.

2.3 Esta declaración pudo haber sido la respuesta a acusaciones de los líderes judíos que habían agitado a las masas (Hechos 17.5). Al predicar el evangelio, Pablo no buscaba dinero, fama o popularidad. Él demostró la sinceridad de sus motivos cuando junto con Silas sufrió por difundir el evangelio en Filipos. La gente se involucra en el ministerio por una variedad de razones, no todas buenas o puras. Cuando quedan al descubierto sus motivos erróneos, toda la obra de Cristo sufre. Cuando usted se involucre en el ministerio, hágalo sólo por amor a Cristo y a los demás.

2.4-8 Al tratar de persuadir a la gente, podemos ser tentados a alterar nuestra posición, apenas lo suficiente como para que nuestro mensaje sea un poco más aceptable o usar la adulación o la lisonja. Pablo nunca cambió su mensaje para hacerlo más aceptable, aunque trató que sus métodos estuvieran acorde con cada audiencia. Aunque nuestra presentación deba ser alterada para hacerla apropiada a cada situación, nunca debe comprometerse la verdad del evangelio.

2.9 Aunque Pablo tenía el derecho de recibir apoyo económico de la gente a la que enseñaba, trabajó como fabricante de tiendas (Hechos 18.3) para sostenerse y no ser carga a los nuevos creyentes en Tesalónica.

2.11 Ningún padre amoroso va a descuidar la seguridad de sus hijos, permitiéndoles que vivan circunstancias que podrían causarles daño permanente o fatal. En la misma forma, debemos poner a los nuevos creyentes debajo de nuestras alas, hasta que estén suficientemente maduros para que puedan permanecer firmes en su fe. Debemos ayudar a los nuevos cristianos a ser lo suficientemente fuertes como para influenciar a otros por el bien del evangelio.

2.13 Por lo general, la Palabra de Dios en el Nuevo Testamento se refiere a la predicación del evangelio, al Antiguo Testamento o a Jesucristo mismo. Hoy, con frecuencia, la aplicamos sólo a la Biblia. Recordemos que Jesucristo mismo es la Palabra (Juan 1.1).

2.14 Así como los judíos cristianos en Jerusalén fueron perseguidos por otros judíos, así los cristianos gentiles en Tesalónica fueron perseguidos por sus coterráneos gentiles. La persecución desalienta, especialmente cuando viene de nuestra misma gente. Pero cuando usted decide estar al lado de Cristo, deberá enfrentar oposición, rechazo y burla de sus vecinos, amigos y aun de los miembros de su familia.
2.15, 16 ¿Por qué los judíos se oponían tanto al cristianismo? (1) A pesar que la religión judía había sido declarada «legal» por las autoridades romanas, la relación con el gobierno seguía siendo débil. En ese tiempo, el cristianismo era visto como una secta del judaísmo. Los judíos temían que las represalias aplicadas contra los cristianos pudieran alcanzar a ellos. (2) Los líderes judíos pensaban que Jesús era un falso profeta, por lo que no querían que sus enseñanzas se difundieran. (3) Temían que si muchos judíos eran convencidos, su posición política se debilitaría. (4) Estaban orgullosos de su condición privilegiada como pueblo escogido de Dios y resentían el hecho de que los gentiles llegaran a ser aceptados como miembros plenos dentro de la iglesia cristiana.

2.18 Satanás es real. Se le llama «el dios de este siglo» (2 Corintios 4.4) y «príncipe de la potestad del aire» (Efesios 2.2). No sabemos exactamente qué impidió el regreso de Pablo a Tesalónica: oposición, enfermedad, complicaciones en el viaje o un ataque directo de Satanás, pero Satanás de alguna manera intentó mantenerlo alejado. Muchas de las dificultades que nos impiden cumplir con la obra de Dios pueden ser atribuidas a Satanás (véase Efesios 6.12).

2.20 La recompensa final para el ministerio de Pablo no era dinero, prestigio o fama, sino nuevos creyentes cuyas vidas fueron cambiadas por Dios por medio de la predicación del evangelio. Este era el motivo por el cual tenía muchas ganas de verlos. No importa qué ministerio le haya dado Dios a usted, su mayor recompensa y su mayor gozo deberían ser aquellos que creen en Cristo y crecen en Él. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.


 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 13 DE OCTUBRE. Isaías 50,51,52. 

Jehová ayuda a quienes confían en él

50

1Así dijo Jehová: ¿Qué es de la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores, a quienes yo os he vendido? He aquí que por vuestras maldades sois vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre. 2¿Por qué cuando vine, no hallé a nadie, y cuando llamé, nadie respondió? ¿Acaso se ha acortado mi mano para no redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión hago secar el mar; convierto los ríos en desierto; sus peces se pudren por falta de agua, y mueren de sed. 3Visto de oscuridad los cielos, y hago como cilicio su cubierta.

4Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. 5Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás. 6Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.

7Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado. 8Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí. 9He aquí que Jehová el Señor me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos se envejecerán como ropa de vestir, serán comidos por la polilla.

10¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios. 11He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz de vuestro fuego, y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados.

 Palabras de consuelo para Sion

51

1Oídme, los que seguís la justicia, los que buscáis a Jehová. Mirad a la piedra de donde fuisteis cortados, y al hueco de la cantera de donde fuisteis arrancados. 2Mirad a Abraham vuestro padre, y a Sara que os dio a luz; porque cuando no era más que uno solo lo llamé, y lo bendije y lo multipliqué. 3Ciertamente consolará Jehová a Sion; consolará todas sus soledades, y cambiará su desierto en paraíso, y su soledad en huerto de Jehová; se hallará en ella alegría y gozo, alabanza y voces de canto.

4Estad atentos a mí, pueblo mío, y oídme, nación mía; porque de mí saldrá la ley, y mi justicia para luz de los pueblos. 5Cercana está mi justicia, ha salido mi salvación, y mis brazos juzgarán a los pueblos; a mí me esperan los de la costa, y en mi brazo ponen su esperanza. 6Alzad a los cielos vuestros ojos, y mirad abajo a la tierra; porque los cielos serán deshechos como humo, y la tierra se envejecerá como ropa de vestir, y de la misma manera perecerán sus moradores; pero mi salvación será para siempre, mi justicia no perecerá.

7Oídme, los que conocéis justicia, pueblo en cuyo corazón está mi ley. No temáis afrenta de hombre, ni desmayéis por sus ultrajes. 8Porque como a vestidura los comerá polilla, como a lana los comerá gusano; pero mi justicia permanecerá perpetuamente, y mi salvación por siglos de siglos.

9Despiértate, despiértate, vístete de poder, oh brazo de Jehová; despiértate como en el tiempo antiguo, en los siglos pasados. ¿No eres tú el que cortó a Rahab, y el que hirió al dragón? 10¿No eres tú el que secó el mar, las aguas del gran abismo; el que transformó en camino las profundidades del mar para que pasaran los redimidos? 11Ciertamente volverán los redimidos de Jehová; volverán a Sion cantando, y gozo perpetuo habrá sobre sus cabezas; tendrán gozo y alegría, y el dolor y el gemido huirán.

12Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? 13Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero en dónde está el furor del que aflige? 14El preso agobiado será libertado pronto; no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan. 15Porque yo Jehová, que agito el mar y hago rugir sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos. 16Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, extendiendo los cielos y echando los cimientos de la tierra, y diciendo a Sion: Pueblo mío eres tú.

17Despierta, despierta, levántate, oh Jerusalén, que bebiste de la mano de Jehová el cáliz de su ira; porque el cáliz de aturdimiento bebiste hasta los sedimentos. 18De todos los hijos que dio a luz, no hay quien la guíe; ni quien la tome de la mano, de todos los hijos que crió. 19Estas dos cosas te han acontecido: asolamiento y quebrantamiento, hambre y espada. ¿Quién se dolerá de ti? ¿Quién te consolará? 20Tus hijos desmayaron, estuvieron tendidos en las encrucijadas de todos los caminos, como antílope en la red, llenos de la indignación de Jehová, de la ira del Dios tuyo. 21Oye, pues, ahora esto, afligida, ebria, y no de vino: 22Así dijo Jehová tu Señor, y tu Dios, el cual aboga por su pueblo: He aquí he quitado de tu mano el cáliz de aturdimiento, los sedimentos del cáliz de mi ira; nunca más lo beberás. 23Y lo pondré en mano de tus angustiadores, que dijeron a tu alma: Inclínate, y pasaremos por encima de ti. Y tú pusiste tu cuerpo como tierra, y como camino, para que pasaran.

 Dios librará del cautiverio a Sion

52

1Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo. 2Sacúdete del polvo; levántate y siéntate, Jerusalén; suelta las ataduras de tu cuello, cautiva hija de Sion.

3Porque así dice Jehová: De balde fuisteis vendidos; por tanto, sin dinero seréis rescatados. 4Porque así dijo Jehová el Señor: Mi pueblo descendió a Egipto en tiempo pasado, para morar allá, y el asirio lo cautivó sin razón. 5Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es llevado injustamente? Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día. 6Por tanto, mi pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que hablo, he aquí estaré presente.

7¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sion: ¡Tu Dios reina! 8¡Voz de tus atalayas! Alzarán la voz, juntamente darán voces de júbilo; porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sion. 9Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; porque Jehová ha consolado a su pueblo, a Jerusalén ha redimido. 10Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro.

11Apartaos, apartaos, salid de ahí, no toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella; purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová. 12Porque no saldréis apresurados, ni iréis huyendo; porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel.

 Sufrimientos del Siervo de Jehová

13He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. 14Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, 15así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 13 DE OCTUBRE.1 Tesalonicenses 1

PRIMERA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS
TESALONICENSES

 Salutación

1

1Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

 Ejemplo de los tesalonicenses

2Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros, haciendo memoria de vosotros en nuestras oraciones, 3acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. 4Porque conocemos, hermanos amados de Dios, vuestra elección; 5pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre, como bien sabéis cuáles fuimos entre vosotros por amor de vosotros. 6Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo, 7de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído. 8Porque partiendo de vosotros ha sido divulgada la palabra del Señor, no sólo en Macedonia y Acaya, sino que también en todo lugar vuestra fe en Dios se ha extendido, de modo que nosotros no tenemos necesidad de hablar nada; 9porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, 10y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera. Amen. Rv


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 13 DE OCTUBRE. Isaías 50,51,52. 

Capítulo 50

50.1,2 Dios prometió pelear por Israel, pero este se vendió al pecado causándose sus propios problemas. «¿Se ha acortado mi mano?» significa: «¿No tengo yo poder para ayudarlos?» Israel se olvidó de Dios y confió en la ayuda de otras naciones. Dios no rechazó a Israel, sino que Israel lo rechazó a Él.

50.10,11 Si andamos con nuestra luz y rechazamos la de Dios, nos volvemos autosuficientes y el resultado es tormento. Cuando depositamos nuestra confianza en la inteligencia, apariencia o los logros en lugar de Dios, nos arriesgamos a sufrir en gran manera cuando estos puntos fuertes desaparezcan.

Capítulo 51

51.1,2 El remanente fiel se sintió solo debido a que eran muy pocos. Pero Dios les recordó sus antepasados, la fuente de su herencia espiritual: Abraham y Sara. Abraham era una sola persona, pero a través de él se multiplicaron por su fidelidad. Si los pocos fieles permanecieran fieles, muchos más vendrían a partir de ellos. Si los cristianos, incluso unos pocos fieles, permanecemos como tales, ¡piense en lo que Dios puede hacer a través de nosotros!

51.7 Isaías alentó a los que siguen las leyes de Dios. Les dio esperanza cuando encararan afrentas y ultrajes de la gente a causa de su fe. No debemos temer cuando nos insulten por nuestra fe, ya que Dios está con nosotros y la verdad prevalecerá. Si la gente se burla de usted o deja de agradarles porque cree en Dios, recuerde que no están en su contra en forma personal, sino en contra de Dios. Él se encargará de ellos. Usted debe concentrarse en amarlo y obedecerlo.

51.9, 10 «Rahab» era un término derogatorio usado para Egipto (monstruo femenino de la mitología asociado con el leviatán; véase nota a 27.1; además, Job 9.13; 26.12). Dios obró muchos milagros poderosos al fundar Israel, quizás ninguno fue tan asombroso como la separación del Mar Rojo (Éxodo 14). Nuestro Dios es el mismo que abrió un camino en las profundidades del mar. Sus métodos pueden cambiar, pero su amor y protección no.

51.12-16 El pueblo de Dios temía a Babilonia, pero no a Dios. Tenía razones para temer a Babilonia debido al daño que esta quería hacerle, pero también debió haberse dado cuenta de que el poder de Dios es mucho más grande que el de Babilonia. A esta le interesaba llevarse cautivo al pueblo. A Dios le interesaba liberarlos. El pueblo se equivocó al depositar en otro su temor y su amor. Jerusalén debió temer el poder de Dios y amar su misericordia.

51.17–52.10 Jerusalén era la ciudad santa de Dios, la ciudad donde estaba el templo. Pero el pueblo de Judá experimentó desolación en vez de prosperidad, destrucción en vez de libertad. El pueblo sufrió debido a su pecado. Pero Dios prometió restaurar a Jerusalén como una nación santa donde no entrarán los pecadores. «Desnudó su santo brazo» (52.10) significa que Dios reveló su santo poder y justicia. Dios reina. Él tiene el control.

Capítulo 52

52.7 Dios dice que son «hermosos» los pies del que trae buenas nuevas. Es un precioso privilegio anunciar las buenas nuevas a otros: noticias de redención, salvación y paz. ¿A quién necesita anunciar las buenas nuevas?

52.12 El pueblo no salió huyendo temeroso debido a que Ciro, el ungido de Dios (45.1), decretó que los cautivos judíos podían regresar sanos y salvos a Jerusalén (Esdras 1.1–4). Tenían la aprobación del rey, su protección garantizada. Aún más importante, el Señor iría adelante para señalar el camino y atrás para protegerlos.

52.13 El «siervo», como se usa el término aquí, es el Mesías, nuestro Señor Jesús. Sería grandemente exaltado debido a su sacrificio, descrito en el capítulo 53.

52.14, 15 Este Siervo, Cristo, sería «desfigurado de los hombres su parecer»; pero mediante su sufrimiento, purificaría a las naciones (Hebreos 10.14; 1 Pedro 1.2).


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 13 DE OCTUBRE. 1 Tesalonicenses 1

Capítulo 1

1.1 Pablo y sus acompañantes, probablemente llegaron a Tesalónica a comienzos del verano del año 50 d.C. Establecieron la primera iglesia cristiana en dicha ciudad, pero tuvieron que salir apresuradamente porque sus vidas estaban amenazadas (Hechos 17.1–10). En la primera oportunidad que tuvo, tal vez cuando se detuvo en Corinto, Pablo envió a Timoteo de regreso a Tesalónica para ver cómo estaban los nuevos creyentes. Timoteo volvió a Pablo con muy buenas noticias: los cristianos en Tesalónica se mantenían firmes en la fe y estaban unidos. Pero tenían algunas preguntas relacionadas con su nueva fe. Pablo no había tenido tiempo para contestarlas todas durante su breve visita y, mientras tanto, habían surgido otras. Por lo tanto, escribió esta carta para responder a sus interrogantes y para alabarlos por su fidelidad a Cristo.
1.3 Los creyentes de Tesalónica se mantuvieron firmes cuando fueron perseguidos (1.6; 3.1–4, 7, 8). Pablo felicita a estos nuevos cristianos por su obra producida por la fe, su trabajo impulsado por el amor y su paciencia inspirada por la esperanza. Estas características son la marca de cristianos efectivos en cualquiera época.

1.5 El evangelio vino «con poder», y tuvo un efecto poderoso en los tesalonicenses. ¡Dondequiera que la Biblia es oída y obedecida, las vidas son cambiadas! El cristianismo, más que una colección de hechos interesantes, es el poder de Dios a todo aquel que cree. ¿Qué ha hecho el poder de Dios en su vida desde el primer momento en que creyó?

1.6 Aunque los tesalonicenses recibieron el mensaje de salvación con gran gozo, les trajo serios sufrimientos porque desató la persecución, tanto de los judíos como de los gentiles (3.2–4; Hechos 17.5). Habiendo creído el mensaje del evangelio y aceptado la nueva vida en Cristo, Aparentemente muchos tesalonicenses creyeron que serían protegidos de la muerte hasta el retorno de Cristo. Luego cuando los creyentes empezaron a morir bajo la persecución, algunos cristianos tesalonicenses empezaron a cuestionar su fe. Muchos de los comentarios de Pablo en esta carta están dirigidos a estas personas, explicándoles lo que sucede cuando los creyentes mueren (véase 4.13ss).

1.9,10 Todos nosotros debiéramos responder a las Buenas Nuevas como lo hicieron los creyentes de Tesalónica: volvernos a Dios, servir a Dios y esperar por el regreso de su Hijo, Cristo. Deberíamos volvernos del pecado a Dios porque Cristo viene a juzgar la tierra. Deberíamos ser fervientes en nuestro servicio porque disponemos de poco tiempo antes de que Cristo vuelva. Debiéramos estar preparados para el regreso de Cristo porque no sabemos cuándo vendrá. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.