Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 26 DE AGOSTO. Salmo 128,129,130,131, 

SALMO 128

La bienaventuranza del que teme a Jehová

Cántico gradual.

1 Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,

Que anda en sus caminos.

2 Cuando comieres el trabajo de tus manos,

Bienaventurado serás, y te irá bien.

3 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;

Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

4 He aquí que así será bendecido el hombre

Que teme a Jehová.

5 Bendígate Jehová desde Sion,

Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,

6 Y veas a los hijos de tus hijos.

Paz sea sobre Israel.


SALMO 129

Plegaria pidiendo la destrucción de los enemigos de Sion

Cántico gradual.

1 Mucho me han angustiado desde mi juventud,

Puede decir ahora Israel;

2 Mucho me han angustiado desde mi juventud;

Mas no prevalecieron contra mí.

3 Sobre mis espaldas araron los aradores;

Hicieron largos surcos.

4 Jehová es justo;

Cortó las coyundas de los impíos.

5 Serán avergonzados y vueltos atrás

Todos los que aborrecen a Sion.

6 Serán como la hierba de los tejados,

Que se seca antes que crezca;

7 De la cual no llenó el segador su mano,

Ni sus brazos el que hace gavillas.

8 Ni dijeron los que pasaban:

Bendición de Jehová sea sobre vosotros;

Os bendecimos en el nombre de Jehová.


SALMO 130

Esperanza en que Jehová dará redención

Cántico gradual.

1 De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo.

2 Señor, oye mi voz;

Estén atentos tus oídos

A la voz de mi súplica.

3 JAH, si mirares a los pecados,

¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?

4 Pero en ti hay perdón,

Para que seas reverenciado.

5 Esperé yo a Jehová, esperó mi alma;

En su palabra he esperado.

6 Mi alma espera a Jehová

Más que los centinelas a la mañana,

Más que los vigilantes a la mañana.

7 Espere Israel a Jehová,

Porque en Jehová hay misericordia,

Y abundante redención con él;

8 Y él redimirá a Israel

De todos sus pecados.


SALMO 131

Confiando en Dios como un niño

Cántico gradual; de David.

1 Jehová, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron;

Ni anduve en grandezas,

Ni en cosas demasiado sublimes para mí.

2 En verdad que me he comportado y he acallado mi alma

Como un niño destetado de su madre;

Como un niño destetado está mi alma.

3 Espera, oh Israel, en Jehová,

Desde ahora y para siempre. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 26 DE AGOSTO. 1Corintios 7: 25 – 40.

25En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel. 26Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está. 27¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte. 28Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar. 29Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; 30y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; 31y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa.

32Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; 33pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer. 34Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido. 35Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor.

36Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad, y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case. 37Pero el que está firme en su corazón, sin tener necesidad, sino que es dueño de su propia voluntad, y ha resuelto en su corazón guardar a su hija virgen, bien hace. 38De manera que el que la da en casamiento hace bien, y el que no la da en casamiento hace mejor.

39La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor. 40Pero a mi juicio, más dichosa será si se quedare así; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios. Amen. Rv


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 26 DE AGOSTO. Salmo 128,129,130,131, 

Capítulo 128

128.1ss El salmista escribió que una buena vida familiar es una recompensa por seguir a Dios. Los valores subrayados en la Palabra de Dios incluyen amor, servicio, honestidad, integridad y oración. Estos ayudan en todas las relaciones y son vitales para la vida de una familia. ¿Es celestial o turbulenta la vida en su casa? Leer y obedecer la Palabra de Dios es un buen comienzo para lograr el máximo de su familia.

Capítulo 129

129.2 Desde sus primeros tiempos, al pueblo de Israel lo persiguieron, pero nunca lo destruyeron por completo. Pasa lo mismo con la Iglesia. Los cristianos han enfrentado momentos de persecución severa, sin embargo la Iglesia nunca ha sido destruida. Como dijo Jesús a Pedro: «Sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella» (Mateo 16.18). Cuando se enfrente a la persecución y a la discriminación, cobre ánimo: la Iglesia nunca será destruida.

129.3 El versículo predice el castigo injusto de Jesús antes de su muerte. Soportó los horribles azotes del látigo de sus atormentadores, que laceraron su espalda (Juan 19.1).

Capítulo 130

130.1,2 Desde las profundidades de la desesperación, el salmista clamó a Dios. La desesperación nos hace sentir aislados y lejos de Él, pero este es el preciso momento cuando necesitamos más de su ayuda. La desesperación por el pecado no nos debe llevar a la autocompasión, haciendo que pensemos más en nosotros que en Dios. En vez de eso, nos debe llevar a la confesión y después a la misericordia, perdón y redención de Dios. Cuando nos abrume un problema, la autocompasión solo incrementará la desesperanza. Sin embargo, el clamor a Dios vuelve nuestra atención al único que en verdad puede ayudarnos.

130.3,4 Mirar a los pecados (guardar rencor) es como construir una muralla entre usted y la otra persona, y es casi imposible hablar con franqueza mientras esté la pared. Cuando Dios nos perdona, lo hace por completo, derrumba cualquier muro existente entre nosotros y Él. Dios no guarda una lista de nuestros pecados. Por lo tanto, lo tememos (reverenciamos) y aun así podemos hablar con Él acerca de cualquier cosa. Cuando ore, sepa que Dios no guarda nada en contra suya. Las líneas de comunicación están del todo abiertas.

Capítulo 131

131.1,2 El envanecimiento es el resultado de sobreestimarnos y subestimar a los demás. También nos lleva al desasosiego porque nos sentimos insatisfechos con lo que tenemos y preocupados por lo que los demás tienen. La vanidad nos mantiene hambrientos por más atención y más adoración. En contraste, la humildad coloca a los demás en primer lugar y nos alegra que Dios dirija nuestra vida. Ese contentamiento nos da seguridad y hace que ya no necesitemos probarnos ante otros. Permita que la humildad y la confianza impacten la perspectiva de su vida y le dé fortaleza y libertad para servir a Dios y a los demás.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 26 DE AGOSTO. 1Corintios 7: 25 – 40.

7.26 Posiblemente Pablo vislumbró la persecución inminente que el Imperio Romano descargaría contra los cristianos. Y dio estos consejos prácticos porque al ser solteros sufrirían menos y tendrían mayor libertad para dar su vida en favor de la causa de Cristo (7.29), aun al punto de no temer morir por Él. El consejo de Pablo revela su devoción total a la difusión de las buenas nuevas.

7.28 Mucha gente piensa, equivocadamente, que el matrimonio arreglará todos sus problemas. Mencionamos algunos asuntos que el matrimonio no resolverá. (1) Soledad, (2) tentación sexual, (3) satisfacción de las necesidades más íntimas, (4) eliminación de las dificultades de la vida. El matrimonio solo no mantiene unida a la pareja, pero sí el pacto: el pacto con Cristo y el pacto del uno hacia el otro, a pesar de los conflictos y los problemas. Aun siendo maravilloso, el matrimonio no resuelve los conflictos y problemas. Casados o solteros, debemos estar contentos con nuestra situación y poner nuestra mira en Cristo, no en el amor de otro, a fin de resolver nuestros problemas.

7.29–31 Pablo apremió a los creyentes no en lo referente al matrimonio, el hogar o a la seguridad financiera como la meta más importante de la vida. Tanto como sea posible, no debiéramos vivir presionados por las preocupaciones de este mundo, hipotecas, presupuestos, inversiones o deudas que nos impidan cumplir con la obra de Dios. El hombre casado, como Pablo destaca (7.33, 34), tiene que pensar en sus responsabilidades terrenas, pero debiera hacer todo esfuerzo por mantenerse modesto y moldeable.

7.32-34 Algunas personas viven muy presionadas con la idea de que deben casarse. Creen que sólo van a ser completos si tienen a su lado al cónyuge. Pero Pablo subraya una gran ventaja en cuanto a quedar solo: el potencial de una mayor concentración en Cristo y su obra. Si usted es soltero, use la oportunidad especial para servir a Cristo con todo su corazón.

7.38 Cuando Pablo dice que el soltero hace bien, se refería al tiempo potencial disponible para servir a Dios porque dicha persona tiene pocas responsabilidades relacionadas con mantener una familia. La soltería, sin embargo, no asegura servicio a Dios; eso queda supeditado a la entrega de la persona. 

7.40 Pablo aconseja acudir al Espíritu Santo, el que nos guía y nos capacita, tanto a solteros como a casados, en cumplir nuestras responsabilidades. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.


 LECTURA DE LA PALABRA EN EL A.T. PARA HOY 25 DE AGOSTO.SALMO 124, 125,126, 127.

Alabanza por haber sido librado de los enemigos

Cántico gradual; de David.

1 A no haber estado Jehová por nosotros,

Diga ahora Israel;

2 A no haber estado Jehová por nosotros,

Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,

3 Vivos nos habrían tragado entonces,

Cuando se encendió su furor contra nosotros.

4 Entonces nos habrían inundado las aguas;

Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente;

5 Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas impetuosas.

6 Bendito sea Jehová,

Que no nos dio por presa a los dientes de ellos.

7 Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores;

Se rompió el lazo, y escapamos nosotros.

8 Nuestro socorro está en el nombre de Jehová,

Que hizo el cielo y la tierra.


SALMO 125


Dios protege a su pueblo

Cántico gradual.


1 Los que confían en Jehová son como el monte de Sion,

Que no se mueve, sino que permanece para siempre.

2 Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella,

Así Jehová está alrededor de su pueblo

Desde ahora y para siempre.

3 Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos;

No sea que extiendan los justos sus manos a la iniquidad.

4 Haz bien, oh Jehová, a los buenos,

Y a los que son rectos en su corazón.

5 Más a los que se apartan tras sus perversidades,

Jehová los llevará con los que hacen iniquidad;

Paz sea sobre Israel.


SALMO 126


Oración por la restauración

Cántico gradual.

1 Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,

Seremos como los que sueñan.

2 Entonces nuestra boca se llenará de risa,

Y nuestra lengua de alabanza;

Entonces dirán entre las naciones:

Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros;

Estaremos alegres.

4 Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová,

Como los arroyos del Neguev.

5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.

6 Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla;

Más volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.


SALMO 127


La prosperidad viene de Jehová

Cántico gradual; para Salomón.

1 Si Jehová no edificare la casa,

En vano trabajan los que la edifican;

Si Jehová no guardare la ciudad,

En vano vela la guardia.

2 Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a reposar,

Y que comáis pan de dolores;

Pues que a su amado dará Dios el sueño.

3 He aquí, herencia de Jehová son los hijos;

Cosa de estima el fruto del vientre.

4 Como saetas en mano del valiente,

Así son los hijos habidos en la juventud.

5 Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos;

No será avergonzado

Cuando hablare con los enemigos en la puerta. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T. PARA HOY 25 DE AGOSTO. 1Corintios 7: 1 – 24.

Problemas del matrimonio

7

1En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; 2pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. 3El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. 4La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. 5No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. 6Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento. 7Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.

8Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; 9pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.

10Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; 11y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.

12Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. 13Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. 14Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. 15Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. 16Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?

17Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias. 18¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide. 19La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. 20Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede. 21¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más. 22Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo. 23Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres. 24Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL A.T. PARA HOY 25 DE AGOSTO.SALMO 124, 125,126, 127.

Capítulo 124

124.7,8 ¿Se ha sentido atrapado alguna vez por situaciones abrumadoras? Con Dios, siempre hay una salida puesto que es el Creador de todo lo que existe. Ningún problema va más allá de su capacidad para resolverlo, ninguna circunstancia es demasiado difícil para Él. Podemos recurrir al Creador para pedirle ayuda en momentos de necesidad, ya que está de nuestro lado. Dios nos dará la vía de escape, solo necesitamos confiar en Él y buscarlo. David comparó esto a un pájaro que escapa del lazo (trampa) de los cazadores.

Capítulo 125

125.1 ¿Ha conocido alguna vez a personas que les atraía cada nueva idea o moda que surgía? Esa clase de personas son inconstantes y, por lo tanto, no son confiables. El secreto de la constancia es confiar en Dios debido a que Él nunca cambia. No pueden sacudirlo los cambios en nuestro mundo y además permanece para siempre. Las ideas, las modas de este mundo y el mundo mismo pasarán.

125.3 A pesar de que el salmista escribió «no reposará la vara de la impiedad sobre la heredad de los justos», a menudo Israel tuvo que soportar gobernantes perversos. El salmista expresaba lo que sucederá cuando todo termine, cuando Dios ejecute su juicio final. La pecaminosidad humana a menudo arruina el ideal de Dios en la tierra, pero esto no significa que Dios haya perdido el control. El mal permanecerá solo hasta que Él lo permita.

Capítulo 126

126.5,6 La capacidad de Dios para restaurar la vida va más allá de nuestro entendimiento. Los huesos rotos sanan. Aun la angustia no es una condición permanente. Aun nuestras lágrimas pueden ser semillas que produzcan una cosecha de gozo debido a que Dios puede sacar algo bueno de una tragedia. Cuando la tristeza lo abrume, sepa que sus momentos de angustia terminarán pronto y que una vez más encontrará el gozo. Debemos tener paciencia cuando esperamos. ¡Ya viene la gran cosecha de alegría de Dios!

Capítulo 127

127.1 Las familias edifican casas y hay centinelas que guardan una ciudad, pero estas dos actividades son fútiles a menos que Dios esté con ellas. Una familia sin Dios nunca experimentará el lazo espiritual que Él crea en las relaciones. Una ciudad sin Dios se devastará por la maldad y la corrupción que haya adentro. No cometa el error de dejar a Dios fuera de su vida, si lo hace, habrá vivido en vano. Haga que Dios sea su máxima prioridad y permita que Él sea el que lo edifique.

127.2 Dios no está en contra de los esfuerzos humanos. El arduo trabajo honra a Dios (Proverbios 31.10–29). Pero trabajar sin descanso u olvidar a la familia puede ser un disfraz para la incapacidad de confiar en que Dios suplirá nuestras necesidades. Todos necesitamos un descanso adecuado y momentos para refrescarnos espiritualmente. Por otro lado, este versículo no es una disculpa para ser flojos (Proverbios 18.9). Tenga cuidado en mantener el balance: trabaje arduamente mientras confía en Dios y también descanse confiando en Él.

127.3-5 Muy a menudo se ve a los hijos como responsabilidades y estorbos y no como bienes. Pero la Biblia llama a los hijos «herencia de Jehová», una recompensa. También podemos aprender lecciones valiosas de sus mentes inquisitivas y de su sana ingenuidad. Quienes tienen a los hijos como simples distracciones o estorbos, deben verlos como una oportunidad de moldear el futuro. No debemos atrevernos a tratarlos como una molestia cuando Dios los valora tanto.

Capítulo 128

128.1ss El salmista escribió que una buena vida familiar es una recompensa por seguir a Dios. Los valores subrayados en la Palabra de Dios incluyen amor, servicio, honestidad, integridad y oración. Estos ayudan en todas las relaciones y son vitales para la vida de una familia. ¿Es celestial o turbulenta la vida en su casa? Leer y obedecer la Palabra de Dios es un buen comienzo para lograr el máximo de su familia.


COMENTARIO DE LA PALABRA EL N.T. PARA HOY 25 DE AGOSTO. 1Corintios 7: 1 – 24.

Capítulo 7

7.1 Los corintios habían escrito a Pablo planteándole diferentes preguntas relacionadas con la vida cristiana y los problemas de la iglesia. Lo primero que preguntan es si era bueno casarse. Pablo contesta esta y otras cuestiones en lo que resta de esta carta.

7.1ss Los cristianos en Corinto estaban rodeados de tentaciones sexuales. La ciudad tenía reputación, aun entre los paganos, de inmoralidad sexual y de prostituir la religión. Es a esta clase de sociedad que Pablo envió estas instrucciones sobre el sexo y el matrimonio. Los corintios necesitaban instrucciones especiales y específicas debido a las normas inmorales de su cultura. Para mayor información acerca de las enseñanzas de Pablo relacionadas con el matrimonio véase Efesios 5.

7.3–5 Las tentaciones sexuales son difíciles de resistir porque apelan a los deseos normales y naturales que Dios nos ha dado. El matrimonio incluye, en parte, la satisfacción de estos deseos naturales y solidifica la relación conyugal en contra de las tentaciones. Las parejas casadas tienen la responsabilidad de cuidar uno del otro. Por lo tanto, esposos y esposas no debieran negarse uno al otro sino que deben satisfacer las necesidades y deseos del otro. (Véase también nota a 10.13.)

7.3-11 La iglesia en Corinto estaba alborotada por la inmoralidad que la circundaba. Algunos que estaban en contra de la inmoralidad rechazaban tanto el sexo como el matrimonio. Los cristianos corintios se preguntaban si deberían hacer lo mismo, de modo que le plantearon a Pablo varias preguntas. «Debido a que el sexo es pervertido, ¿no debiéramos abstenernos también del matrimonio?» «Si mi esposa no es salva, ¿debiera buscar el divorcio?» «Las personas solteras y las viudas, ¿no deben casarse?» Pablo contestó muchas de esas preguntas diciendo: «Por ahora, manténganse como están. Reciban con agrado la situación en la que Dios los ha puesto. No busquen casarse o quedarse solteros. Vivan la voluntad de Dios cada día y Él les mostrará lo que deban hacer».

7.4 Espiritualmente, cuando nos convertimos en cristianos, nuestros cuerpos pertenecen a Dios ya que Jesucristo nos compró pagando el precio para librarnos del pecado (véase 6.19, 20). Físicamente, nuestros cuerpos pertenecen a nuestros cónyuges, porque Dios diseñó nuestro matrimonio de modo que a través de la unión del esposo y la esposa, los dos lleguen a ser uno (Génesis 2.24). Pablo establece una total igualdad en las relaciones sexuales. Ni el hombre ni la mujer deben buscar dominación o autonomía.

7.7 Tanto el matrimonio como el quedar solo son dones de Dios. Uno no es mejor que el otro, ambos son valiosos para lograr los propósitos de Dios. Es importante, por lo tanto, aceptar la situación actual de uno. Cuando Pablo dice que preferiría que se quedaran como él (por ejemplo, solteros), estaba expresando su deseo de que una mayor cantidad de personas pudiera dedicarse completamente al ministerio sin tener que vivir presionadas por las preocupaciones de los cónyuges y de la familia, como él lo hacía. No estaba criticando al matrimonio; después de todo, es la creación de Dios, es el modo de proveer compañía y poblar la tierra.

7.9 La presión sexual no es el mejor motivo para casarse, pero es mejor casarse con la persona correcta que «estarse quemando». Muchos nuevos creyentes pensaban que todo lo relacionado con el sexo era erróneo y las parejas se comprometían sin desear casarse. En este pasaje, Pablo les está diciendo a las parejas que deseaban casarse que no debieran negarse a la práctica normal del sexo evitando casarse. Esto no significa, sin embargo, que las personas que tengan dificultad para autocontrolarse, deban casarse con el primero que se les presente. Es mejor enfrentarse a la presión del deseo que tener que enfrentarse a un matrimonio infeliz.

7.12 El mandato de Pablo en cuanto a la permanencia del matrimonio (7.10) viene del Antiguo Testamento (Génesis 2.24) y de Jesús (Marcos 10.2–12). Su sugerencia está basada en el mandato de Dios y la aplica a la situación que estaban enfrentando los corintios. Pablo clasifica el mandato como sugerencia porque uno es un principio eterno, mientras que el otro es una aplicación específica. Está demás decir, para gente que vive una situación similar, que la sugerencia de Pablo es el mejor consejo que podría obtener. Pablo era un hombre de Dios, un apóstol; y tenía la mente de Cristo.

7.12–14 Debido al deseo de servir a Cristo, algunas personas en la iglesia de Corinto pensaban que debían separarse de sus cónyuges paganos y casarse con cristianos. Pero Pablo afirmó la indisolubilidad del matrimonio. Lo ideal de Dios es que las parejas permanezcan unidas, aun cuando uno de ellos no sea creyente. El cónyuge cristiano debiera procurar ganar al que no lo es para Cristo. Hubiera sido fácil racionalizar la separación, sin embargo, Pablo hace una defensa firme en favor de la unión con el no creyente, agregando que debe ser una influencia positiva en el matrimonio. Pablo, como Jesús, creía que el matrimonio es permanente (véase Marcos 10.1–9).

7.14 Las bendiciones que fluyen en los creyentes no se detienen allí, se extienden a otros. Dios considera el matrimonio como «santificado» (apartado para su uso) por la presencia del cónyuge cristiano. La otra parte no recibe salvación en forma automática, pero es ayudada por esta relación. Los hijos de un matrimonio así son considerados como «santos» (porque las bendiciones de Dios son para la unidad familiar) hasta que ellos tengan suficiente edad como para decidir por sí mismos.

7.15, 16 Estos versículos son mal usados por algunos como una excusa para salir del matrimonio. Pero la declaración de Pablo fue dada para animar al cristiano a que continúe con la persona incrédula y logre que el matrimonio marche bien. Si, por otro lado, el cónyuge incrédulo insiste en separarse, Pablo dice que no debe oponerse. La única alternativa para el cristiano podría ser negar su fe para preservar su matrimonio y esta sería una razón más grave en comparación con la disolución del matrimonio. Es imposible dejar de notar que el propósito de Pablo al escribir esta carta fue el de urgir que las parejas casadas buscaran la unidad, no la separación (véanse 7.17; 1 Pedro 3.1, 2).

7.17 Aparentemente los corintios estuvieron listos para hacer cualquier cambio sin pensar en las repercusiones. Pablo manifestaba en su escrito que los cristianos debieran ser tales en cualquier lugar. Usted puede llevar a cabo la obra de Dios y demostrar su fe en todo lugar. Si vino a Cristo casado y su cónyuge no es creyente, recuerde que no necesita estar casado con una persona cristiana para vivir por Cristo. No crea que se halla en el lugar equivocado, atado a la persona equivocada. Puede estar justo en el lugar que Dios quiere para usted (véase 7.20).

7.18, 19 La ceremonia de circuncisión era parte importante de la relación judía con Dios. Es más, antes que Cristo llegara, la circuncisión fue ordenada por Dios para todos aquellos que declaraban seguirle (Génesis 17.9–14). Pero después de la muerte de Cristo, la circuncisión no fue más necesaria (Hechos 15; Romanos 4.9–11; Gálatas 5.2–4; Colosenses 2.11). Pablo dice que es más importante agradar a Dios y obedecerle, que guardar las ceremonias tradicionales.

7.20 Con frecuencia estamos tan preocupados con lo que podríamos estar haciendo por Dios en alguna parte, que perdemos oportunidades donde nos encontramos. Pablo dice que cuando una persona se convierte en cristiana, casi siempre debería continuar con la labor que previamente venía desarrollando, con tal que no sea inmoral o antiético. Todo trabajo puede convertirse en tarea cristiana cuando se toma en cuenta que el propósito de la vida es honrar, servir y hablar en favor de Cristo. Como a Dios le ha placido ponerlo en donde se encuentra, debería buscar cuidadosamente allí las oportunidades para servirle.

7.23 La esclavitud era común a través de todo el Imperio Romano. Algunos cristianos en la iglesia de Corinto eran esclavos. Pablo dice que aun estando en esa condición eran libres del poder del pecado en sus vidas. La gente hoy es esclava del pecado hasta que entrega su vida a Cristo, el único que puede conquistar al poder del pecado. El pecado, el orgullo y el temor no tendrán más autoridad sobre nosotros, así como el amo la perdía sobre los esclavos vendidos. La Biblia dice que venimos a ser esclavos de Cristo cuando nos convertimos en cristianos (Romanos 6.18), lo que significa que hemos ganado nuestra libertad porque el pecado ya no nos controla. Comentarios de la Biblia del Diario vivir. Rv 1960.