Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 28 DE Septiembre, Isaías 13,14,15

Profecía sobre Babilonia

Capitulo 13

1Profecía sobre Babilonia, revelada a Isaías hijo de Amoz.

2Levantad bandera sobre un alto monte; alzad la voz a ellos, alzad la mano, para que entren por puertas de príncipes. 3Yo mandé a mis consagrados, asimismo llamé a mis valientes para mi ira, a los que se alegran con mi gloria.

4Estruendo de multitud en los montes, como de mucho pueblo; estruendo de ruido de reinos, de naciones reunidas; Jehová de los ejércitos pasa revista a las tropas para la batalla. 5Vienen de lejana tierra, de lo postrero de los cielos, Jehová y los instrumentos de su ira, para destruir toda la tierra.

6Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso. 7Por tanto, toda mano se debilitará, y desfallecerá todo corazón de hombre, 8y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas.

9He aquí el día de Jehová viene, terrible, y de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y raer de ella a sus pecadores. 10Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor. 11Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes. 12Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre. 13Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira. 14Y como gacela perseguida, y como oveja sin pastor, cada cual mirará hacia su pueblo, y cada uno huirá a su tierra. 15Cualquiera que sea hallado será alanceado; y cualquiera que por ellos sea tomado, caerá a espada. 16Sus niños serán estrellados delante de ellos; sus casas serán saqueadas, y violadas sus mujeres. 17He aquí que yo despierto contra ellos a los medos, que no se ocuparán de la plata, ni codiciarán oro. 18Con arco tirarán a los niños, y no tendrán misericordia del fruto del vientre, ni su ojo perdonará a los hijos. 19Y Babilonia, hermosura de reinos y ornamento de la grandeza de los caldeos, será como Sodoma y Gomorra, a las que trastornó Dios. 20Nunca más será habitada, ni se morará en ella de generación en generación; ni levantará allí tienda el árabe, ni pastores tendrán allí majada; 21sino que dormirán allí las fieras del desierto, y sus casas se llenarán de hurones; allí habitarán avestruces, y allí saltarán las cabras salvajes. 22En sus palacios aullarán hienas, y chacales en sus casas de deleite; y cercano a llegar está su tiempo, y sus días no se alargarán.

 Escarnio contra el rey de Babilonia

Capitulo 14

1Porque Jehová tendrá piedad de Jacob, y todavía escogerá a Israel, y lo hará reposar en su tierra; y a ellos se unirán extranjeros, y se juntarán a la familia de Jacob. 2Y los tomarán los pueblos, y los traerán a su lugar; y la casa de Israel los poseerá por siervos y criadas en la tierra de Jehová; y cautivarán a los que los cautivaron, y señorearán sobre los que los oprimieron.

3Y en el día que Jehová te dé reposo de tu trabajo y de tu temor, y de la dura servidumbre en que te hicieron servir, 4pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia, y dirás: ¡Cómo paró el opresor, cómo acabó la ciudad codiciosa de oro! 5Quebrantó Jehová el báculo de los impíos, el cetro de los señores; 6el que hería a los pueblos con furor, con llaga permanente, el que se enseñoreaba de las naciones con ira, y las perseguía con crueldad. 7Toda la tierra está en reposo y en paz; se cantaron alabanzas. 8Aun los cipreses se regocijaron a causa de ti, y los cedros del Líbano, diciendo: Desde que tú pereciste, no ha subido cortador contra nosotros. 9El Seol abajo se espantó de ti; despertó muertos que en tu venida saliesen a recibirte, hizo levantar de sus sillas a todos los príncipes de la tierra, a todos los reyes de las naciones. 10Todos ellos darán voces, y te dirán: ¿Tú también te debilitaste como nosotros, y llegaste a ser como nosotros? 11Descendió al Seol tu soberbia, y el sonido de tus arpas; gusanos serán tu cama, y gusanos te cubrirán.

12¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; 14sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo. 15Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo. 16Se inclinarán hacia ti los que te vean, te contemplarán, diciendo: ¿Es éste aquel varón que hacía temblar la tierra, que trastornaba los reinos; 17que puso el mundo como un desierto, que asoló sus ciudades, que a sus presos nunca abrió la cárcel? 18Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honra cada uno en su morada; 19pero tú echado eres de tu sepulcro como vástago abominable, como vestido de muertos pasados a espada, que descendieron al fondo de la sepultura; como cuerpo muerto hollado. 20No serás contado con ellos en la sepultura; porque tú destruiste tu tierra, mataste a tu pueblo. No será nombrada para siempre la descendencia de los malignos. 21Preparad sus hijos para el matadero, por la maldad de sus padres; no se levanten, ni posean la tierra, ni llenen de ciudades la faz del mundo.

22Porque yo me levantaré contra ellos, dice Jehová de los ejércitos, y raeré de Babilonia el nombre y el remanente, hijo y nieto, dice Jehová. 23Y la convertiré en posesión de erizos, y en lagunas de agua; y la barreré con escobas de destrucción, dice Jehová de los ejércitos.

 Asiria será destruida

24Jehová de los ejércitos juró diciendo: Ciertamente se hará de la manera que lo he pensado, y será confirmado como lo he determinado; 25que quebrantaré al asirio en mi tierra, y en mis montes lo hollaré; y su yugo será apartado de ellos, y su carga será quitada de su hombro. 26Este es el consejo que está acordado sobre toda la tierra, y esta, la mano extendida sobre todas las naciones. 27Porque Jehová de los ejércitos lo ha determinado, ¿y quién lo impedirá? Y su mano extendida, ¿quién la hará retroceder?

 Profecía sobre Filistea

28En el año que murió el rey Acaz fue esta profecía: 29No te alegres tú, Filistea toda, por haberse quebrado la vara del que te hería; porque de la raíz de la culebra saldrá áspid, y su fruto, serpiente voladora. 30Y los primogénitos de los pobres serán apacentados, y los menesterosos se acostarán confiados; mas yo haré morir de hambre tu raíz, y destruiré lo que de ti quedare. 31Aúlla, oh puerta; clama, oh ciudad; disuelta estás toda tú, Filistea; porque humo vendrá del norte, no quedará uno solo en sus asambleas. 32¿Y qué se responderá a los mensajeros de las naciones? Que Jehová fundó a Sion, y que a ella se acogerán los afligidos de su pueblo.

 Profecía sobre Moab

Capitulo 15

1Profecía sobre Moab. Cierto, de noche fue destruida Ar de Moab, puesta en silencio. Cierto, de noche fue destruida Kir de Moab, reducida a silencio. 2Subió a Bayit y a Dibón, lugares altos, a llorar; sobre Nebo y sobre Medeba aullará Moab; toda cabeza de ella será rapada, y toda barba rasurada. 3Se ceñirán de cilicio en sus calles; en sus terrados y en sus plazas aullarán todos, deshaciéndose en llanto. 4Hesbón y Eleale gritarán, hasta Jahaza se oirá su voz; por lo que aullarán los guerreros de Moab, se lamentará el alma de cada uno dentro de él. 5Mi corazón dará gritos por Moab; sus fugitivos huirán hasta Zoar, como novilla de tres años. Por la cuesta de Luhit subirán llorando, y levantarán grito de quebrantamiento por el camino de Horonaim. 6Las aguas de Nimrim serán consumidas, y se secará la hierba, se marchitarán los retoños, todo verdor perecerá. 7Por tanto, las riquezas que habrán adquirido, y las que habrán reservado, las llevarán al torrente de los sauces. 8Porque el llanto rodeó los límites de Moab; hasta Eglaim llegó su alarido, y hasta Beer-elim su clamor. 9Y las aguas de Dimón se llenarán de sangre; porque yo traeré sobre Dimón males mayores, leones a los que escaparen de Moab, y a los sobrevivientes de la tierra. Amen


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 28 DE Septiembre, Gálatas 6

Capitulo 6

1Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. 2Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. 3Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. 4Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; 5porque cada uno llevará su propia carga.

6El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.

7No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

 Pablo se gloría en la cruz de Cristo

11Mirad con cuán grandes letras os escribo de mi propia mano. 12Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo. 13Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne. 14Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. 15Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación. 16Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios.

17De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.

 Bendición final

18Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 28 DE Septiembre, Isaías 13,14,15

Capítulo 13

13.12 Ofir se conocía por su oro extraño y valioso. Se cree que estaba localizada en la costa sudoeste de Arabia.

13.20 Aun antes de que Babilonia se convirtiera en una potencia mundial, Isaías profetizó que si bien brillaría por un tiempo, su destrucción sería tan completa que la tierra nunca más la volverían a habitar. Babilonia, actualmente Irak, sigue en ruinas, quemada, bajo un montón de polvo y arena.


Capítulo 14

14.1 Un tema notable en Isaías es que los extranjeros (no israelitas) se unirían a los israelitas en su regreso (56.6, 7; 60.10; 61.5). La intención de Dios era que a través de su pueblo fiel, el mundo entero recibiera bendición (Génesis 12.3). Todo el mundo podría ser salvo por Cristo, a través de la familia de David. No debemos limitar el amor de Dios a nuestra gente. Dios ama a todo el mundo.

14.4-11 El significado de estos versículos pueden ser tanto del presente como del futuro relacionado con Babilonia. La ciudad y el imperio histórico serían destruidos para siempre. Babilonia también se ha usado como una ilustración de los que se oponen a Dios. Por lo tanto, al final de los tiempos, se destruirán a todos los que se opongan a Dios y el mal se quitará para siempre de la tierra.

14.5,6 El poder es transitorio. Dios permitió que Babilonia tuviera poder temporal con un propósito especial: castigar a su pueblo desobediente. Una vez cumplido el propósito, también terminó el poder. Tenga cuidado con depositar su confianza en un poder humano, pues algún día desaparecerá sin importar cuán seguro parezca.

14.12 «Lucero, hijo de la mañana» podrían ser nombres usados para adorar a los reyes de Asiria y Babilonia. Lo más probable es que signifique que desaparecerán como la estrella de la mañana, cuando salga el sol.

14.12–14 Hay varias interpretaciones sobre el que cayó del cielo en estos versículos. (1) Es Satanás, porque la persona aquí mencionada es demasiado poderosa para ser cualquier rey humano. Además, Satanás encaja en los versículos 12–14, no así con el resto del capítulo. (2) Podría ser Senaquerib o Nabucodonosor, reyes que tenían un poder supremo. Sus pueblos los consideraban dioses. Estos reyes deseaban gobernar el mundo. (3) Podrían ser ambos, Satanás y un gran rey humano, tal vez Nabucodonosor ya que Babilonia se describe como un trono del mal en Apocalipsis 17, 18. El pecado de Satanás y Babilonia fue la soberbia. Común a estos tres puntos de vista es la verdad de que la soberbia está en contra de Dios y tendrá como resultado su castigo. Israel cometió el error de ser muy orgulloso para depender de Dios y nosotros somos vulnerables a cometer el mismo error.

14.24–27 Esta profecía se cumplió como lo predijo Isaías (véanse 2 Reyes 19 e Isaías 37.21–38).

14.28–31 Isaías recibió este mensaje de Dios en 715 a.C., el año en que murió el rey Acaz de Judá. «La vara del que te hería» (14.29) no fue Acaz sino Salmanasar V. El «humo que vendrá del norte» (14.31) se refiere a soldados de Salmanasar de Asiria.


Capítulo 15

15.1 Moab estaba localizada al este del Mar Muerto. Los moabitas eran descendientes de Lot surgidos de su relación incestuosa con su hija mayor (Génesis 19.31–38). Moab siempre fue enemiga de Israel. La oprimió e invadió su tierra (Jueces 3.12–14), peleó en contra de Saúl (1 Samuel 14.47) y en contra de David (2 Samuel 8.2, 11, 12). Moab recibiría el castigo por el trato duro que dio a Israel.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 28 DE Septiembre, Gálatas 6

Capítulo 6

6.1–3 Ningún cristiano debe pensar jamás que es totalmente independiente y que no necesita la ayuda de otros, y nadie debe pensar que ha sido excluido de la tarea de ayudar a otros. El cuerpo de Cristo, la Iglesia, funciona sólo cuando los miembros trabajan juntos por el bienestar común. ¿Conoce a alguien que necesita ayuda? ¿Hay algún hermano o hermana en Cristo que requiere corrección o ánimo? Humilde y gentilmente acérquese a esa persona (Juan 13.34, 35).
6.4 Cuando uno hace lo mejor, se siente satisfecho de los resultados y no necesita compararse con otros. Las personas hacen comparaciones por muchas razones. Algunos destacan las debilidades de otros a fin de sentirse mejor consigo mismo. Otros sencillamente quieren asegurarse que actúan bien. Cuando esté tentado a compararse, mire a Jesucristo. Su ejemplo lo inspirará a que haga las cosas mucho mejor, y su aceptación cariñosa le será de consuelo cuando no logre sus objetivos.

6.6 Pablo insiste que cumplamos con nuestra responsabilidad de satisfacer las necesidades materiales de aquellos que nos enseñan (1 Corintios 9.7–12). Es fácil recibir el beneficio de una buena enseñanza bíblica y admirar a nuestros líderes espirituales, pasando por alto sus necesidades financieras y físicas. Debemos cuidar de ellos, no de mala gana o con fastidio, sino con un espíritu generoso, como muestra de honor y aprecio por sus servicios (1 Timoteo 5.17, 18).

6.7,8 Ciertamente sería sorprendente si usted plantara maíz y brotaran calabazas. Es una ley de la vida, tanto espiritual como física, que uno cosecha lo que siembra. Si uno chismea de sus amigos, los pierde. Cada acción tiene resultados. Si usted planta para sus propios deseos, cosechará lamentos y maldad. Si planta para agradar a Dios, cosechará gozo y vida eterna ¿Qué tipo de semillas está sembrando?

6.9,10 Es desalentador hacer continuamente el bien y no recibir ninguna palabra de agradecimiento o ver resultados tangibles. Pablo desafió a los gálatas y nos desafía a nosotros a seguir haciendo lo bueno y confiar a Dios los resultados. A su tiempo, cosecharemos bendiciones.

6.11 Hasta este momento, Pablo dictó la carta a un amanuense. Ahora toma la pluma para escribir sus saludos personales y finales. Él hizo lo mismo en otras cartas también, para dar énfasis a sus palabras y asegurar que la letra era genuina.

6.13 Algunos de los judaizantes hicieron énfasis en la circuncisión como prueba de santidad, pero ignoraban las otras leyes judías. La gente, con frecuencia, escoge ciertos principios o prohibiciones y los convierten en varas para medir su fe. Algunos pueden rechazar el alcoholismo pero ignoran la glotonería. Otros desprecian la promiscuidad pero toleran el prejuicio. La Biblia en esto es íntegramente nuestra regla de fe y práctica. No podemos tomar y escoger los mandatos que seguiremos.

6.14 El mundo está lleno de incitaciones. Cada día somos confrontados con presiones culturales sutiles como también con propaganda abundante. La única forma de escapar de estas influencias destructivas es pedir a Dios que nos ayude para morir a ellas, así como Pablo lo hizo. ¿Cuánto de los intereses de este mundo le atraen? (véanse 2.20 y 5.24 para mayor información sobre este concepto).

6.15 Es fácil ser atrapado por lo superficial. Tenga cuidado con aquellos que hacen énfasis en las cosas que debiéramos o que no debiéramos hacer, sin que muestre interés por la condición interior del corazón. Llevar una vida «buena», sin un cambio interior, conduce a un caminar espiritual vano y vacío. Lo que importa a Dios es que experimentemos un cambio total desde lo interior (2 Corintios 5.17).

6.18 La epístola de Pablo a los Gálatas, declara con énfasis la libertad del cristiano. Es indudable que estos cristianos primitivos en Galacia, anhelaban crecer en la vida cristiana, pero eran confundidos por aquellos que decían que esto sólo se podía lograr por medio del cumplimiento de ciertas leyes judías.

¡Cuán raro sería que un prisionero al ser liberado deseara regresar a su celda y no quisiera irse! ¡Qué extraño sería que se suelte a un animal de una trampa y que este regrese a ella! ¡Cuán triste es para un creyente, ser liberado de la esclavitud del pecado, para regresar luego a la conformidad rígida de normas y regulaciones establecidas!

Si usted cree en Jesucristo, ya ha sido liberado; en lugar de volver a alguna forma de esclavitud, sea el legalismo o el pecado, use su libertad para vivir para Cristo y sírvale como Él. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.


 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 27 DE Septiembre, Isaías 10,11,12,

Capítulo 10

1¡Ay de los que dictan leyes injustas, y prescriben tiranía, 2para apartar del juicio a los pobres, y para quitar el derecho a los afligidos de mi pueblo; para despojar a las viudas, y robar a los huérfanos! 3¿Y qué haréis en el día del castigo? ¿A quién os acogeréis para que os ayude, cuando venga de lejos el asolamiento? ¿En dónde dejaréis vuestra gloria? 4Sin mí se inclinarán entre los presos, y entre los muertos caerán. Ni con todo esto ha cesado su furor, sino que todavía su mano está extendida.

 Asiria, instrumento de Dios

5Oh Asiria, vara y báculo de mi furor, en su mano he puesto mi ira. 6Le mandaré contra una nación pérfida, y sobre el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa, y lo ponga para ser hollado como lodo de las calles. 7Aunque él no lo pensará así, ni su corazón lo imaginará de esta manera, sino que su pensamiento será desarraigar y cortar naciones no pocas. 8Porque él dice: Mis príncipes, ¿no son todos reyes? 9¿No es Calno como Carquemis, Hamat como Arfad, y Samaria como Damasco? 10Como halló mi mano los reinos de los ídolos, siendo sus imágenes más que las de Jerusalén y de Samaria; 11como hice a Samaria y a sus ídolos, ¿no haré también así a Jerusalén y a sus ídolos?

12Pero acontecerá que después que el Señor haya acabado toda su obra en el monte de Sion y en Jerusalén, castigará el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria, y la gloria de la altivez de sus ojos. 13Porque dijo: Con el poder de mi mano lo he hecho, y con mi sabiduría, porque he sido prudente; quité los territorios de los pueblos, y saqueé sus tesoros, y derribé como valientes a los que estaban sentados; 14y halló mi mano como nido las riquezas de los pueblos; y como se recogen los huevos abandonados, así me apoderé yo de toda la tierra; y no hubo quien moviese ala, ni abriese boca y graznase.

15¿Se gloriará el hacha contra el que con ella corta? ¿Se ensoberbecerá la sierra contra el que la mueve? ¡Como si el báculo levantase al que lo levanta; como si levantase la vara al que no es leño! 16Por esto el Señor, Jehová de los ejércitos, enviará debilidad sobre sus robustos, y debajo de su gloria encenderá una hoguera como ardor de fuego. 17Y la luz de Israel será por fuego, y su Santo por llama, que abrase y consuma en un día sus cardos y sus espinos. 18La gloria de su bosque y de su campo fértil consumirá totalmente, alma y cuerpo, y vendrá a ser como abanderado en derrota. 19Y los árboles que queden en su bosque serán en número que un niño los pueda contar.

20Acontecerá en aquel tiempo, que los que hayan quedado de Israel y los que hayan quedado de la casa de Jacob, nunca más se apoyarán en el que los hirió, sino que se apoyarán con verdad en Jehová, el Santo de Israel. 21El remanente volverá, el remanente de Jacob volverá al Dios fuerte. 22Porque si tu pueblo, oh Israel, fuere como las arenas del mar, el remanente de él volverá; la destrucción acordada rebosará justicia. 23Pues el Señor, Jehová de los ejércitos, hará consumación ya determinada en medio de la tierra.

24Por tanto el Señor, Jehová de los ejércitos, dice así: Pueblo mío, morador de Sion, no temas de Asiria. Con vara te herirá, y contra ti alzará su palo, a la manera de Egipto; 25mas de aquí a muy poco tiempo se acabará mi furor y mi enojo, para destrucción de ellos. 26Y levantará Jehová de los ejércitos azote contra él como la matanza de Madián en la peña de Oreb, y alzará su vara sobre el mar como hizo por la vía de Egipto. 27Acontecerá en aquel tiempo que su carga será quitada de tu hombro, y su yugo de tu cerviz, y el yugo se pudrirá a causa de la unción.

28Vino hasta Ajat, pasó hasta Migrón; en Micmas contará su ejército. 29Pasaron el vado; se alojaron en Geba; Ramá tembló; Gabaa de Saúl huyó. 30Grita en alta voz, hija de Galim; haz que se oiga hacia Lais, pobrecilla Anatot. 31Madmena se alborotó; los moradores de Gebim huyen. 32Aún vendrá día cuando reposará en Nob; alzará su mano al monte de la hija de Sion, al collado de Jerusalén. 33He aquí el Señor, Jehová de los ejércitos, desgajará el ramaje con violencia, y los árboles de gran altura serán cortados, y los altos serán humillados. 34Y cortará con hierro la espesura del bosque, y el Líbano caerá con estruendo.

 Reinado justo del Mesías

Capitulo 11

1Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. 2Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. 3Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos; 4sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. 5Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura.

6Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. 7La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. 8Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. 9No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.

10Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.

11Asimismo acontecerá en aquel tiempo, que Jehová alzará otra vez su mano para recobrar el remanente de su pueblo que aún quede en Asiria, Egipto, Patros, Etiopía, Elam, Sinar y Hamat, y en las costas del mar. 12Y levantará pendón a las naciones, y juntará los desterrados de Israel, y reunirá los esparcidos de Judá de los cuatro confines de la tierra. 13Y se disipará la envidia de Efraín, y los enemigos de Judá serán destruidos. Efraín no tendrá envidia de Judá, ni Judá afligirá a Efraín; 14sino que volarán sobre los hombros de los filisteos al occidente, saquearán también a los de oriente; Edom y Moab les servirán, y los hijos de Amón los obedecerán. 15Y secará Jehová la lengua del mar de Egipto; y levantará su mano con el poder de su espíritu sobre el río, y lo herirá en sus siete brazos, y hará que pasen por él con sandalias. 16Y habrá camino para el remanente de su pueblo, el que quedó de Asiria, de la manera que lo hubo para Israel el día que subió de la tierra de Egipto.

 Cántico de acción de gracias

Capitulo 12

1En aquel día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado. 2He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí. 3Sacaréis con gozo aguas de las fuentes de la salvación. 4Y diréis en aquel día: Cantad a Jehová, aclamad su nombre, haced célebres en los pueblos sus obras, recordad que su nombre es engrandecido. 5Cantad salmos a Jehová, porque ha hecho cosas magníficas; sea sabido esto por toda la tierra. 6Regocíjate y canta, oh moradora de Sion; porque grande es en medio de ti el Santo de Israel. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 27 DE Septiembre, Gálatas 5

Estad firmes en la libertad

Capítulo 5

1Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. 2He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. 3Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. 4De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. 5Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; 6porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor. 7Vosotros corríais bien; ¿quién os estorbó para no obedecer a la verdad? 8Esta persuasión no procede de aquel que os llama. 9Un poco de levadura leuda toda la masa. 10Yo confío respecto de vosotros en el Señor, que no pensaréis de otro modo; mas el que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea. 11Y yo, hermanos, si aún predico la circuncisión, ¿por qué padezco persecución todavía? En tal caso se ha quitado el tropiezo de la cruz. 12¡Ojalá se mutilasen los que os perturban!

13Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. 14Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 15Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.

 Las obras de la carne y el fruto del Espíritu

16Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 18Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. 19Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. 24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.

25Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el Espíritu. 26No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. Amen.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 27 DE Septiembre, Isaías 10,11,12,

Capítulo 10

10.1 Dios juzgará a los jueces corruptos y a los que dictan leyes injustas. Los que oprimen a otros serán oprimidos. No basta con vivir en una tierra fundada en la justicia, cada individuo debe tratar con justicia al pobre y al indefenso. No delegue su responsabilidad a su nación ni a su iglesia. Usted es responsable de sus actos ante Dios.

10.7 A pesar de que Asiria no sabía que era parte del plan de Dios, Él la usó para juzgar a su pueblo. Dios lleva a cabo sus planes en la historia a pesar de la gente o de las naciones que lo rechazan. ¡No solo estableció el mundo y lo dejó que se las arreglara por su cuenta! Debido a que nuestro Dios todopoderoso y soberano sigue hoy con el dominio de todo, nos sentimos seguros incluso en un mundo tan cambiante.

10.9 Calno, Carquemis, Hamat, Arfad, Samaria y Damasco fueron ciudades que Asiria conquistó. Con la seguridad de grandes victorias que ensancharían su imperio, el rey de Asiria dio su arrogante discurso. Ya Asiria había conquistado varias ciudades y pensó que derrotarían a Judá al igual que las demás. Muy poco sabía el rey que estaba bajo la mano poderosa de Dios.

10.10 Samaria y Jerusalén tenían tantos ídolos que eran impotentes ante la máquina militar asiria. Solo el Dios del universo podía derrotar a Asiria, pero no sin antes usar a los asirios para sus propósitos.

10.12 Pronto se cumplió la profecía sobre el juicio de los asirios. En el año 710 a.C., el ángel de Jehová mató a ciento ochenta y cinco mil soldados asirios (37.36, 37). Más tarde, el Imperio Asirio cayó ante Babilonia para nunca volverse a levantar como potencia mundial.

10.12 Los asirios fueron soberbios. Pensaron que todo lo lograron gracias a su poder. Los logros pueden distorsionar nuestra perspectiva si no reconocemos que Dios es el que cumple sus propósitos a través de nosotros. Cuando pensamos que somos lo bastante fuertes para hacer cualquier cosa, estamos condenados al fracaso ya que la soberbia nos ha cegado a la realidad de que Dios tiene el control supremo.

10.15 Ningún instrumento ni herramienta lleva a cabo su propósito sin una gran fuerza. Los asirios fueron instrumentos en las manos de Dios, pero fracasaron en reconocerlo. Cuando una herramienta se envanece por tener más poder que el que la usa, está en peligro de ser desechada. Solo somos útiles en el grado que permitamos que Dios nos utilice.

10.17 La caída de Asiria aconteció en 612 a.C. con la destrucción de Nínive, la ciudad capital. Asiria fue el instrumento que Dios usó para castigar a Israel, pero también la juzgaría por su maldad. Nadie escapa al castigo de Dios por el pecado, ni siquiera la nación más poderosa (Salmo 2).

10.20, 21 Luego que el ejército de Asiria fue destruido, un grupo pequeño del pueblo de Dios dejaría de depender de Asiria y comenzaría a confiar en Dios. Este remanente sería solo una fracción de la población anterior de Israel: véase Esdras 2.64, 65 para el pequeño número que regresó a Judá (véase también 11.10–16).

10.20,21 A los que permanecieron fieles a Dios a pesar de los horrores de la invasión se les llama el remanente. La clave para ser parte del remanente era la fe. No basta con ser un descendiente de Abraham, vivir en la tierra prometida y confiar en Dios en su tiempo. ¿Confía usted en su herencia cristiana, en los rituales de adoración o en experiencias pasadas para estar a bien con Dios? La clave de estar separado para Dios es la fe en Él.

10.28–34 El orden en que se nombraron estas ciudades nos da una idea aproximada de la ruta que tomarían los asirios en su invasión contra Judá en 701 a.C. Partirían de Ajat (tal vez Hai) en la frontera norte con Nob (a solo 3 km de Jerusalén).


Capítulo 11

11.1–9 Asiria sería como un árbol cortado a la altura de su poder (10.33, 34), para no levantarse jamás. Judá (del linaje real de David) la cortarían como un árbol reducido al tronco. Sin embargo, a partir de ese tronco surgiría un vástago: el Mesías. Sería más grande que el árbol original y llevaría mucho más fruto. El Mesías es el cumplimiento de la promesa de Dios, de que un descendiente de David gobernaría para siempre (2 Samuel 7.16).

11.3-5 Dios juzgará con justicia y con equidad. Cuánto anhelamos que los demás nos traten con justicia, pero, ¿la damos nosotros? Odiamos a quienes basan sus juicios en la apariencia, en la falsa evidencia o en los rumores. Pero, ¿somos rápidos para juzgar a otros utilizando esas normas? Solo Cristo puede ser el perfecto Juez justo, y solo cuando Él gobierne nuestros corazones aprenderemos a tratar a los demás con justicia, así como deseamos que no traten a nosotros.

11.4,5 Judá se corrompió y ahora la rodeaban potencias extranjeras hostiles. La nación necesitaba con desesperación un avivamiento de justicia, equidad y fidelidad. Necesitaban volverse del egoísmo y mostrar justicia al pobre y al oprimido. La justicia que Dios valora es más que refrenarse de pecar. Es darse activamente a otros y ofrecerles la ayuda que necesitan.

11.6–10 Aún no había venido una época de oro, un tiempo de paz donde los niños podrían jugar con animales que antes eran peligrosos. Todo esto no se cumplió con la primera venida de Cristo. Por ejemplo, la naturaleza no ha vuelto a su balance y armonía originales (véase Romanos 8.9–22). Esta paz perfecta solo será posible cuando Cristo reine sobre la tierra.

11.11 ¿Cuándo volverá a su tierra este remanente del pueblo de Dios? La profecía del Antiguo Testamento a menudo se aplica tanto al futuro cercano como al distante. Judá iría pronto al cautiverio de Babilonia y un remanente regresaría a Jerusalén en 537 a.C. por el decreto de Ciro. En las eras venideras, sin embargo, el pueblo de Dios se dispersaría por todo el mundo. Estas ciudades representan las cuatro puntos del mundo conocido: Hamat en el norte, Egipto en el sur, Asiria en el este y las costas del mar en el oeste. Al final, el pueblo de Dios se reunirá cuando Cristo venga a reinar sobre la tierra.

11.13 Efraín es la tribu dominante del norte. Se usa como otro nombre para Israel, el reino del norte.

11.14 Edom, Moab y Amón eran tres países que colindaban con Judá (junto con Filistea). Fueron las naciones que se regocijaron con la derrota de Judá y le quitaron sus tierras.

11.15, 16 Isaías habla de un nuevo o un segundo Éxodo cuando Dios lleve de regreso a su pueblo esparcido a Israel y el Mesías venga a gobernar el mundo. Dios secó el Mar Rojo para que los israelitas pudieran cruzarlo camino a la tierra prometida (Éxodo 14). Secó el río Jordán para que la nación entrara a la tierra (Josué 3). Dios volverá a facilitar el camino de regreso para su pueblo.


Capítulo 12

12.1ss Este capítulo es un himno de alabanza, otra descripción gráfica del gozo de las personas cuando Jesucristo venga a reinar sobre la tierra. Aun ahora necesitamos expresar nuestra gratitud a Dios: agradecerle, alabarle y hablar a otros de Él. Debemos alabarlo desde lo profundo de nuestro corazón agradecido. Y debemos anunciar las buenas nuevas a los demás.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 27 DE Septiembre, Gálatas 5

Capítulo 5

5.1 Cristo murió para libertarnos del pecado y de una lista interminable de leyes y regulaciones. Cristo vino para liberarnos, no para hacer lo que queramos, lo que nos llevaría nuevamente a la esclavitud de nuestros deseos egoístas. Si no que, gracias a Cristo, somos libres y ahora estamos en condiciones de hacer lo que antes era imposible: vivir libre del egoísmo. Aquellos que apelan a su libertad para hacer lo que gusten o ser indulgentes con sus deseos, están cayendo en las garras del pecado. ¿Usa su libertad para sí mismo o en favor de otros?

5.2-4 Procurar ser salvos por guardar la ley y ser salvos por gracia son dos formas diferentes de acceso. «De nada os aprovechará Cristo» significa que la provisión de Cristo para nuestra salvación no servirá de nada si procuramos salvarnos a nosotros mismos. Obedecer la ley no le hace las cosas más fáciles a Dios para salvarnos. Todo lo que podemos hacer es aceptar su regalo de gracia por medio de la fe. Nuestras obras de servicio nunca pueden ser utilizadas para tratar de ganar el amor de Dios o su favor.

5.3,4 La circuncisión era un símbolo que indicaba el origen adecuado y que se hacía todo lo que la religión requiere. Ninguna cantidad de trabajo, disciplina o conducta moral puede salvarnos. Si una persona contaba con encontrar el favor de Dios por medio de la circuncisión, debería también obedecer el resto de todas las leyes de Dios. Si tratamos de salvarnos a nosotros mismos guardando todas las leyes de Dios sólo nos separaremos más de Él.

5.6 Somos salvos por la fe, no por las obras. Por lo tanto, el amor por otros y por Dios son la respuesta de aquellos que han sido perdonados. El perdón de Dios es completo y Jesús dice que aquellos que han sido perdonados mucho amarán mucho más (Lucas 7.47). Ya que la fe se expresa a través del amor, usted puede examinar su amor por otros que actúa como reflejo de su fe.

5.9 Una pequeña porción de levadura hace que toda la masa se leude. Sólo hace falta una persona mala para infectar a los demás.

5.11 La persecución probó que Pablo estaba predicando el evangelio. Si él hubiera predicado lo que los falsos maestros predicaban, nadie se hubiera sentido ofendido; pero como él enseñó la verdad, fue perseguido tanto por judíos como por los judaizantes. ¿Tiene amigos o seres queridos que lo rechazan porque está a favor de Cristo? Jesús dijo que no debiéramos sorprendernos si el mundo nos aborrecía, porque también lo aborrecieron a Él (Juan 15.18, 19). Así como Pablo fielmente siguió proclamando el mensaje de Jesucristo, siga cumpliendo con lo que Dios le ha encargado hacer, aun a pesar de los obstáculos que otros pudieran poner en su camino.

5.13 Pablo hizo una distinción entre la libertad para pecar y libertad para servir. La libertad para pecar no es libertad, porque nos esclaviza a Satanás, a otros o a nuestra propia naturaleza pecaminosa. Los cristianos, por el contrario, no debieran ser esclavos del pecado porque tienen la libertad para hacer lo correcto y glorificar a Dios por medio del servicio amoroso a otros.

5.14, 15 Cuando no estamos motivados por el amor, nos convertimos en críticos de otros. Dejamos de buscar lo bueno en los otros y vemos sólo faltas. Muy pronto la unidad de los creyentes se rompe. ¿Ha hablado usted a espaldas de alguien? ¿Ha enfatizado en otros las debilidades antes que sus lados fuertes? Tenga presente el mandato de Jesús de amar a otros de la manera que se ama usted (Mateo 22.39). Cuando note que se ha convertido en crítico de alguien, haga una lista de las cualidades positivas de esa persona. Y no diga nada a sus espaldas, si no estuviera dispuesto a decírselo en amor frente a frente.

5.16–18 Si sus deseos lo guían a las cualidades mencionadas en 5.22, 23 entonces usted puede deducir que el Espíritu Santo lo está guiando. Al mismo tiempo, debe tener cuidado en no confundir sus sentimientos con la dirección del Espíritu Santo. El ser guiados por el Espíritu Santo involucra el deseo de oír, predisposición para obedecer y la sensibilidad para discernir entre sus sentimientos y su diligencia para actuar. Que el Espíritu Santo guíe y controle su vida cada día. Luego las palabras de Cristo estarán en su mente, el amor de Cristo estará en sus acciones y el poder de Cristo lo ayudará a controlar sus deseos egoístas.

5.17 Pablo describe las dos fuerzas conflictivas en nosotros: el Espíritu Santo y la naturaleza pecaminosa (nuestros malos deseos o inclinaciones al mal, véase también 5.16, 19, 24). Pablo no dice que estas fuerzas sean iguales. El Espíritu Santo es mucho más fuerte, pero si nosotros dependemos de nuestra propia sabiduría tomaremos decisiones equivocadas. Si tratamos de seguir al Espíritu Santo en nuestro propio esfuerzo humano, fallaremos. Nuestra única vía a la libertad de nuestros deseos naturales hacia el mal es por medio del poder del Espíritu Santo (véanse Romanos 8.39, Efesios 4.23, 24; Colosenses 3.3–8).

5.19–21 Todos tenemos deseos naturales hacia el mal y no los podemos ignorar. A fin de seguir la guía del Espíritu Santo debemos enfrentarlos con decisión (crucificarlos, 5.24). Estos deseos incluyen pecados obvios tales como inmoralidad sexual y hechicería. También incluyen pecados menos obvios como la ambición, el odio y los celos. El ignorar nuestros pecados o rehusar enfrentarlos revela que no hemos recibido el don del Espíritu que guía y transforma nuestra vida.

5.22, 23 El fruto del Espíritu es la obra espontánea del Espíritu Santo en nosotros. El Espíritu produce estos rasgos del carácter que se encuentran en la naturaleza de Cristo. Ellos son el producto del control de Cristo, no podemos obtenerlo por tratar de llevarlos sin su ayuda. Si queremos que el fruto del Espíritu se desarrolle en nuestras vidas, debemos unir nuestra vida a la de Él (véase Juan 15.4, 5); debemos conocerlo, amarlo, recordarlo, imitarlo. El resultado será que cumpliremos con el propósito proyectado de la ley: amar a Dios y al prójimo. ¿Cuál de estas cualidades deseas que el Espíritu produzca en tu vida?

5.23 Debido a que el mismo Dios que envió la ley también envió al Espíritu, el resultado de una vida llena del Espíritu estará en armonía perfecta con la intención de la ley de Dios. Una persona que abunda con el fruto del Espíritu cumple la ley mucho mejor que una persona que observa los rituales y que tiene muy poco amor en su corazón.

5.24 Si queremos aceptar a Cristo como Salvador, debemos apartarnos de nuestro pecado y clavar voluntariamente nuestros malos deseos naturales a la cruz. Esto no significa, sin embargo, que nunca más volveremos a ver rasgos de estos deseos nuevamente. Como cristianos todavía tenemos la capacidad para pecar pero hemos sido liberados del poder del pecado y no debemos dejarnos dominar por él. Cada día debemos entregarle nuestras tendencias pecaminosas a Dios y a su control, clavándolas en la cruz de Cristo, y momento a momento aspirar el poder del Espíritu para sobreponernos a ellas (véanse 2.20; 6.14).

5.25 Dios está interesado en cada parte de nuestras vidas, no sólo espiritual. Al vivir por el poder del Espíritu Santo, debemos rendir cada aspecto de nuestra vida a Dios: emocional, física, social, intelectual, vocacional. Pablo dice: ¡Eres salvo, por lo tanto, vive de acuerdo a esta realidad! El Espíritu Santo es la fuente de su nueva vida, de modo que camine con Él. No permita que nada o nadie más determine sus valores y normas en cualquier área de su vida.

5.26 Todos necesitamos cierta medida de aprobación de otros, pero aquellos que se apartan de la senda de Dios, en busca de honores o para ganar popularidad, muestran que no son guiados por el Espíritu Santo. Aquellos que esperan la aprobación de Dios no necesitarán envidiar a otros. Por ser hijos e hijas de Dios, tenemos su Espíritu Santo como la garantía amorosa de su aprobación. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.