Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 30 DE Septiembre, Isaías 19,20,21

Profecía sobre Egipto

Capitulo 19

1Profecía sobre Egipto. He aquí que Jehová monta sobre una ligera nube, y entrará en Egipto; y los ídolos de Egipto temblarán delante de él, y desfallecerá el corazón de los egipcios dentro de ellos. 2Levantaré egipcios contra egipcios, y cada uno peleará contra su hermano, cada uno contra su prójimo; ciudad contra ciudad, y reino contra reino. 3Y el espíritu de Egipto se desvanecerá en medio de él, y destruiré su consejo; y preguntarán a sus imágenes, a sus hechiceros, a sus evocadores y a sus adivinos. 4Y entregaré a Egipto en manos de señor duro, y rey violento se enseñoreará de ellos, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.

5Y las aguas del mar faltarán, y el río se agotará y secará. 6Y se alejarán los ríos, se agotarán y secarán las corrientes de los fosos; la caña y el carrizo serán cortados. 7La pradera de junto al río, de junto a la ribera del río, y toda sementera del río, se secarán, se perderán, y no serán más. 8Los pescadores también se entristecerán; harán duelo todos los que echan anzuelo en el río, y desfallecerán los que extienden red sobre las aguas. 9Los que labran lino fino y los que tejen redes serán confundidos, 10porque todas sus redes serán rotas; y se entristecerán todos los que hacen viveros para peces.

11Ciertamente son necios los príncipes de Zoán; el consejo de los prudentes consejeros de Faraón se ha desvanecido. ¿Cómo diréis a Faraón: Yo soy hijo de los sabios, e hijo de los reyes antiguos? 12¿Dónde están ahora aquellos tus sabios? Que te digan ahora, o te hagan saber qué es lo que Jehová de los ejércitos ha determinado sobre Egipto. 13Se han desvanecido los príncipes de Zoán, se han engañado los príncipes de Menfis; engañaron a Egipto los que son la piedra angular de sus familias. 14Jehová mezcló espíritu de vértigo en medio de él; e hicieron errar a Egipto en toda su obra, como tambalea el ebrio en su vómito. 15Y no aprovechará a Egipto cosa que haga la cabeza o la cola, la rama o el junco.

16En aquel día los egipcios serán como mujeres; porque se asombrarán y temerán en la presencia de la mano alta de Jehová de los ejércitos, que él levantará contra ellos. 17Y la tierra de Judá será de espanto a Egipto; todo hombre que de ella se acordare temerá por causa del consejo que Jehová de los ejércitos acordó sobre aquél.

18En aquel tiempo habrá cinco ciudades en la tierra de Egipto que hablen la lengua de Canaán, y que juren por Jehová de los ejércitos; una será llamada la ciudad de Herez.

19En aquel tiempo habrá altar para Jehová en medio de la tierra de Egipto, y monumento a Jehová junto a su frontera. 20Y será por señal y por testimonio a Jehová de los ejércitos en la tierra de Egipto; porque clamarán a Jehová a causa de sus opresores, y él les enviará salvador y príncipe que los libre. 21Y Jehová será conocido de Egipto, y los de Egipto conocerán a Jehová en aquel día, y harán sacrificio y oblación; y harán votos a Jehová, y los cumplirán. 22Y herirá Jehová a Egipto; herirá y sanará, y se convertirán a Jehová, y les será clemente y los sanará.

23En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto a Asiria, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiria; y los egipcios servirán con los asirios a Jehová.

24En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiria para bendición en medio de la tierra; 25porque Jehová de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad.

 Predicción de la conquista de Egipto y de Etiopía por Asiria

Capitulo 20

1En el año que vino el Tartán a Asdod, cuando lo envió Sargón rey de Asiria, y peleó contra Asdod y la tomó; 2en aquel tiempo habló Jehová por medio de Isaías hijo de Amoz, diciendo: Ve y quita el cilicio de tus lomos, y descalza las sandalias de tus pies. Y lo hizo así, andando desnudo y descalzo. 3Y dijo Jehová: De la manera que anduvo mi siervo Isaías desnudo y descalzo tres años, por señal y pronóstico sobre Egipto y sobre Etiopía, 4así llevará el rey de Asiria a los cautivos de Egipto y los deportados de Etiopía, a jóvenes y a ancianos, desnudos y descalzos, y descubiertas las nalgas para vergüenza de Egipto. 5Y se turbarán y avergonzarán de Etiopía su esperanza, y de Egipto su gloria. 6Y dirá en aquel día el morador de esta costa: Mirad qué tal fue nuestra esperanza, a donde nos acogimos por socorro para ser libres de la presencia del rey de Asiria; ¿y cómo escaparemos nosotros?

 Profecía sobre el desierto del mar

Capitulo 21

1Profecía sobre el desierto del mar. Como torbellino del Neguev, así viene del desierto, de la tierra horrenda. 2Visión dura me ha sido mostrada. El prevaricador prevarica, y el destructor destruye. Sube, oh Elam; sitia, oh Media. Todo su gemido hice cesar. 3Por tanto, mis lomos se han llenado de dolor; angustias se apoderaron de mí, como angustias de mujer de parto; me agobié oyendo, y al ver me he espantado. 4Se pasmó mi corazón, el horror me ha intimidado; la noche de mi deseo se me volvió en espanto. 5Ponen la mesa, extienden tapices; comen, beben. ¡Levantaos, oh príncipes, ungid el escudo! 6Porque el Señor me dijo así: Ve, pon centinela que haga saber lo que vea. 7Y vio hombres montados, jinetes de dos en dos, montados sobre asnos, montados sobre camellos; y miró más atentamente, 8y gritó como un león: Señor, sobre la atalaya estoy yo continuamente de día, y las noches enteras sobre mi guarda; 9y he aquí vienen hombres montados, jinetes de dos en dos. Después habló y dijo: Cayó, cayó Babilonia; y todos los ídolos de sus dioses quebrantó en tierra. 10Oh pueblo mío, trillado y aventado, os he dicho lo que oí de Jehová de los ejércitos, Dios de Israel.

 Profecía sobre Duma

11Profecía sobre Duma. Me dan voces de Seir: Guarda, ¿qué de la noche? Guarda, ¿qué de la noche? 12El guarda respondió: La mañana viene, y después la noche; preguntad si queréis, preguntad; volved, venid.

 Profecía sobre Arabia

13Profecía sobre Arabia. En el bosque pasaréis la noche en Arabia, oh caminantes de Dedán. 14Salid a encontrar al sediento; llevadle agua, moradores de tierra de Tema, socorred con pan al que huye. 15Porque ante la espada huye, ante la espada desnuda, ante el arco entesado, ante el peso de la batalla.

16Porque así me ha dicho Jehová: De aquí a un año, semejante a años de jornalero, toda la gloria de Cedar será deshecha; 17y los sobrevivientes del número de los valientes flecheros, hijos de Cedar, serán reducidos; porque Jehová Dios de Israel lo ha dicho. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 30 DE Septiembre, Efesios 2

Salvos por gracia

Capítulo 2

1Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. 4Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), 6y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, 7para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe. 10Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

 Reconciliación por medio de la cruz

11Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. 12En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. 14Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades. 17Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a vosotros que estabais lejos, y a los que estaban cerca; 18porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. 19Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, 20edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 30 DE Septiembre, Isaías 19,20,21

Capítulo 19

19.1 A Egipto, nación que esclavizó al pueblo de Dios durante cuatrocientos años (Éxodo 1), la odiaba el pueblo de Israel. Aun así, Judá estaba considerando la idea de aliarse a Egipto en contra de Asiria (2 Reyes 18.17ss). Sin embargo, Isaías le advirtió en contra de esta alianza debido a que Dios destruiría a Asiria en su tiempo.

19.11-15 Egipto se distinguía por su sabiduría, pero aquí sus hombres sabios y oficiales fueron necios y engañados. La verdadera sabiduría solo puede venir de Dios. Debemos pedirle sabiduría para la vida o también nos desviarán y nos sentiremos inseguros. ¿Hay algo en su vida que lo hace sentirse confundido? Pida a Dios sabiduría para resolverlo.

19.19,23 Después del castigo, Egipto se volvería de la idolatría y adoraría al único Dios verdadero. Aun más sorprendente es la profecía de Isaías de que los dos grandes tiranos de Israel, Egipto y Asiria, se unirían en adoración. Esta profecía se cumplirá «en aquel tiempo», el día futuro del reinado de Cristo.

19.20 Cuando Egipto pida ayuda a Dios, Él enviará a su Salvador para librarlo. Nuestro Salvador, Jesucristo, está al alcance de todos los que lo llamen. ¡Podemos orar y también recibir su poder salvador! (Juan 1.12).

19.23–25 En Jesucristo, los que antes eran enemigos pueden unirse en amor. En Él, personas y naciones que se encuentran en polos opuestos, políticamente hablando, se inclinarán ante sus pies como hermanos. Cristo rompe toda barrera que amenace con las relaciones (véase Efesios 2.13–19).

Capítulo 20

20.1ss Sargón II fue rey de Asiria desde 722 al 705 a.C., y este suceso ocurrió en 711 a.C. Isaías le recuerda gráficamente a Judá que no debe depender de alianzas extranjeras para su protección.

20.2 El mandamiento de Dios a Isaías fue de andar casi desnudo durante tres años, una experiencia humillante. Dios utilizaba a Isaías para demostrar la humillación que Egipto y Etiopía experimentarían a manos de los asirios. Pero el mensaje fue realmente para Judá: No pongas tu confianza en gobiernos extranjeros o experimentarás esta misma clase de vergüenza y humillación de tus captores.

20.2 Dios pidió a Isaías que hiciera algo que parecía vergonzoso e ilógico. Por momentos, Él puede pedirnos que hagamos cosas que no comprendemos. Debemos obedecerlo con una fe completa ya que nunca nos pedirá que hagamos algo equivocado.

Capítulo 21

21.1ss «El desierto del mar» es Babilonia, al lado del golfo Pérsico. Algunos dicen que esta profecía se cumplió con la caída de Babilonia en 539 a.C. (véase Daniel 5). Sin embargo, otros dicen que se trata de una profecía de la revuelta de Babilonia en contra de Asiria aproximadamente en 700 a.C.

21.5 Si la profecía se refiere a la caída de Babilonia en el año 539 a.C., esto se refiere a la fiesta en Daniel 5.

21.6, 7 Los centinelas (vigías sobre los muros de la ciudad) aparecen a menudo en las visiones proféticas de destrucción. Son los primeros en ver que el problema se acerca. El profeta Habacuc fue un centinela (Habacuc 2.1). Quizás la visión de los jinetes de dos en dos represente el ataque de los medos y persas a Babilonia en 539 a.C.

21.8,9 Babilonia no solo era una gran ciudad poderosa, sino también estaba llena de pecados horribles (idolatría, brujería y prostitución en el templo). Babilonia era, y sigue siendo, un símbolo de todo lo que se opone a Dios. A pesar de toda su gloria y poder, Babilonia sería destruida junto con todos su ídolos. No prestarían ayuda en tiempos de problemas.

21.10 Dos pasos en el proceso agrícola del Israel antiguo era trillar y aventar. Primero, se golpeaban las espigas de trigo (a menudo empleadas para simbolizar a Israel) para romper las semillas y sacar el valioso grano que tenían en su interior (trillado). Las semillas entonces se aventaban al aire, para que se llevara el viento la paja sin valor y quedara el grano que caía de nuevo al piso (aventamiento). Israel experimentaría esta misma clase de proceso: se desecharía a la gente indigna, pecadora y rebelde, pero Dios mantendría el «grano» bueno para volver a poblar Israel.

21.11 Duma, o Edom, fue un constante enemigo del pueblo de Dios. Se regocijó cuando Israel cayó ante los asirios y esto marcó su destino (34.8ss; 63.4). Seir era otro nombre de Edom, porque la el monte de Seir se le otorgó a Esaú y sus descendientes (véase Josué 24.4). Abdías predice, en detalles, la destrucción de Edom.

21.13ss Los lugares que se enumeran aquí se encuentran todos en Arabia. Son ciudades fronterizas que controlaban las rutas del comercio a lo largo de la tierra. Esta es la predicción de desastre de Isaías.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 30 DE Septiembre, Efesios 2

Capítulo 2

2.2 «Príncipe de la potestad del aire» significaba para los lectores de Pablo que Satanás y sus fuerzas espirituales de maldad habitan entre la tierra y el cielo. Satanás, de esta manera, se describe como el que ejerce autoridad en el mundo espiritual de maldad, o sea, los demonios y los que están en contra de Cristo. Satanás significa «el acusador». También se le llama el diablo (4.27). En la resurrección, Cristo triunfó sobre Satanás y su poder. Sin embargo, Jesucristo es el gobernante permanente del mundo; Satanás lo es temporalmente y solo de una parte del mundo que decide seguirlo.

2.3 El hecho de que todas las personas, sin excepción, cometemos pecado prueba que tenemos la misma naturaleza pecaminosa. Estamos perdidos en pecado y no podemos salvarnos por nuestra cuenta. ¿Significa esto que solo los cristianos hacen cosas buenas? Por supuesto que no, muchos hacen bien a otros. En una escala relativa, muchos son morales, bondadosos, respetan las leyes, etc. Comparados con los criminales, diríamos que son muy buenos. Pero en la escala absoluta de Dios, nadie es lo suficiente bueno como para ganar la salvación («estabais muertos en vuestros delitos y pecados», 2.1). Solo al unir nuestras vidas a la vida perfecta de Cristo podemos llegar a ser buenos ante los ojos de Dios. «Hijos de ira» se refiere a los que reciben la ira de Dios porque rechazan a Cristo.

2.4, 5 En los versículos previos Pablo se ocupa de nuestra antigua naturaleza pecaminosa (2.1–3). Aquí Pablo enfatiza que ya no necesitamos vivir bajo el poder del pecado. Cristo destruyó en la cruz la paga del pecado y su poder sobre nuestras vidas. La fe en Cristo nos declara absueltos o «no culpables» delante de Dios (Romanos 3.21, 22). Dios no nos quita del mundo ni tampoco nos convierte en muñecos, sentiremos como que pecamos y algunas veces lo haremos. La diferencia radica en que antes de ser cristianos éramos esclavos de nuestra naturaleza pecaminosa, pero ahora podemos escoger vivir para Cristo (véase también Gálatas 2.20).

2.6 Debido a la resurrección de Cristo, sabemos que nuestros cuerpos también resucitarán (1 Corintios 15.2–23) y que ya se nos ha dado el poder para vivir ahora la vida cristiana (1.19). Estas ideas se hallan combinadas en la imagen de Pablo cuando habla de estar sentado con Cristo en «lugares celestiales» (véase la nota a 1.3). Nuestra vida eterna con Cristo es cierta, porque estamos unidos en su poderosa victoria.

2.8,9 Cuando alguien le da un regalo, ¿diría usted: «¡Qué lindo es!, ¿cuánto le debo?» No, la respuesta apropiada es: «Gracias». Con cuánta frecuencia los cristianos, aun después de habérseles dado la salvación, se sienten obligados a hacer algo para llegar hasta Dios. Debido a que nuestra salvación e incluso nuestra fe son regalos, debiéramos responder con gratitud, alabanza y regocijo.

2.8–10 Llegamos a ser cristianos mediante el don inmerecido de Dios, no como el resultado de algún esfuerzo, habilidad, elección sabia o acto de servicio a otros de nuestra parte. Sin embargo, como gratitud por este regalo, buscamos servir y ayudar a otros con cariño, amor y benevolencia y no simplemente para agradarnos a nosotros mismos. Si bien ninguna acción u «obra» nos puede ayudar para obtener la salvación, la intención de Dios es que nuestra salvación resulte en obras de servicio. No somos salvos solo para nuestro beneficio, sino para el de Él, para glorificarle y edificar la Iglesia (4.12).

2.11-13 Los judíos piadosos (los de la circuncisión) consideraban impuras todas las ceremonias de los gentiles (los de la incircuncisión). Se autoconsideraban puros y limpios debido a su herencia nacional y sus ceremonias religiosas. Pablo subraya que tanto gentiles como judíos son impuros delante de Dios y que necesitan que Cristo los limpie. A fin de entender cuán grande es el regalo de esta salvación, necesitamos recordar nuestra antigua naturaleza, la condición impura. ¿Alguna vez se ha sentido separado, excluido, sin esperanzas? Estos versículos son para usted. Ninguno está separado del amor de Dios ni del cuerpo de creyentes.

2.11-13 Tanto judíos como gentiles pueden ser culpables de orgullo espiritual. Los judíos por pensar que su fe y tradiciones tenían la virtud de elevarlos por encima de cualquiera, los gentiles por confiar en sus logros, poder y posición. El orgullo espiritual impide que veamos nuestras faltas y agranda las de los demás. Cuídese de sentirse orgulloso de su salvación. En cambio, con humildad, dé gracias a Dios por lo que ha hecho y anime a quienes titubean en su fe.

2.11-16 Antes de la venida de Cristo, los gentiles y judíos se mantenían alejados entre sí. Los judíos consideraban que los gentiles estaban muy alejados del poder salvador de Dios y por lo tanto sin esperanza. Los gentiles se sintieron ofendidos por las declaraciones de los judíos. Cristo revela la pecaminosidad total, tanto de judíos como de gentiles, y a continuación ofrece su salvación por igual para ambos. Solo Cristo derriba las paredes de los prejuicios, reconcilia a todos los creyentes con Dios y nos unifica en un cuerpo.

2.14ss Cristo derribó las paredes que las personas levantaron entre ellas. Debido a que esas paredes se derribaron, podemos disfrutar de una verdadera unidad con personas que no son como nosotros. Esto es lo que llamamos verdadera reconciliación. Gracias a la muerte de Cristo, todos somos parte de una sola familia (2.14); nuestra hostilidad en contra de otros ha desaparecido (2.16); todos podemos tener acceso al Padre mediante el Espíritu Santo (2.18); hemos dejado de ser extraños para Dios (2.19); y somos parte de un templo santo, con Cristo como piedra principal del ángulo (2.20, 21).
2.14–22 Hay muchas barreras que pueden separarnos de otros cristianos: edad, apariencia, inteligencia, inclinación política, nivel económico, raza, perspectivas teológicas. Una de las mejores maneras de apagar el amor de Cristo es interesarnos solo por aquellos con los que tenemos afinidad natural. Por suerte, Cristo ha derribado las barreras y unificado a todos los creyentes en una sola familia. Su cruz debiera ser el centro de nuestra unidad. El Espíritu Santo nos ayuda a mirar más allá de las barreras, a la unidad para la que hemos sido llamados a disfrutar.

2.17, 18 Los judíos estaban cerca de Dios porque tenían conocimiento previo acerca de Él mediante las Sagradas Escrituras y lo adoraban en sus ceremonias religiosas. Los gentiles estaban lejos ya que conocían poco o nada acerca de Dios. Debido a que ningún grupo puede salvarse por buenas obras, conocimiento ni sinceridad, tanto uno como otro necesitaron oír acerca de la salvación disponible a través de Jesucristo. Ambos, judíos y gentiles, ahora están en la libertad de venir a Dios a través de Cristo. Dios le ha acercado a usted (2.13).

2.19-22 Muchas veces, al edificio de una iglesia se le llama la casa de Dios. En realidad, la casa de Dios no es un edificio sino un grupo de personas. Él vive en nosotros y a través de nosotros se da a conocer al mundo. La gente puede ver que Dios es amor y que Jesús es Señor cuando vivimos en armonía con otros y de acuerdo con lo que Dios dice en su Palabra. Somos ciudadanos del Reino de Dios y miembros de su familia.

2.20 ¿Qué significa estar edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas? Significa que la Iglesia no es un edificio levantado sobre ideas modernas, sino sobre la herencia espiritual que se nos ha dado por los primeros apóstoles y profetas de la iglesia cristiana. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.


 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 29 DE Septiembre, Isaías 16,17,18

Capitulo 16

1Enviad cordero al señor de la tierra, desde Sela del desierto al monte de la hija de Sion. 2Y cual ave espantada que huye de su nido, así serán las hijas de Moab en los vados de Arnón. 3Reúne consejo, haz juicio; pon tu sombra en medio del día como la noche; esconde a los desterrados, no entregues a los que andan errantes. 4Moren contigo mis desterrados, oh Moab; sé para ellos escondedero de la presencia del devastador; porque el atormentador fenecerá, el devastador tendrá fin, el pisoteador será consumido de sobre la tierra. 5Y se dispondrá el trono en misericordia; y sobre él se sentará firmemente, en el tabernáculo de David, quien juzgue y busque el juicio, y apresure la justicia.

6Hemos oído la soberbia de Moab; muy grandes son su soberbia, su arrogancia y su altivez; pero sus mentiras no serán firmes. 7Por tanto, aullará Moab, todo él aullará; gemiréis en gran manera abatidos, por las tortas de uvas de Kir-hareset.

8Porque los campos de Hesbón fueron talados, y las vides de Sibma; señores de naciones pisotearon sus generosos sarmientos; habían llegado hasta Jazer, y se habían extendido por el desierto; se extendieron sus plantas, pasaron el mar. 9Por lo cual lamentaré con lloro de Jazer por la viña de Sibma; te regaré con mis lágrimas, oh Hesbón y Eleale; porque sobre tus cosechas y sobre tu siega caerá el grito de guerra. 10Quitado es el gozo y la alegría del campo fértil; en las viñas no cantarán, ni se regocijarán; no pisará vino en los lagares el pisador; he hecho cesar el grito del lagarero. 11Por tanto, mis entrañas vibrarán como arpa por Moab, y mi corazón por Kir-hareset. 12Y cuando apareciere Moab cansado sobre los lugares altos, cuando venga a su santuario a orar, no le valdrá.

13Esta es la palabra que pronunció Jehová sobre Moab desde aquel tiempo; 14pero ahora Jehová ha hablado, diciendo: Dentro de tres años, como los años de un jornalero, será abatida la gloria de Moab, con toda su gran multitud; y los sobrevivientes serán pocos, pequeños y débiles.

 Profecía sobre Damasco

Capitulo 17

1Profecía sobre Damasco. He aquí que Damasco dejará de ser ciudad, y será montón de ruinas. 2Las ciudades de Aroer están desamparadas, en majadas se convertirán; dormirán allí, y no habrá quien los espante. 3Y cesará el socorro de Efraín, y el reino de Damasco; y lo que quede de Siria será como la gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los ejércitos.

 Juicio sobre Israel

4En aquel tiempo la gloria de Jacob se atenuará, y se enflaquecerá la grosura de su carne. 5Y será como cuando el segador recoge la mies, y con su brazo siega las espigas; será también como el que recoge espigas en el valle de Refaim. 6Y quedarán en él rebuscos, como cuando sacuden el olivo; dos o tres frutos en la punta de la rama, cuatro o cinco en sus ramas más fructíferas, dice Jehová Dios de Israel.

7En aquel día mirará el hombre a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel. 8Y no mirará a los altares que hicieron sus manos, ni mirará a lo que hicieron sus dedos, ni a los símbolos de Asera, ni a las imágenes del sol. 9En aquel día sus ciudades fortificadas serán como los frutos que quedan en los renuevos y en las ramas, los cuales fueron dejados a causa de los hijos de Israel; y habrá desolación. 10Porque te olvidaste del Dios de tu salvación, y no te acordaste de la roca de tu refugio; por tanto, sembrarás plantas hermosas, y plantarás sarmiento extraño. 11El día que las plantes, las harás crecer, y harás que su simiente brote de mañana; pero la cosecha será arrebatada en el día de la angustia, y del dolor desesperado.

12¡Ay! multitud de muchos pueblos que harán ruido como estruendo del mar, y murmullo de naciones que harán alboroto como bramido de muchas aguas. 13Los pueblos harán estrépito como de ruido de muchas aguas; pero Dios los reprenderá, y huirán lejos; serán ahuyentados como el tamo de los montes delante del viento, y como el polvo delante del torbellino. 14Al tiempo de la tarde, he aquí la turbación, pero antes de la mañana el enemigo ya no existe. Esta es la parte de los que nos aplastan, y la suerte de los que nos saquean.

 Profecía sobre Etiopía

Capitulo 18

1¡Ay de la tierra que hace sombra con las alas, que está tras los ríos de Etiopía; 2que envía mensajeros por el mar, y en naves de junco sobre las aguas! Andad, mensajeros veloces, a la nación de elevada estatura y tez brillante, al pueblo temible desde su principio y después, gente fuerte y conquistadora, cuya tierra es surcada por ríos. 3Vosotros, todos los moradores del mundo y habitantes de la tierra, cuando se levante bandera en los montes, mirad; y cuando se toque trompeta, escuchad.

4Porque Jehová me dijo así: Me estaré quieto, y los miraré desde mi morada, como sol claro después de la lluvia, como nube de rocío en el calor de la siega. 5Porque antes de la siega, cuando el fruto sea perfecto, y pasada la flor se maduren los frutos, entonces podará con podaderas las ramitas, y cortará y quitará las ramas. 6Y serán dejados todos para las aves de los montes y para las bestias de la tierra; sobre ellos tendrán el verano las aves, e invernarán todas las bestias de la tierra.

7En aquel tiempo será traída ofrenda a Jehová de los ejércitos, del pueblo de elevada estatura y tez brillante, del pueblo temible desde su principio y después, gente fuerte y conquistadora, cuya tierra es surcada por ríos, al lugar del nombre de Jehová de los ejércitos, al monte de Sion. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 29 DE Septiembre, Efesios 1

LA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS

EFESIOS

Salutación

Capitulo 1

1Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: 2Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

 Bendiciones espirituales en Cristo

3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, 4según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, 5en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, 6para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado, 7en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia, 8que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia, 9dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, 10de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

11En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, 12a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. 13En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, 14que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.

 El espíritu de sabiduría y de revelación

15Por esta causa también yo, habiendo oído de vuestra fe en el Señor Jesús, y de vuestro amor para con todos los santos, 16no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, 17para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, 18alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, 19y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, 20la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales, 21sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero; 22y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23la cuál es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 29 DE Septiembre, Isaías 16,17,18

Capítulo 16

16.1ss Atacados por los asirios, los refugiados moabitas huirían a Sela, ubicada en la nación de Edom hacia el sur. Los moabitas en su desesperación enviarían un tributo de corderos a Jerusalén pidiendo la protección de Judá. Jerusalén sería un buen refugio por un tiempo. Isaías aconsejó a Judá que aceptará a estos refugiados como una señal de compasión en el momento devastador de su enemigo.

16.10 Un momento de gran gozo en los viñedos era pisar las uvas (extraer el zumo de las uvas al pisarlas con los pies descalzos) que se realizaba durante la temporada de cosecha. Sin embargo, el gozo de la cosecha pronto terminaría, debido a que olvidaron a Dios y se rebelaron en su contra.

16.12 Cuando el pueblo de Moab experimentó la ira de Dios, buscó a sus propios ídolos y dioses. Nada sucedió, sin embargo, porque no contaron con alguien que los salvara. Buscamos nuestras vías de escape para enfrentar los problemas diarios. El efecto es el mismo: ningún placer, pasatiempo ni religión hecha por hombres vendrá a salvarnos. Nuestra esperanza radica en Dios, el único que puede escucharnos y ayudarnos.

16.13, 14 Tiglat-pileser III invadió Moab en 732 a.C., Senaquerib invadió Moab el mismo año que Judá, 701 a.C. El primer suceso ocurrió tres años después de la profecía de Isaías, marcándolo como un verdadero profeta. En estos sucesos, el pueblo de Israel vio que la profecía se cumplía ante sus propios ojos.

Capítulo 17


17.1ss Israel y Siria se aliaron para pelear contra Asiria. Sin embargo, Tiglat-pileser III capturó Damasco, la capital de Siria, en 732 a.C., y anexó la parte norte de Israel al Imperio Asirio. Entonces Acaz, rey de Judá, pagó tributo a Tiglat-pileser III (2 Reyes 16.1–14).

17.7-11 El mensaje de Dios a Damasco es de destrucción completa. Los sirios se apartaron del Dios que pudo salvarlos, dependiendo en su lugar de sus ídolos y su propia fuerza. No importó cuánto éxito tuvieran, el castigo de Dios fue seguro. A menudo dependemos de las trampas del éxito (automóviles lujosos, pasatiempos, ropa, casas) para sentirnos llenos. Sin embargo, Dios nos dice que cosecharemos dolor y sufrimiento si dependemos de cosas temporales para obtener seguridad eterna. Si no queremos que se nos dé el mismo trato que Damasco recibió, debemos volvernos de esos falsos encantos y confiar en Dios.

17.8 Los símbolos de Asera eran imágenes de esta diosa cananea y consorte femenino de Baal. Quizás la reina Jezabel llevó la adoración de Asera al reino del norte. El culto alentaba prácticas sexuales inmorales y atraía a mucha gente. La Biblia condena la adoración de los símbolos de Asera (Éxodo 354.13; Deuteronomio 12.21) y el rey Manasés fue condenado por colocar una imagen de ella en el templo (2 Reyes 21.7). A diferencia de los dioses paganos, Dios no trata de atraer a grandes multitudes, sino que busca el mayor bienestar para todas las personas.

Capítulo 18

18.1ss Quizás esta profecía data de los días de Ezequías (2 Reyes 19–20). La tierra que «hace sombras con las alas» se refiere a langostas y probablemente ilustra los ejércitos de Etiopía. El rey etíope escuchó que el gran ejército asirio marchaba hacia el sur, es decir hacia ellos. Envió mensajeros a las cabeceras del Nilo para pedir a las naciones circunvecinas que formaran una alianza. A Judá se le pidió lo mismo, pero Isaías dijo al mensajero que regresara a casa porque Judá solo necesitaba la ayuda de Dios para repeler a los asirios. Isaías profetizó que la destrucción de Asiria ocurriría en el tiempo oportuno (37.21–28).

18.3 Esta es una señal de la caída de Etiopía y la victoria de Asiria sobre los etíopes (véase 20.1–6).


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 29 DE Septiembre, Efesios 1

Capítulo 1

1.1 Pablo escribió esta carta a la iglesia de Éfeso y a todos los creyentes, a fin de darles una enseñanza profunda en la manera de nutrir y mantener la unidad de la iglesia. Quiso que circulara esta información importante en forma escrita porque él se hallaba en prisión y no podía visitar las iglesias personalmente. Las palabras «en Éfeso» no aparecen en algunos de los manuscritos más antiguos. Por lo tanto, esto se parece mucho a una carta circular a las iglesias locales de la región. Pablo no hace referencia a algún problema en particular ni a una situación local, tampoco incluye saludos personales.

1.1 Hacía casi treinta años que Pablo era cristiano. Llevó a cabo tres viajes misioneros y estableció iglesias alrededor del mar Mediterráneo. Cuando escribió Efesios, se hallaba bajo arresto domiciliario en Roma (véase Hechos 28.16ss). A pesar de hallarse preso, tenía la libertad de recibir visitas y escribir cartas. Si desea más información de Pablo, véase su perfil en Hechos 9.

1.1 Éfeso fue una de las cinco ciudades mayores del Imperio Romano, junto con Roma, Corinto, Antioquía y Alejandría. Pablo visitó por primera vez Éfeso en su segundo viaje misionero (Hechos 18.19–21) y durante su tercer viaje misionero permaneció allí casi tres años (Hechos 19). Más tarde se reunió con los ancianos de la iglesia de Éfeso en Mileto (Hechos 20.16–38). Éfeso era un centro comercial, político y religioso para toda Asia Menor. El templo a la diosa Artemisa (Diana es su equivalente romano) se hallaba localizado allí.

1.1 «Fieles en Cristo Jesús» ¡Qué reputación más sobresaliente! Tal título sería muy honroso para cualquier creyente. ¿Qué falta para que otros le den ese calificativo? Practique el ayuno, obedezca con fidelidad a Dios aun en los detalles de la vida y, como en el caso de los efesios, será conocido como una persona fiel al Señor.

1.3 «Que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales» significa que en Cristo tenemos todos los beneficios de conocer a Dios: salvación, adopción, perdón, visión, dones del Espíritu, poder para hacer la voluntad de Dios, esperanza de eternidad con Cristo. Por el hecho de vivir en una relación íntima con Cristo, podemos disfrutar de estas bendiciones ahora. Lugares celestiales significa que las bendiciones son eternas, no temporales. Las bendiciones vienen de los lugares celestiales en Cristo, no del reino terrenal de la diosa Diana. Otras referencias a los lugares celestiales en esta carta incluye 1.20; 2.6; 3.10. Estos pasajes muestran a Cristo en su papel victorioso y exaltado como soberano sobre todo.

1.4 Pablo dice: «nos escogió en Él», para enfatizar que la salvación depende por completo de Dios. No somos salvos porque lo merezcamos, sino por la gracia de Dios que se nos da gratuitamente. No influimos en la decisión de Dios para que nos salve, lo hizo de acuerdo a su plan. Por lo tanto, no hay lugar para creer que la salvación dependa de nosotros ni lugar para el orgullo. El misterio de la salvación se originó en la mente eterna de Dios mucho antes de que existiéramos. Es difícil entender cómo Dios pudo aceptarnos, pero gracias a Él somos santos e inocentes ante sus ojos. Dios nos escogió y cuando llegamos a pertenecerle por medio de Jesucristo, nos mira como si nunca hubiéramos pecado. Todo lo que podemos hacer es agradecerle por su maravilloso amor.

1.5 «Predestinado» significa darnos un destino de antemano. Esta es otra manera de decir que la salvación es obra de Dios y no lo que nosotros podamos hacer en su infinito amor. Dios nos ha adoptado como sus hijos. Mediante el sacrificio de Jesús, nos ha hecho parte de su familia y nos ha hecho suyos junto con Jesús (Romanos 8.17). En la ley romana, los hijos adoptivos tenían los mismos derechos y privilegios que los naturales, incluso si fueron esclavos. Pablo usa esta figura para mostrarnos cuán sólida es nuestra relación con Dios. ¿Ha entrado en esta relación amorosa con Dios? Si desea más información acerca del significado de adopción, busque Gálatas 4.5–7.

1.6 «Con la cual nos hizo aceptos en el Amado» significa que Dios nos aceptó por gracia (a pesar de que no lo merecíamos) y ahora pertenecemos a su querido y amoroso Hijo.

1.7 En el primer siglo referirse a la sangre de Jesús era una forma importante de hablar sobre la muerte de Cristo. Su muerte señala dos verdades maravillosas: redención y perdón. Redención era el precio pagado para obtener la libertad de un esclavo (Levítico 25.47–54). A través de su muerte, Jesús pagó el precio para liberarnos de nuestra esclavitud al pecado. El perdón se garantizaba en los tiempos del Antiguo Testamento en base a la sangre vertida de animales (Levítico 17.11). Ahora recibimos perdón en base al derramamiento de la sangre de Jesús, porque murió y fue el sacrificio perfecto y verdadero. (Véanse también Romanos 5.9; Efesios 2.13; Colosenses 1.20; Hebreos 9.22; 1 Pedro 1.19.)

1.7,8 La gracia es el favor voluntario y amoroso que da Dios a los que salva. No lo podemos ganar, no lo merecemos. Ningún esfuerzo moral ni religioso lo puede ganar, viene solo por la misericordia y el amor de Dios. Sin la gracia de Dios, nadie puede salvarse. Para recibirlo debemos reconocer que no podemos salvarnos a nosotros mismos, que solo Dios puede hacerlo y que solo hay un camino, el amoroso favor es a través de la fe en Cristo.

1.9, 10 Dios no escondía a propósito un secreto («el misterio de su voluntad»), pero su plan para el mundo no se comprendería por completo hasta que Cristo resucitara. El misterio de su propósito para enviar a Cristo fue unir a judíos y a gentiles en un solo cuerpo, teniendo a Cristo como cabeza. Mucha gente aún no entiende el plan de Dios, pero en el momento oportuno («la dispensación del cumplimiento de los tiempos»), permitirá que estemos con Él para siempre y entonces todos lo entenderán. En ese día, todos se inclinarán ante Jesús como Señor, sea porque lo aman o porque temen su poder (véase Filipenses 2.10, 11).

1.11 El propósito de Dios es ofrecer la salvación al mundo, tal como lo planeó mucho tiempo atrás. Dios es soberano, Él tiene el control. Cuando su vida parezca caótica, descanse en esta verdad: Jesucristo es el Señor y Dios tiene el control. Su propósito para salvarlo no puede frustrarse, no importa lo que Satanás pretenda hacer.

1.13,14 El Espíritu Santo es el sello de Dios de que le pertenecemos y su depósito o arras nos garantiza de que Él hará lo prometido. El Espíritu Santo es un anticipo, un depósito, una firma válida en un contrato. Su presencia en nuestras vidas ratifica que tenemos una fe genuina y prueba que somos hijos de Dios. Ahora su poder obra en nosotros la transformación de nuestras vidas y es un adelanto del cambio total que experimentaremos en la eternidad.

1.16,17 Pablo oró para que los efesios conocieran mejor a Cristo. Él es nuestro modelo y cuanto más lo conozcamos, más seremos como Él. Estudie la vida de Jesús en los Evangelios que muestran cómo era cuando estuvo en la tierra hace dos mil años y conózcalo en oración ahora. ¡El conocimiento personal de Cristo cambiará su vida!

1.18 Nuestra esperanza no es un vago sentimiento de que el futuro será positivo, sino una total seguridad de victoria a través de Dios que nos viene por el Espíritu Santo que obra en nosotros. Si desea más información acerca de la esperanza, véanse Romanos 8.23, 24; Efesios 4.4; Colosenses 1.5; 1 Tesalonicenses 1.3 y 1 Pedro 3.15.

1.19,20 El mundo teme el poder del átomo, pero nosotros pertenecemos al Dios del universo, el que no solo creó el poder atómico, sino que también resucitó a Jesucristo de la muerte. El poder incomparable de Dios está a su alcance para ayudarlo. No hay nada demasiado difícil para Él.

1.20–22 Después que resucitó de la muerte, Cristo es ahora la cabeza suprema de la Iglesia, la verdadera autoridad sobre el mundo. Jesús es el Mesías, el Ungido de Dios, el esperado de Israel, el que enderezará al mundo quebrantado. Como cristianos debemos tener la certeza de que Dios ha ganado la victoria final y tiene el control de todo. No necesitamos temer a ningún dictador, nación, muerte ni al mismo Satanás. El contrato está firmado y sellado, nuestra espera para obtener la total libertad será por poco tiempo. Pablo dice en Romanos 8.37–39, que nada puede separarnos de Dios y su amor.

1.22, 23 Plenitud se refiere a Cristo que llena la Iglesia con dones y bendiciones. La Iglesia debe ser la plena expresión de Cristo, quien lo llena todo (véase 3.19). Al leer Efesios, es importante recordar que se escribió a la Iglesia, no a una persona en particular. Cristo es la cabeza y nosotros somos el cuerpo de su Iglesia (Pablo usa esta metáfora en Romanos 12.4, 5; 1 Corintios 12.12–27 y Colosenses 3.15, así como también a través de todo Efesios). La imagen del cuerpo muestra la unidad de la Iglesia. Cada miembro se involucra con los demás a medida que van cumpliendo con la obra de Cristo en la tierra. No debemos intentar trabajar, servir ni adorar simplemente nosotros. Necesitamos todo el Cuerpo. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960,