Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 12 DE AGOSTO.

Salmos 93,94,95,

SALMO 93

La majestad de Jehová

1 Jehová reina; se vistió de magnificencia;

Jehová se vistió, se ciñó de poder.

Afirmó también el mundo, y no se moverá.

2 Firme es tu trono desde entonces;

Tú eres eternamente.

3 Alzaron los ríos, oh Jehová,

Los ríos alzaron su sonido;

Alzaron los ríos sus ondas.

4 Jehová en las alturas es más poderoso

Que el estruendo de las muchas aguas,

Más que las recias ondas del mar.

5 Tus testimonios son muy firmes;

La santidad conviene a tu casa,

Oh Jehová, por los siglos y para siempre.


SALMO 94

Oración clamando por venganza

1 Jehová, Dios de las venganzas,

Dios de las venganzas, muéstrate.

2 Engrandécete, oh Juez de la tierra;

Da el pago a los soberbios.

3 ¿Hasta cuándo los impíos,

Hasta cuándo, oh Jehová, se gozarán los impíos?

4 ¿Hasta cuándo pronunciarán, hablarán cosas duras,

Y se vanagloriarán todos los que hacen iniquidad?

5 A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan,

Y a tu heredad afligen.

6 A la viuda y al extranjero matan,

Y a los huérfanos quitan la vida.

7 Y dijeron: No verá JAH,

Ni entenderá el Dios de Jacob.

8 Entended, necios del pueblo;

Y vosotros, fatuos, ¿cuándo seréis sabios?

9 El que hizo el oído, ¿no oirá?

El que formó el ojo, ¿no verá?

10 El que castiga a las naciones, ¿no reprenderá?

¿No sabrá el que enseña al hombre la ciencia?

11 Jehová conoce los pensamientos de los hombres,

Que son vanidad.

12 Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges,

Y en tu ley lo instruyes,

13 Para hacerle descansar en los días de aflicción,

En tanto que para el impío se cava el hoyo.

14 Porque no abandonará Jehová a su pueblo,

Ni desamparará su heredad,

15 Sino que el juicio será vuelto a la justicia,

Y en pos de ella irán todos los rectos de corazón.

16 ¿Quién se levantará por mí contra los malignos?

¿Quién estará por mí contra los que hacen iniquidad?

17 Si no me ayudara Jehová,

Pronto moraría mi alma en el silencio.

18 Cuando yo decía: Mi pie resbala,

Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba.

19 En la multitud de mis pensamientos dentro de mí,

Tus consolaciones alegraban mi alma.

20 ¿Se juntará contigo el trono de iniquidades

Que hace agravio bajo forma de ley?

21 Se juntan contra la vida del justo,

Y condenan la sangre inocente.

22 Mas Jehová me ha sido por refugio,

Y mi Dios por roca de mi confianza.

23 Y él hará volver sobre ellos su iniquidad,

Y los destruirá en su propia maldad;

Los destruirá Jehová nuestro Dios.


SALMO 95

Cántico de alabanza y de adoración

1 Venid, aclamemos alegremente a Jehová;

Cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.

2 Lleguemos ante su presencia con alabanza;

Aclamémosle con cánticos.

3 Porque Jehová es Dios grande,

Y Rey grande sobre todos los dioses.

4 Porque en su mano están las profundidades de la tierra,

Y las alturas de los montes son suyas.

5 Suyo también el mar, pues él lo hizo;

Y sus manos formaron la tierra seca.

6 Venid, adoremos y postrémonos;

Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor.

7 Porque él es nuestro Dios;

Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano.

Si oyereis hoy su voz,

8 No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba,

Como en el día de Masah en el desierto,

9 Donde me tentaron vuestros padres,

Me probaron, y vieron mis obras.

10 Cuarenta años estuve disgustado con la nación,

Y dije: Pueblo es que divaga de corazón,

Y no han conocido mis caminos.

11 Por tanto, juré en mi furor

Que no entrarían en mi reposo. Amén.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 12 DE AGOSTO.

Romanos 11: 25 – 36

La restauración de Israel

25Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; 26y luego todo Israel será salvo, como está escrito:

Vendrá de Sion el Libertador,

Que apartará de Jacob la impiedad.

27 Y este será mi pacto con ellos,

Cuando yo quite sus pecados.

 28Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. 29Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. 30Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia de ellos, 31así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. 32Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos.

33¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos! 34Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? 35¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado? 36Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén. Rv 


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 12 DE AGOSTO. 

Salmo 93,94,95,

Capítulo 93

93.1ss La tradición judía declara que los siguientes siete salmos (93–99) predicen alguna de las obras del Mesías. Se dice que el Salmo 93 se ha usado después del cautiverio en los servicios del templo y quizás se escribió durante la invasión de Senaquerib (2 Reyes 18.13–19.37).

93.5 La clave del eterno Reino de Dios es su santidad. La gloria de Dios no solo se manifiesta en su fortaleza, sino también en su carácter moral perfecto. Dios nunca hará algo que no sea moralmente perfecto. Esto nos da la seguridad de que podemos confiar en Él, a la vez que coloca una demanda en nosotros. Nuestro deseo de ser santos (dedicados a Dios y moralmente limpios) es la única respuesta apropiada que podemos dar. Nunca debemos usar medios impíos para alcanzar una meta santa, ya que Dios dice: «Santos seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios» (Levítico 19.1, 2).

Capítulo 94

94.12, 13 A veces, Dios debe castigarnos para ayudarnos. Esto es similar al padre amoroso que disciplina a su hijo. El castigo no es muy agradable para el niño, pero es esencial para enseñarle la diferencia entre el bien y el mal. La Biblia dice que «ninguna disciplina al presente parecer ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados» (Hebreos 12.11). Cuando sienta la mano de corrección de Dios, acéptela como una prueba de su amor. Tome conciencia de que Dios lo impulsa a seguir sus sendas a pesar de su obstinación por andar en sus propios caminos.

Capítulo 95

95.8 Un corazón endurecido es tan inútil como un terrón de lodo endurecido o una rebanada de pan duro. Nada puede restaurarlo ni hacerlo útil. El salmista nos advierte que no endurezcamos nuestro corazón como lo hizo Israel en el desierto al continuar resistiéndose a la voluntad de Dios (Éxodo 17.7). Estaban tan convencidos de que Dios no podría liberarlos, que simplemente perdieron su fe en Él. Cuando el corazón de alguien se endurece, esa persona está tan aferrada en sus caminos que no puede volver a Dios. Esto no sucede todo de una vez. Es el resultado de decidir pasar por alto la voluntad de Dios una y otra vez. Si usted resiste a Dios el tiempo suficiente, quizás Él lo deseche como si fuera pan duro, inútil y sin valor.

95.8 Meriba significa «disputas» y Masah significa «prueba». Esto se refiere al incidente de Refidim (Éxodo 17.1–7) cuando los israelitas se quejaron a Moisés porque no tenían agua (véase también Números 20.1–13).

95.11 ¿Qué nos impide obtener la bendición principal de Dios (entrar en su «reposo»)? Corazones malagradecidos (95.2), no adorar ni someterse a Él (95.6), endurecer los corazones (95.8), probar a Dios debido a dudas obstinadas (95.9). En Hebreos 4.5–11, se nos alienta a que no endurezcamos nuestro corazón, sino que rechacemos el hechizo del pecado y de cualquier cosa que nos aparte de Dios.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 12 DE AGOSTO.

Romanos 11: 25 – 36.

11.26 Algunos usan esta frase: «Y luego todo Israel será salvo», para dar a entender que la mayoría de los judíos en la generación final, antes de la venida de Cristo, lo buscarán para obtener salvación. Otros dicen que Pablo usa la palabra Israel para referirse a la nación «espiritual» de Israel conformada por todos, judíos y gentiles, los que han recibido la salvación mediante la fe en Cristo. Ese todo Israel (o todos los creyentes) recibirá el regalo de salvación que Dios prometió. Otros dicen que todo Israel significa que Israel en pleno desempeñará un papel en el reino de Cristo. Su identidad como pueblo no se descartará. Dios eligió la nación de Israel y nunca cambió de opinión. También escogió a la iglesia, mediante Jesucristo, y tampoco la rechazará. Esto no significa que todos los judíos ni todos los miembros de la iglesia se salvarán. Es posible pertenecer a una nación o a una organización sin haber respondido en fe. Sin embargo, porque algunos le rechacen, Dios no va a detener su obra con Israel y la iglesia. Él sigue ofreciendo la salvación gratuitamente a todos. Aun otros dicen que la frase «y luego» quiere decir «en esta forma», refiriéndose a la necesidad de la fe en Cristo.

11.28–32 En este pasaje Pablo muestra cómo judíos y gentiles se benefician entre sí. Siempre que Dios muestra misericordia a uno de los grupos, el otro comparte la bendición. En el plan original de Dios, los judíos serían fuente de bendición a los gentiles (véase Génesis 12.3). Cuando los judíos descuidaron esta misión, de todas formas Dios bendijo a los gentiles mediante el Mesías judío. Él sigue amando a los judíos a causa de su promesa a Abraham, Isaac y Jacob («por causa de los padres»). Pero algún día los judíos fieles manifestarán la misericordia de Dios. Los planes de Dios no se frustrarán, Él tendrá «misericordia de todos». Para un hermoso cuadro de cómo judíos y gentiles reciben juntos bendición véase Isaías 60.

11.33 Esta doxología es una oración de alabanza a Dios por la sabiduría de su plan. Aunque el método de Dios y su significado van más allá de nuestra comprensión, Él no es arbitrario. Gobierna el universo y nuestras vidas en perfecta sabiduría, justicia y amor.

11.34, 35 Lo que encierran estas preguntas es que ninguno puede comprender por completo la mente del Señor. Ninguno ha sido su consejero. Y Dios no le debe nada a ninguno de nosotros. Isaías y Jeremías hicieron preguntas similares para demostrar que no hay quien tenga capacidad para aconsejar a Dios ni para criticar sus caminos (Isaías 40.13; Jeremías 23.18). Solo Dios tiene todo poder y toda sabiduría.

11.36 En un análisis final, todos dependemos absolutamente de Dios. Él es la fuente de todo, incluyendo a nosotros mismos. Es el poder que sustenta las leyes del mundo en que vivimos. Y Dios lleva a cabo todas las cosas para la gloria de Él mismo. El Dios todopoderoso merece nuestra alabanza. Comentarios de la Biblia del diario vivir. Rv 1960.


 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY  11 DE AGOSTO. Salmos 90,91,92, 

LIBRO IV

SALMO 90

La eternidad de Dios y la transitoriedad del hombre

Oración de Moisés, varón de Dios.

1 Señor, tú nos has sido refugio

De generación en generación.

2 Antes que naciesen los montes

Y formases la tierra y el mundo,

Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,

Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

4 Porque mil años delante de tus ojos

Son como el día de ayer, que pasó,

Y como una de las vigilias de la noche.

5 Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño,

Como la hierba que crece en la mañana.

6 En la mañana florece y crece;

A la tarde es cortada, y se seca.

7 Porque con tu furor somos consumidos,

Y con tu ira somos turbados.

8 Pusiste nuestras maldades delante de ti,

Nuestros yerros a la luz de tu rostro.

9 Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira;

Acabamos nuestros años como un pensamiento.

10 Los días de nuestra edad son setenta años;

Y si en los más robustos son ochenta años,

Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo,

Porque pronto pasan, y volamos.

11 ¿Quién conoce el poder de tu ira,

Y tu indignación según que debes ser temido?

12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,

Que traigamos al corazón sabiduría.

13 Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo?

Y aplácate para con tus siervos.

14 De mañana sácianos de tu misericordia,

Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste,

Y los años en que vimos el mal.

16 Aparezca en tus siervos tu obra,

Y tu gloria sobre sus hijos.

17 Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros,

Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros;

Sí, la obra de nuestras manos confirma.


SALMO 91

Morando bajo la sombra del Omnipotente

1 El que habita al abrigo del Altísimo

Morará bajo la sombra del Omnipotente.

2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;

Mi Dios, en quien confiaré.

3 El te librará del lazo del cazador,

De la peste destructora.

4 Con sus plumas te cubrirá,

Y debajo de sus alas estarás seguro;

Escudo y adarga es su verdad.

5 No temerás el terror nocturno,

Ni saeta que vuele de día,

6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,

Ni mortandad que en medio del día destruya.

7 Caerán a tu lado mil,

Y diez mil a tu diestra;

Mas a ti no llegará.

8 Ciertamente con tus ojos mirarás

Y verás la recompensa de los impíos.

9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,

Al Altísimo por tu habitación,

10 No te sobrevendrá mal,

Ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,

Que te guarden en todos tus caminos.

12 En las manos te llevarán,

Para que tu pie no tropiece en piedra.

13 Sobre el león y el áspid pisarás;

Hollarás al cachorro del león y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;

Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15 Me invocará, y yo le responderé;

Con él estaré yo en la angustia;

Lo libraré y le glorificaré.

16 Lo saciaré de larga vida,

Y le mostraré mi salvación.


SALMO 92

Alabanza por la bondad de Dios

Salmo. Cántico para el día de reposo.

1 Bueno es alabarte, oh Jehová,

Y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo;

2 Anunciar por la mañana tu misericordia,

Y tu fidelidad cada noche,

3 En el decacordio y en el salterio,

En tono suave con el arpa.

4 Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras;

En las obras de tus manos me gozo.

5 ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová!

Muy profundos son tus pensamientos.

6 El hombre necio no sabe,

Y el insensato no entiende esto.

7 Cuando brotan los impíos como la hierba,

Y florecen todos los que hacen iniquidad,

Es para ser destruidos eternamente.

8 Mas tú, Jehová, para siempre eres Altísimo.

9 Porque he aquí tus enemigos, oh Jehová,

Porque he aquí, perecerán tus enemigos;

Serán esparcidos todos los que hacen maldad.

10 Pero tú aumentarás mis fuerzas como las del búfalo;

Seré ungido con aceite fresco.

11 Y mirarán mis ojos sobre mis enemigos;

Oirán mis oídos de los que se levantaron contra mí, de los malignos.

12 El justo florecerá como la palmera;

Crecerá como cedro en el Líbano.

13 Plantados en la casa de Jehová,

En los atrios de nuestro Dios florecerán.

14 Aun en la vejez fructificarán;

Estarán vigorosos y verdes,

15 Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto,

Y que en él no hay injusticia. Amén.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 11 DE AGOSTO. Romanos 11: 1- 24.

11

1Digo, pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo? En ninguna manera. Porque también yo soy israelita, de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín. 2No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció. ¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura, cómo invoca a Dios contra Israel, diciendo: 3Señor, a tus profetas han dado muerte, y tus altares han derribado; y sólo yo he quedado, y procuran matarme? 4Pero ¿qué le dice la divina respuesta? Me he reservado siete mil hombres, que no han doblado la rodilla delante de Baal. 5Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. 6Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.

7¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; 8como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. 9Y David dice:

Sea vuelto su convite en trampa y en red,

En tropezadero y en retribución;

10 Sean oscurecidos sus ojos para que no vean,

Y agóbiales la espalda para siempre.

 La salvación de los gentiles

11Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. 12Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?

13Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio, 14por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos. 15Porque si su exclusión es la reconciliación del mundo, ¿qué será su admisión, sino vida de entre los muertos? 16Si las primicias son santas, también lo es la masa restante; y si la raíz es santa, también lo son las ramas.

17Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, 18no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti. 19Pues las ramas, dirás, fueron desgajadas para que yo fuese injertado. 20Bien; por su incredulidad fueron desgajadas, pero tú por la fe estás en pie. No te ensoberbezcas, sino teme. 21Porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, a ti tampoco te perdonará. 22Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; la severidad ciertamente para con los que cayeron, pero la bondad para contigo, si permaneces en esa bondad; pues de otra manera tú también serás cortado. 23Y aun ellos, si no permanecieren en incredulidad, serán injertados, pues poderoso es Dios para volverlos a injertar. 24Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? Amén. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 11 DE AGOSTO. Salmos 90,91,92

Capítulo 90

90.4 Moisés nos recuerda que mil años son como un día para el Señor. El tiempo no limita a Dios. Es muy fácil desalentarse cuando pasan los años y el mundo no mejora. Debido a que no podemos ver hacia el futuro, a veces nos preguntamos si Dios lo puede ver. Pero no cometa el error de suponer que Dios tiene las mismas limitaciones que nosotros. A Él no lo limita el tiempo de ninguna manera. Podemos depender de Dios porque Él es eterno.

90.8 Dios conoce nuestros pecados como si los tuviera extendidos ante Él, incluso los pecados secretos. No necesitamos ocultar nuestros pecados ante Él porque podemos hablarle abierta y sinceramente. Pero aun cuando conoce toda esa terrible información de nosotros, sigue amándonos y quiere perdonarnos. Esto, en lugar de asustarnos y llevarnos a encubrir nuestros pecados, nos debería alentar a acercarnos más a Él.

90.12 Percatarnos de que la vida es corta nos ayuda a utilizar el poco tiempo que tenemos de una manera sabia. Nos ayuda a centrarnos en usar la vida para un bien eterno. Dedique tiempo para contar sus días al preguntar: «¿Qué quiero que suceda en mi vida antes de morir? ¿Qué pequeño paso puedo dar hoy hacia ese propósito?»

90.17 Porque nuestros días están contados, queremos que nuestro trabajo cuente. Queremos ser eficaces y productivos. Deseamos ver revelado ahora el plan eterno de Dios y que nuestra obra refleje su permanencia. Si nos sentimos insatisfechos con esta vida y todas sus imperfecciones, recuerde que nuestro deseo de ver nuestra obra establecida está delante de Dios. Pero nuestro deseo puede satisfacerse únicamente en la eternidad. Hasta entonces debemos seguir amando y sirviendo a Dios.

Capítulo 91

91.1–6 Dios es nuestra protección, un refugio cuando tenemos miedo. La fe del escritor, en el Dios todopoderoso como protector, lo sacaría airoso de todos los peligros y temores de la vida. Esto debe ser un ejemplo también para nuestra confianza: cambiar todos nuestros temores por la fe en Dios, sin importar qué tipo de temor sea. Para hacerlo debemos «habitar» y «morar» con Él (91.1). Al encomendarnos a su protección y al prometerle nuestra devoción diaria, estaremos seguros.

91.11 Una de las funciones de los ángeles es cuidar a los creyentes (Hebreos 1.14). Aun cuando no hay indicios de que se asigne un ángel a cada creyente, existen ejemplos de ángeles guardianes en la Biblia (1 Reyes 19.5; Daniel 6.22; Mateo 18.10; Lucas 16.22; Hechos 12.7). Los ángeles también pueden ser mensajeros de Dios (Mateo 2.13; Hechos 27.23, 24). No son visibles, excepto en ocasiones especiales (Números 22.31; Lucas 2.9). Satanás citó los versículos 11 y 12 cuando tentó a Jesús (Mateo 4.6; Lucas 4.10, 11). Conforta saber que Dios nos vela aun en tiempos de gran estrés y temor.

Capítulo 92

92.1,2 Durante el feriado de Acción de Gracias, nos centramos en nuestras bendiciones y expresamos nuestra gratitud a Dios por ellas. Pero la gratitud debe estar siempre en nuestros labios. Nunca podemos dar las suficientes gracias a nuestros padres, amigos, líderes y sobre todo a Dios. Cuando la acción de gracias se vuelve una parte integral de su vida, descubrirá que su actitud hacia esta cambiará. Será más positivo, misericordioso, amoroso y humilde.

92.12, 13 Las palmeras se conocen por su larga vida. Florecer como palmeras significa permanecer por encima de las circunstancias y vivir una larga vida. Los cedros del Líbano crecían hasta 34 m de altura por 9 m de circunferencia, por lo tanto eran sólidos, fuertes y firmes. El salmista veía a los creyentes como hombres rectos, fuertes y sólidos ante los vientos de las circunstancias. Todos los que ponen su fe con firmeza en Dios tendrán fortaleza y vitalidad.

92.14 Honrar a Dios no se limita a la gente joven que parece tener fortaleza física y vigor ilimitados. Aun en la vejez, los creyentes piadosos pueden producir frutos espirituales. Hay muchos ancianos fieles que continúan con una perspectiva fresca y que nos pueden enseñar de toda una vida de experiencia de servicio a Dios. Busque a un amigo o pariente anciano para que le cuente acerca de sus experiencias con el Señor y lo desafíe a crecer espiritualmente.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 11 DE AGOSTO. Romanos 11: 1- 21.

Capítulo 11

11.1ss En este capítulo Pablo destaca que no todos los judíos rechazaron el mensaje de salvación de Dios. Hay todavía un remanente fiel (11.5). Pablo mismo era judío, los discípulos y los primeros misioneros también lo eran.

11.2 Elías fue un gran profeta reformador que instó al norteño reino de Israel a arrepentirse. Si desea más información acerca de Elías, véase su perfil en 1 Reyes 18.

11.2 Dios escogió a los judíos («su pueblo, al cual desde antes conoció») para que a través de ellos el resto del mundo hallara salvación. Sin embargo, esto no significaba que toda la nación judía sería salva, sino que quienes fueran fieles a Dios (el remanente) se considerarían verdaderos judíos (11.5). Somos salvos a través de la fe en Cristo, no por ser parte de una nación, religión o familia. ¿De qué depende su salvación?

11.6 ¿Piensa que se le hace más fácil a Dios amar a una persona cuando es buena? ¿Piensa allá en lo íntimo que Dios lo escogió porque usted se lo merecía? ¿Cree que la conducta de algunos es tan mala que Dios no puede salvarlos? Si piensa de esta manera no ha entendido bien que la salvación es gratuita. No puede ganarse, ni toda ni en parte; solo puede aceptarse con agradecimiento y alabanza.

11.7 «Los demás fueron endurecidos» porque así los castigó Dios por sus pecados. Fue una confirmación de que eran tercos. Al juzgarlos, Dios les quitó la facultad de ver, oír y arrepentirse; así experimentarían las consecuencias de su rebelión.

11.8–10 Estos versículos describen el castigo de los corazones endurecidos que el profeta Isaías predijo (Isaías 6.9–13). Si la gente no quiere oír las buenas nuevas de Dios, al final no podrán entenderla. Pablo vio que esto sucedió en las sinagogas que visitó en sus viajes misioneros. (El versículo 8 se basa en Deuteronomio 29.4 e Isaías 29.10. Los versículos 9 y 10 son del Salmo 69.22, 23).

11.11ss Pablo soñaba con una iglesia en la que judíos y gentiles se unieran en amor a Dios y en obediencia a Cristo. A la vez que respetaban la Ley de Dios, mirarían solo a Cristo para alcanzar salvación. La raza y el nivel social de la persona sería irrelevante (véase Gálatas 3.28), porque lo importante sería la fe que depositaran en Cristo.
El sueño de Pablo aún no se ha materializado. En su tiempo muchos judíos rechazaron las buenas nuevas. Tenían la mira en su herencia étnica para obtener la salvación y no eran obedientes de corazón como los profetas del Antiguo Testamento y Pablo. Una vez que los gentiles predominaron en la mayoría de las iglesias cristianas, comenzaron a rechazar y a perseguir a los judíos. Es lamentable, pero esta práctica ha continuado a través de los siglos.

Los verdaderos cristianos no deben perseguir a nadie. Los cristianos y los judíos han hecho tanto daño a la causa de Dios a la que dicen servir que parece imposible que el sueño de Pablo se cumpla. Dios escogió a los judíos de la misma manera que a los cristianos, y sigue ocupado en la tarea de unir gentiles y judíos para formar un nuevo Israel, una nueva Jerusalén, gobernada por su Hijo (véase Efesios 2.11–22).

11.13-15 Pablo fue nombrado misionero a los gentiles. Él recuerda esto a los hermanos judíos con la esperanza de que también quieran ser salvos. Los judíos habían sido rechazados, y se estaba brindando a los gentiles la salvación. Pero cuando un judío acepta a Cristo, hay gran regocijo, como si un muerto volviera a la vida.

11.17-24 Al hablar a los cristianos gentiles, Pablo los insta a no sentirse superiores porque Dios hubiera rechazado a algunos judíos. La fe de Abraham se asemeja a la raíz de un árbol productivo y el pueblo judío viene a ser las ramas naturales del árbol. A causa de su infidelidad, los judíos fueron las ramas desgajadas. Los creyentes gentiles se injertaron en el árbol como olivo silvestre y ahora gentiles y judíos comparten la savia basados en la fe en Dios. Ninguno de los dos puede confiar en su herencia cultural en cuanto a la salvación. Comentarios de la Biblia del diario vivir. Rv 1960.