Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 14 DE AGOSTO. 

Salmos 99,100,101, 102.

SALMO 99

Fidelidad de Jehová para con Israel

1 Jehová reina; temblarán los pueblos.

El está sentado sobre los querubines, se conmoverá la tierra.

2 Jehová en Sion es grande,

Y exaltado sobre todos los pueblos.

3 Alaben tu nombre grande y temible;

El es santo.

4 Y la gloria del rey ama el juicio;

Tú confirmas la rectitud;

Tú has hecho en Jacob juicio y justicia.

5 Exaltad a Jehová nuestro Dios,

Y postraos ante el estrado de sus pies;

El es santo.

6 Moisés y Aarón entre sus sacerdotes,

Y Samuel entre los que invocaron su nombre;

Invocaban a Jehová, y él les respondía.

7 En columna de nube hablaba con ellos;

Guardaban sus testimonios, y el estatuto que les había dado.

8 Jehová Dios nuestro, tú les respondías;

Les fuiste un Dios perdonador,

Y retribuidor de sus obras.

9 Exaltad a Jehová nuestro Dios,

Y postraos ante su santo monte,

Porque Jehová nuestro Dios es santo.


SALMO 100

Exhortación a la gratitud

Salmo de alabanza.

1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.

2 Servid a Jehová con alegría;

Venid ante su presencia con regocijo.

3 Reconoced que Jehová es Dios;

El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;

Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

4 Entrad por sus puertas con acción de gracias,

Por sus atrios con alabanza;

Alabadle, bendecid su nombre.

5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,

Y su verdad por todas las generaciones.


SALMO 101

Promesa de vivir rectamente

Salmo de David.

1 Misericordia y juicio cantaré;

A ti cantaré yo, oh Jehová.

2 Entenderé el camino de la perfección

Cuando vengas a mí.

En la integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.

3 No pondré delante de mis ojos cosa injusta.

Aborrezco la obra de los que se desvían;

Ninguno de ellos se acercará a mí.

4 Corazón perverso se apartará de mí;

No conoceré al malvado.

5 Al que solapadamente infama a su prójimo, yo lo destruiré;

No sufriré al de ojos altaneros y de corazón vanidoso.

6 Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo;

El que ande en el camino de la perfección, éste me servirá.

7 No habitará dentro de mi casa el que hace fraude;

El que habla mentiras no se 

8 De mañana destruiré a todos los impíos de la tierra,

Para exterminar de la ciudad de Jehová a todos los que hagan iniquidad.


SALMO 102

Oración de un afligido

Oración del que sufre, cuando está angustiado, y delante de Jehová derrama su lamento.

1 Jehová, escucha mi oración,

Y llegue a ti mi clamor.

2 No escondas de mí tu rostro en el día de mi angustia;

Inclina a mí tu oído;

Apresúrate a responderme el día que te invocare.

3 Porque mis días se han consumido como humo,

Y mis huesos cual tizón están quemados.

4 Mi corazón está herido, y seco como la hierba,

Por lo cual me olvido de comer mi pan.

5 Por la voz de mi gemido

Mis huesos se han pegado a mi carne.

6 Soy semejante al pelícano del desierto;

Soy como el búho de las soledades;

7 Velo, y soy

Como el pájaro solitario sobre el tejado.

8 Cada día me afrentan mis enemigos;

Los que contra mí se enfurecen, se han conjurado contra mí.

9 Por lo cual yo como ceniza a manera de pan,

Y mi bebida mezclo con lágrimas,

10 A causa de tu enojo y de tu ira;

Pues me alzaste, y me has arrojado.

11 Mis días son como sombra que se va,

Y me he secado como la hierba.

12 Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre,

Y tu memoria de generación en generación.

13 Te levantarás y tendrás misericordia de Sion,

Porque es tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo ha llegado.

14 Porque tus siervos aman sus piedras,

Y del polvo de ella tienen compasión.

15 Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová,

Y todos los reyes de la tierra tu gloria;

16 Por cuanto Jehová habrá edificado a Sion,

Y en su gloria será visto;

17 Habrá considerado la oración de los desvalidos,

Y no habrá desechado el ruego de ellos.

18 Se escribirá esto para la generación venidera;

Y el pueblo que está por nacer alabará a JAH,

19 Porque miró desde lo alto de su santuario;

Jehová miró desde los cielos a la tierra,

20 Para oír el gemido de los presos,

Para soltar a los sentenciados a muerte;

21 Para que publique en Sion el nombre de Jehová,

Y su alabanza en Jerusalén,

22 Cuando los pueblos y los reinos se congreguen

En uno para servir a Jehová.

23 El debilitó mi fuerza en el camino;

Acortó mis días.

24 Dije: Dios mío, no me cortes en la mitad de mis días;

Por generación de generaciones son tus años.

25 Desde el principio tú fundaste la tierra,

Y los cielos son obra de tus manos.

26 Ellos perecerán, mas tú permanecerás;

Y todos ellos como una vestidura se envejecerán;

Como un vestido los mudarás, y serán mudados;

27 Pero tú eres el mismo,

Y tus años no se acabarán.

28 Los hijos de tus siervos habitarán seguros,

Y su descendencia será establecida delante de ti. Amén.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 14 DE AGOSTO. Romanos 13

13

1Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. 3Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; 4porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo. 5Por lo cual es necesario estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. 6Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo. 7Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.

8No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. 9Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 10El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

11Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. 12La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. 13Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, 14sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne. Amén Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 14 DE AGOSTO. 

Salmo 99,10,101,102

Capítulo 99

99.1 Querubines son ángeles poderosos que comprenden uno de los varios rangos que estos poseen.

99.3 Todos deben reverenciar el grande y admirable nombre de Dios debido a que simboliza su naturaleza, persona y reputación. Sin embargo, el nombre de Dios se ha usado tan a menudo en conversaciones vulgares, que hemos perdido de vista su santidad. Cuán fácil es, en la vida diaria, tratar a Dios a la ligera. Si lo llama su Padre, viva de acuerdo con la dignidad del nombre de la familia. Reverencie el nombre de Dios tanto en sus palabras como en su vida.

99.5 La santidad de Dios es terriblemente aterradora para los pecadores, pero un consuelo maravilloso para los creyentes. Dios es perfecto en moral y está separado de la gente y del pecado. No tiene debilidades ni defectos. Para los pecadores, esto es aterrador debido a que todas sus deficiencias y maldades están al descubierto con la luz de su santidad. Dios no puede tolerar, pasar por alto, ni disculpar al pecado. Para los creyentes, la santidad de Dios les consuela porque, cuando lo adoramos, salimos del lodo del pecado. En la medida que creemos en Él, somos santificados

99.6 La Biblia narra varios ejemplos donde Moisés, Aarón y Samuel clamaron por la ayuda de Dios (Éxodo 15.25; 17.4; Números 11.11–15; 12.13; 14.13ss; 16.44–48; 1 Samuel 7.5, 9; 15.11).


Capítulo 100

100.3 Dios es nuestro Creador y no nosotros. Mucha gente vive como si fuera el creador y el centro de su pequeño mundo. Esta mentalidad los lleva a una ávida ambición y, si se les quita todo, a perder toda esperanza. Sin embargo, cuando nos damos cuenta de que Dios nos creó y nos da todo lo que tenemos, queremos dar a otros conforme Dios nos ha dado (2 Corintios 9.8). Entonces, si todo se pierde, seguiremos teniendo a Dios y todo lo que Él nos da.

100.4 Solo Dios es digno de alabanza. ¿Cuál es su actitud hacia la adoración? ¿Va con gozo ante la presencia de Dios o lo hace mecánicamente o de mala gana? Este salmo nos dice que recordemos la bondad de Dios y su fidelidad, ¡y luego lo adoremos con acción de gracias y alabanza!


Capítulo 101

101.1ss Tal vez David escribió este salmo al comienzo de su reinado cuando estableció las normas que quería seguir. Sabía que si quería andar por el camino de la perfección, necesitaría la ayuda de Dios (101.2). Podemos andar por este camino intachable si evitamos: (1) mirar la maldad («no pondré delante de mis ojos cosa injusta» 101.3), (2) asociarnos con malvados («corazón perverso se apartará de mí» 101.4), (3) difamación (101.5), (4) vanidad (101.5). Si bien debemos evitar todo lo enumerado anteriormente, también debemos permitir que la Palabra de Dios nos enseñe a vivir en rectitud.

101.6 David dijo que mantendría sus ojos en «los fieles de la tierra». En otras palabras, escogería como modelos y amigos a quienes son veraces y piadosos. Nuestros amigos y socios tienen una profunda influencia en nuestra vida. Asegúrese en mantener su mirada en los que son fieles a Dios y su Palabra.


Capítulo 102

102.3,4 El salmista se sentía tan mal que se olvidó de comer. Cuando nos enfrentamos a la enfermedad y a la desesperación, nuestros días pasan y no nos ocupamos ni siquiera de nuestras necesidades básicas. En esos momentos, Dios es nuestro único consuelo y fortaleza. Aun cuando estemos muy débiles para luchar, podemos apoyarnos en Él. Es a menudo mediante nuestras debilidades que la gran fortaleza de Dios está a nuestro alcance.

102.6,7 Estas aves simbolizan soledad y desolación. A veces quizás necesitemos estar solos y el retiro nos puede confortar. Pero debemos tener cuidado de no aguijonear a los que tratan de ayudarnos. No rechace ayuda ni conversación. Sufrir en silencio no es cristiano ni mucho menos saludable. En su lugar aceptemos con gentileza el apoyo y la ayuda de familiares y amigos.

102.16–22 El reino futuro de Cristo en la tierra abarcará dos acontecimientos mencionados en estos versículos. Se restaurará a Jerusalén (Sion) y todo el mundo adorará a Dios (Apocalipsis 11.15; 21.1–27).

102.25–27 El escritor de este salmo sentía el rechazo y el abandono por sus grandes problemas (102.9, 10). Los problemas y las angustias pueden abrumarnos y hacernos sentir que Dios nos ha olvidado. Pero Dios nuestro Creador está eternamente junto a nosotros y cumplirá todas sus promesas, aun cuando nos sintamos solos. El mundo perecerá, pero Él permanecerá. Hebreos 1.10–12 cita estos versículos para mostrar que Jesucristo, el Hijo de Dios, también estaba presente y activo en la creación del mundo.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 14 DE AGOSTO. 

Romanos 13.

Capítulo 13

13.1ss Los cristianos interpretan Romanos 13 de diferentes maneras. Todos los cristianos estamos de acuerdo en que debemos vivir en paz con el estado, siempre y cuando este nos permita obrar de acuerdo a nuestras convicciones religiosas. Por cientos de años, sin embargo, ha habido al menos tres interpretaciones de cómo debemos hacerlo.

(1) Algunos cristianos creen que el estado es demasiado corrupto y que por lo tanto deben relacionarse con él lo menos posible. Aunque deben ser buenos ciudadanos mientras puedan sin comprometer sus creencias, los cristianos no deben trabajar para el gobierno, ni votar en las elecciones, ni servir en el ejército.

(2) Otros creen que Dios ha dado al estado autoridad en ciertos asuntos y a la iglesia en otros. Los cristianos pueden ser leales a ambos y pueden trabajar para cualquiera de los dos. Sin embargo, no deben confundirlos a los dos. La iglesia y el estado tienen intereses en esferas totalmente diferentes, la espiritual y la física, que se complementan pero no actúan juntas.

(3) Otros creyentes piensan que los cristianos tienen la responsabilidad de lograr que el estado mejore. Lo pueden hacer desde el campo político, eligiendo cristianos u otros líderes con altos principios. También lo pueden hacer en lo moral, sirviendo de influencia positiva en la sociedad. Según este punto de vista, idealmente la iglesia y el estado han de trabajar juntos para el bien de todos.

Ninguno de estos puntos de vista defiende la rebelión ni rechaza la obediencia a las leyes o regulaciones establecidas por las autoridades, a menos que estas demanden con claridad que se violen normas morales reveladas por Dios. Dondequiera que nos hallemos, debemos actuar como ciudadanos y cristianos responsables.

13.3,4 Cuando las autoridades civiles son injustas, las personas honestas temen. En este versículo, Pablo se refiere a los magistrados que cumplen con su tarea. Cuando son justos, los que actúan con honestidad no tienen nada que temer.

13.8 ¿Por qué el amor a otros se considera una deuda? Estamos permanentemente en deuda con Cristo por su amor sin límites derramado a nuestro favor. La única forma en que podemos empezar a pagar la deuda es amando a otros. Ya que el amor de Cristo siempre será infinitamente superior al nuestro, tenemos la obligación de amar a nuestro prójimo.

13.9 A veces tenemos la idea de que amarse uno mismo es malo. Pero si este fuera el caso, sería vano amar al prójimo como a nosotros mismos. Pablo explica lo que significa amarse. A pesar de que usted quizás tenga un bajo concepto de sí mismo, dudo que vaya a estar dispuesto a dejar de comer. Se viste razonablemente bien. Procura que exista un techo sobre su cabeza. Trata de que no lo defrauden ni injurien. Y se enfurece si alguien trata de arruinar su matrimonio. Este es el tipo de amor que debemos brindar a nuestro prójimo. ¿Se preocupa usted de que otros se alimenten, tengan ropa y vivienda? ¿Nos preocupan los asuntos relacionados con la justicia social? Amar a otros como a nosotros mismos significa participar activamente en que las necesidades de otros se suplan. Es interesante, pero es muy raro que entre los que se preocupan por otros antes que por ellos mismos se hallen personas que sufran de una baja autoestima.

13.10 Los cristianos deben someterse a la ley del amor, que reemplaza a las leyes religiosas y civiles. ¡Cuán fácil es disculpar nuestra indiferencia hacia otros alegando no tener obligación legal de ayudarles, e incluso justificar el daño que les causamos si lo que les hacemos es técnicamente legal! Pero Jesús no deja brechas en la ley del amor. Cuando el amor lo demande, debemos estar dispuestos a ir aún más allá de los requisitos legales e imitar al Dios de amor. Si desea más información sobre la ley del amor, véanse Santiago 2.8, 9; 4.11 y 1 Pedro 2.16, 17.

13.12–14 La noche se refiere al tiempo presente de maldad. El día alude al regreso de Cristo. Algunas personas se sorprenden de que Pablo incluya contiendas y envidias en la lista en que están los crasos y obvios pecados de glotonería, borrachera y lascivia. Como Jesús en su Sermón del Monte (Mateo 5–7), Pablo considera que las actitudes son tan importantes como las acciones. Así como el odio lleva al asesinato, el celo conduce a la contienda y la lascivia al adulterio. Cuando Cristo vuelva, quiere hallar a su pueblo limpio por dentro y por fuera.  ¿Cómo nos vestimos del Señor Jesucristo? Primero, nos identificamos con Él mediante el bautismo (Gálatas 3.27). Esto demuestra nuestra solidaridad con otros cristianos y con la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo. Segundo, demostramos las cualidades que Jesús reveló mientras estuvo en la tierra: amor, humildad, verdad, servicio. Nos preguntamos qué haría Jesús en nuestro lugar (véanse Efesios 4.24–32; Colosenses 3.10–17). Tampoco debemos dar a nuestros deseos ninguna oportunidad de llevarnos a pecar. Evite las situaciones que abran la puerta a satisfacer deseos pecaminosos. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.


 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY  13 DE AGOSTO.

Salmos 96,97,98.

SALMO 96

Cántico de alabanza

(1 Cr. 16.23–33)

1 Cantad a Jehová cántico nuevo;

Cantad a Jehová, toda la tierra.

2 Cantad a Jehová, bendecid su nombre;

Anunciad de día en día su salvación.

3 Proclamad entre las naciones su gloria,

En todos los pueblos sus maravillas.

4 Porque grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;

Temible sobre todos los dioses.

5 Porque todos los dioses de los pueblos son ídolos;

Pero Jehová hizo los cielos.

6 Alabanza y magnificencia delante de él;

Poder y gloria en su santuario.

7 Tributad a Jehová, oh familias de los pueblos,

Dad a Jehová la gloria y el poder.

8 Dad a Jehová la honra debida a su nombre;

Traed ofrendas, y venid a sus atrios.

9 Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad;

Temed delante de él, toda la tierra.

10 Decid entre las naciones: Jehová reina.

También afirmó el mundo, no será conmovido;

Juzgará a los pueblos en justicia.

11 Alégrense los cielos, y gócese la tierra;

Brame el mar y su plenitud.

12 Regocíjese el campo, y todo lo que en él está;

Entonces todos los árboles del bosque rebosarán de contento,

13 Delante de Jehová que vino;

Porque vino a juzgar la tierra.

Juzgará al mundo con justicia,

Y a los pueblos con su verdad.

SALMO 97

El dominio y el poder de Jehová

1 Jehová reina; regocíjese la tierra,

Alégrense las muchas costas.

2 Nubes y oscuridad alrededor de él;

Justicia y juicio son el cimiento de su trono.

3 Fuego irá delante de él,

Y abrasará a sus enemigos alrededor.

4 Sus relámpagos alumbraron el mundo;

La tierra vio y se estremeció.

5 Los montes se derritieron como cera delante de Jehová,

Delante del Señor de toda la tierra.

6 Los cielos anunciaron su justicia,

Y todos los pueblos vieron su gloria.

7 Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla,

Los que se glorían en los ídolos.

Póstrense a él todos los dioses.

8 Oyó Sion, y se alegró;

Y las hijas de Judá,

Oh Jehová, se gozaron por tus juicios.

9 Porque tú, Jehová, eres excelso sobre toda la tierra;

Eres muy exaltado sobre todos los dioses.

10 Los que amáis a Jehová, aborreced el mal;

El guarda las almas de sus santos;

De mano de los impíos los libra.

11 Luz está sembrada para el justo,

Y alegría para los rectos de corazón.

12 Alegraos, justos, en Jehová,

Y alabad la memoria de su santidad.

SALMO 98

Alabanza por la justicia de Dios

Salmo.

1 Cantad a Jehová cántico nuevo,

Porque ha hecho maravillas;

Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.

2 Jehová ha hecho notoria su salvación;

A vista de las naciones ha descubierto su justicia.

3 Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel;

Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.

4 Cantad alegres a Jehová, toda la tierra;

Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos.

5 Cantad salmos a Jehová con arpa;

Con arpa y voz de cántico.

6 Aclamad con trompetas y sonidos de bocina,

Delante del rey Jehová.

7 Brame el mar y su plenitud,

El mundo y los que en él habitan;

8 Los ríos batan las manos,

Los montes todos hagan regocijo

9 Delante de Jehová, porque vino a juzgar la tierra.

Juzgará al mundo con justicia,

Y a los pueblos con rectitud. Amén 

LECTURA DE LA PALABRA N.T. PARA HOY 13 DE AGOSTO. Romanos 12.

Deberes cristianos

12

1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

3Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 4Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. 6De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

9El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. 10Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. 11En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; 12gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; 13compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.

14Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis. 15Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. 16Unánimes entre vosotros; no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión. 17No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. 18Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. 19No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. 20Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza. 21No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal. Amén. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA EN A.T.  PARA HOY 13 DE AGOSTO.

Salmo 96,97,98

Capítulo 96

96.1-4 El salmista canta las alabanzas a Dios, asombrado por todo lo que Él ha hecho. Si creemos que Dios es grande, no podemos evitar decírselo a otros. El mejor testimonio se da cuando nuestros corazones están llenos de gratitud por lo que Él ha hecho. Dios nos escogió para proclamar «en todos los pueblos sus maravillas». La alabanza para nuestro gran Dios fluye desde la creación y debe brotar de nuestros labios. ¿Cuánto habla a los demás de la grandeza de Dios?

Capítulo 97

97.2 Las nubes y la oscuridad que rodean a Dios simbolizan su santidad inalcanzable y lo incapaces que somos de encontrarlo solos. Si Él estuviera al descubierto, nadie podría mantenerse en pie delante de su refulgente santidad y gloria.

97.7 La gente adora toda clase de imágenes e ídolos. A pesar de que Dios se revela y muestra su amor mediante la naturaleza y la Palabra, hay muchos que deciden pasarlo por alto o rechazarlo y perseguir metas que consideran más importantes. La Biblia aclara que esta gente es idólatra debido a que entregan su más alta lealtad a quien no es Dios. Un día nos pararemos delante de Dios con toda su gloria y poder. Luego veremos todas nuestras metas y nuestros logros por lo que son en realidad. ¡Cuán tontas se verán entonces nuestras búsquedas terrenales!

97.10 Un deseo sincero de complacer a Dios surgirá cuando sincronice sus deseos con los de Él. Usted amará lo que Dios ama y odiará lo que Él odia. Si ama a Dios odiará el mal. Si no desprecia las acciones de la gente que se aprovecha de otros, si admira a quienes solo se ocupan de sí mismos, o si envidia a los que toman la delantera utilizando cualquier medio para lograr sus fines, su deseo primordial en la vida no es complacer a Dios. Aprenda a amar los caminos de Dios y a odiar el mal en todas sus formas, no solo los pecados obvios, sino también los que la sociedad acepta.

Capítulo 98

98.1ss Este es un salmo de alabanza que vislumbra la venida de Dios para gobernar a su pueblo. Jesús lo cumplió cuando vino a salvar a todos los hombres de sus pecados (98.2, 3) y vendrá otra vez para juzgar al mundo (98.8, 9). Dios es amorosamente perfecto y perfectamente justo. Es misericordioso cuando castiga y no se fija en los pecados cuando ama. Alábelo por su promesa de salvarlo y porque regresará otra vez.


COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL N.T. PARA HOY 13 DE AGOSTO.

Romanos Capítulo 12

12.1 Cuando se sacrificaba un animal de acuerdo a la Ley de Dios, el sacerdote daba muerte al animal, lo cortaba en pedazos y lo ponía sobre el altar. El sacrificio era importante, pero aun en el Antiguo Testamento Dios aclara que la obediencia de corazón es mucho más importante (véanse 1 Samuel 15.22; Salmo 40.8; Amós 5.21–24). Dios desea que nos ofrezcamos a nosotros mismos en sacrificio vivo, no animales. Cada día debemos echar a un lado nuestros deseos y seguirle, poniendo todas nuestras energías y recursos a su disposición y confiando en su dirección. Lo hacemos en gratitud porque nuestros pecados han sido perdonados.

12.2 Los cristianos tenemos este llamado: «No os conforméis a este siglo». No hemos de estar conformes con la conducta y costumbres de este mundo, que por lo general son egocéntricas y a menudo corruptas. Muchos cristianos dicen sabiamente que la conducta mundana se extralimita demasiado. Nuestro rechazo a formar parte del mundo, sin embargo, debe ir más allá del nivel de conducta y costumbres. Debe estar firmemente arraigado en nuestras mentes: «Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento». Es posible evitar muchas de las costumbres mundanas sin dejar de ser orgullosos, codiciosos, egoístas, obstinados y arrogantes. Solo cuando el Espíritu Santo renueva, reeduca y reorienta nuestra mente somos en verdad transformados.

12.3 Es importante tener una buena autoestima porque algunos nos tenemos muy en poco; por otro lado, algunos nos sobreestimamos. La clave de una evaluación honesta y fiel es conocer las bases de nuestra valía: nuestra nueva identidad en Cristo. Separados de Él, no somos muy competentes según las normas eternas. En Él, somos valiosos y capaces de un servicio digno. Cuando uno se evalúa con las normas mundanas del logros y el éxito puede dar demasiada importancia al valor que tiene ante los ojos de los demás y perder su verdadero valor ante los ojos de Dios.

12.4, 5 Pablo usa el concepto del cuerpo humano para enseñar cómo los cristianos deben vivir y trabajar juntos. Así como las diferentes partes del cuerpo actúan bajo la dirección del cerebro, los cristianos deben hacerlo bajo la autoridad y mandato de Jesucristo (véanse 1 Corintios 12.12–31; Efesios 4.1–16).

12.6 Los dones de Dios difieren en naturaleza, poder y eficacia de acuerdo con su sabiduría y gracia, no de acuerdo con nuestra fe. La «medida de fe» (12.3) o la proporción de fe significa que Dios le dará el poder espiritual adecuado y necesario para llevar a cabo cada responsabilidad. No podemos por voluntad o esfuerzo propio producir más fe y llegar a ser maestros o siervos más competentes. Dios es el que da dones a su iglesia y otorga fe y poder de acuerdo con su voluntad. Nuestra función es ser fieles y buscar la manera de servir a otros con lo que Cristo nos ha dado.

12.9 La mayoría hemos aprendido a fingir que amamos a los demás. Sabemos cómo hablar con bondad, evitando herir sentimientos y aparentando interés en los demás. Podemos aun fingir que nos llenamos de compasión cuando oímos de las necesidades de otros o de indignación cuando nos enteramos de alguna injusticia. Pero Dios nos llama a sentir el verdadero amor que va más allá de las emociones y conducta superficiales. El amor sincero requiere concentración y esfuerzo. Incluye hacer algo para que otros sean mejores. Demanda tiempo, dinero y participación personal. Ninguna persona tiene los recursos necesarios para amar a toda una comunidad; pero una iglesia, el cuerpo de Cristo en su ciudad, lo puede hacer. Piense en personas que necesitan su amor en acción y considere los medios que usted y los demás miembros pueden usar para unirse y mostrar amor por su comunidad en el nombre de Cristo.

12.10 Podemos honrar a los demás de dos maneras. Una encierra motivos ocultos. Honramos a nuestros jefes a fin de que después nos recompensen, a nuestros empleados para que trabajen más, a los ricos para que contribuyan a nuestra causa, a los poderosos para que utilicen su poder a nuestro favor y no en nuestra contra. La otra manera de Dios encierra amor. Como cristianos, honramos a las personas porque fueron creadas a la imagen de Dios, porque son nuestros hermanos en Cristo, porque estamos agradecidos por la forma en que contribuyen a la edificación del cuerpo de Cristo. ¿Le parece demasiado difícil para su naturaleza competitiva la manera en que Dios honra a los demáss? ¿Por qué no intentar superarnos mutuamente en cuanto a honrar a los demás? ¡Ponga a otros en primer lugar!

12.13 Ofrecer hospitalidad cristiana no es lo mismo que recibir visitas. Cuando se recibe visitas, el foco de atención es la familia anfitriona: el hogar debe estar impecable, los alimentos deben estar bien preparados y abundantes, los de la casa deben parecer descansados y de buen humor. La hospitalidad, en cambio, se concentra en los visitantes. Sus necesidades tienen prioridad: hay que darles un lugar donde estar, alimentos nutritivos, oído atento o aceptación. La hospitalidad puede brindarse en un hogar desordenado. Puede brindarse alrededor de una mesa en la que el plato principal sea una sopa. Hasta puede ser que el anfitrión y los visitantes realicen tareas en conjunto. No tema ofrecer hospitalidad porque está demasiado cansado, ocupado o pobre para atender adecuadamente a los visitantes.

12.17-21 Estos versículos resumen el meollo de la vida cristiana. Si amamos a alguien de la misma manera que Cristo nos ama, estaremos dispuestos a perdonar. Si hemos experimentado la gracia de Dios, anhelaremos que otros también la disfruten. Y recuerde, la gracia es un favor inmerecido. Cuando damos de beber a un enemigo, no excusamos sus errores. Los reconocemos, los perdonamos y amamos a la persona a pesar de sus errores, tal como Cristo lo hizo con nosotros. Comentarios de la Biblia del diario vivir. Rv 1960.