Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 21 DE AGOSTO. Salmo 119: 1 – 48.

SALMO 119

Excelencias de la ley de Dios

Alef

1 Bienaventurados los perfectos de camino,

Los que andan en la ley de Jehová.

2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios,

Y con todo el corazón le buscan;

3 Pues no hacen iniquidad

Los que andan en sus caminos.

4 Tú encargaste

Que sean muy guardados tus mandamientos.

5 ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos

Para guardar tus estatutos!

6 Entonces no sería yo avergonzado,

Cuando atendiese a todos tus mandamientos.

7 Te alabaré con rectitud de corazón

Cuando aprendiere tus justos juicios.

8 Tus estatutos guardaré;

No me dejes enteramente.


Bet

9 ¿Con qué limpiará el joven su camino?

Con guardar tu palabra.

10 Con todo mi corazón te he buscado;

No me dejes desviarme de tus mandamientos.

11 En mi corazón he guardado tus dichos,

Para no pecar contra ti.

12 Bendito tú, oh Jehová;

Enséñame tus estatutos.

13 Con mis labios he contado

Todos los juicios de tu boca.

14 Me he gozado en el camino de tus testimonios

Más que de toda riqueza.

15 En tus mandamientos meditaré;

Consideraré tus caminos.

16 Me regocijaré en tus estatutos;

No me olvidaré de tus palabras.

Guímel


17 Haz bien a tu siervo; que viva,

Y guarde tu palabra.

18 Abre mis ojos, y miraré

Las maravillas de tu ley.

19 Forastero soy yo en la tierra;

No encubras de mí tus mandamientos.

20 Quebrantada está mi alma de desear

Tus juicios en todo tiempo.

21 Reprendiste a los soberbios, los malditos,

Que se desvían de tus mandamientos.

22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio,

Porque tus testimonios he guardado.

23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí;

Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,

24 Pues tus testimonios son mis delicias

Y mis consejeros.


Dálet

25 Abatida hasta el polvo está mi alma;

Vivifícame según tu palabra.

26 Te he manifestado mis caminos, y me has respondido;

Enséñame tus estatutos.

27 Hazme entender el camino de tus mandamientos,

Para que medite en tus maravillas.

28 Se deshace mi alma de ansiedad;

Susténtame según tu palabra.

29 Aparta de mí el camino de la mentira,

Y en tu misericordia concédeme tu ley.

30 Escogí el camino de la verdad;

He puesto tus juicios delante de mí.

31 Me he apegado a tus testimonios;

Oh Jehová, no me avergüences.

32 Por el camino de tus mandamientos correré,

Cuando ensanches mi corazón.


He

33 Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos,

Y lo guardaré hasta el fin.

34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley,

Y la cumpliré de todo corazón.

35 Guíame por la senda de tus mandamientos,

Porque en ella tengo mi voluntad.

36 Inclina mi corazón a tus testimonios,

Y no a la avaricia.

37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad;

Avívame en tu camino.

38 Confirma tu palabra a tu siervo,

Que te teme.

39 Quita de mí el oprobio que he temido,

Porque buenos son tus juicios.

40 He aquí yo he anhelado tus mandamientos;

Vivifícame en tu justicia.


Vau

41 Venga a mí tu misericordia, oh Jehová;

Tu salvación, conforme a tu dicho.

42 Y daré por respuesta a mi avergonzador,

Que en tu palabra he confiado.

43 No quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad,

Porque en tus juicios espero.

44 Guardaré tu ley siempre,

Para siempre y eternamente.

45 Y andaré en libertad,

Porque busqué tus mandamientos.

46 Hablaré de tus testimonios delante de los reyes,

Y no me avergonzaré;

47 Y me regocijaré en tus mandamientos,

Los cuales he amado.

48 Alzaré asimismo mis manos a tus mandamientos que amé,

Y meditaré en tus estatutos. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 21 DE AGOSTO. 1Corintios 3

Colaboradores de Dios

3

1De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 3porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? 4Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?

5¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. 6Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. 7Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 8Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. 9Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

10Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 11Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 13la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

16¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 17Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

18Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. 19Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. 20Y otra vez: El Señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos. 21Así que, ninguno se gloríe en los hombres; porque todo es vuestro: 22sea Pablo, sea Apolos, sea Cefas, sea el mundo, sea la vida, sea la muerte, sea lo presente, sea lo por venir, todo es vuestro, 23y vosotros de Cristo, y Cristo de Dios. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 21 DE AGOSTO. Salmo 119: 1 – 48.

Capítulo 119

119.1ss Este es el salmo y el capítulo más largo de la Biblia. Quizás Esdras lo escribió después de la reconstrucción del templo (Esdras 6.14, 15) como una meditación repetitiva acerca de la belleza de la Palabra de Dios y de la forma en que nos ayuda a permanecer puros y a crecer en la fe. Este salmo tiene veintidós secciones estructuradas con esmero. Cada una corresponde a una letra diferente del alfabeto hebreo y cada versículo comienza con la letra que corresponde a su sección. Casi todos los versículos mencionan el término Palabra de Dios o un sinónimo. Tal repetición era común en la cultura hebrea. La gente no tenía copias particulares de las Escrituras para leerlas como lo hacemos nosotros, así que entre la gente común, la Palabra de Dios se memorizaba y trasmitía en forma oral. La disposición de este salmo permitió la fácil memorización. Recuerde, la Palabra de Dios, la Biblia, es la única guía segura para una vida pura.

119.9 Nos ahogamos en un mar de impureza. A cualquier parte donde miremos, descubriremos que la tentación conduce a la vida impura. El salmista hizo una pregunta que nos preocupa a todos: ¿Cómo podemos permanecer puros en un ambiente impuro? No podemos hacerlo por nuestra propia cuenta, sino que debemos tener consejos y fortaleza mucho más dinámicos que las influencias tentadoras que nos rodean. ¿Dónde encontramos esa medida de fortaleza y sabiduría? Al leer la Palabra de Dios y al practicar lo que ella dice.

119.11 Guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones es una fuerza de disuasión contra el pecado. Esto únicamente nos debe inspirar a querer memorizar las Escrituras. Pero la memorización por sí sola no nos impedirá pecar, debemos también poner en práctica la Palabra de Dios en nuestras vidas, haciendo de ella una guía vital para todo lo que hagamos.

119.12-24 La mayoría nos irritamos con las reglas, ya que pensamos que nos limitan para hacer lo que queremos. A primera vista, entonces, parece raro escuchar al salmista hablar de que se regocija en las leyes de Dios más que en las riquezas. Sin embargo, las leyes de Dios se dieron para librarnos, poder ser todo lo que Él quiere que seamos. Nos limitan para no hacer cosas que nos incapacitarían e impedirían sacar de nosotros lo mejor. Las leyes de Dios son principios que nos ayudan a seguir en su camino y a no vagar en caminos que nos conduzcan a la destrucción.

119.19 El salmista dice: «Forastero soy yo en la tierra», por lo tanto, necesita dirección. Casi cualquier viaje requiere de un mapa o un guía. Cuando viajemos por la vida, la Biblia debe ser nuestro mapa de carreteras, señalándonos las rutas seguras, los obstáculos que debemos evitar y nuestro destino final. Debemos reconocer que somos peregrinos aquí en la tierra y que necesitamos estudiar el mapa de Dios para conocer el camino. Si pasamos por alto el mapa, vagaremos indefensos por la vida y nos arriesgaremos a perder nuestro verdadero destino.

119.27,28 Nuestras vidas están llenas de libros de reglas, pero los autores nunca vienen a ayudarnos a seguirlas. Dios sí. Esta es la singularidad de nuestra Biblia. Dios no solo proporciona las reglas y los principios, sino que viene personalmente todos los días a donde estamos para ayudarnos a vivir de acuerdo con esas leyes. Por supuesto, tenemos que invitarlo a hacerlo y responder a su dirección.

119.36 En nuestro mundo actual, la gente muy a menudo codicia las ganancias económicas. El dinero representa poder, influencia y éxito. Para muchos el dinero es un dios. No piensan demasiado en otra cosa. En verdad, puede comprar ciertas comodidades y ofrecer alguna seguridad. El dinero se ha vuelto tan importante para algunos, que harían casi cualquier cosa para obtenerlo. Pero mucho más valiosa que la riqueza es la obediencia a Dios, debido a que es más un tesoro celestial que uno terrenal (Lucas 12.33). Debemos hacer lo que Dios quiere a pesar de las implicaciones financieras. Haga suya la oración del salmista, pídale a Dios que lo ayude a preferir la obediencia antes que el dinero, a la larga será para su propio beneficio.

119.44-46 El salmista habla acerca de guardar las leyes y aun así ser libre. Contrario a lo que muchas veces esperamos, obedecer las leyes de Dios no nos inhibe ni restringe. Por el contrario, nos libera para ser lo que Él quiere que seamos. Al buscar la salvación y el perdón de Dios, somos libres del pecado y de su consiguiente culpabilidad opresora. Al vivir en el camino de Dios, tenemos libertad para cumplir el plan que Él tiene para nosotros.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 21 DE AGOSTO.1Corintios 3

Capítulo 3

3.1-3 Pablo llama a los corintios niños en la vida cristiana, porque aún no eran espiritualmente saludables y maduros. La prueba era que se peleaban como niños, permitiendo que las divisiones los distrajeran. Los cristianos inmaduros son «carnales», controlados por sus propios deseos; los creyentes maduros están a tono con los deseos de Dios. ¿Cuánta influencia ejercen sus propios deseos en su vida? Nuestra meta es permitir que los deseos de Dios sean los nuestros. Ser controlado por sus propios deseos impedirá su crecimiento.

3.6 Pablo plantó la semilla del mensaje del evangelio en los corazones de las personas. Fue pionero en la misión, trajo el mensaje de salvación. El papel de Apolos fue regar: ayudar a los creyentes a crecer más fuertes en la fe. Pablo fundó la iglesia en Corinto y Apolos la construyó sobre dicho fundamento. Trágicamente, los creyentes en Corinto se habían divido en grupos, ofreciendo lealtad a diferentes maestros (véase 1.11–13). Después que el trabajo de los predicadores ha sido completado, Dios continúa haciendo crecer a los cristianos. Nuestros líderes, ciertamente, deben ser respetados, pero nunca debemos colocarlos en pedestales que creen barreras entre las personas o levantarlos como sustitutos de Cristo.

3.7-9 La obra de Dios involucra a muchos individuos con una variedad de dones y habilidades. No hay superestrellas en esta tarea, sólo miembros de equipo que desarrollan sus funciones específicas. Nos convertimos en miembros útiles del equipo de Dios al poner a un lado el deseo de recibir gloria por lo que hacemos. La alabanza que viene de la gente es comparativamente sin valor, la aprobación de Dios es la que cuenta.

3.10, 11 El fundamento de la Iglesia —de todos los creyentes— es Jesucristo, y este es el fundamento que Pablo estableció (al predicar a Cristo) cuando empezó la iglesia en Corinto. Cualquiera que edifica la iglesia —maestros, predicadores, padres y otros— debe construir con materiales de alta calidad (sana doctrina y testimonio 3.12ss) que encaje en las normas de Dios. Pablo no está criticando a Apolos, sino desafiando a los futuros líderes de la iglesia a tener una predicación, así como una enseñanza, sana y sólida.

3.10–17 En la iglesia basada en Jesucristo, cada miembro debería ser maduro, espiritualmente sensible y sano en lo doctrinal. La iglesia en Corinto estaba construida con «madera, heno y hojarasca», con miembros que eran inmaduros, insensibles a los demás, y receptivos a las doctrinas erróneas (3.1–4). No nos extrañe que tuvieran tantos problemas. Las iglesias locales deben estar edificadas en Cristo. ¿Puede su carácter cristiano pasar la prueba?

3.16, 17 Así como nuestro cuerpo es «templo del Espíritu Santo» (6.19), la iglesia local o la comunidad cristiana es el templo de Dios. Así como el templo de los judíos en Jerusalén no debía ser destruido, de igual manera la iglesia no debía ser estropeada y arruinada por las divisiones, controversias u otros pecados cuando los miembros se reunían para adorar a Dios.

3.18–21 Pablo no dice que los corintios debían despreciar la búsqueda del conocimiento, sino que les advierte que deben escoger la sabiduría de lo alto que es de mucho más valor, aunque sea considerado necio por el mundo (1.27). Los corintios estaban empleando la llamada sabiduría de este mundo para evaluar a sus líderes y maestros. Su orgullo hizo que dieran mayor valor a la presentación del mensaje que a su contenido.

3.22 Pablo dice que tanto la vida como la muerte son nuestras. ¿Cómo puede ser posible esto? Mientras los incrédulos son víctimas de la vida, arrastrados por su corriente y preguntándose si hay sentido en ella, los creyentes usan la vida bien porque comprenden su verdadero propósito. Los incrédulos sólo pueden temer a la muerte. Para los creyentes, sin embargo, la muerte no es motivo de temor porque Cristo la ha derrotado (véase 1 Juan 4.18). La muerte es sólo el comienzo de la vida eterna con Dios. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir.


 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 20 DE AGOSTO. Salmo 116,117,118, 

SALMO 116

Acción de gracias por haber sido librado de la muerte

1 Amo a Jehová, pues ha oído

Mi voz y mis súplicas;

2 Porque ha inclinado a mí su oído;

Por tanto, le invocaré en todos mis días.

3 Me rodearon ligaduras de muerte,

Me encontraron las angustias del Seol;

Angustia y dolor había yo hallado.

4 Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo:

Oh Jehová, libra ahora mi alma.

5 Clemente es Jehová, y justo;

Sí, misericordioso es nuestro Dios.

6 Jehová guarda a los sencillos;

Estaba yo postrado, y me salvó.

7 Vuelve, oh alma mía, a tu reposo,

Porque Jehová te ha hecho bien.

8 Pues tú has librado mi alma de la muerte,

Mis ojos de lágrimas,

Y mis pies de resbalar.

9 Andaré delante de Jehová

En la tierra de los vivientes.

10 Creí; por tanto hablé,

Estando afligido en gran manera.

11 Y dije en mi apresuramiento:

Todo hombre es mentiroso.

12 ¿Qué pagaré a Jehová

Por todos sus beneficios para conmigo?

13 Tomaré la copa de la salvación,

E invocaré el nombre de Jehová.

14 Ahora pagaré mis votos a Jehová

Delante de todo su pueblo.

15 Estimada es a los ojos de Jehová

La muerte de sus santos.

16 Oh Jehová, ciertamente yo soy tu siervo,

Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva;

Tú has roto mis prisiones.

17 Te ofreceré sacrificio de alabanza,

E invocaré el nombre de Jehová.

18 A Jehová pagaré ahora mis votos

Delante de todo su pueblo,

19 En los atrios de la casa de Jehová,

En medio de ti, oh Jerusalén.

Aleluya.


SALMO 117

Alabanza por la misericordia de Jehová

1 Alabad a Jehová, naciones todas;

Pueblos todos, alabadle.

2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia,

Y la fidelidad de Jehová es para siempre.

Aleluya.


SALMO 118

Acción de gracias por la salvación recibida de Jehová

1 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

2 Diga ahora Israel,

Que para siempre es su misericordia.

3 Diga ahora la casa de Aarón,

Que para siempre es su misericordia.

4 Digan ahora los que temen a Jehová,

Que para siempre es su misericordia.

5 Desde la angustia invoqué a JAH,

Y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso.

6 Jehová está conmigo; no temeré

Lo que me pueda hacer el hombre.

7 Jehová está conmigo entre los que me ayudan;

Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.

8 Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en el hombre.

9 Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en príncipes.

10 Todas las naciones me rodearon;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

11 Me rodearon y me asediaron;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

12 Me rodearon como abejas; se enardecieron como fuego de espinos;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

13 Me empujaste con violencia para que cayese,

Pero me ayudó Jehová.

14 Mi fortaleza y mi cántico es JAH,

Y él me ha sido por salvación.

15 Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos;

La diestra de Jehová hace proezas.

16 La diestra de Jehová es sublime;

La diestra de Jehová hace valentías.

17 No moriré, sino que viviré,

Y contaré las obras de JAH.

18 Me castigó gravemente JAH,

Mas no me entregó a la muerte.

19 Abridme las puertas de la justicia;

Entraré por ellas, alabaré a JAH.

20 Esta es puerta de Jehová;

Por ella entrarán los justos.

21 Te alabaré porque me has oído,

Y me fuiste por salvación.

22 La piedra que desecharon los edificadores

Ha venido a ser cabeza del ángulo.

23 De parte de Jehová es esto,

Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

24 Este es el día que hizo Jehová;

Nos gozaremos y alegraremos en él.

25 Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego;

Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora.

26 Bendito el que viene en el nombre de Jehová;

Desde la casa de Jehová os bendecimos.

27 Jehová es Dios, y nos ha dado luz;

Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar.

28 Mi Dios eres tú, y te alabaré;

Dios mío, te exaltaré.

29 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 20 DE AGOSTO. 1Corintios 2

Proclamando a Cristo crucificado

2

1Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. 2Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. 3Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; 4y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, 5para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

 La revelación por el Espíritu de Dios

6Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. 7Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, 8la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. 9Antes bien, como está escrito:

Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,

Ni han subido en corazón de hombre,

Son las que Dios ha preparado para los que le aman.

 10Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. 11Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. 12Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 13lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.

14Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 15En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie. 16Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 20 DE AGOSTO. Salmo 116,117,118, 


Capítulo 116

116.1,2 Dios no está tan lejos como para no alcanzarlo. Él se inclina y escucha sus oraciones. El amor de este escritor hacia el Dios creció debido a que experimentó respuestas a sus oraciones. Si está desalentado, recuerde que Dios está cercano, escuchando atento cada oración y respondiéndola para darle lo mejor de Él.

116.15 Aun en la muerte, Dios permanece cerca de nosotros. Cuando alguien que amamos se acerca a la muerte, podemos enojarnos y sentirnos abandonados. Pero los creyentes (santos) son preciosos para Dios, quien elige con cuidado el momento cuando debe llamarlos a su presencia. Permita que esta verdad le consuele cuando pierda a un ser querido. Dios ve y cada vida es valiosa para Él (véase en Mateo 10.29 la declaración de Jesús).

Capítulo 117

117.1, 2 El Salmo 117 no solo es el capítulo más corto de la Biblia, sino también el que está en el centro de la Biblia. En Romanos 15.11, Pablo cita este salmo para mostrar que la salvación de Dios es para todo su pueblo, no solo para los judíos.

117.1,2 ¿Ha dicho alguna vez: «No puedo pensar en nada que Dios haya hecho por mí. No sé cómo alabarlo?» Este salmo nos da dos razones para alabar a Dios: su gran misericordia hacia nosotros y su fidelidad eterna. Aunque no haya hecho nada más por nosotros, seguirá siendo digno de suprema alabanza.

Capítulo 118

118.8 Los pilotos depositan su confianza en los aviones. Los pasajeros en los trenes, automóviles u ómnibus. Todos los días debemos poner nuestra confianza en algo o en alguien. Si está dispuesto a confiar en un avión o en un automóvil para llegar a su destino, ¿confiará también en Dios para que lo guíe aquí en la tierra y hacia su destino eterno? Cuán vano es confiar en algo o en alguien más que en Dios.

118.22, 23 Jesús se refirió a este versículo cuando habló del rechazo de su pueblo (Mateo 21.42; Marcos 12.10, 11; Lucas 20.17). Si bien lo rechazaron, Jesús es ahora la «cabeza del ángulo», la parte más importante de la Iglesia (Hechos 4.11; Efesios 2.20; 1 Pedro 2.6, 7). La cabeza del ángulo es la piedra principal en la parte superior de un arco que lo mantiene unido.

118.24 Hay días cuando lo menos que queremos hacer es alegrarnos. Nuestro ánimo está decaído, nuestra situación no está al alcance de nuestras manos, la tristeza o culpabilidad es abrumadora. Podemos identificarnos con los salmistas que a menudo se sentían así. Sin embargo, no importa cuán deprimidos se sintieran los salmistas, siempre fueron sinceros con Dios en cuanto a cómo se sentían. Y cuando hablaban con Dios, sus oraciones terminaban en alabanzas. Cuando no sienta deseos de regocijarse, dígale a Dios cómo se siente realmente. Descubrirá que Dios le dará una razón para hacerlo. Dios nos ha dado este día para vivir y servirlo: ¡alégrese!


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 20 DE AGOSTO. 1Corintios 2

Capítulo 2

2.1 Pablo se refiere a su primera visita a Corinto (51 d.C.) cuando fundó la iglesia durante su segundo viaje misionero (Hechos 18.1ss).

2.1-5 Pablo era un expositor brillante. Podía mantener cautivados a sus oyentes con sus argumentos intelectuales. Pero prefería anunciar el mensaje sencillo del evangelio de Jesucristo, dejando que el Espíritu Santo guiara sus palabras. Al predicar el evangelio a otros, deberíamos seguir el ejemplo de Pablo y mantener nuestro mensaje elemental y sencillo. El Espíritu Santo dará poder a nuestras palabras y las usará para glorificar a Jesús.

2.4 La confianza de Pablo no radicaba en su agudo intelecto o en su habilidad para hablar, sino en el reconocimiento de que el Espíritu Santo lo ayudaba y lo guiaba. Pablo no negaba la importancia del estudio y la preparación para predicar; él tuvo una instrucción profunda de las Escrituras. La predicación efectiva debe combinar la preparación y el estudio con la obra del Espíritu Santo. No use la aseveración de Pablo como una excusa para no estudiar o prepararse.

2.7 La «sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta» era su ofrecimiento de salvación a todos. Originalmente desconocido para la humanidad, este plan llegó a cristalizarse cuando Jesús resucitó de la muerte. Su resurrección probó que tenía poder sobre el pecado y la muerte y que ahora podría ofrecernos este poder también (véanse 1 Pedro 1.10–12 y la primera nota en Romanos 16.25–27). Sin embargo, el plan de Dios, aún permanece oculto a los incrédulos debido a que rehúsan aceptarlo, deciden desconocerlo o simplemente no lo han oído.

2.8 Jesús fue incomprendido y rechazado por aquellos que el mundo consideraba sabios y grandes. Fue sentenciado a muerte por los líderes en Palestina: el sumo sacerdote, el rey Herodes, Pilato, los fariseos y saduceos. El rechazo de Jesús por parte de estos líderes fue anticipado en Isaías 53.3 y Zacarías 12.10, 11.

2.9 No podemos imaginar todo lo que Dios tiene reservado para nosotros en esta vida y en la eternidad. Creará un cielo nuevo y una tierra nueva (Isaías 65.17, Apocalipsis 21.1), y viviremos con Él para siempre.
Mientras tanto, el Espíritu Santo nos consuela y guía. Al saber el futuro maravilloso y eterno que nos espera, nos da esperanza y valor para seguir adelante en esta vida, para tolerar las dificultades y evitar que cedamos a la tentación. Este mundo no es todo lo que es. Lo mejor aún está por venir.
2.10 «Lo profundo de Dios» se refiere a la naturaleza insondable de Dios y su maravilloso plan, muerte y resurrección, así como la promesa de salvación, revelados solamente a aquellos que creen que todo lo que Dios dice es verdad. Aquellos que creen en la muerte y resurrección de Cristo y ponen su fe en Él, sabrán todo lo que necesitan saber para ser salvos. Este conocimiento, sin embargo, no lo podrá poseer aun la gente más sabia, a menos que acepten el mensaje de Dios. Todos aquellos que lo rechacen son necios, sin importar cuán sabios los considere el mundo

2.13 Las palabras de Pablo tienen autoridad porque su fuente es el Espíritu Santo. Pablo no estaba meramente dando sus propios puntos de vista o impresiones de lo que Dios tenía que decir. Bajo la inspiración del Espíritu Santo, escribió los mismos pensamientos y palabras de Dios.

2.14,15 Los que no son cristianos no pueden entender a Dios, y no pueden captar el concepto de que el Espíritu de Dios vive en los creyentes. No espere que la mayoría de la gente apruebe o aun entienda su decisión de seguir a Cristo. Todo parece tonto para ellos. Así como una persona sin oído musical no puede apreciar la música agradable, el que rechaza a Dios no puede entender lo hermoso de su mensaje. Las líneas de comunicación están rotas, y no puede oír lo que Dios le está diciendo.

2.15, 16 Nadie puede comprender a Dios (Romanos 11.34), solo mediante la guía del Espíritu Santo, los creyentes pueden vislumbrar algunos de los planes, pensamientos y acciones de Dios; en realidad, tienen la «mente de Cristo». Mediante su Espíritu Santo podemos empezar a conocer sus pensamientos, hablar con Él, y esperar su respuesta a nuestras oraciones. ¿Está pasando el tiempo suficiente con Cristo para tener su misma mente? Una relación íntima con Cristo viene sólo como resultado de pasar un tiempo constante en su presencia y con su Palabra. Léase Filipenses 2.5ss para mayor información acerca de la mente de Cristo. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir