LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 9 DE SEPTIEMBRE. PROVERBIOS 15,16,
15
1 La blanda respuesta quita la ira;
Mas la palabra áspera hace subir el furor.
2 La lengua de los sabios adornará la sabiduría;
Mas la boca de los necios hablará sandeces.
3 Los ojos de Jehová están en todo lugar,
Mirando a los malos y a los buenos.
4 La lengua apacible es árbol de vida;
Mas la perversidad de ella es quebrantamiento de espíritu.
5 El necio menosprecia el consejo de su padre;
Mas el que guarda la corrección vendrá a ser prudente.
6 En la casa del justo hay gran provisión;
Pero turbación en las ganancias del impío.
7 La boca de los sabios esparce sabiduría;
No así el corazón de los necios.
8 El sacrificio de los impíos es abominación a Jehová;
Mas la oración de los rectos es su gozo.
9 Abominación es a Jehová el camino del impío;
Mas él ama al que sigue justicia.
10 La reconvención es molesta al que deja el camino;
Y el que aborrece la corrección morirá.
11 El Seol y el Abadón están delante de Jehová;
¡Cuánto más los corazones de los hombres!
12 El escarnecedor no ama al que le reprende,
Ni se junta con los sabios.
13 El corazón alegre hermosea el rostro;
Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate.
14 El corazón entendido busca la sabiduría;
Mas la boca de los necios se alimenta de necedades.
15 Todos los días del afligido son difíciles;
Mas el de corazón contento tiene un banquete continuo.
16 Mejor es lo poco con el temor de Jehová,
Que el gran tesoro donde hay turbación.
17 Mejor es la comida de legumbres donde hay amor,
Que de buey engordado donde hay odio.
18 El hombre iracundo promueve contiendas;
Mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla.
19 El camino del perezoso es como seto de espinos;
Mas la vereda de los rectos, como una calzada.
20 El hijo sabio alegra al padre;
Mas el hombre necio menosprecia a su madre.
21 La necedad es alegría al falto de entendimiento;
Mas el hombre entendido endereza sus pasos.
22 Los pensamientos son frustrados donde no hay consejo;
Mas en la multitud de consejeros se afirman.
23 El hombre se alegra con la respuesta de su boca;
Y la palabra a su tiempo, ¡cuán buena es!
24 El camino de la vida es hacia arriba al entendido,
Para apartarse del Seol abajo.
25 Jehová asolará la casa de los soberbios;
Pero afirmará la heredad de la viuda.
26 Abominación son a Jehová los pensamientos del malo;
Mas las expresiones de los limpios son limpias.
27 Alborota su casa el codicioso;
Mas el que aborrece el soborno vivirá.
28 El corazón del justo piensa para responder;
Mas la boca de los impíos derrama malas cosas.
29 Jehová está lejos de los impíos;
Pero él oye la oración de los justos.
30 La luz de los ojos alegra el corazón,
Y la buena nueva conforta los huesos.
31 El oído que escucha las amonestaciones de la vida,
Entre los sabios morará.
32 El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma;
Mas el que escucha la corrección tiene entendimiento.
33 El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría;
Y a la honra precede la humildad.
Proverbios sobre la vida y la conducta
16
1 Del hombre son las disposiciones del corazón;
Mas de Jehová es la respuesta de la lengua.
2 Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión;
Pero Jehová pesa los espíritus.
3 Encomienda a Jehová tus obras,
Y tus pensamientos serán afirmados.
4 Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo,
Y aun al impío para el día malo.
5 Abominación es a Jehová todo altivo de corazón;
Ciertamente no quedará impune.
6 Con misericordia y verdad se corrige el pecado,
Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.
7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová,
Aun a sus enemigos hace estar en paz con él.
8 Mejor es lo poco con justicia
Que la muchedumbre de frutos sin derecho.
9 El corazón del hombre piensa su camino;
Mas Jehová endereza sus pasos.
10 Oráculo hay en los labios del rey;
En juicio no prevaricará su boca.
11 Peso y balanzas justas son de Jehová;
Obra suya son todas las pesas de la bolsa.
12 Abominación es a los reyes hacer impiedad,
Porque con justicia será afirmado el trono.
13 Los labios justos son el contentamiento de los reyes,
Y éstos aman al que habla lo recto.
14 La ira del rey es mensajero de muerte;
Mas el hombre sabio la evitará.
15 En la alegría del rostro del rey está la vida,
Y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.
16 Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado;
Y adquirir inteligencia vale más que la plata.
17 El camino de los rectos se aparta del mal;
Su vida guarda el que guarda su camino.
18 Antes del quebrantamiento es la soberbia,
Y antes de la caída la altivez de espíritu.
19 Mejor es humillar el espíritu con los humildes
Que repartir despojos con los soberbios.
20 El entendido en la palabra hallará el bien,
Y el que confía en Jehová es bienaventurado.
21 El sabio de corazón es llamado prudente,
Y la dulzura de labios aumenta el saber.
22 Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee;
Mas la erudición de los necios es necedad.
23 El corazón del sabio hace prudente su boca,
Y añade gracia a sus labios.
24 Panal de miel son los dichos suaves;
Suavidad al alma y medicina para los huesos.
25 Hay camino que parece derecho al hombre,
Pero su fin es camino de muerte.
26 El alma del que trabaja, trabaja para sí,
Porque su boca le estimula.
27 El hombre perverso cava en busca del mal,
Y en sus labios hay como llama de fuego.
28 El hombre perverso levanta contienda,
Y el chismoso aparta a los mejores amigos.
29 El hombre malo lisonjea a su prójimo,
Y le hace andar por camino no bueno.
30 Cierra sus ojos para pensar perversidades;
Mueve sus labios, efectúa el mal.
31 Corona de honra es la vejez
Que se halla en el camino de justicia.
32 Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte;
Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
33 La suerte se echa en el regazo; Mas de Jehová es la decisión de ella. Amen.
LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 9 DE SEPTIEMBRE. 2°CORINTIOS 1
SEGUNDA EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS
CORINTIOS
Salutación
1
1Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a la iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya: 2Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.
Aflicciones de Pablo
3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 5Porque de la manera que abundan en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. 6Pero si somos atribulados, es para vuestra consolación y salvación; o si somos consolados, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que nosotros también padecemos. 7Y nuestra esperanza respecto de vosotros es firme, pues sabemos que así como sois compañeros en las aflicciones, también lo sois en la consolación.
8Porque hermanos, no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida. 9Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos; 10el cual nos libró, y nos libra, y en quien esperamos que aún nos librará, de tan gran muerte; 11cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración, para que por muchas personas sean dadas gracias a favor nuestro por el don concedido a nosotros por medio de muchos.
Por qué Pablo pospuso su visita a Corinto
12Porque nuestra gloria es esta: el testimonio de nuestra conciencia, que con sencillez y sinceridad de Dios, no con sabiduría humana, sino con la gracia de Dios, nos hemos conducido en el mundo, y mucho más con vosotros. 13Porque no os escribimos otras cosas de las que leéis, o también entendéis; y espero que hasta el fin las entenderéis; 14como también en parte habéis entendido que somos vuestra gloria, así como también vosotros la nuestra, para el día del Señor Jesús.
15Con esta confianza quise ir primero a vosotros, para que tuvieseis una segunda gracia, 16y por vosotros pasar a Macedonia, y desde Macedonia venir otra vez a vosotros, y ser encaminado por vosotros a Judea. 17Así que, al proponerme esto, ¿usé quizá de ligereza? ¿O lo que pienso hacer, lo pienso según la carne, para que haya en mí Sí y No? 18Mas, como Dios es fiel, nuestra palabra a vosotros no es Sí y No. 19Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros, por mí, Silvano y Timoteo, no ha sido Sí y No; mas ha sido Sí en él; 20porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios. 21Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios, 22el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones.
23Mas yo invoco a Dios por testigo sobre mi alma, que por ser indulgente con vosotros no he pasado todavía a Corinto. 24No que nos enseñoreemos de vuestra fe, sino que colaboramos para vuestro gozo; porque por la fe estáis firmes. Amen. Rv.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 9 DE SEPTIEMBRE. PROVERBIOS 15,16
Capítulo 15
15.1 ¿Ha tratado alguna vez de discutir en un susurro? Es también difícil discutir con alguien que insiste en contestar de manera suave. En otras palabras, una voz y palabras acaloradas casi siempre provocan una respuesta airada. Para aplacar la ira y buscar la paz, escoja palabras amables.
15.3 Tal parece que en ocasiones Dios deja que el mal ande sin freno en el mundo. Y nos preguntamos si siquiera se percata de él. Pero Dios lo ve todo con claridad: las acciones y las intenciones malvadas que las provocan(15.11). No es un simple observador indiferente. Está preocupado y activo en nuestro mundo. Ahora mismo, su obra quizás no se vea ni se sienta, pero no se dé por vencido. Algún día borrará el mal y castigará a los malvados, del mismo modo que establecerá el bien y recompensará a los que hacen su voluntad.
15.14 El alimento de nuestras mentes es tan importante como el de nuestros cuerpos. La clase de libros que leemos, la gente con la que hablamos, la música que escuchamos y las películas que vemos forman parte de nuestra dieta mental. Use discernimiento porque lo que alimente su mente influirá en su total salud y bienestar. Por lo tanto, un fuerte deseo para descubrir la verdad es muestra de sabiduría.
15.15 Las actitudes dan color a toda la personalidad. No siempre podemos decidir lo que nos va a suceder, pero podemos decidir qué actitud tomar ante cada situación. El secreto para un corazón contento es llenar nuestras mentes con pensamientos verdaderos, puros y amorosos. Pensamientos que abarcan las cosas buenas de la vida (Filipenses 4.8). Este fue el secreto de Pablo cuando lo encarcelaron y puede ser el nuestro cuando nos enfrentemos a las luchas de la vida diaria. Analice sus actitudes y luego examine lo que permite que entre en su mente y en lo que decide ocuparse. Quizás necesite hacer algunos cambios.
15.17–19 La «vereda de los rectos» no siempre parece fácil (15.19), pero analice las alternativas: odio (15.17), contienda (15.18) y pereza (15.19) causan problemas que los hombres buenos no tienen que enfrentar. En comparación, su vida es un camino suave, nivelado, porque está construido sobre una base sólida de amor por Dios.
15.22 Los que tienen una visión de túnel, los que están atrapados en una sola forma de pensar, tal vez pierdan el buen camino debido a que cierran su mente a nuevas opciones. Necesitamos la ayuda de los que pueden ampliar la visión y perspectiva. Busque el consejo de los que lo conocen y tienen una rica experiencia. Construya una red de consejeros. Luego sea receptivo a nuevas ideas y esté dispuesto a evaluar las sugerencias con cuidado. Sus planes serán más firmes, con más posibilidades de éxito.
15.28 El justo piensa sus respuestas antes de hablar. El impío no espera para hablar porque no le importan los efectos que provoquen sus palabras. Es importante tener algo que decir, pero es también importante pensar antes lo que vamos a decir. ¿Mide con cuidado sus palabras o lanza sus pensamientos sin preocuparse del impacto que tendrán?
Capítulo 16
16.1 «Mas de Jehová es la respuesta de la lengua» significa que el resultado final de nuestras disposiciones está en las manos de Dios. Si esto es así, ¿para qué decidir? Al hacer la voluntad de Dios, debe haber camaradería entre nuestros esfuerzos y el control de Dios. Él quiere que usemos nuestras mentes, que busquemos el consejo de los demás y que tomemos decisiones. Sin embargo, los resultados están en sus manos. Entonces, las disposiciones nos ayudan a hacer las cosas de acuerdo con el propósito de Dios. A medida que viva para Él, pídale dirección cuando tome decisiones y luego actúe de acuerdo a ellas confiando en Dios.
16.2 «Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión». La gente puede buscar explicaciones racionales para todo si no tienen normas para juzgar el bien y el mal. Siempre podemos probar que tenemos razón. Antes de poner en marcha cualquier decisión, pregúntese: (1) ¿Está esta decisión en armonía con la verdad de Dios? (2) ¿Dará resultados bajo las condiciones de la vida real? (3) ¿Agrada a Dios mi actitud?
16.3 Hay diferentes formas de fracasar al encomendar a Dios cualquier cosa que hagamos. Algunos solo encomiendan su trabajo de manera superficial. Dicen que su proyecto es para Dios, pero en realidad es para ellos mismos. Otros tienden a dar a Dios el control temporal de sus intereses, solo para quitárselo en el momento en que las cosas dejan de marchar de la manera en la que esperaban. Aun así hay otros que encomiendan su tarea por completo a Dios, pero no ponen ningún esfuerzo de su parte. Debemos mantener un balance: confiar en Dios como si todo dependiera de Él, mientras que trabajamos como si todo dependiera de nosotros. Piense en un esfuerzo específico en el que esté involucrado ahora. ¿Lo ha encomendado al Señor?
16.4 Este versículo no quiere decir que Dios creó a algunas personas impías, sino más bien que Dios utiliza incluso las actividades de los impíos para llevar a cabo sus buenos propósitos. Dios es infinito y nosotros somos finitos. No importa cuán maravillosos sean nuestros intelectos, nunca comprenderemos del todo a Dios. Pero podemos aceptar por fe que Él es todopoderoso, todo amoroso y perfectamente bueno. Podemos creer que Él no es la causa del mal (Santiago 1.13, 17). Y podemos confiar en que no hay cabos sueltos en su sistema de juicio. El mal es una condición temporal en el universo. Un día Dios lo destruirá. Mientras tanto, utiliza las intenciones malvadas para sus buenos propósitos (véase Génesis 50.20).
16.5 La altivez es la voz interna que susurra: «Mi manera es la mejor». Eso es resistir al liderazgo de Dios y creer que se es capaz de vivir sin su ayuda. Cuando se vea queriendo hacer algo a su manera y menospreciando a otras personas, la altivez tira de usted. Solo cuando elimina la altivez, Dios puede ayudarlo a convertirse en lo que Él quiso que usted fuera. (Véase el cuadro del capítulo 18.)
16.7 Queremos agradar a otras personas y en ocasiones haremos casi cualquier cosa para ganar su aprobación. Sin embargo, Dios nos dice que es mejor depositar nuestra energía en tratar de agradarle a Él. Nuestro esfuerzo pacificador, por lo general, nos hará más atractivos a quienes nos rodean, incluso a los enemigos. Pero aun si esto no sucediera, no hemos perdido nada. Seguimos complaciendo a Dios, el único que en verdad importa.
16.11 Ya sea que vendamos o que compremos, que produzcamos un artículo o que ofrezcamos un servicio, sabemos lo que es o no justo. A veces nos sentimos presionados a ser injustos para avanzar o sacar más provecho. Pero si queremos obedecer a Dios, no hay términos medios: Dios demanda honestidad en cada transacción comercial. Ninguna explicación racional encubrirá la práctica de un negocio sucio. La honradez y la justicia no siempre son fáciles, pero es lo que Dios demanda. Pídale discernimiento y fortaleza para ser siempre honrado y justo.
16.18 Los soberbios toman muy poco en cuenta sus debilidades ni se anticipan a los impedimentos. Piensan que están por encima de las flaquezas de la gente común. Con este estado mental es muy fácil que las mentiras los atrapen. Es irónico, pero los soberbios pocas veces se dan cuenta de que la soberbia es su problema, a pesar de que quienes los rodean están muy conscientes de ello. Pregunte a alguien de su confianza si su deseo de autocomplacencia lo ha cegado a las señales de advertencia. Quizás esto lo ayude a evitar una caída.
16.22 Durante siglos, la gente buscó la fuente de la juventud, un manantial que le daría vida eterna y vitalidad. Nunca se encontró. Sin embargo, la sabiduría de Dios es una fuente de vida que puede hacer feliz, saludable y viva a una persona para siempre. ¿Cómo? Cuando vivimos mediante la Palabra de Dios, Él limpia los efectos mortales del pecado (véase Tito 3.4–8) y la esperanza de la vida eterna con Él nos da una perspectiva gozosa en nuestra vida actual. La fuente de la juventud era un simple sueño, pero la fuente de la vida es una realidad. La decisión es suya. La sabiduría de Dios lo puede iluminar o el peso de su propia necedad lo puede arrastrar.
16.26 «El alma del que trabaja, trabaja para sí» significa que no importa cuán difícil ni pesado encontremos el trabajo, nuestro apetito es un incentivo para seguir. El hambre hace que uno trabaje para satisfacer esa necesidad.
16.31 Los hebreos creían que una vida larga era una señal de la bendición de Dios; por lo tanto, el cabello blanco y la edad avanzada eran buenos. Mientras que la gente joven se enorgullece de su fortaleza, los ancianos se regocijan de sus años de experiencia y de sabiduría práctica. El cabello blanco no es señal de desgracia que debe cubrirse, sino una corona de honra. Cuando usted se dirija a un anciano, hágalo con respeto.
16.32 El dominio propio es superior a la conquista. El éxito en el trabajo, escuela o vida de hogar puede arruinarlo una persona que ha perdido el control de su temperamento. De modo que es una gran victoria personal controlar el temperamento. Cuando sienta que está a punto de explotar, recuerde que perder el control puede causar una pérdida de lo que más quiere.
16.33 La suerte casi siempre se utilizó en ambientes ceremoniales y era un método usual para determinar la voluntad de Dios. Muchos sucesos importantes ocurrieron como consecuencia a echar suertes, incluyendo la identificación de Acán como el hombre que pecó (Josué 7.14), la repartición de la tierra prometida entre las diferentes tribus (Josué 14.2) y la selección del primer rey de la nación (1 Samuel 10.16–26).
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 9 DE SEPTIEMBRE, 2°CORINTIOS 1
Capítulo 1
1.1 Pablo visitó Corinto en su segundo viaje misionero y fundó una iglesia allí (Hechos 18.1ss). Más tarde escribió varias cartas a la iglesia en dicho lugar, dos de las cuales fueron incluidas en la Biblia. La primera carta de Pablo enviada a Corinto se perdió (1 Corintios 5.9–11), su segunda carta es la que denominamos 1 Corintios, la tercera también se perdió (2.6–9; 7.12); y su cuarta carta es la que nos ocupa, es decir, 2 Corintios, que fue escrita cerca de un año después de 1 Corintios.
Pablo escribió 1 Corintios a fin de enfrentar la división que se produjo en la iglesia. Como su consejo no fue considerado ni resueltos los problemas, visitó Corinto por segunda vez. Esta visita fue dolorosa tanto para él como para la iglesia (2.1). Luego planeó una tercera visita, pero la postergó y en su lugar escribió 2 Corintios. Después de escribirla, visitó Corinto una vez más (Hechos 20.2, 3).
1.1 Pablo tenía gran respeto por Timoteo (Filipenses 2.19, 20; 1 Timoteo 1.2), uno de sus compañeros de travesía (Hechos 16.1–3). Acompañó a Pablo a Corinto en su segundo viaje misionero, y Pablo lo envió allí, poco después, a ministrar (1 Corintios 4.17; 16.10). El informe de Timoteo a Pablo acerca de la crisis en la iglesia de Corinto motivó que el apóstol realizara una visita sin planificar para tratar el problema en persona
1.1 Los romanos había hecho de Corinto la capital de Acaya (la parte sur de la Grecia actual). La ciudad era un centro comercial floreciente por ser puerto. Con los miles de marinos que desembarcaban allí cada año, Corinto llegó a tener la reputación de una de las ciudades más inmorales en el mundo antiguo. Muchos templos paganos se caracterizaban por sus formas de inmoralidad sexual y el culto a los ídolos. Más aún, la palabra griega empleada para la práctica de inmoralidad sexual fue «corintianizar». Una iglesia cristiana en esta ciudad tendría que enfrentar grandes presiones y conflictos. Para mayor información relacionada con Corinto
1.3–5 Muchos piensan que cuando Dios nos consuela, nuestras aflicciones desaparecen; si así fuera siempre, mucha gente buscaría a Dios sólo para ser librada de las privaciones y no buscaría mostrar su amor por Él. Debemos entender que consolar puede también significar recibir fortaleza, ánimo y esperanza para hacer frente a las aflicciones. Cuanto más sufrimos, más somos consolados por Dios (1.5). Si se está sintiendo abrumado, permita que Dios lo consuele tanto como Él puede. Recuerde que cada problema que enfrente, luego se convertirá en una oportunidad para ministrar a otras personas que lleguen a padecer aflicciones similares.
1.6,7 Pablo explica que él y sus compañeros sufrieron mucho por traerles «consolación y salvación» a los corintios. Pero así como Dios consoló a Pablo, también consolaría a los creyentes corintios cuando sufrieran por su fe. Él les daría la fortaleza que perdura.
1.8–10 Pablo no dice qué es lo que le sucedió al enfrentar «tribulaciones» en Asia, aunque las narraciones de los tres viajes misioneros registran dificultades de toda índole que debieron enfrentar (Hechos 13.2–14.28; 15.40–21.17). Él escribe que sintieron que perderían sus vidas y se dieron cuenta de que no podían hacer nada para salvarse, simplemente tuvieron que depender de Dios.
1.11 Pablo pidió oración por sí mismo y por sus colaboradores que viajaban para difundir el mensaje de Dios. Ore por los pastores, maestros, misioneros y otros que están en «la línea de batalla», ocupados en la difusión del evangelio. Cualquier persona que esté logrando algo diferente para Dios será desafiado por Satanás.
1.12-14 Pablo sabía la importancia de la santidad y la sinceridad en palabra y acción, especialmente en una situación como la de Corinto en la que la crítica constructiva era necesaria. Así que no fue a ellos con un conocimiento humano impresionante (palabras de sabiduría). Dios quiere que seamos reales y transparentes en todas nuestras relaciones. Si no lo somos, motivaremos rumores, chismes e interpretaciones erróneas.
1.15–17 Pablo había efectuado una visita breve y sorpresiva a Corinto, la que no fue muy agradable ni para él ni para la iglesia. Después de esa visita, le dijo a la iglesia que regresaría, pero tuvo que cancelar sus planes de viaje originales. En lugar de navegar de Éfeso a Corinto, antes de ir a Macedonia, viajó de Éfeso directamente a Macedonia, lugar en el que escribió una carta a los corintios que le motivó gran angustia (7.8, 9). Sus planes originales se basaban en que la iglesia resolvería sus problemas por sí misma. Cuando llegó el momento en que Pablo debía decidir su viaje a Corinto, sin embargo, la crisis no había sido superada del todo (aunque se había logrado cierto progreso en algunas áreas, 7.11–16). Por lo que decidió escribir una carta en su lugar (2.3, 4; 7.8), pensando en que otra visita podría complicar aún más la situación. Por eso Pablo se mantuvo lejos de Corinto, le preocupaba ante todo la unidad de la iglesia, no porque fuera voluble.
1.17–20 El cambio de planes de Pablo motivó que algunos de sus acusadores dijeran que no era confiable, esperando menoscabar su autoridad. Pablo les dijo que él no era el tipo de persona que decía «sí», cuando en realidad quería decir «no». También les explicó que no fue la indecisión, sino la preocupación por sus sentimientos, lo que le obligó a cambiar sus planes. La razón de su viaje: llevarles gozo (1.24), pudiera no lograrse debido a la crisis reinante. No quería visitarlos sólo para reprenderlos severamente (1.23). Así como los corintios podían confiar en Dios y en sus promesas, también podrían confiar en Pablo como representante de Dios. Él todavía pensaba visitarlos, pero en un momento más apropiado.
1.19, 20 Todas las promesas de Dios referentes al Mesías se cumplirían en Cristo («mas ha sido Sí en él»). Jesús fue completamente fiel en su ministerio y nunca pecó (1 Pedro 3.18), murió fielmente por nosotros (Hebreos 2.9) y ahora intercede por nosotros fielmente (Romanos 8.34; Hebreos 4.14, 15). Como Jesucristo es fiel, Pablo también quiso serlo en su ministerio.
1.21, 22 Pablo menciona dos dones que Dios nos da cuando llegamos a ser cristianos: (1) un sello de propiedad para mostrar quién es nuestro maestro y (2) el Espíritu Santo como garantía de que le pertenecemos y recibiremos todos sus beneficios (Efesios 1.13, 14). El Espíritu Santo garantiza que la salvación es nuestra ahora y que recibiremos mucho más cuando Cristo regrese. El gran consuelo y poder del Espíritu Santo en esta vida es un anticipo o adelanto (depósito) de los beneficios de nuestra vida eterna en la presencia de Dios. Con el privilegio de pertenecer a Dios viene la responsabilidad de identificarnos como representantes fieles. No se avergüence al darse a conocer como su pertenencia.
1.23 La iglesia de Corinto le escribió a Pablo planteándole preguntas relacionadas con su fe (1 Corintios 7.1). En respuesta, Pablo escribió 1 Corintios, pero no siguieron las instrucciones que les dio.
Pablo tuvo que planear otra visita pero en vez de eso envió una carta que contristaba (7.8, 9) a fin de darles una nueva oportunidad para que cambiaran su forma de actuar. No quería visitarlos y repetir los mismos consejos en cuanto a los mismos problemas. Les envió una carta emotiva para animarles, para que siguieran las instrucciones ya mencionadas en cartas y visitas anteriores. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.
