Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 24 DE AGOSTO. Salmo 120,121,122,123, 

SALMO 120

Plegaria ante el peligro de la lengua engañosa

Cántico gradual.

1 A Jehová clamé estando en angustia,

Y él me respondió.

2 Libra mi alma, oh Jehová, del labio mentiroso,

Y de la lengua fraudulenta.

3 ¿Qué te dará, o qué te aprovechará,

Oh lengua engañosa?

4 Agudas saetas de valiente,

Con brasas de enebro.

5 ¡Ay de mí, que moro en Mesec,

Y habito entre las tiendas de Cedar!

6 Mucho tiempo ha morado mi alma

Con los que aborrecen la paz.

7 Yo soy pacífico;

Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.


SALMO 121

Jehová es tu guardador

Cántico gradual.

1 Alzaré mis ojos a los montes;

¿De dónde vendrá mi socorro?

2 Mi socorro viene de Jehová,

Que hizo los cielos y la tierra.

3 No dará tu pie al resbaladero,

Ni se dormirá el que te guarda.

4 He aquí, no se adormecerá ni dormirá

El que guarda a Israel.

5 Jehová es tu guardador;

Jehová es tu sombra a tu mano derecha.

6 El sol no te fatigará de día,

Ni la luna de noche.

7 Jehová te guardará de todo mal;

El guardará tu alma.

8 Jehová guardará tu salida y tu entrada

Desde ahora y para siempre.


SALMO 122

Oración por la paz de Jerusalén

Cántico gradual; de David.

1 Yo me alegré con los que me decían:

A la casa de Jehová iremos.

2 Nuestros pies estuvieron

Dentro de tus puertas, oh Jerusalén.

3 Jerusalén, que se ha edificado

Como una ciudad que está bien unida entre sí.

4 Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH,

Conforme al testimonio dado a Israel,

Para alabar el nombre de Jehová.

5 Porque allá están las sillas del juicio,

Los tronos de la casa de David.

6 Pedid por la paz de Jerusalén;

Sean prosperados los que te aman.

7 Sea la paz dentro de tus muros,

Y el descanso dentro de tus palacios.

8 Por amor de mis hermanos y mis compañeros

Diré yo: La paz sea contigo.

9 Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios

Buscaré tu bien.


SALMO 123

Plegaria pidiendo misericordia

Cántico gradual.

1 A ti alcé mis ojos,

A ti que habitas en los cielos.

2 He aquí, como los ojos de los siervos miran a la mano de sus señores,

Y como los ojos de la sierva a la mano de su señora,

Así nuestros ojos miran a Jehová nuestro Dios,

Hasta que tenga misericordia de nosotros.

3 Ten misericordia de nosotros, oh Jehová, ten misericordia de nosotros,

Porque estamos muy hastiados de menosprecio.

4 Hastiada está nuestra alma

Del escarnio de los que están en holgura,

Y del menosprecio de los soberbios. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 24 DE AGOSTO.1Corintios 6

Litigios delante de los incrédulos

Capitulo 6

1¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? 2¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? 3¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? 4Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? 5Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, 6sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos?

7Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudados? 8Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos.

9¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.

 Glorificad a Dios en vuestro cuerpo

12Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. 13Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. 14Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder. 15¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. 16¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 18Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. 19¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 24 DE AGOSTO. Salmo 120,121,122,123, 

Capítulo 120

120–134 A los Salmos 120–134 se les llama «salmos de los peregrinos» o «cánticos graduales» (literalmente ascensos). Los cantaban los que viajaban y, por lo tanto, subían al templo para las festividades anuales. Cada salmo es un «paso» a través del viaje. El Salmo 120 comienza con la marcha desde una tierra distante en un medio hostil. El Salmo 122 describe a los peregrinos que llegan a Jerusalén, y el resto de los salmos se refieren al templo y mencionan varias características de Dios.

120.5,6 Mesec era una nación ubicada al norte, lejos de Israel, y Cedar era una nación hacia el sudeste. Ambas se conocían como guerreras y bárbaras. Debido a que el salmista no podía estar en ambos lugares a la vez, quizás se refería a esas naciones como para decir que se sentía lejos de casa y rodeado de paganos.

120.7 Hacer la paz no es siempre popular. Algunos prefieren pelear por lo que creen. La gloria de la batalla es la esperanza de ganar, pero alguien debe perder. La gloria de hacer la paz es que puede producir realmente dos ganadores. Hacer la paz es el camino de Dios, así que debemos intentar, con esmero y oración, ser pacificadores.

Capítulo 121

121.1ss Este cántico expresa la seguridad y la esperanza en la protección de Dios de día y de noche. Él no solo hizo los montes, sino también los cielos y la tierra. Nunca debemos confiar en un poder menor al de Dios. Él no solo es Todopoderoso, sino también vela por nosotros. Nada lo desvía ni disuade. Estamos seguros. Nunca dejaremos de necesitar el incansable cuidado de Dios sobre nuestras vidas.

Capítulo 122

122.1 Asistir a la casa de Dios puede ser un trabajo rutinario o una delicia. Para el salmista era una delicia. Como peregrino de una de las tres grandes fiestas religiosas, se regocijaba en alabar a Dios en su casa, junto a su pueblo. Quizás si hemos pecado o si se ha enfriado nuestro amor por Dios, la adoración nos resulte un trabajo rutinario. Pero si estamos cerca de Él y disfrutamos de su presencia, necesitaremos adorarlo y alabarlo. La actitud hacia Dios determinará nuestro punto de vista en cuanto a la adoración.

122.5 Las «sillas del juicio» son las cortes de justicia en las puertas de la ciudad. En los tiempos bíblicos, los ancianos de una ciudad se sentaban para oír casos y administrar justicia en la puerta de la ciudad (Rut 4.1, 2). A veces el mismo rey se sentaba allí para reunirse con sus súbditos y tomar decisiones legales (2 Samuel 19.8). También se llevaban a cabo discursos y profecías (Nehemías 8.1; Jeremías 17.19, 20).

122.6-9 El salmista no oraba para su propia paz ni su prosperidad, sino por sus conciudadanos de Jerusalén. Esta es una oración de intercesión, una oración que se hace a favor de otros. Muy a menudo oramos por las necesidades y deseos nuestros cuando deberíamos interceder por los demás. ¿Intercederá hoy por alguien en necesidad?

122.6-9 La paz buscada en estos versículos es mucho más que la simple ausencia de conflictos. Sugiere también plenitud, salud, justicia, prosperidad y protección. El mundo no puede ofrecer esta paz. La verdadera paz proviene de la fe en Dios debido a que solo Él personifica todas las características de la paz. Para encontrar la paz mental y la paz con otros, debe encontrar la paz de Dios.

Capítulo 123

123.1ss El salmista levantó sus ojos a Dios, observándolo y esperando que enviara su misericordia. Mientras más esperó, más clamó a Dios porque sabía que el mal y la soberbia no ofrecen ninguna ayuda, solo menosprecian a Dios.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 24 DE AGOSTO. 1Corintios 6

Capítulo 6

6.1–6 En el capítulo 5 Pablo explica qué hacer con una inmoralidad pública en la congregación. En el capítulo 6 se ocupa de cómo la congregación debiera actuar cuando se presenten problemas de menor importancia entre los creyentes. La sociedad ha fijado un sistema legal por medio del cual los desacuerdos puedan ser resueltos en cortes. Pero Pablo dice que los litigios entre cristianos no debieran ser juzgados en las cortes seculares. Como cristianos tenemos al Espíritu Santo y la mente de Cristo; entonces ¿cómo podemos acudir a aquellos que no poseen la sabiduría de Dios? Con todo lo que se nos ha dado como creyentes, y el poder que poseeremos en el futuro para juzgar al mundo y a los ángeles, debiéramos solucionar nuestras diferencias entre nosotros. Los santos son los creyentes. Véanse Juan 5.22 y Apocalipsis 3.21 para profundizar más acerca de juzgar al mundo. El juicio de los ángeles se menciona en 2 Pedro 2.4 y Judas 6.

6.6–8 ¿Por qué Pablo dijo que los cristianos no deberían llevar sus desacuerdos ante las cortes del mundo? (1) Si el juez y el jurado no son cristianos, manifestarán insensibilidad a los valores cristianos. (2) La razón por la que se va a la corte es con frecuencia la venganza, lo que no debiera ser el motivo en un cristiano. (3) Los pleitos dan una mala imagen a la iglesia, motivando que los incrédulos pongan su atención en sus problemas antes que en su propósito.

6.9–11 Aquí Pablo describe las características de los incrédulos. Él no da a entender que los idólatras, adúlteros, afeminados, los que se echan con varones, ladrones, avaros, borrachos, maldicientes o estafadores estén automática e irrevocablemente excluidos del cielo. Los cristianos vienen de toda clase de trasfondos, incluidos algunos de los mencionados. Aún pueden estar luchando con los deseos malignos, pero no deben continuar con estas prácticas. En el 6.11, Pablo establece con claridad que aun aquellos que pecan en las formas dichas pueden lograr que sus vidas sean cambiadas por Cristo. Sin embargo, aquellos que dicen ser cristianos y persisten en estas prácticas, sin remordimiento, no heredarán el reino de Dios. Tales personas necesitan examinarse para ver si realmente creyeron en Cristo.

6.9-11 En una sociedad permisiva es fácil que los cristianos pasen por alto o toleren algunas conductas inmorales (avaricia, borrachera, etc.), mientras no resisten otras (homosexualidad, hurto). No debemos participar en el pecado o condonarlo en ninguna manera, ni podemos ser selectivos acerca de qué condenar y qué perdonar. Permanecer al margen del pecado «aceptable» en forma general es dificultoso, pero no es más difícil para nosotros de lo que lo fue para los corintios. Dios espera que sus seguidores en cualquier edad mantengan normas elevadas.

6.11 Pablo enfatiza la acción de Dios en hacer de los creyentes un nuevo pueblo. Los tres aspectos del trabajo de Dios son parte de nuestra salvación: nuestros pecados fueron lavados, fuimos apartados para un uso especial («santificados») y fuimos declarados no culpables («justificados») por nuestros pecados.

6.12 Aparentemente la iglesia citaba con frecuencia «todo me es lícito» y lo usaba en forma errónea. Algunos cristianos en Corinto se excusaban de sus pecados al decir que (1) Cristo había perdonado sus pecados y que poseían libertad completa para vivir como quisieran, o (2) Lo que hacían no estaba prohibido estrictamente por las Escrituras. Pablo contestó a estas excusas. (1) El hecho de que Cristo perdonara los pecados, no nos da libertad para hacer lo que sabemos que está mal. El Nuevo Testamento prohíbe de manera específica muchos pecados (véase 6.9, 10) que originalmente estaban prohibidos en el Antiguo Testamento (véanse Romanos 12.9–21; 13.8–10). (2) Algunas acciones no son pecaminosas en sí mismas, pero no son apropiadas porque pueden llegar a controlar nuestras vidas y apartarnos de Dios. (3) Cualquier cosa que hagamos y que hiera antes que ser de ayuda a otros es incorrecta.

6.12,13 Muchas de las religiones del mundo piensan que el alma es importante y que el cuerpo no lo es, y el cristianismo algunas veces ha sido influenciado por ellas. En verdad, sin embargo, el cristianismo es una religión muy física. Adoramos a un Dios que ha creado un mundo físico y manifestó que era bueno. Nos prometió una tierra nueva en la que la gente será transformada en su vida física, no una nube color de rosa donde almas incorpóreas escuchan música de arpas. El corazón del cristianismo es la historia de Dios mismo tomando carne y sangre y viniendo a vivir con nosotros, para ofrecer sanidad física como también restauración espiritual.

Como humanos, a semejanza de Adán, somos una combinación de polvo y espíritu. Así como nuestras vidas espirituales afectan nuestros cuerpos, de igual manera nuestras vidas físicas afectan nuestras almas. No podemos cometer pecado con nuestros cuerpos sin dañar nuestras almas, porque nuestros cuerpos y almas están unidas inseparablemente. En la tierra nueva tendremos cuerpos resucitados que no podrán ser corrompidos por el pecado. Luego podremos disfrutar totalmente nuestra salvación.

6.13 La inmoralidad sexual es una tentación que siempre está ante nosotros. En las películas y en la televisión, el sexo fuera del matrimonio es tratado como normal, aun hasta deseable, que forma parte de la vida, mientras que el matrimonio es mostrado con frecuencia como confinado y triste. Inclusive podemos ser mal vistos por otros si aparentamos pureza. Pero Dios no pasa por alto o prohíbe el pecado sexual por ser difícil. Él sabe que tiene poder para destruirnos física y espiritualmente. Nadie debería menospreciar el poder del pecado sexual. Ha destruido incontables vidas y desecho familias, comunidades y aun naciones. Dios quiere protegernos del daño que podemos causarnos a nosotros mismos y a otros, por eso promete llenarnos (nuestra soledad, nuestros deseos) con Él mismo.

6.15-17 Esta enseñanza acerca del pecado sexual y la prostitución fue importante especialmente para la iglesia en Corinto porque el templo de la diosa Afrodita estaba en su ciudad. Empleaba a más de mil prostitutas como sacerdotisas y el sexo formaba parte del ritual de adoración. Pablo es claro al decir que los cristianos deben apartarse del pecado sexual, aunque sea aceptable y popular en nuestra cultura.

6.19,20 ¿Qué quiere decir Pablo cuando manifiesta que nuestros cuerpos pertenecen a Dios? Muchos dicen que tienen el derecho de hacer con sus cuerpos lo que quieran. Aunque piensen que eso es libertad, no son sino esclavos de sus deseos. Cuando decidimos seguir a Cristo, el Espíritu Santo viene a nuestras vidas y vive en nosotros. Por lo tanto, dejamos de ser dueños de nuestros cuerpos. «Comprados por precio» se refiere a un esclavo que ha sido comprado en una subasta. Si usted vive en un edificio ajeno, procura no violar las normas establecidas en dicho lugar. Como su cuerpo pertenece a Cristo, no debe violar sus normas en su diario vivir. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir.

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 23 DE AGOSTO. SALMO 119: 105 – 176


Nun

105 Lámpara es a mis pies tu palabra,

Y lumbrera a mi camino.

106 Juré y ratifiqué

Que guardaré tus justos juicios.

107 Afligido estoy en gran manera;

Vivifícame, oh Jehová, conforme a tu palabra.

108 Te ruego, oh Jehová, que te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca,

Y me enseñes tus juicios.

109 Mi vida está de continuo en peligro,

Mas no me he olvidado de tu ley.

110 Me pusieron lazo los impíos,

Pero yo no me desvié de tus mandamientos.

111 Por heredad he tomado tus testimonios para siempre,

Porque son el gozo de mi corazón.

112 Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos

De continuo, hasta el fin.


Sámec

113 Aborrezco a los hombres hipócritas;

Mas amo tu ley.

114 Mi escondedero y mi escudo eres tú;

En tu palabra he esperado.

115 Apartaos de mí, malignos,

Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.

116 Susténtame conforme a tu palabra, y viviré;

Y no quede yo avergonzado de mi esperanza.

117 Sosténme, y seré salvo,

Y me regocijaré siempre en tus estatutos.

118 Hollaste a todos los que se desvían de tus estatutos,

Porque su astucia es falsedad.

119 Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra;

Por tanto, yo he amado tus testimonios.

120 Mi carne se ha estremecido por temor de ti,

Y de tus juicios tengo miedo.


Ayin

121 Juicio y justicia he hecho;

No me abandones a mis opresores.

122 Afianza a tu siervo para bien;

No permitas que los soberbios me opriman.

123 Mis ojos desfallecieron por tu salvación,

Y por la palabra de tu justicia.

124 Haz con tu siervo según tu misericordia,

Y enséñame tus estatutos.

125 Tu siervo soy yo, dame entendimiento

Para conocer tus testimonios.

126 Tiempo es de actuar, oh Jehová,

Porque han invalidado tu ley.

127 Por eso he amado tus mandamientos

Más que el oro, y más que oro muy puro.

128 Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas,

Y aborrecí todo camino de mentira.


Pe

129 Maravillosos son tus testimonios;

Por tanto, los ha guardado mi alma.

130 La exposición de tus palabras alumbra;

Hace entender a los simples.

131 Mi boca abrí y suspiré,

Porque deseaba tus mandamientos.

132 Mírame, y ten misericordia de mí,

Como acostumbras con los que aman tu nombre.

133 Ordena mis pasos con tu palabra,

Y ninguna iniquidad se enseñoree de mí.

134 Líbrame de la violencia de los hombres,

Y guardaré tus mandamientos.

135 Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo,

Y enséñame tus estatutos.

136 Ríos de agua descendieron de mis ojos,

Porque no guardaban tu ley.


Tsade

137 Justo eres tú, oh Jehová,

Y rectos tus juicios.

138 Tus testimonios, que has recomendado,

Son rectos y muy fieles.

139 Mi celo me ha consumido,

Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.

140 Sumamente pura es tu palabra,

Y la ama tu siervo.

141 Pequeño soy yo, y desechado,

Mas no me he olvidado de tus mandamientos.

142 Tu justicia es justicia eterna,

Y tu ley la verdad.

143 Aflicción y angustia se han apoderado de mí,

Mas tus mandamientos fueron mi delicia.

144 Justicia eterna son tus testimonios;

Dame entendimiento, y viviré.


Cof

145 Clamé con todo mi corazón; respóndeme, Jehová,

Y guardaré tus estatutos.

146 A ti clamé; sálvame,

Y guardaré tus testimonios.

147 Me anticipé al alba, y clamé;

Esperé en tu palabra.

148 Se anticiparon mis ojos a las vigilias de la noche,

Para meditar en tus mandatos.

149 Oye mi voz conforme a tu misericordia;

Oh Jehová, vivifícame conforme a tu juicio.

150 Se acercaron a la maldad los que me persiguen;

Se alejaron de tu ley.

151 Cercano estás tú, oh Jehová,

Y todos tus mandamientos son verdad.

152 Hace ya mucho que he entendido tus testimonios,

Que para siempre los has establecido.


Resh

153 Mira mi aflicción, y líbrame,

Porque de tu ley no me he olvidado.

154 Defiende mi causa, y redímeme;

Vivifícame con tu palabra.

155 Lejos está de los impíos la salvación,

Porque no buscan tus estatutos.

156 Muchas son tus misericordias, oh Jehová;

Vivifícame conforme a tus juicios.

157 Muchos son mis perseguidores y mis enemigos,

Mas de tus testimonios no me he apartado.

158 Veía a los prevaricadores, y me disgustaba,

Porque no guardaban tus palabras.

159 Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos;

Vivifícame conforme a tu misericordia.

160 La suma de tu palabra es verdad,

Y eterno es todo juicio de tu justicia.


Sin

161 Príncipes me han perseguido sin causa,

Pero mi corazón tuvo temor de tus palabras.

162 Me regocijo en tu palabra

Como el que halla muchos despojos.

163 La mentira aborrezco y abomino;

Tu ley amo.

164 Siete veces al día te alabo

A causa de tus justos juicios.

165 Mucha paz tienen los que aman tu ley,

Y no hay para ellos tropiezo.

166 Tu salvación he esperado, oh Jehová,

Y tus mandamientos he puesto por obra.

167 Mi alma ha guardado tus testimonios,

Y los he amado en gran manera.

168 He guardado tus mandamientos y tus testimonios,

Porque todos mis caminos están delante de ti.


Tau

169 Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová;

Dame entendimiento conforme a tu palabra.

170 Llegue mi oración delante de ti;

Líbrame conforme a tu dicho.

171 Mis labios rebosarán alabanza

Cuando me enseñes tus estatutos.

172 Hablará mi lengua tus dichos,

Porque todos tus mandamientos son justicia.

173 Esté tu mano pronta para socorrerme,

Porque tus mandamientos he escogido.

174 He deseado tu salvación, oh Jehová,

Y tu ley es mi delicia.

175 Viva mi alma y te alabe,

Y tus juicios me ayuden.

176 Yo anduve errante como oveja extraviada; busca a tu siervo,

Porque no me he olvidado de tus mandamientos. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 23 DE AGOSTO.1Corintios 5

Un caso de inmoralidad juzgado

Capítulo 5

1De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. 2Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?

3Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 4En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 5el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús.

6No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa? 7Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. 8Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.

9Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; 10no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. 12Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? 13Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 23 DE AGOSTO.


119.105 Es obvio que si caminamos en la noche en medio del bosque necesitaremos una luz que nos impida tropezar con las raíces de algún árbol o caer en algunos hoyos. En esta vida, andamos a través de un bosque oscuro de maldad. No obstante, la Biblia puede ser la luz que nos muestre el camino hacia adelante para así no tropezar al caminar. Nos revela las raíces enredadas de filosofías y falsos valores. Estudie la Biblia para que pueda ver su camino con la suficiente claridad y así permanecer en la senda correcta.

119.113 Los hipócritas no pueden decidirse entre lo bueno y lo malo. Cuando se tiene que obedecer a Dios, no existen términos medios, usted debe decidirse: le obedece o no. Hace lo que Él quiere o hace lo que usted quiere. Decídase a obedecer a Dios y a decir junto con el salmista: «Amo tu ley».

119.125 El salmista le pide a Dios entendimiento. La fe cobra vida cuando aplicamos las Escrituras a las tareas y preocupaciones diarias. Necesitamos entendimiento para discernir y también el deseo de aplicar las Escrituras donde necesitamos ayuda. La Biblia es como una medicina: solo actúa cuando la aplicamos en las áreas afectadas. Cuando lea la Biblia, esté alerta para las lecciones, mandamientos o ejemplos que puede poner en práctica.

119.160 Una de las características de Dios es la veracidad. Personifica la verdad perfecta y, por lo tanto, su Palabra no puede mentir. Es verdadera y confiable para guiarnos y ayudarnos (véase Juan 17.14–17). La Biblia es completamente verdadera y digna de confianza.

119.165 La sociedad moderna anhela paz mental. Aquí tenemos una instrucción muy clara de cómo llevarlo a cabo en la vida. Si amamos a Dios y obedecemos sus leyes, tendremos «mucha paz». Confíe en Dios. Él es el único que está por encima de las presiones diarias de la vida y nos da seguridad total.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 23 DE AGOSTO. 1cor 5



Capítulo 5

5.1ss La iglesia debe disciplinar el pecado flagrante entre sus miembros; esas actitudes, pasadas por alto, pueden polarizar y paralizar a la iglesia. La corrección, sin embargo, no debe ser vengativa. En cambio, debe proveer una cura. Había un pecado específico en la iglesia de Corinto, pero los creyentes rehusaron enfrentarlo. En este caso, un hombre tenía una relación con su madre (o madrastra) y los miembros de la iglesia procuraban pasarla por alto. Pablo les dijo que tenían la responsabilidad de mantener las normas de moralidad halladas en la Palabra de Dios. Dios nos dice que no juzguemos a otros, pero también nos dice que no toleremos pecados flagrantes que se oponen a su santidad y que tienen una influencia peligrosa en las vidas de los otros creyentes (5.6).

5.5 «Entregado a Satanás» significa excluirlo de la comunión de los creyentes. Sin el apoyo espiritual de los creyentes quedaría solo con su pecado y Satanás, y quizá este vacío, motivaría en él arrepentimiento. «Para destrucción de la carne» manifiesta el deseo de que la experiencia lo pueda llevar a Dios y destruya su naturaleza pecaminosa con el arrepentimiento. Carne puede significar su cuerpo físico. Esta traducción puede sugerir que Satanás lo afligiría en lo físico para que en definitiva esto lo volviera a Dios. Expulsar a una persona de la iglesia debería ser el último recurso en la acción disciplinaria. No debe ser aplicada como un acto de venganza sino con amor, así como cuando los padres castigan a sus hijos para corregirlos y restaurarlos. La iglesia tiene como responsabilidad ayudar al ofensor, no herirlo, motivando que se arrepienta de sus pecados y regrese a la comunión de la iglesia.

5.6 Pablo escribía a los que querían ignorar este problema de la iglesia, sin considerar que permitir un pecado conocido en la iglesia afecta a todos sus miembros. Él no esperaba que todos estuvieran sin pecado. Todos los creyentes tienen dificultad con el pecado a diario. Más bien, estaba refiriéndose a los que pecan deliberadamente, sin sentir culpa alguna ni se arrepienten. Este tipo de pecado no puede ser tolerado en la iglesia porque afecta a los demás. Tenemos una responsabilidad con los otros creyentes. Los pecados conocidos, dejados sin corregir, confunden y dividen a la congregación. Al mismo tiempo que los creyentes debieran animarse, orar y edificarse mutuamente, deben también ser intolerantes con el pecado cuando atenta contra la salud espiritual de la iglesia.

5.7, 8 Cuando los hebreos se prepararon para su éxodo de la esclavitud en Egipto, fueron instruidos para preparar pan sin levadura porque no tenían tiempo para que la masa se leudara. Como la levadura también es un símbolo de pecado, fueron instruidos a sacar toda levadura de sus hogares (Éxodo 12.15; 13.7). Cristo es nuestro cordero pascual, el sacrificio perfecto por nuestros pecados. Debido a que nos libró de la esclavitud del pecado, no tenemos que hacer nada con el pecado del pasado («la vieja levadura»).

5.9 Pablo se refería a una carta anterior dirigida a la iglesia en Corinto, conocida como la epístola extraviada ya que no fue preservada.

5.10, 11 Pablo aclara que no debemos apartarnos de los no creyentes, de otra manera no podríamos cumplir con la misión que Cristo nos encomendó relacionada con la salvación (Mateo 28.18–20). Pero debemos mantener distancia con las personas que dicen ser cristianas, y son indulgentes con pecados explícitamente prohibidos en las Escrituras y que luego racionalizan sus acciones. Al pecar, la persona hiere a otros por los cuales Cristo también murió, y opaca la imagen de Dios en la persona misma. Una iglesia que incluye a esta clase de individuos difícilmente podrá ser luz del mundo. Está distorsionando la imagen de Cristo que se presenta al mundo. Los líderes de la congregación deben estar prontos a corregir en amor para salvaguardar la unidad espiritual.

5.12 La Biblia nos dice firmemente que no debemos criticar a otros con el chisme o emitiendo juicios temerarios. Al mismo tiempo, debemos juzgar y enfrentar al pecado que puede dañar a otros. Las instrucciones de Pablo no deben ser usadas para solucionar asuntos sin importancia o como venganza; no deben ser aplicadas a problemas individuales entre creyentes. Estos versículos son instrucciones para tratar problemas de pecado público en la iglesia con el que manifiesta ser cristiana y peca sin remordimiento. La responsabilidad de la iglesia es confrontar y disciplinar a tal persona en amor. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.