LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 28 DE AGOSTO. Salmo 136,137,138,
SALMO 136
Alabanza por la misericordia eterna de Jehová
1 Alabad a Jehová, porque él es bueno,
Porque para siempre es su misericordia.
2 Alabad al Dios de los dioses,
Porque para siempre es su misericordia.
3 Alabad al Señor de los señores,
Porque para siempre es su misericordia.
4 Al único que hace grandes maravillas,
Porque para siempre es su misericordia.
5 Al que hizo los cielos con entendimiento,
Porque para siempre es su misericordia.
6 Al que extendió la tierra sobre las aguas,
Porque para siempre es su misericordia.
7 Al que hizo las grandes lumbreras,
Porque para siempre es su misericordia.
8 El sol para que señorease en el día,
Porque para siempre es su misericordia.
9 La luna y las estrellas para que señoreasen en la noche,
Porque para siempre es su misericordia.
10 Al que hirió a Egipto en sus primogénitos,
Porque para siempre es su misericordia.
11 Al que sacó a Israel de en medio de ellos,
Porque para siempre es su misericordia.
12 Con mano fuerte, y brazo extendido,
Porque para siempre es su misericordia.
13 Al que dividió el Mar Rojo en partes,
Porque para siempre es su misericordia;
14 E hizo pasar a Israel por en medio de él,
Porque para siempre es su misericordia;
15 Y arrojó a Faraón y a su ejército en el Mar Rojo,
Porque para siempre es su misericordia.
16 Al que pastoreó a su pueblo por el desierto,
Porque para siempre es su misericordia.
17 Al que hirió a grandes reyes,
Porque para siempre es su misericordia;
18 Y mató a reyes poderosos,
Porque para siempre es su misericordia;
19 A Sehón rey amorreo,
Porque para siempre es su misericordia;
20 Y a Og rey de Basán,
Porque para siempre es su misericordia;
21 Y dio la tierra de ellos en heredad,
Porque para siempre es su misericordia;
22 En heredad a Israel su siervo,
Porque para siempre es su misericordia.
23 El es el que en nuestro abatimiento se acordó de nosotros,
Porque para siempre es su misericordia;
24 Y nos rescató de nuestros enemigos,
Porque para siempre es su misericordia.
25 El que da alimento a todo ser viviente,
Porque para siempre es su misericordia.
26 Alabad al Dios de los cielos,
Porque para siempre es su misericordia.
SALMO 137
Lamento de los cautivos en Babilonia
1 Junto a los ríos de Babilonia,
Allí nos sentábamos, y aun llorábamos,
Acordándonos de Sion.
2 Sobre los sauces en medio de ella
Colgamos nuestras arpas.
3 Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos,
Y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo:
Cantadnos algunos de los cánticos de Sion.
4 ¿Cómo cantaremos cántico de Jehová
En tierra de extraños?
5 Si me olvidare de ti, oh Jerusalén,
Pierda mi diestra su destreza.
6 Mi lengua se pegue a mi paladar,
Si de ti no me acordare;
Si no enalteciere a Jerusalén
Como preferente asunto de mi alegría.
7 Oh Jehová, recuerda contra los hijos de Edom el día de Jerusalén,
Cuando decían: Arrasadla, arrasadla
Hasta los cimientos.
8 Hija de Babilonia la desolada,
Bienaventurado el que te diere el pago
De lo que tú nos hiciste.
9 Dichoso el que tomare y estrellare tus niños
Contra la peña.
SALMO 138
Acción de gracias por el favor de Jehová
Salmo de David.
1 Te alabaré con todo mi corazón;
Delante de los dioses te cantaré salmos.
2 Me postraré hacia tu santo templo,
Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad;
Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.
3 El día que clamé, me respondiste;
Me fortaleciste con vigor en mi alma.
4 Te alabarán, oh Jehová, todos los reyes de la tierra,
Porque han oído los dichos de tu boca.
5 Y cantarán de los caminos de Jehová,
Porque la gloria de Jehová es grande.
6 Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde,
Mas al altivo mira de lejos.
7 Si anduviere yo en medio de la angustia, tú me vivificarás;
Contra la ira de mis enemigos extenderás tu mano,
Y me salvará tu diestra.
8 Jehová cumplirá su propósito en mí;
Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre;
No desampares la obra de tus manos. Amen.
LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 28 DE AGOSTO.1Corintios 9
Los derechos de un apóstol
9
1¿No soy apóstol? ¿No soy libre? ¿No he visto a Jesús el Señor nuestro? ¿No sois vosotros mi obra en el Señor? 2Si para otros no soy apóstol, para vosotros ciertamente lo soy; porque el sello de mi apostolado sois vosotros en el Señor.
3Contra los que me acusan, esta es mi defensa: 4¿Acaso no tenemos derecho de comer y beber? 5¿No tenemos derecho de traer con nosotros una hermana por mujer como también los otros apóstoles, y los hermanos del Señor, y Cefas? 6¿O sólo yo y Bernabé no tenemos derecho de no trabajar? 7¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño?
8¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? 9Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, 10o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. 11Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? 12Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros?
Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo. 13¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? 14Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.
15Pero yo de nada de esto me he aprovechado, ni tampoco he escrito esto para que se haga así conmigo; porque prefiero morir, antes que nadie desvanezca esta mi gloria. 16Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!
17Por lo cual, si lo hago de buena voluntad, recompensa tendré; pero si de mala voluntad, la comisión me ha sido encomendada. 18¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando el evangelio, presente gratuitamente el evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en el evangelio. 19Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. 20Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; 21a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. 22Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. 23Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.
24¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. 26Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, 27sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. Amen. Rv.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 28 DE AGOSTO. Salmo 136,137,138,
Capítulo 136
136.1ss A través de este salmo se repite la frase: «Porque para siempre es su misericordia». Este salmo quizás fue una lectura de respuesta, la congregación decía estas palabras al unísono después de cada oración. La repetición hizo que esta lección importante penetrara en ellos. El amor de Dios incluye aspectos de amor, bondad, misericordia y fidelidad. Nunca tendremos que preocuparnos que Dios se quede sin amor debido a que su bondad amorosa fluye de una fuente que nunca se apaga.
Capítulo 137
137.7 Los edomitas estaban emparentados con los israelitas, ambas naciones descendían de Isaac y de su padre Abraham. A pesar de que Israel compartía su frontera sur con Edom, había un gran odio entre ambas naciones. Los edomitas no prestaron su ayuda cuando el ejército babilónico sitió la ciudad de Jerusalén. Es más, se alegraron cuando la destruyeron (Jeremías 49.7–22; Joel 3.19; Abdías 1.1–20).
137.8, 9 Dios destruyó a Babilonia y su descendencia por su asalto soberbio en contra de Dios y su Reino. Los medos y los persas destruyeron Babilonia en 539 a.C. Muchos de los que oprimieron vivieron para ver la victoria. La frase acerca de los niños es dura porque el salmista clama por juicio: «Trata a los babilonios de la manera que ellos nos trataron a nosotros».
Capítulo 138
138.1-3 La acción de gracias debe ser parte integral de nuestra alabanza a Dios. Este tema se entreteje a lo largo de los salmos. Cuando agradecemos a Dios las bendiciones materiales y espirituales, también debemos darle gracias por contestar nuestra oración. ¿Recuerda cuándo le pidió a Dios su protección, fuerza, consuelo, paciencia, amor y otras necesidades especiales y Él se las concedió? No piense que Dios siempre le va a dar todo lo que quiere, ni a concederle todo lo que pida.
138.8 Todos soñamos y hacemos planes para el futuro. Trabajamos arduamente para ver que esos sueños y planes se vuelvan realidad. Pero para hacer lo mejor de esta vida, debemos incluir los planes de Dios en los nuestros. Solo Él sabe lo mejor para nosotros. Solo Dios puede cumplir su propósito en nosotros. Cuando haga planes y sueñe, hable con Dios acerca de ellos.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 28 DE AGOSTO. 1Corintios 9.
Capítulo 9
9.1 Algunos corintios cuestionaban la autoridad de Pablo como apóstol. Pablo les da sus credenciales; como tal, había visto y hablado con el Cristo resucitado, el cual lo llamó para ser apóstol (véase Hechos 9.3–18). Dichas credenciales hacían que el consejo que daba en su carta fuera más persuasivo. En 2 Corintios 10–13, Pablo defiende su apostolado con mayores detalles.
9.4–10 Jesús dijo que el obrero es digno de su salario (Lucas 10.7). Pablo enfatiza este pensamiento y urge a la iglesia a pagar a sus obreros cristianos sin falta. Tenemos la responsabilidad de cuidar a nuestros pastores, maestros y otros líderes espirituales. Es nuestra responsabilidad ver que aquellos que nos sirven en el ministerio sean recompensados adecuada y razonablemente.
9.13 Como parte de su paga, los sacerdotes en el templo, recibían una porción de las ofrendas para su alimentación (véase Números 18.8–24).
9.16 La predicación del evangelio fue el don y el llamado de Pablo y no podía dejar de predicar aunque quisiera. Estaba supeditado al deseo de hacer lo que Dios quisiera, usando sus dones para la gloria de Dios. ¿Qué dones especiales le ha dado Dios? ¿Está usted motivado, como Pablo, para glorificar a Dios con sus dones?
9.19–27 En 9.19–22 Pablo dice que tiene la libertad para acomodarse a cualquier situación, en 9.24–27 hace énfasis en una vida de disciplina estricta. La vida cristiana incluye libertad como también disciplina. La meta en la vida de Pablo era glorificar a Dios y traer gente a Cristo. Por esta razón se mantuvo libre de cualquier posición filosófica o atadura material que tendiera a apartarlo de su meta; se impuso una disciplina estricta para lograr su objetivo. Para Pablo, tanto la libertad como la disciplina eran herramientas importantes para usar en el servicio a Dios.
9.24-27 Para ganar una carrera se necesita propósito y disciplina. Pablo usó esta ilustración para explicar que la vida cristiana demanda arduo trabajo, autonegación y preparación seria. Como cristianos, corremos a fin de obtener nuestra recompensa celestial. La disciplina esencial de la oración, el estudio bíblico y la adoración nos equipa para correr con vigor. No observe simplemente desde las graderías, ni tampoco trote un breve trecho cada mañana. Entrénese con diligencia, su progreso espiritual depende de usted. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.
