Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 11 DE OCTUBRE. Isaías 45,46,47, 

45

1Así dice Jehová a su ungido, a Ciro, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes; para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán: 2Yo iré delante de ti, y enderezaré los lugares torcidos; quebrantaré puertas de bronce, y cerrojos de hierro haré pedazos; 3y te daré los tesoros escondidos, y los secretos muy guardados, para que sepas que yo soy Jehová, el Dios de Israel, que te pongo nombre. 4Por amor de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, te llamé por tu nombre; te puse sobrenombre, aunque no me conociste. 5Yo soy Jehová, y ninguno más hay; no hay Dios fuera de mí. Yo te ceñiré, aunque tú no me conociste, 6para que se sepa desde el nacimiento del sol, y hasta donde se pone, que no hay más que yo; yo Jehová, y ninguno más que yo, 7que formo la luz y creo las tinieblas, que hago la paz y creo la adversidad. Yo Jehová soy el que hago todo esto.

 Jehová el Creador

8Rociad, cielos, de arriba, y las nubes destilen la justicia; ábrase la tierra, y prodúzcanse la salvación y la justicia; háganse brotar juntamente. Yo Jehová lo he creado.

9¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces?; o tu obra: ¿No tiene manos? 10¡Ay del que dice al padre: ¿Por qué engendraste? y a la mujer: ¿Por qué diste a luz?! 11Así dice Jehová, el Santo de Israel, y su Formador: Preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos, y acerca de la obra de mis manos. 12Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre. Yo, mis manos, extendieron los cielos, y a todo su ejército mandé. 13Yo lo desperté en justicia, y enderezaré todos sus caminos; él edificará mi ciudad, y soltará mis cautivos, no por precio ni por dones, dice Jehová de los ejércitos.

14Así dice Jehová: El trabajo de Egipto, las mercaderías de Etiopía, y los sabeos, hombres de elevada estatura, se pasarán a ti y serán tuyos; irán en pos de ti, pasarán con grillos; te harán reverencia y te suplicarán diciendo: Ciertamente en ti está Dios, y no hay otro fuera de Dios. 15Verdaderamente tú eres Dios que te encubres, Dios de Israel, que salvas. 16Confusos y avergonzados serán todos ellos; irán con afrenta todos los fabricadores de imágenes. 17Israel será salvo en Jehová con salvación eterna; no os avergonzaréis ni os afrentaréis, por todos los siglos.

18Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó: Yo soy Jehová, y no hay otro. 19No hablé en secreto, en un lugar oscuro de la tierra; no dije a la descendencia de Jacob: En vano me buscáis. Yo soy Jehová que hablo justicia, que anuncio rectitud.

 Jehová y los ídolos de Babilonia

20Reuníos, y venid; juntaos todos los sobrevivientes de entre las naciones. No tienen conocimiento aquellos que erigen el madero de su ídolo, y los que ruegan a un dios que no salva. 21Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿quién hizo oír esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino yo Jehová? Y no hay más Dios que yo; Dios justo y Salvador; ningún otro fuera de mí. 22Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más. 23Por mí mismo hice juramento, de mi boca salió palabra en justicia, y no será revocada: Que a mí se doblará toda rodilla, y jurará toda lengua.

24Y se dirá de mí: Ciertamente en Jehová está la justicia y la fuerza; a él vendrán, y todos los que contra él se enardecen serán avergonzados. 25En Jehová será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.

46

1Se postró Bel, se abatió Nebo; sus imágenes fueron puestas sobre bestias, sobre animales de carga; esas cosas que vosotros solíais llevar son alzadas cual carga, sobre las bestias cansadas. 2Fueron humillados, fueron abatidos juntamente; no pudieron escaparse de la carga, sino que tuvieron ellos mismos que ir en cautiverio.

3Oídme, oh casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel, los que sois traídos por mí desde el vientre, los que sois llevados desde la matriz. 4Y hasta la vejez yo mismo, y hasta las canas os soportaré yo; yo hice, yo llevaré, yo soportaré y guardaré.

5¿A quién me asemejáis, y me igualáis, y me comparáis, para que seamos semejantes? 6Sacan oro de la bolsa, y pesan plata con balanzas, alquilan un platero para hacer un dios de ello; se postran y adoran. 7Se lo echan sobre los hombros, lo llevan, y lo colocan en su lugar; allí se está, y no se mueve de su sitio. Le gritan, y tampoco responde, ni libra de la tribulación.

8Acordaos de esto, y tened verg:uenza; volved en vosotros, prevaricadores. 9Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antig:uedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; 11que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré.

12Oídme, duros de corazón, que estáis lejos de la justicia: 13Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi salvación no se detendrá. Y pondré salvación en Sion, y mi gloria en Israel.

 Juicio sobre Babilonia

47

1Desciende y siéntate en el polvo, virgen hija de Babilonia. Siéntate en la tierra, sin trono, hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán tierna y delicada. 2Toma el molino y muele harina; descubre tus guedejas, descalza los pies, descubre las piernas, pasa los ríos. 3Será tu verg:uenza descubierta, y tu deshonra será vista; haré retribución, y no se librará hombre alguno. 4Nuestro Redentor, Jehová de los ejércitos es su nombre, el Santo de Israel.

5Siéntate, calla, y entra en tinieblas, hija de los caldeos; porque nunca más te llamarán señora de reinos. 6Me enojé contra mi pueblo, profané mi heredad, y los entregué en tu mano; no les tuviste compasión; sobre el anciano agravaste mucho tu yugo. 7Dijiste: Para siempre seré señora; y no has pensado en esto, ni te acordaste de tu postrimería. 8Oye, pues, ahora esto, mujer voluptuosa, tú que estás sentada confiadamente, tú que dices en tu corazón: Yo soy, y fuera de mí no hay más; no quedaré viuda, ni conoceré orfandad. 9Estas dos cosas te vendrán de repente en un mismo día, orfandad y viudez; en toda su fuerza vendrán sobre ti, a pesar de la multitud de tus hechizos y de tus muchos encantamientos.

10Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduría y tu misma ciencia te engañaron, y dijiste en tu corazón: Yo, y nadie más. 11Vendrá, pues, sobre ti mal, cuyo nacimiento no sabrás; caerá sobre ti quebrantamiento, el cual no podrás remediar; y destrucción que no sepas vendrá de repente sobre ti.

12Estate ahora en tus encantamientos y en la multitud de tus hechizos, en los cuales te fatigaste desde tu juventud; quizá podrás mejorarte, quizá te fortalecerás. 13Te has fatigado en tus muchos consejos. Comparezcan ahora y te defiendan los contempladores de los cielos, los que observan las estrellas, los que cuentan los meses, para pronosticar lo que vendrá sobre ti.

14He aquí que serán como tamo; fuego los quemará, no salvarán sus vidas del poder de la llama; no quedará brasa para calentarse, ni lumbre a la cual se sienten. 15Así te serán aquellos con quienes te fatigaste, los que traficaron contigo desde tu juventud; cada uno irá por su camino, no habrá quien te salve. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 11 DE OCTUBRE. Colosenses 3

3

1Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

 La vida antigua y la nueva

5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

12Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. 15Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

 Deberes sociales de la nueva vida

18Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. 20Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. 21Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten. 22Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios. 23Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. 25Mas el que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque no hay acepción de personas. Amen. Rv 1960.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 11 DE OCTUBRE. Isaías 45,46,47, 

Capítulo 45

45.1-8 Este es el único lugar en la Biblia donde se le llama «ungido» a un gobernante gentil. Dios es el poder que está por encima de todos los poderes y Él unge a quien elige para llevar a cabo tareas especiales. El reino de Ciro se extendió a 3,220 kilómetros (el más grande imperio entonces conocido) e incluía los territorios de los Imperios Asirio y Babilónico. ¿Por qué ungió Dios a Ciro? Porque Dios le tenía reservada una tarea especial que debía realizar para Israel. Ciro permitiría que la ciudad de Dios, Jerusalén, se reconstruyera y liberaría a los cautivos sin esperar nada a cambio. Pocos reyes de Israel o de Judá hicieron tanto por el pueblo de Dios como lo haría Ciro.

45.7 Dios gobierna sobre la luz y las tinieblas, sobre la paz y la adversidad. Nuestras vidas están salpicadas de ambas clases de experiencias y las dos hacen falta para crecer espiritualmente. Cuando vengan los tiempos buenos, déle gracias a Dios y utilice su prosperidad para Él. Cuando vengan los tiempos malos, no se resienta, sino pregunte qué puede aprender de esta experiencia purificadora para ser un mejor siervo de Dios.

45.9 El tiesto es una pieza rota de alfarería, básicamente sin valor.

45.14 Los sabeos eran personas de Seba, localizada al sur de Arabia.

45.17 Hasta este momento, Israel contaba con una salvación temporal: Dios los salvaría de sus enemigos. Ahora Isaías habla de la salvación eterna con Dios.

45.18,19 Las promesas de Dios son públicas y su cumplimiento es seguro. Entonces, ¿por qué dudamos muchas veces de Él? Nunca debemos sentirnos inseguros cuando tenemos un Dios de verdad y justicia.

45.22 La salvación es para todas las naciones, no solo para los israelitas. Muchas veces parece como si Israel tuviera una ruta interna para la salvación. Pero Dios aclara que los suyos son todos los que lo siguen. Israel tenía que ser el medio para que todo el mundo llegara a conocer a Dios. Jesús, el Mesías, cumplió el papel de Israel y dio a cada persona la oportunidad de seguir a Dios. (Véanse también Romanos 11.11; Gálatas 3.28; Efesios 3.6; Filipenses 2.10.)

Capítulo 46

46.1-4 Ciro llevaría a cabo el juicio de Dios en contra de Babilonia. Bel era la máxima deidad de los babilonios. Nebo era el dios de la ciencia y del aprendizaje. Estos «dioses», sin embargo, necesitaban animales y personas que los transportaran e, incluso, ¡ni siquiera podían salvarse de ser llevados en cautiverio! Después de todo, no tenían ningún poder. En contraste con los dioses que debían acarrearlos las personas, nuestro Dios nos creó y nos cuida. Su amor es tan duradero que nos cuidará a lo largo de nuestra vida e incluso en la muerte.

46.8-11 Israel se sintió tentada a vacilar entre Dios el Señor y los ídolos paganos. Isaías afirmó la soberanía de Dios. Dios es único en el conocimiento y el control del futuro. Su firme propósito es realizar lo que se ha propuesto. Cuando nos sintamos tentados a perseguir algo que promete placer, comodidad, paz o seguridad separados de Dios, recordemos nuestro compromiso con Él.

46.13 Gran parte del libro de Isaías habla de una liberación futura cuando todos viviremos con Dios en perfecta paz. Dios no solo ofrece esta esperanza futura, sino también ayuda para las necesidades presentes. Su justicia está cerca de nosotros y no tenemos que esperar por su salvación.

Capítulo 47

47.1ss Isaías predijo la caída de Babilonia más de ciento cincuenta años antes de que ocurriera. En este tiempo, Babilonia aún no sobresalía como la fuerza más poderosa de la tierra, el imperio orgulloso que destruiría a Judá y Jerusalén. Pero los babilonios, captores de Judá, caerían cautivos en 539 a.C. Dios, no Babilonia, tiene el poder supremo. Utilizó a Babilonia para castigar al pueblo de Dios pecador. Usaría a los medos y a los persas para destruir a Babilonia y liberar a su pueblo.

47.8, 9 Atrapada en la búsqueda de poder y placer, Babilonia creyó en su grandeza y proclamó ser la única potencia sobre la tierra. Babilonia se sintió completamente segura y Nabucodonosor, su rey, se autodenominó «dios», pero el Dios verdadero le enseñó una lección poderosa al quitarle todo lo que poseía (Daniel 4.28–37). Nuestra sociedad es adicta al placer y al poder, pero esto puede acabarse pronto. Analice su vida y pregúntese cómo puede ser más responsable con los talentos y las posesiones que Dios le ha dado. ¿Cómo puede usar su vida para honrar a Dios y no a usted mismo?

47.12-15 El pueblo babilonio buscó el consejo y la ayuda de astrólogos y astrónomos. Pero al igual que los ídolos de madera y oro, ni siquiera se pudieron salvar ellos mismos de lo que vendría de la mano de Dios. ¿Por qué depender de quienes no tienen poder? Los incapaces no pueden ayudarnos. Si usted desea ayuda, búsquela en Dios, quien ha probado su poder en la creación y en la historia.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 11 DE OCTUBRE. Colosenses 3

Capítulo 3

3.1ss En el capítulo 2, Pablo expone las razones erróneas para la autonegación. En el capítulo 3, explica la verdadera conducta cristiana: revestirse con la nueva naturaleza, aceptando a Cristo, y dejando morir la antigua naturaleza. Cambiamos nuestra conducta moral y ética al dejar que Cristo viva en nosotros, de modo que pueda moldearnos hacia lo que debemos ser.

3.1, 2 «Buscar las cosas de arriba» significa luchar por poner las prioridades celestiales en la práctica diaria. «Buscar las cosas de arriba» significa preferir lo eternal antes que lo temporal. Véanse Filipenses 4.9 y Colosenses 3.15 para más detalles acerca de las leyes de Cristo en nuestra mente y corazón.

3.2, 3 «Porque habéis muerto» significa que nuestro deseo por este mundo debería ser como el de una persona muerta: insignificante. El verdadero hogar de los cristianos es donde Cristo vive (Juan 14.2, 3). Esta verdad nos da una perspectiva diferente en nuestras vidas aquí en la tierra. «Poner la mira en las cosas de arriba» significa mirar la vida desde la perspectiva de Dios y hacer lo que a Él le agrada. Este es el antídoto para el materialismo. Obtenemos la perspectiva apropiada de los bienes materiales cuando los vemos de la misma manera en que Dios los ve. Cuanto más consideremos al mundo a nuestro alrededor de la manera en que Dios lo hace, tanto más viviremos en armonía con Él. No debemos apegarnos demasiado a aquello que es solo temporal.

3.3 ¿Qué significa que la vida del creyente está «escondida con Cristo en Dios»? Escondida significa oculta y segura. No es sólo un deseo futuro sino un factor ya consumado. Nuestro servicio y conducta no ganan nuestra salvación, pero son consecuencia de ella. Esté tranquilo que su salvación es segura y viva cada día para Cristo.

3.4 Cristo nos da poder para ayudarnos a vivir por Él ahora, y nos da esperanza para el futuro: Él vendrá otra vez. En lo que queda de este capítulo, Pablo explica cómo deberían vivir los cristianos ahora a fin de estar preparados para el regreso de Cristo.

3.5 Debiéramos considerarnos muertos e insensibles a la fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia. Así como las ramas enfermas de un árbol, estas prácticas deben ser cortadas antes de que nos destruyan. Debemos hacer cada día una decisión concienzuda para quitar cualquier cosa que sostenga o alimente estos deseos y depender del poder del Espíritu Santo.

3.6 «La ira de Dios» se refiere al juicio divino por esta conducta, que terminará con el castigo de la maldad. Cuando sea tentado a pecar recuerde, un día deberá estar frente a Dios.

3.8-10 Debemos quitar de nosotros toda práctica de maldad e inmoralidad. Luego podremos encomendarnos a nosotros mismos lo que Cristo enseña. Pablo apelaba al compromiso hecho por los creyentes y los instaba a permanecer fieles a su confesión de fe. Debían despojarse de la vieja vida y revestirse de la nueva forma de vivir que Cristo les daba y dejarse guiar por el Espíritu Santo. Si ha establecido tal compromiso, ¿se mantiene usted fiel a Él?

3.9 Mentir los unos a los otros interrumpe la unidad y destruye la confianza. Echa abajo las relaciones y puede conducir a serios conflictos en una iglesia. Por eso no exagere ni haga correr un rumor o chisme, o diga algo para edificar su propia imagen. Comprométase a decir la verdad.

3.10 ¿Qué significa «revestido del nuevo»? Significa que su conducta debería estar acorde con su fe. Si usted es cristiano debería actuar en forma coherente. Ser cristiano es más que hacer buenas decisiones y tener buenas intenciones, significa tomar el camino correcto. Este es un paso sencillo, tan simple como ponerse su ropa.

3.10 El cristiano está en un programa de educación continua. Cuanto más conocemos de Cristo y de su obra, mayor será el cambio en nuestras vidas para ser semejantes a Él. Ya que este proceso es de por vida, nunca deberíamos dejar de aprender y obedecer. No hay justificación para quedarse atrás, sino más bien, una motivación para enriquecernos al crecer en Él. Esto requiere práctica, revisión, paciencia y concentración para mantenernos en concordancia con su voluntad.

3.11 La iglesia cristiana no debería tener barreras de nacionalidad, raza, educación, nivel social, riqueza, sexo y poder. Cristo derribó todas las barreras y acepta a toda persona que viene a Él. Nada debiera impedir que hablemos de Cristo o que aceptemos a alguien en nuestra comunidad (Efesios 2.14, 15). Los cristianos deberían abocarse a la tarea de construir puentes y no muros.

3.12–17 Pablo nos ofrece una estrategia para ayudarnos a vivir para Dios cada día: (1) imitar el espíritu perdonador y misericordioso de Cristo (3.12, 13); (2) dejar que el amor guíe nuestra vida (3.14); (3) permitir que la paz de Cristo gobierne nuestro corazón (3.15); (4) ser siempre agradecidos (3.15); (5) tomar en cuenta la Palabra de Dios siempre (3.16); (6) vivir como representantes de Cristo (3.17).

3.13 La clave para perdonar a otros es recordar lo mucho que Dios nos perdonó. ¿Le es difícil perdonar a alguien que se ha equivocado un poco, cuando Dios le ha perdonado tanto? Pensar en el perdón y el amor infinito de Dios puede ayudarnos a amar y perdonar a otros.

3.14 Todas las virtudes que Pablo nos anima a desarrollar se vinculan perfectamente entre sí por amor. En la medida que nos revestimos de ellas, la última prenda que debemos ponernos es el amor, el cual mantiene a todas las demás en su lugar. Practicar una lista de virtudes sin practicar el amor, nos puede conducir a una distorsión, fragmentación y estancamiento (1 Corintios 13.3).

3.14, 15 Los cristianos debieran vivir en perfecta armonía. Esto no significa que no deban existir opiniones distintas sino que los cristianos debieran trabajar juntos en amor, más allá de sus diferencias. Dicho amor no es un sentimiento sino una decisión de satisfacer las necesidades de los otros (véase 1 Corintios 13). Esto conduce a la paz entre los individuos y entre los miembros del cuerpo de creyentes. Los conflictos en su relación con otros cristianos, ¿motivan conflictos públicos o silencio mutuo? Considere qué puede hacer para sanar dichas relaciones en amor.

3.15 La palabra gobernar proviene del lenguaje que emplean los atletas. Pablo nos dice que debemos dejar que la paz de Cristo sea el árbitro en nuestros corazones. Nuestros corazones son el centro de conflicto porque allí nuestros sentimientos y deseos se oponen: nuestros temores y esperanzas, nuestro recelo y confianza, nuestro celo y amor. ¿Cómo podemos enfrentar estos conflictos constantes y vivir en la forma que Dios quiere? Pablo explica que debemos decidir entre elementos conflictivos en base a la paz: ¿qué elección promoverá paz en nuestras almas y en nuestras iglesias? Para más detalles acerca de la paz de Cristo, véase Filipenses 4.9.

3.16 Aunque los cristianos primitivos tuvieron acceso al Antiguo Testamento y lo usaron con libertad, no tenían a su alcance el Nuevo Testamento ni ningún otro libro cristiano para estudiar. Sus historias y enseñanzas acerca de Cristo fueron memorizadas y transmitidas de persona a persona. Algunas veces se le puso música, por lo que esta vino a ser una parte importante en la adoración y educación cristianas.

3.17 «Hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús» significa dar honor a Cristo en cada aspecto y actividad de nuestro diario vivir. Como cristiano, usted representa a Cristo siempre: dondequiera que vaya o en lo que diga. ¿Qué impresión tiene la gente de Cristo cuando lo ven o hablan con usted?

3.18–4.1 Pablo describe tres relaciones: (1) esposos y esposas, (2) padres e hijos, y (3) amos y siervos. En cada caso hay responsabilidad mutua para someterse y amar, para obedecer y estimular, para trabajar arduamente y ser justo. Examine la relación que existe en su familia y en su trabajo. ¿Se relaciona usted con los demás como Dios lo intenta? Véase Efesios 5.21–6.9 para instrucciones similares.

3.19 El matrimonio cristiano involucra sumisión mutua, subordinación de nuestros deseos personales al bien del ser amado y someternos nosotros mismos a Cristo como Señor. 

3.20,21 Los hijos deben ser tratados con cuidado. Ellos necesitan disciplina firme administrada en amor. No los aparte mediante rezongos, burlas o destrucción de su autoestima a tal punto que se desalienten.

3.22–4.1 Aquí Pablo no condena ni condona la esclavitud, sino que explica que Cristo va más allá de las divisiones humanas. A los siervos se les dice que deben trabajar duro como si su amo fuera Cristo mismo (3.22–25); pero los amos deben de ser justos y rectos (4.1). Quizá Pablo estaba pensando específicamente en Onésimo y Filemón: el esclavo y el amo cuyo conflicto se expone en la epístola a este último. Filemón era dueño de esclavos en la iglesia de Colosas y Onésimo había sido su esclavo (4.9).

3.23 Desde la creación, Dios nos ha dado trabajo para hacer. Si pudiéramos considerar nuestro trabajo como un acto de alabanza o servicio a Dios, entonces eliminaríamos la sensación de aburrimiento y abulia que a veces sentimos en nuestra rutina diaria. Si pudiéramos tratar nuestros problemas laborales como el costo del discipulado, podríamos trabajar sin queja ni resentimiento. Biblia del Diario Vivir.


 LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 10 DE Octubre, Isaías 43,44,     

Jehová es el único Redentor

43

1Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. 2Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti. 3Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti. 4Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida. 5No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré. 6Diré al norte: Da acá; y al sur: No detengas; trae de lejos mis hijos, y mis hijas de los confines de la tierra, 7todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice.

8Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y a los sordos que tienen oídos. 9Congréguense a una todas las naciones, y júntense todos los pueblos. ¿Quién de ellos hay que nos dé nuevas de esto, y que nos haga oír las cosas primeras? Presenten sus testigos, y justifíquense; oigan, y digan: Verdad es. 10Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. 11Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. 12Yo anuncié, y salvé, e hice oír, y no hubo entre vosotros dios ajeno. Vosotros, pues, sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios. 13Aun antes que hubiera día, yo era; y no hay quien de mi mano libre. Lo que hago yo, ¿quién lo estorbará?

14Así dice Jehová, Redentor vuestro, el Santo de Israel: Por vosotros envié a Babilonia, e hice descender como fugitivos a todos ellos, aun a los caldeos en las naves de que se gloriaban. 15Yo Jehová, Santo vuestro, Creador de Israel, vuestro Rey. 16Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas; 17el que saca carro y caballo, ejército y fuerza; caen juntamente para no levantarse; fenecen, como pábilo quedan apagados. 18No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. 19He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad. 20Las fieras del campo me honrarán, los chacales y los pollos del avestruz; porque daré aguas en el desierto, ríos en la soledad, para que beba mi pueblo, mi escogido. 21Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.

22Y no me invocaste a mí, oh Jacob, sino que de mí te cansaste, oh Israel. 23No me trajiste a mí los animales de tus holocaustos, ni a mí me honraste con tus sacrificios; no te hice servir con ofrenda, ni te hice fatigar con incienso. 24No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, sino pusiste sobre mí la carga de tus pecados, me fatigaste con tus maldades.

25Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. 26Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte. 27Tu primer padre pecó, y tus enseñadores prevaricaron contra mí. 28Por tanto, yo profané los príncipes del santuario, y puse por anatema a Jacob y por oprobio a Israel.


 Jehová es el único Dios


44

1Ahora pues, oye, Jacob, siervo mío, y tú, Israel, a quien yo escogí. 2Así dice Jehová, Hacedor tuyo, y el que te formó desde el vientre, el cual te ayudará: No temas, siervo mío Jacob, y tú, Jesurún, a quien yo escogí. 3Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos; 4y brotarán entre hierba, como sauces junto a las riberas de las aguas. 5Este dirá: Yo soy de Jehová; el otro se llamará del nombre de Jacob, y otro escribirá con su mano: A Jehová, y se apellidará con el nombre de Israel.

6Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios. 7¿Y quién proclamará lo venidero, lo declarará, y lo pondrá en orden delante de mí, como hago yo desde que establecí el pueblo antiguo? Anúncienles lo que viene, y lo que está por venir. 8No temáis, ni os amedrentéis; ¿no te lo hice oír desde la antig:uedad, y te lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino yo. No hay Fuerte; no conozco ninguno.


 La insensatez de la idolatría


9Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden. 10¿Quién formó un dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho? 11He aquí que todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una.

12El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya. 13El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa. 14Corta cedros, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia. 15De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él. 16Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Oh! me he calentado, he visto el fuego; 17y hace del sobrante un dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi dios eres tú.

18No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender. 19No discurre para consigo, no tiene sentido ni entendimiento para decir: Parte de esto quemé en el fuego, y sobre sus brasas cocí pan, asé carne, y la comí. ¿Haré del resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol? 20De ceniza se alimenta; su corazón engañado le desvía, para que no libre su alma, ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?


 Jehová es el Redentor de Israel


21Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides. 22Yo deshice como una nube tus rebeliones, y como niebla tus pecados; vuélvete a mí, porque yo te redimí. 23Cantad loores, oh cielos, porque Jehová lo hizo; gritad con júbilo, profundidades de la tierra; prorrumpid, montes, en alabanza; bosque, y todo árbol que en él está; porque Jehová redimió a Jacob, y en Israel será glorificado.

24Así dice Jehová, tu Redentor, que te formó desde el vientre: Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo; 25que deshago las señales de los adivinos, y enloquezco a los agoreros; que hago volver atrás a los sabios, y desvanezco su sabiduría. 26Yo, el que despierta la palabra de su siervo, y cumple el consejo de sus mensajeros; que dice a Jerusalén: Serás habitada; y a las ciudades de Judá: Reconstruidas serán, y sus ruinas reedificaré; 27que dice a las profundidades: Secaos, y tus ríos haré secar; 28que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén: Serás edificada; y al templo: Serás fundado.




LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 10 DE Octubre, Colosenses 2

1 Porque quiero que sepáis cuán gran lucha sostengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca han visto mi rostro; 2 para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, 3 en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. 4 Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. 5 Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. 6 Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; 7 arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. 11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. 16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, 17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo. 18 Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal, 19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios. 20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos  21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques  22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso? 23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 10 DE Octubre, Isaías 43,44

Capítulo 43

43.1ss El capítulo 42 termina con la tristeza de Dios por la decadencia espiritual de su pueblo. En el capítulo 43, Dios dice al pueblo que, a pesar de su fracaso espiritual, Él les mostrará misericordia, los traerá de regreso del cautiverio y los restaurará. Les derramaría amor y no ira. Entonces el mundo sabría que únicamente Dios había hecho esto.

43.1–4 Dios creó a Israel haciéndolo especial para Él. La redimió y la llamó por su nombre para que fueran de Él. Dios protegió a Israel en tiempos difíciles. Nosotros somos importantes para Dios, ¡también nos llama por nombre y nos da su nombre (43.7)! Cuando llevemos su maravilloso nombre, nunca debemos hacer nada que le avergüence.

43.2 Al pasar por aguas de tribulación quizás lo ahoguen o lo obliguen a crecer más fuerte. Si va con su fuerza, es muy probable que se ahogue. Si invita al Señor a ir con usted, Él lo protegerá.

43.3 Dios entregó a Persia a otras naciones a cambio de dejaran partir a los judíos a su tierra natal. Egipto, Etiopía y partes de Arabia (Seba) atacaron a Persia y fueron derrotados.

43.5,6 Isaías habla sobre todo del regreso de Israel desde Babilonia. Pero hay un significado más amplio: todo el pueblo de Dios se reunirá cuando Cristo venga a gobernar en paz sobre la tierra.

43.10, 11 La tarea de Israel era la de ser testigo (44.8), decir al mundo quién era Dios y lo que había hecho. En la actualidad todos los creyentes tienen la misma responsabilidad de ser testigos de Dios. ¿Sabrá la gente cómo es Dios al ver la forma en que usted habla y actúa? Ellos no pueden ver a Dios directamente, pero lo pueden ver reflejado en usted.

43.15-21 Esta sección describe un nuevo éxodo para un pueblo una vez más oprimido, como lo fueron los israelitas durante el cautiverio en Egipto antes del éxodo. Clamarían a Dios y una vez más los escucharía y liberaría. Un nuevo éxodo se llevaría a cabo por un nuevo desierto. Los milagros pasados no fueron nada en comparación con lo que Dios haría por su pueblo.

43.22-24 La caña aromática quizás era un ingrediente del incienso usado en la adoración. Un sacrificio requería renunciar a un animal valioso y clamar por el perdón de Dios. Pero el pueblo se presentaba ante Dios con pecados en vez de sacrificios. ¿Puede imaginarse llevando lo mejor de sus pecados ante al altar de Dios? Esta ilustración irónica muestra lo bajo que cayó Israel. ¿Qué presenta ante Dios: sus pecados o una súplica para obtener su perdón?

43.25 ¡Cuán tentador resulta recordar a otro una ofensa pasada! Sin embargo, cuando Dios perdona nuestros pecados, los olvida totalmente. Nunca debemos temer que Él nos los recuerde más tarde. Puesto que Dios hizo esto por nosotros, necesitamos hacer lo mismo por los demás.

Capítulo 44

44.2 Jesurún (el recto) es un nombre poético para Israel (Deuteronomio 32.15; 33.5, 26).

44.5 El tiempo vendrá cuando Israel se enorgullecerá de pertenecer a Dios. Si en verdad somos de Él, no debemos avergonzarnos sino gozarnos en permitir que todo el mundo sepa nuestra comunión con Él (44.8).

44.9-20 Aquí Isaías describe cómo el pueblo hizo sus dioses. Qué absurdo resulta hacer un dios del mismo árbol que nos da leña. ¿Creamos nuestros dioses: dinero, fama o poder? Si creamos un dios de nuestra elección, nos engañamos y no podemos esperar que mejore nuestra vida.

44.21 Dios dijo que debemos servir a nuestro Creador (17.7; 40.28; 43.15; 45.9). Los idólatras hacen lo opuesto: sirven o adoran lo que han creado en vez de adorar o servir al Único que los creó. Nuestro Creador pagó el precio por librarnos de los pecados que cometimos en su contra. Ningún ídolo, sin embargo, creó alguna vez a alguien ni puede redimirnos de nuestros pecados.

44.25,26 Los adivinos eran personas que decían recibir mensajes de los dioses. Los agoreros eran los que inventaban augurios para su beneficio. Porque Dios es verdadero, Él mismo es la norma de toda enseñanza, por lo tanto, podemos confiar en su Palabra como verdad absoluta. Su Palabra es totalmente precisa y podemos usarla como parámetro. Si no está seguro de alguna enseñanza, cotéjela con la Palabra de Dios. Dios condenó a los falsos profetas porque daban consejos contrarios al suyo.

44.28 Isaías, quien vivió aproximadamente del 740–681 a.C., ¡llamó a Ciro por su nombre casi ciento cincuenta años antes de que gobernara (559–530 a.C.)! Historiadores posteriores dijeron que Ciro leyó esta profecía y se conmovió tanto que la llevó a cabo. Además, más de cien años antes de que sucediera, Isaías predijo la caída de Jerusalén (586 a.C.) y la reconstrucción del templo la profetizó aproximadamente doscientos años antes de que ocurriera. Es claro que estas profecías vinieron de un Dios que conoce el futuro.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 10 DE Octubre, Colosenses 2

2.1 Laodicea se hallaba a pocos kilómetros al noroeste de Colosas. Como la iglesia de Colosas, la de Laodicea tal vez fue fundada por uno de los convertidos de Pablo mientras este último estuvo en Éfeso (Hechos 19.10). La ciudad era un rico centro comercial, pero más tarde el apóstol Juan criticaría a los creyentes por su tibieza en cuanto a su consagración a Cristo (Apocalipsis 3.14–22). El hecho de que Pablo quisiera que esta carta pasara a la iglesia en Laodicea (4.16) indica que la falsa doctrina había llegado hasta allí. Pablo anhelaba que las iglesias fueran unidas por lazos de amor para enfrentarse a esta herejía y para que se animaran unos a otros a permanecer fieles al plan de salvación de Dios en Cristo. Nuestras iglesias deberían ser comunidades unidas que animen, consagradas a cumplir la obra de Cristo.

2.4ss El problema que Pablo combatía en la iglesia de Colosas era similar al gnosticismo (conocimiento, en griego). Esta herejía (una enseñanza contraria a la doctrina cristiana), atacaba al cristianismo en varias formas: (1) Insistía en que el importante conocimiento secreto estaba escondido para la mayoría de los creyentes; Pablo, en cambio, manifestaba que Cristo nos provee todo el conocimiento que necesitamos. (2) Enseñaba que el cuerpo era maligno; Pablo declaraba que Dios mismo se hizo carne, o sea, se encarnó en Cristo Jesús. (3) Decían que Cristo solo parecía ser humano, pero que no lo era; Pablo insistía en que Jesús es completamente humano y divino.

El gnosticismo se estableció en el segundo siglo. Aun en los días de Pablo, estas ideas fueron atractivas para muchos y la exposición de tales enseñanzas podía seducir a una iglesia que no conocían bien la doctrina de Cristo. Enseñanzas similares aún son un problema. El antídoto para las ideas heréticas es un conocimiento concienzudo de la Palabra de Dios mediante el estudio personal y la enseñanza sana de la Biblia.

2.6, 7 Aceptar a Cristo como Señor de su vida es el comienzo de la vida con Cristo. Pero debe continuar siguiendo a sus líderes para arraigarse, edificarse y fortalecerse en su fe. Cristo desea guiarlo y ayudarlo cada día en sus problemas. Usted puede vivir para Cristo al: (1) dedicar su vida y someterse a su voluntad (Romanos 12.1, 2); (2) buscar aprender de Él, de su vida y de sus enseñanzas (3.16); y (3) reconocer el poder del Espíritu Santo en usted (Hechos 1.8; Gálatas 5.22).

2.7 Pablo usa la ilustración de estar arraigados a Cristo. Así como las plantas reciben nutrición del suelo a través de sus raíces, recibimos fortaleza de Cristo. Cuanto más dependan nuestras vidas de Él, menos serán las posibilidades de que seamos engañados por aquellos que falsamente claman tener respuestas para la vida. Si Cristo es nuestra fortaleza, seremos libres de las regulaciones humanas.

2.8 Pablo escribe contra cualquier filosofía de vida basada solo en ideas humanas. Él mismo era un filósofo dotado, por lo tanto no condenaba la filosofía. Condenaba las enseñanzas que dan mayor crédito a la humanidad, no a Cristo, como la respuesta para los problemas de la vida, al grado que se conviertan en una falsa religión. Hay muchas propuestas del hombre para enfrentar los problemas que no toman en cuenta a Dios. Para resistir la herejía usted debe usar su mente, fijar sus ojos en Cristo y estudiar la Biblia.

2.9 Una vez más Pablo enfatiza la deidad de Cristo. «En Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad» significa que la totalidad de Dios estaba en el cuerpo humano de Jesucristo. Cuando tenemos a Cristo tenemos todo lo que necesitamos para salvarnos y vivir correctamente. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.