LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 17 DE AGOSTO.
Salmo 107,108,
LIBRO V
SALMO 107
Dios libra de la aflicción
1 Alabad a Jehová, porque él es bueno;
Porque para siempre es su misericordia.
2 Díganlo los redimidos de Jehová,
Los que ha redimido del poder del enemigo,
3 Y los ha congregado de las tierras,
Del oriente y del occidente,
Del norte y del sur.
4 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino,
Sin hallar ciudad en donde vivir.
5 Hambrientos y sedientos,
Su alma desfallecía en ellos.
6 Entonces clamaron a Jehová en su angustia,
Y los libró de sus aflicciones.
7 Los dirigió por camino derecho,
Para que viniesen a ciudad habitable.
8 Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
9 Porque sacia al alma menesterosa,
Y llena de bien al alma hambrienta.
10 Algunos moraban en tinieblas y sombra de muerte,
Aprisionados en aflicción y en hierros,
11 Por cuanto fueron rebeldes a las palabras de Jehová,
Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
12 Por eso quebrantó con el trabajo sus corazones;
Cayeron, y no hubo quien los ayudase.
13 Luego que clamaron a Jehová en su angustia,
Los libró de sus aflicciones;
14 Los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte,
Y rompió sus prisiones.
15 Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
16 Porque quebrantó las puertas de bronce,
Y desmenuzó los cerrojos de hierro.
17 Fueron afligidos los insensatos, a causa del camino de su rebelión
Y a causa de sus maldades;
18 Su alma abominó todo alimento,
Y llegaron hasta las puertas de la muerte.
19 Pero clamaron a Jehová en su angustia,
Y los libró de sus aflicciones.
20 Envió su palabra, y los sanó,
Y los libró de su ruina.
21 Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres;
22 Ofrezcan sacrificios de alabanza,
Y publiquen sus obras con júbilo.
23 Los que descienden al mar en naves,
Y hacen negocio en las muchas aguas,
24 Ellos han visto las obras de Jehová,
Y sus maravillas en las profundidades.
25 Porque habló, e hizo levantar un viento tempestuoso,
Que encrespa sus ondas.
26 Suben a los cielos, descienden a los abismos;
Sus almas se derriten con el mal.
27 Tiemblan y titubean como ebrios,
Y toda su ciencia es inútil.
28 Entonces claman a Jehová en su angustia,
Y los libra de sus aflicciones.
29 Cambia la tempestad en sosiego,
Y se apaciguan sus ondas.
30 Luego se alegran, porque se apaciguaron;
Y así los guía al puerto que deseaban.
31 Alaben la misericordia de Jehová,
Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
32 Exáltenlo en la congregación del pueblo,
Y en la reunión de ancianos lo alaben.
33 El convierte los ríos en desierto,
Y los manantiales de las aguas en sequedales;
34 La tierra fructífera en estéril,
Por la maldad de los que la habitan.
35 Vuelve el desierto en estanques de aguas,
Y la tierra seca en manantiales.
36 Allí establece a los hambrientos,
Y fundan ciudad en donde vivir.
37 Siembran campos, y plantan viñas,
Y rinden abundante fruto.
38 Los bendice, y se multiplican en gran manera;
Y no disminuye su ganado.
39 Luego son menoscabados y abatidos
A causa de tiranía, de males y congojas.
40 El esparce menosprecio sobre los príncipes,
Y les hace andar perdidos, vagabundos y sin camino.
41 Levanta de la miseria al pobre,
Y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.
42 Véanlo los rectos, y alégrense,
Y todos los malos cierren su boca.
43 ¿Quién es sabio y guardará estas cosas,
Y entenderá las misericordias de Jehová?
SALMO 108
Petición de ayuda contra el enemigo
Cántico. Salmo de David.
1 Mi corazón está dispuesto, oh Dios;
Cantaré y entonaré salmos; esta es mi gloria.
2 Despiértate, salterio y arpa;
Despertaré al alba.
3 Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos;
A ti cantaré salmos entre las naciones.
4 Porque más grande que los cielos es tu misericordia,
Y hasta los cielos tu verdad.
5 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios,
Y sobre toda la tierra sea enaltecida tu gloria.
6 Para que sean librados tus amados,
Salva con tu diestra y respóndeme.
7 Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré;
Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.
8 Mío es Galaad, mío es Manasés,
Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza;
Judá es mi legislador.
9 Moab, la vasija para lavarme;
Sobre Edom echaré mi calzado;
Me regocijaré sobre Filistea.
10 ¿Quién me guiará a la ciudad fortificada?
¿Quién me guiará hasta Edom?
11 ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado,
Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?
12 Danos socorro contra el adversario,
Porque vana es la ayuda del hombre.
13 En Dios haremos proezas,
Y él hollará a nuestros enemigos. Amén.
LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 17 DE AGOSTO.
Romanos 15: 22 – 33
Pablo se propone ir a Roma
22Por esta causa me he visto impedido muchas veces de ir a vosotros. 23Pero ahora, no teniendo más campo en estas regiones, y deseando desde hace muchos años ir a vosotros, 24cuando vaya a España, iré a vosotros; porque espero veros al pasar, y ser encaminado allá por vosotros, una vez que haya gozado con vosotros. 25Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos. 26Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén. 27Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales. 28Así que, cuando haya concluido esto, y les haya entregado este fruto, pasaré entre vosotros rumbo a España. 29Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con abundancia de la bendición del evangelio de Cristo.
30Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios, 31para que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea acepta; 32para que con gozo llegue a vosotros por la voluntad de Dios, y que sea recreado juntamente con vosotros. 33Y el Dios de paz sea con todos vosotros. Amén. Rv.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 17 DE AGOSTO. Salmo 107,108,
Capítulo 107
107.1ss Este salmo habla de cuatro tipos diferentes de individuos en angustia y cómo Dios los rescata: errantes (107.4–9), prisioneros (107.10–16), insensatos (107.17–20) y los sacudidos por la tempestad (107.23–30). No importa cuán extrema sea nuestra calamidad, Dios puede irrumpir en ella para ayudarnos. Él es amoroso y bueno con los acongojados.
107.1, 2 «Díganlo los redimidos de Jehová». Dios ha hecho mucho por nosotros y tenemos mucho que agradecerle (véase Salmo 103). Quiere que proclamemos a todo el mundo lo que Él ha hecho. Estos versículos no son tanto un mandato para testificar, sino una declaración de que los que vivan verdaderamente en la presencia de Dios no retendrán para sí su experiencia gloriosa (véanse además Hechos 1.8; 2 Crónicas 5.18–20). ¿Qué ha hecho Dios por usted? ¿Hay alguien que se lo pueda contar?
107.5–9 Perdidos, hambrientos, sedientos, exhaustos, esos errantes que tipifican a los israelitas del exilio. Pero también simbolizan a cualquiera que no ha encontrado la satisfacción que proviene de conocer a Dios. Cualquiera al reconocer que está perdido, puede recibir el ofrecimiento de Jesús y satisfacer sus necesidades. Jesús es el camino (Juan 14.6), el pan de Dios que descendió del cielo (Juan 6.33, 35), el agua viva (Juan 4.10–14) y el que nos da descanso (Mateo 11.28–30). ¿Ha recibido usted todo esto?
107.32 Quienes no han sufrido de verdad quizás no aprecien a Dios tanto como los que han madurado debido a los tiempos difíciles. Los que han visto obrar a Dios en momentos de angustia tienen una visión mucho más profunda de su amorosa bondad. Si usted ha experimentado grandes pruebas, cuenta con un gran potencial para ofrecerle grandes alabanzas.
Capítulo 108
108.1ss Las conclusiones de los dos salmos anteriores se han reunido para hacer este salmo. Los primeros cinco versículos citan el Salmo 57.7–11 y los siguientes ocho versículos (108.6–13) son del Salmo 60.5–12.
108.9 Moab, Edom y Filistea eran los enemigos de Israel al este, sur y oeste respectivamente. Su enemistad se debía a que despreciaban a los israelitas y al Dios de Israel.
108.13 ¿Acaso finalizan sus oraciones con peticiones de ayuda para salir de situaciones de estrés? David no oró por una simple liberación, sino para obtener la victoria. Con la ayuda de Dios podemos pedir mucho más que simples cosas que necesitamos para la supervivencia, ¡podemos pedir la victoria! Busque las vías para que Dios use su angustia como una oportunidad de mostrar su grandioso poder.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 17 DE AGOSTO.
Romanos 15: 25 – 33
15.23, 24 Pablo se refería a terminar su trabajo en Corinto, la ciudad desde la que tal vez escribió gran parte de esta carta. Es probable que el mayor tiempo de los tres meses que Pablo estuvo en Acaya (véase Hechos 20.3) los pasara en Corinto. Creía que había terminado lo que Dios deseaba que hiciera allí, y pensaba llevar el evangelio a las nuevas tierras que se hallaban al oeste de Roma. Cuando Pablo finalmente fue a Roma, llegó en calidad de prisionero bajo arresto domiciliario (véase Hechos 28). La tradición dice que a Pablo lo liberaron por un tiempo y que usó dicha oportunidad para ir a España para predicar las buenas nuevas. Este viaje no se menciona en el libro de Hechos.
15.27 Si los gentiles recibieron el evangelio («bendiciones espirituales») de Jerusalén, lo más natural era que mandaran a Jerusalén ayuda financiera («bendiciones materiales»).
15.28 El plan de Pablo era ir a España porque estaba en el extremo occidental del mundo civilizado. Quería que el evangelio se extendiera hasta allí. Además, España poseía muchas personalidades ilustres y líderes influyentes en el mundo romano (Lucano, Marcial, Adriano) y tal vez Pablo pensó que el cristianismo podía avanzar mucho en tal ambiente.
15.30 Demasiado a menudo vemos en la oración un tiempo de solaz, reflexión o de presentar peticiones a Dios. Pero aquí Pablo insta a los creyentes a unirse a su lucha mediante la oración. La oración es un arma que forma parte de la armadura de todos los creyentes al interceder por otros que están en lucha contra Satanás. ¿Reflejan sus oraciones esta urgente necesidad?
15.33 Esta frase da la impresión de ser el final del libro y de la enseñanza de Pablo. Luego concluye su carta con saludos personales y advertencias. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv. 1960.

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