LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 16 DE AGOSTO.
Salmo 105,106
SALMO 105
Maravillas de Jehová a favor de Israel
1 Alabad a Jehová, invocad su nombre;
Dad a conocer sus obras en los pueblos.
2 Cantadle, cantadle salmos;
Hablad de todas sus maravillas.
3 Gloriaos en su santo nombre;
Alégrese el corazón de los que buscan a Jehová.
4 Buscad a Jehová y su poder;
Buscad siempre su rostro.
5 Acordaos de las maravillas que él ha hecho,
De sus prodigios y de los juicios de su boca,
6 Oh vosotros, descendencia de Abraham su siervo,
Hijos de Jacob, sus escogidos.
7 El es Jehová nuestro Dios;
En toda la tierra están sus juicios.
8 Se acordó para siempre de su pacto;
De la palabra que mandó para mil generaciones,
9 La cual concertó con Abraham,
Y de su juramento a Isaac.
10 La estableció a Jacob por decreto,
A Israel por pacto sempiterno,
11 Diciendo: A ti te daré la tierra de Canaán
Como porción de vuestra heredad.
12 Cuando ellos eran pocos en número,
Y forasteros en ella,
13 Y andaban de nación en nación,
De un reino a otro pueblo,
14 No consintió que nadie los agraviase,
Y por causa de ellos castigó a los reyes.
15 No toquéis, dijo, a mis ungidos,
Ni hagáis mal a mis profetas.
16 Trajo hambre sobre la tierra,
Y quebrantó todo sustento de pan.
17 Envió un varón delante de ellos;
A José, que fue vendido por siervo.
18 Afligieron sus pies con grillos;
En cárcel fue puesta su persona.
19 Hasta la hora que se cumplió su palabra,
El dicho de Jehová le probó.
20 Envió el rey, y le soltó;
El señor de los pueblos, y le dejó ir libre.
21 Lo puso por señor de su casa,
Y por gobernador de todas sus posesiones,
22 Para que reprimiera a sus grandes como él quisiese,
Y a sus ancianos enseñara sabiduría.
23 Después entró Israel en Egipto,
Y Jacob moró en la tierra de Cam.
24 Y multiplicó su pueblo en gran manera,
Y lo hizo más fuerte que sus enemigos.
25 Cambió el corazón de ellos para que aborreciesen a su pueblo,
Para que contra sus siervos pensasen mal.
26 Envió a su siervo Moisés,
Y a Aarón, al cual escogió.
27 Puso en ellos las palabras de sus señales,
Y sus prodigios en la tierra de Cam.
28 Envió tinieblas que lo oscurecieron todo;
No fueron rebeldes a su palabra.
29 Volvió sus aguas en sangre,
Y mató sus peces.
30 Su tierra produjo ranas
Hasta en las cámaras de sus reyes.
31 Habló, y vinieron enjambres de moscas,
Y piojos en todos sus términos.
32 Les dio granizo por lluvia,
Y llamas de fuego en su tierra.
33 Destrozó sus viñas y sus higueras,
Y quebró los árboles de su territorio.
34 Habló, y vinieron langostas,
Y pulgón sin número;
35 Y comieron toda la hierba de su país,
Y devoraron el fruto de su tierra.
36 Hirió de muerte a todos los primogénitos en su tierra,
Las primicias de toda su fuerza.
37 Los sacó con plata y oro;
Y no hubo en sus tribus enfermo.
38 Egipto se alegró de que salieran,
Porque su terror había caído sobre ellos.
39 Extendió una nube por cubierta,
Y fuego para alumbrar la noche.
40 Pidieron, e hizo venir codornices;
Y los sació de pan del cielo.
41 Abrió la peña, y fluyeron aguas;
Corrieron por los sequedales como un río.
42 Porque se acordó de su santa palabra
Dada a Abraham su siervo.
43 Sacó a su pueblo con gozo;
Con júbilo a sus escogidos.
44 Les dio las tierras de las naciones,
Y las labores de los pueblos heredaron;
45 Para que guardasen sus estatutos,
Y cumpliesen sus leyes. Aleluya.
SALMO 106
La rebeldía de Israel
1 Aleluya.
Alabad a Jehová, porque él es bueno;
Porque para siempre es su misericordia.
2 ¿Quién expresará las poderosas obras de Jehová?
¿Quién contará sus alabanzas?
3 Dichosos los que guardan juicio,
Los que hacen justicia en todo tiempo.
4 Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo;
Visítame con tu salvación,
5 Para que yo vea el bien de tus escogidos,
Para que me goce en la alegría de tu nación,
Y me gloríe con tu heredad.
6 Pecamos nosotros, como nuestros padres;
Hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas;
No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias,
Sino que se rebelaron junto al mar, el Mar Rojo.
8 Pero él los salvó por amor de su nombre,
Para hacer notorio su poder.
9 Reprendió al Mar Rojo y lo secó,
Y les hizo ir por el abismo como por un desierto.
10 Los salvó de mano del enemigo,
Y los rescató de mano del adversario.
11 Cubrieron las aguas a sus enemigos;
No quedó ni uno de ellos.
12 Entonces creyeron a sus palabras
Y cantaron su alabanza.
13 Bien pronto olvidaron sus obras;
No esperaron su consejo.
14 Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto;
Y tentaron a Dios en la soledad.
15 Y él les dio lo que pidieron;
Mas envió mortandad sobre ellos.
16 Tuvieron envidia de Moisés en el campamento,
Y contra Aarón, el santo de Jehová.
17 Entonces se abrió la tierra y tragó a Datán,
Y cubrió la compañía de Abiram.
18 Y se encendió fuego en su junta;
La llama quemó a los impíos.
19 Hicieron becerro en Horeb,
Se postraron ante una imagen de fundición.
20 Así cambiaron su gloria
Por la imagen de un buey que come hierba.
21 Olvidaron al Dios de su salvación,
Que había hecho grandezas en Egipto,
22 Maravillas en la tierra de Cam,
Cosas formidables sobre el Mar Rojo.
23 Y trató de destruirlos,
De no haberse interpuesto Moisés su escogido delante de él,
A fin de apartar su indignación para que no los destruyese.
24 Pero aborrecieron la tierra deseable;
No creyeron a su palabra,
25 Antes murmuraron en sus tiendas,
Y no oyeron la voz de Jehová.
26 Por tanto, alzó su mano contra ellos
Para abatirlos en el desierto,
27 Y humillar su pueblo entre las naciones,
Y esparcirlos por las tierras.
28 Se unieron asimismo a Baal-peor,
Y comieron los sacrificios de los muertos.
29 Provocaron la ira de Dios con sus obras,
Y se desarrolló la mortandad entre ellos.
30 Entonces se levantó Finees e hizo juicio,
Y se detuvo la plaga;
31 Y le fue contado por justicia
De generación en generación para siempre.
32 También le irritaron en las aguas de Meriba;
Y le fue mal a Moisés por causa de ellos,
33 Porque hicieron rebelar a su espíritu,
Y habló precipitadamente con sus labios.
34 No destruyeron a los pueblos
Que Jehová les dijo;
35 Antes se mezclaron con las naciones,
Y aprendieron sus obras,
36 Y sirvieron a sus ídolos,
Los cuales fueron causa de su ruina.
37 Sacrificaron sus hijos y sus hijas a los demonios,
38 Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas,
Que ofrecieron en sacrificio a los ídolos de Canaán,
Y la tierra fue contaminada con sangre.
39 Se contaminaron así con sus obras,
Y se prostituyeron con sus hechos.
40 Se encendió, por tanto, el furor de Jehová sobre su pueblo,
Y abominó su heredad;
41 Los entregó en poder de las naciones,
Y se enseñorearon de ellos los que les aborrecían.
42 Sus enemigos los oprimieron,
Y fueron quebrantados debajo de su mano.
43 Muchas veces los libró;
Mas ellos se rebelaron contra su consejo,
Y fueron humillados por su maldad.
44 Con todo, él miraba cuando estaban en angustia,
Y oía su clamor;
45 Y se acordaba de su pacto con ellos,
Y se arrepentía conforme a la muchedumbre de sus misericordias.
46 Hizo asimismo que tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
47 Sálvanos, Jehová Dios nuestro,
Y recógenos de entre las naciones,
Para que alabemos tu santo nombre,
Para que nos gloriemos en tus alabanzas.
48 Bendito Jehová Dios de Israel,
Desde la eternidad y hasta la eternidad;
Y diga todo el pueblo, Amén.
Aleluya.
LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 16 DE AGOSTO.
Romanos15: 1 -21.
15
1Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. 2Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación. 3Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí. 4Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza. 5Pero el Dios de la paciencia y de la consolación os dé entre vosotros un mismo sentir según Cristo Jesús, 6para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.
El evangelio a los gentiles
7Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios. 8Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, 9y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito:
Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles,
Y cantaré a tu nombre.
10Y otra vez dice:
Alegraos, gentiles, con su pueblo.
11Y otra vez:
Alabad al Señor todos los gentiles,
Y magnificadle todos los pueblos.
12Y otra vez dice Isaías:
Estará la raíz de Isaí,
Y el que se levantará a regir los gentiles;
Los gentiles esperarán en él.
13Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.
14Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros. 15Mas os he escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios me es dada 16para ser ministro de Jesucristo a los gentiles, ministrando el evangelio de Dios, para que los gentiles le sean ofrenda agradable, santificada por el Espíritu Santo. 17Tengo, pues, de qué gloriarme en Cristo Jesús en lo que a Dios se refiere. 18Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, 19con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo. 20Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno, 21sino, como está escrito:
Aquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de él, verán;
Y los que nunca han oído de él, entenderán. Amén. Rv.
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 16 DE AGOSTO. Salmo 105,106
Capítulo 105
105.1ss Los primeros quince versículos de este salmo también se encuentran en 1 Crónicas 16.8–22 donde se cantan como parte de la celebración de David al llevar el arca del pacto a Jerusalén. Otros tres salmos también son himnos que hablan de la historia de Israel: 78, 106 y 136.
105.4, 5 Si parece que Dios está muy lejos, persista en su búsqueda. Dios recompensa a quienes lo buscan con sinceridad (Hebreos 11.6). Jesús prometió: «Buscad, y hallaréis» (Mateo 7.7). David sugirió un método valioso para encontrar a Dios: familiarizarse con la forma en que Él ha ayudado a su pueblo en el pasado. La Biblia narra la historia del pueblo de Dios. Al buscar en sus páginas descubriremos a un Dios amoroso que espera que lo encontremos.
105.6–11 La nación de Israel, el pueblo que Dios usó para revelar sus leyes a la humanidad, descendía de Abraham. Dios escogió a Abraham y le prometió que sus descendientes vivirían en la tierra de Canaán (ahora llamada Israel) y que serían tan numerosos que no se podrían contar (Génesis 17.6–8). El hijo de Abraham fue Isaac, el hijo de este Jacob. Estos tres hombres se consideran los patriarcas o fundadores de Israel. Dios los bendijo debido a su fe (véase Hebreos 11.8–21).
105.23–25 ¿Fue Dios el que provocó que los egipcios odiaran a los israelitas? Dios no es el autor del mal, pero los escritores de la Biblia no siempre distinguen entre la acción final de Dios y los pasos intermedios. Por lo tanto, al bendecir Dios a los israelitas, los egipcios llegaron a odiarlos (Éxodo 1.8–22). Debido a que Dios bendijo a los israelitas, se dice que Él también causó el odio de los egipcios hacia ellos. Dios usó su animosidad como medio para sacar a los israelitas de Egipto.
105.45 El propósito de Dios en salvar a los israelitas era «para que guardasen sus estatutos y cumpliesen sus leyes». Demasiado a menudo usamos nuestras vidas y libertad para agradarnos a nosotros mismos, pero deberíamos honrar a Dios. Ese es el propósito de Él para nuestras vidas y lo que motivó que nos diera su Palabra.
Capítulo 106
106.1ss Mientras el Salmo 105 es un resumen de la fidelidad de Dios, el 106 es un resumen de la pecaminosidad del hombre a lo largo de la historia. El Salmo 105 abarca los sucesos hasta el éxodo de Egipto (Éxodo 5–14) y el Salmo 106 abarca los hechos desde el éxodo hasta lo que parece ser el cautiverio babilónico (2 Reyes 25).
106.2 Si alguna vez nos detenemos para hacer una lista de los milagros que hay en la Biblia, nos sorprenderemos. Incluyen cada aspecto de la vida. Mientras más pensamos en lo que Dios ha hecho, más apreciamos los milagros que ha realizado en nuestras vidas: nacimiento, desarrollo de la personalidad, amigos amorosos y familia, dirección específica, sanidad, salvación... la lista es interminable. Si cree que nunca ha visto un milagro, mire más de cerca y verá el poder de Dios y su intervención amorosa en su favor. ¡Dios sigue realizando grandes prodigios!
106.13–15 En el desierto, los israelitas estaban tan interesados en obtener la comida y el agua que ellos querían, que se cegaron con respecto a los deseos de Dios. Les preocupaba más la gratificación física inmediata que la satisfacción espiritual duradera. No querían lo mejor y se negaron a confiar en el cuidado y en la provisión de Dios (Números 11.18–33).
Si se queja lo suficiente, quizás Dios le dé lo que pide, aunque no sea lo mejor para usted. Si no obtiene lo que quiere, a lo mejor Dios sabe que no es lo mejor para sus intereses. Confíe en su cuidado y provisión.
106.22 La tierra de Cam es Egipto.
106.23 «De no haberse interpuesto Moisés» significa que Moisés oficiaba como intercesor del pueblo. Esto se refiere al tiempo cuando Dios quería destruir al pueblo por adorar el becerro de oro (Éxodo 32.7–14).
106.34-39 Israel se apartó constantemente de Dios. Después de los grandes milagros que presenciaron, ¿cómo pudieron apartarse de Dios y adorar los ídolos de la tierra? Nosotros también hemos visto grandes milagros, pero a veces nos sentimos atraídos por los dioses del mundo: poder, conveniencia, fama, sexo y placer. Así como Israel se olvidó de Dios, también nosotros somos dados a olvidarlo y a corrompernos por un mundo de maldad. Recuerde todo lo que Dios ha hecho por usted para que así los placeres del mundo no lo separen de Él.
106.40–42 Dios permitió que llegaran los problemas a los israelitas para ayudarlos. Nuestros problemas pueden ser útiles porque: (1) nos humillan, (2) nos apartan de las tentaciones del mundo y nos dirigen de nuevo a Dios, (3) vitalizan nuestras oraciones, (4) permiten que experimentemos más la fidelidad de Dios, (5) nos hacen más dependientes de Dios, (6) nos alientan a someternos al propósito de Dios para nuestra vida, y (7) nos hace más compasivos hacia los que tienen problemas.
106.44-46 Esta es una hermosa descripción del gran amor de Dios por su pueblo que solo merecía juicio. Afortunadamente, la fidelidad de Dios hacia nosotros no la limita nuestra fidelidad hacia Él. Dios tuvo misericordia de nosotros cuando nos envió a su Hijo a morir por nuestro pecado. Si hizo esto cuando aún éramos pecadores, ¿cuánto más misericordioso será ahora que somos sus hijos?
COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 16 DE AGOSTO.
Romanos 15: 1 – 21
Capítulo 15
15.2 Si solo nos proponemos agradar a nuestro prójimo, lo único que haremos es complacer a la gente. Pablo se opone a esto (véase Gálatas 1.10). Pero debemos echar a un lado la obstinación y la autocomplacencia a fin de edificar a otros para bien. Nuestras convicciones cristianas no deben ser un disfraz para ser insensibles con nuestros hermanos.
15.4 El conocimiento de las Escrituras influye en nuestra actitud hacia el presente y el futuro. Cuanto más sepamos de lo que Dios hizo en el pasado, mayor será la confianza que tengamos acerca de lo que hará en los días venideros. Debiéramos leer la Biblia con diligencia para incrementar nuestra confianza en el hecho de que la voluntad de Dios es lo mejor para nosotros.
15.5–7 Aceptar el señorío de Jesús en todos los aspectos de nuestra vida significa vivir sus valores y su perspectiva. Así como nos interesa el punto de vista de Jesús sobre la autoridad de las Escrituras, la naturaleza del cielo y la resurrección, también debemos asumir su actitud de amor hacia los demás cristianos (tener un «mismo sentir»). A medida que crecemos en fe y conocemos mejor a Jesús, llegamos a ser más capaces de mantener cada día esta actitud de amorosa unidad. La actitud de Cristo se explica con más detalles en Filipenses 2.
15.8 Este versículo significa que Jesús vino a mostrar la verdad a los judíos y a confirmar que Dios es fiel a sus promesas.
15.12 La raíz de Isaí se refiere a Cristo, heredero de la descendencia de Isaí, padre de David (1 Samuel 16.1).
15.17 Pablo no se enorgullecía de lo que había hecho, sino de lo que Dios había hecho a través de él. Sentir orgullo de la obra de Dios no es pecado sino adoración. Si usted no está seguro de si su orgullo es egoísta o santo, pregúntese: ¿Me siento tan orgulloso de lo que Dios hace mediante otras personas como de lo que hace a través de mí?
15.19 Ilírico era un territorio romano en el mar Adriático que se hallaba entre lo que son hoy Italia y Grecia. Abarca casi el mismo territorio de la actual Yugoslavia. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.

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