Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA EN EL A.T.  PARA HOY 2 DE Marzo. Números 28, 29

Las ofrendas diarias

(Ex. 29.38–46)

28

1Habló Jehová a Moisés, diciendo: 2Manda a los hijos de Israel, y diles: Mi ofrenda, mi pan con mis ofrendas encendidas en olor grato a mí, guardaréis, ofreciéndomelo a su tiempo. 3Y les dirás: Esta es la ofrenda encendida que ofreceréis a Jehová: dos corderos sin tacha de un año, cada día, será el holocausto continuo. 4Un cordero ofrecerás por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde; 5y la décima parte de un efa de flor de harina, amasada con un cuarto de un hin de aceite de olivas machacadas, en ofrenda. 6Es holocausto continuo, que fue ordenado en el monte Sinaí para olor grato, ofrenda encendida a Jehová. 7Y su libación, la cuarta parte de un hin con cada cordero; derramarás libación de vino superior ante Jehová en el santuario. 8Y ofrecerás el segundo cordero a la caída de la tarde; conforme a la ofrenda de la mañana y conforme a su libación ofrecerás, ofrenda encendida en olor grato a Jehová.

 Ofrendas mensuales y del día de reposo

9Mas el día de reposo,* dos corderos de un año sin defecto, y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda, con su libación. 10Es el holocausto de cada día de reposo,* además del holocausto continuo y su libación.

11Al comienzo de vuestros meses ofreceréis en holocausto a Jehová dos becerros de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año sin defecto; 12y tres décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada becerro; y dos décimas de flor de harina amasada con aceite, como ofrenda con cada carnero; 13y una décima de flor de harina amasada con aceite, en ofrenda que se ofrecerá con cada cordero; holocausto de olor grato, ofrenda encendida a Jehová. 14Y sus libaciones de vino, medio hin con cada becerro, y la tercera parte de un hin con cada carnero, y la cuarta parte de un hin con cada cordero. Este es el holocausto de cada mes por todos los meses del año. 15Y un macho cabrío en expiación se ofrecerá a Jehová, además del holocausto continuo con su libación.

 Ofrendas de las fiestas solemnes

(Lv. 23.1–44)

16Pero en el mes primero, a los catorce días del mes, será la pascua de Jehová. 17Y a los quince días de este mes, la fiesta solemne; por siete días se comerán panes sin levadura. 18El primer día será santa convocación; ninguna obra de siervos haréis. 19Y ofreceréis como ofrenda encendida en holocausto a Jehová, dos becerros de la vacada, y un carnero, y siete corderos de un año; serán sin defecto. 20Y su ofrenda de harina amasada con aceite: tres décimas con cada becerro, y dos décimas con cada carnero; 21y con cada uno de los siete corderos ofreceréis una décima. 22Y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros. 23Esto ofreceréis además del holocausto de la mañana, que es el holocausto continuo. 24Conforme a esto ofreceréis cada uno de los siete días, vianda y ofrenda encendida en olor grato a Jehová; se ofrecerá además del holocausto continuo, con su libación. 25Y el séptimo día tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis.

26Además, el día de las primicias, cuando presentéis ofrenda nueva a Jehová en vuestras semanas, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis. 27Y ofreceréis en holocausto, en olor grato a Jehová, dos becerros de la vacada, un carnero, siete corderos de un año; 28y la ofrenda de ellos, flor de harina amasada con aceite, tres décimas con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 29y con cada uno de los siete corderos una décima; 30y un macho cabrío para hacer expiación por vosotros. 31Los ofreceréis, además del holocausto continuo con sus ofrendas, y sus libaciones; serán sin defecto.

29

1En el séptimo mes, el primero del mes, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis; os será día de sonar las trompetas. 2Y ofreceréis holocausto en olor grato a Jehová, un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un año sin defecto; 3y la ofrenda de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 4y con cada uno de los siete corderos, una décima; 5y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros, 6además del holocausto del mes y su ofrenda, y el holocausto continuo y su ofrenda, y sus libaciones conforme a su ley, como ofrenda encendida a Jehová en olor grato.

7En el diez de este mes séptimo tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas; ninguna obra haréis; 8y ofreceréis en holocausto a Jehová en olor grato, un becerro de la vacada, un carnero, y siete corderos de un año; serán sin defecto. 9Y sus ofrendas, flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 10y con cada uno de los siete corderos, una décima; 11y un macho cabrío por expiación; además de la ofrenda de las expiaciones por el pecado, y del holocausto continuo y de sus ofrendas y de sus libaciones.

12También a los quince días del mes séptimo tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis, y celebraréis fiesta solemne a Jehová por siete días. 13Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida a Jehová en olor grato, trece becerros de la vacada, dos carneros, y catorce corderos de un año; han de ser sin defecto. 14Y las ofrendas de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa con cada uno de los trece becerros, dos décimas con cada uno de los dos carneros, 15y con cada uno de los catorce corderos, una décima; 16y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

17El segundo día, doce becerros de la vacada, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto, 18y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley; 19y un macho cabrío por expiación; además del holocausto continuo, y su ofrenda y su libación.

20El día tercero, once becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 21y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley; 22y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, y su ofrenda y su libación.

23El cuarto día, diez becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 24sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley; 25y un macho cabrío por expiación; además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

26El quinto día, nueve becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 27y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley; 28y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

29El sexto día, ocho becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 30y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley; 31y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, su ofrenda y su libación.

32El séptimo día, siete becerros, dos carneros, catorce corderos de un año sin defecto; 33y sus ofrendas y sus libaciones con los becerros, con los carneros y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley; 34y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, con su ofrenda y su libación.

35El octavo día tendréis solemnidad; ninguna obra de siervos haréis. 36Y ofreceréis en holocausto, en ofrenda encendida de olor grato a Jehová, un becerro, un carnero, siete corderos de un año sin defecto; 37sus ofrendas y sus libaciones con el becerro, con el carnero y con los corderos, según el número de ellos, conforme a la ley; 38y un macho cabrío por expiación, además del holocausto continuo, con su ofrenda y su libación.

39Estas cosas ofreceréis a Jehová en vuestras fiestas solemnes, además de vuestros votos, y de vuestras ofrendas voluntarias, para vuestros holocaustos, y para vuestras ofrendas, y para vuestras libaciones, y para vuestras ofrendas de paz.

40Y Moisés dijo a los hijos de Israel conforme a todo lo que Jehová le había mandado. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T.  PARA HOY 2 DE Marzo.. Marcos 9: 1 - 29

9

1También les dijo: De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder.

 La transfiguración

(Mt. 17.1–13; Lc. 9.28–36)

2Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos. 3Y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como la nieve, tanto que ningún lavador en la tierra los puede hacer tan blancos. 4Y les apareció Elías con Moisés, que hablaban con Jesús. 5Entonces Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. 6Porque no sabía lo que hablaba, pues estaban espantados. 7Entonces vino una nube que les hizo sombra, y desde la nube una voz que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd. 8Y luego, cuando miraron, no vieron más a nadie consigo, sino a Jesús solo.

9Y descendiendo ellos del monte, les mandó que a nadie dijesen lo que habían visto, sino cuando el Hijo del Hombre hubiese resucitado de los muertos. 10Y guardaron la palabra entre sí, discutiendo qué sería aquello de resucitar de los muertos. 11Y le preguntaron, diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? 12Respondiendo él, les dijo: Elías a la verdad vendrá primero, y restaurará todas las cosas; ¿y cómo está escrito del Hijo del Hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada? 13Pero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.

 Jesús sana a un muchacho endemoniado

(Mt. 17.14–21; Lc. 9.37–43)

14Cuando llegó a donde estaban los discípulos, vio una gran multitud alrededor de ellos, y escribas que disputaban con ellos. 15Y en seguida toda la gente, viéndole, se asombró, y corriendo a él, le saludaron. 16El les preguntó: ¿Qué disputáis con ellos? 17Y respondiendo uno de la multitud, dijo: Maestro, traje a ti mi hijo, que tiene un espíritu mudo, 18el cual, dondequiera que le toma, le sacude; y echa espumarajos, y cruje los dientes, y se va secando; y dije a tus discípulos que lo echasen fuera, y no pudieron. 19Y respondiendo él, les dijo: ¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo. 20Y se lo trajeron; y cuando el espíritu vio a Jesús, sacudió con violencia al muchacho, quien cayendo en tierra se revolcaba, echando espumarajos. 21Jesús preguntó al padre: ¿Cuánto tiempo hace que le sucede esto? Y él dijo: Desde niño. 22Y muchas veces le echa en el fuego y en el agua, para matarle; pero si puedes hacer algo, ten misericordia de nosotros, y ayúdanos. 23Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible. 24E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad. 25Y cuando Jesús vio que la multitud se agolpaba, reprendió al espíritu inmundo, diciéndole: Espíritu mudo y sordo, yo te mando, sal de él, y no entres más en él. 26Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto. 27Pero Jesús, tomándole de la mano, le enderezó; y se levantó. 28Cuando él entró en casa, sus discípulos le preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarle fuera? 29Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL A.T.  PARA HOY 2 DE Marzo. Números 28, 29

Capítulo 28

28.1, 2 Las ofrendas se tenían que llevar y ofrecer con regularidad bajo la supervisión de los sacerdotes. El pueblo tenía que pasar por un período de preparación para que su corazón estuviera listo para la adoración. A menos que nuestro corazón esté listo, la adoración será intrascendente. Por contraste, Dios se deleita, y nos aprovecha más, cuando nuestros corazones están dispuestos a acudir a su presencia con un espíritu de agradecimiento.

28.9, 10 ¿Por qué se tenía que hacer una ofrenda adicional en el día de reposo? El día de reposo era un día especial de descanso y adoración que conmemoraba la creación (Éxodo 20.8–11) y la salida de Egipto (Deuteronomio 5.12–15). Debido al significado de este día especial, solo era natural ofrecer sacrificios adicionales.

Capítulo 29

29.1ss Dios estableció muchas fiestas en el calendario de Israel. La Fiesta de las Trompetas era una de las tres grandes fiestas que se celebraban en el séptimo mes (la Fiesta de los Tabernáculos y el Día de la Expiación eran las otras dos). Estas fiestas proporcionaban un momento para refrescar la mente y el cuerpo y para renovar el compromiso con Dios. Si usted se siente cansado lejos de Dios, trate de tomarse unas «vacaciones de connotación espiritual» aléjese de la rutina diaria y concéntrese en renovar su compromiso con Dios.

29.1, 2 La Fiesta de las Trompetas demostraba tres principios básicos que deberíamos seguir en nuestra adoración hoy: (1) El pueblo se reunía para celebrar y adorar. Hay algo especial cuando se reúne con otros creyentes para la adoración. (2) La rutina diaria normal se suspendía y no se realizaba ningún trabajo pesado. La adoración lleva tiempo y cuando separamos un día especial podemos ajustar nuestras actitudes con antelación y reflexionar más tarde. (3) El pueblo sacrificaba animales como holocausto a Dios. La verdadera adoración incluye dar algo de valor a Dios para mostrarle nuestro compromiso. El mejor regalo, por supuesto, somos nosotros mismos.


COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL N.T.  PARA HOY 2 DE Marzo. Marcos 9: 1 – 29

Capítulo 9

9.1 ¿Qué quiso decir Jesús cuando afirmó que algunos de sus discípulos verían el advenimiento del Reino? Hay varias posibilidades. Quizás predecían su transfiguración, resurrección y ascensión, la venida del Espíritu Santo en Pentecostés o su Segunda Venida. La transfiguración es una buena posibilidad porque es el acontecimiento que sigue en el relato del texto. En la transfiguración (9.2–8), Pedro, Jacobo y Juan vieron la verdadera identidad y el poder de Jesús como Hijo de Dios (2 Pedro 1.16).

9.2 No sabemos por qué escogió a Pedro, Jacobo y Juan para esta extraordinaria revelación. Quizás eran los mejor preparados para entender y aceptar la gran verdad que se les reveló. Constituían el círculo íntimo del grupo de los doce. Estaban entre los que primero oyeron el llamado de Jesús (1.16–19). Encabezaban la lista de los discípulos en los Evangelios (3.16). Y estuvieron presentes en ciertas sanidades en las que otros se excluyeron (Lucas 8.51).
9.2 Jesús llevó a los discípulos al monte Hermón o al monte Tabor. A menudo una montaña se asociaba con cercanía a Dios y mejor disposición a recibir sus palabras. Dios les apareció a Moisés (Éxodo 24.12–18) y a Elías (1 Reyes 19.8–18) en una montaña.

9.3ss La transfiguración reveló la verdadera naturaleza de Cristo como Hijo de Dios. La voz de Dios separó a Jesús de Moisés y Elías presentándolo como el esperado Mesías con la más completa autoridad divina. Moisés representaba la Ley y Elías a los profetas. Su aparición junto a Jesús simbolizaba el cumplimiento tanto de la Ley del Antiguo Testamento como de las promesas de los profetas.
Jesús no era una reencarnación de Elías ni de Moisés. No era uno de los profetas. Como el unigénito Hijo de Dios, los superaba en mucho su autoridad y poder. Muchas voces tratan de decirnos cómo vivir y conocer a Dios personalmente. Algunas de esas sugerencias ayudan; otras, no. Primero debemos oír a Jesús y luego evaluemos esas voces a la luz de la revelación de Jesús.

9.9,10 Jesús pidió a Pedro, a Jacobo y a Juan que no dijeran nada acerca de lo presenciado porque no los comprenderían hasta que Él resucitara. Entonces se darían cuenta que solo muriendo podía resucitar, mostrando su poder sobre la muerte y su autoridad para ser Rey de todo. Los discípulos no serían testigos poderosos de Dios mientras no captaran por completo esa verdad.
Era natural que los discípulos se sintieran confundidos acerca de la muerte y resurrección de Jesús, pues no podían ver el futuro. Por otro lado, tenemos la Biblia, que es la verdad total revelada por Dios. La Biblia nos da el significado completo de la muerte y resurrección de Jesús. No tenemos, entonces, excusa para nuestra incredulidad.

9.11–13 Cuando Jesús dijo que Elías sin duda ya había venido, se refería a Juan el Bautista (Mateo 17.11–13), quien desempeñó el rol que Elías profetizó.

9.12,13 A los discípulos les fue difícil entender que su Mesías tendría que sufrir. Los judíos que estudiaban las profecías del Antiguo Testamento esperaban que el Mesías sería un gran rey, como David, que aplastaría al enemigo: Roma. Su visión se limitaba a su tiempo y experiencia.
No lograban captar que los valores del Reino eterno de Dios eran diferentes a los valores del mundo. Querían alivio para sus problemas, pero la liberación del pecado es más importante que la del sufrimiento físico y de la opresión política. Nuestra comprensión y apreciación de Jesús debe ir más allá de lo que Él puede hacer por nosotros aquí y ahora.

9.18 ¿Por qué los discípulos no pudieron echar fuera al demonio? En Marcos 6.13 leemos que salieron en misión a las aldeas y echaban fuera demonios. Quizás recibieron una autoridad especial solo para ese viaje; o tal vez su fe decayó. Marcos cuenta esta historia para mostrar que la batalla con Satanás es difícil y creciente en conflictos. La victoria sobre el pecado y la tentación viene a través de la fe en Jesucristo, no mediante nuestro esfuerzo.

9.23 Estas palabras de Jesús no significan que podemos obtener automáticamente cualquier cosa que deseamos si pensamos en forma positiva. Él dice que cualquier cosa es posible con fe porque nada es demasiado difícil para Dios. No podemos obtener por arte de magia cada cosa que pedimos en oración; pero con fe, podemos tener cualquier cosa que necesitamos para servirle.

9.24 La actitud de confiar que la Biblia llama creencia o fe (Hebreos 11.6), no es algo que podamos obtener sin ayuda. Fe es un don de Dios (Efesios 2.8, 9). No importa cuanta fe tengamos, nunca alcanzaremos el punto de autosuficiencia. La fe no se almacena como se guarda el dinero en el banco. Crecer en la fe es un proceso constante de renovación diaria de nuestra confianza en Jesús.

9.29 Jesús dijo a sus discípulos que tendrían que enfrentar situaciones difíciles que resolverían únicamente a través de la oración. La oración es la llave que destraba la fe en nuestras vidas. La oración eficaz requiere de una actitud (completa dependencia) y una acción (pedir). La oración demuestra nuestra confianza en Dios cuando con humildad le invitamos a que nos llene de poder. No hay sustituto para la oración, sobre todo en circunstancias que parecen imposibles. Comentarios de la Biblia del diario vivir. RVR 1960.


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