Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA EN EL A.T.  PARA HOY 7 DE FEBRERO. Levítico 1,2,3

LIBRO TERCERO DE MOISÉS

LEVÍTICO

 Los holocaustos

1

1Llamó Jehová a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo: 2Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros ofrece ofrenda a Jehová, de ganado vacuno u ovejuno haréis vuestra ofrenda.

3Si su ofrenda fuere holocausto vacuno, macho sin defecto lo ofrecerá; de su voluntad lo ofrecerá a la puerta del tabernáculo de reunión delante de Jehová. 4Y pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y será aceptado para expiación suya. 5Entonces degollará el becerro en la presencia de Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre, y la rociarán alrededor sobre el altar, el cual está a la puerta del tabernáculo de reunión. 6Y desollará el holocausto, y lo dividirá en sus piezas. 7Y los hijos del sacerdote Aarón pondrán fuego sobre el altar, y compondrán la leña sobre el fuego. 8Luego los sacerdotes hijos de Aarón acomodarán las piezas, la cabeza y la grosura de los intestinos, sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar; 9y lavará con agua los intestinos y las piernas, y el sacerdote hará arder todo sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.

10Si su ofrenda para holocausto fuere del rebaño, de las ovejas o de las cabras, macho sin defecto lo ofrecerá. 11Y lo degollará al lado norte del altar delante de Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor. 12Lo dividirá en sus piezas, con su cabeza y la grosura de los intestinos; y el sacerdote las acomodará sobre la leña que está sobre el fuego que habrá encima del altar; 13y lavará las entrañas y las piernas con agua; y el sacerdote lo ofrecerá todo, y lo hará arder sobre el altar; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.

14Si la ofrenda para Jehová fuere holocausto de aves, presentará su ofrenda de tórtolas, o de palominos. 15Y el sacerdote la ofrecerá sobre el altar, y le quitará la cabeza, y hará que arda en el altar; y su sangre será exprimida sobre la pared del altar. 16Y le quitará el buche y las plumas, lo cual echará junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas. 17Y la henderá por sus alas, pero no la dividirá en dos; y el sacerdote la hará arder sobre el altar, sobre la leña que estará en el fuego; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová.

 Las ofrendas

2

1Cuando alguna persona ofreciere oblación a Jehová, su ofrenda será flor de harina, sobre la cual echará aceite, y pondrá sobre ella incienso, 2y la traerá a los sacerdotes, hijos de Aarón; y de ello tomará el sacerdote su puño lleno de la flor de harina y del aceite, con todo el incienso, y lo hará arder sobre el altar para memorial; ofrenda encendida es, de olor grato a Jehová. 3Y lo que resta de la ofrenda será de Aarón y de sus hijos; es cosa santísima de las ofrendas que se queman para Jehová.

4Cuando ofrecieres ofrenda cocida en horno, será de tortas de flor de harina sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite. 5Mas si ofrecieres ofrenda de sartén, será de flor de harina sin levadura, amasada con aceite, 6la cual partirás en piezas, y echarás sobre ella aceite; es ofrenda. 7Si ofrecieres ofrenda cocida en cazuela, se hará de flor de harina con aceite. 8Y traerás a Jehová la ofrenda que se hará de estas cosas, y la presentarás al sacerdote, el cual la llevará al altar. 9Y tomará el sacerdote de aquella ofrenda lo que sea para su memorial, y lo hará arder sobre el altar; ofrenda encendida de olor grato a Jehová. 10Y lo que resta de la ofrenda será de Aarón y de sus hijos; es cosa santísima de las ofrendas que se queman para Jehová.

11Ninguna ofrenda que ofreciereis a Jehová será con levadura; porque de ninguna cosa leuda, ni de ninguna miel, se ha de quemar ofrenda para Jehová. 12Como ofrenda de primicias las ofreceréis a Jehová; mas no subirán sobre el altar en olor grato. 13Y sazonarás con sal toda ofrenda que presentes, y no harás que falte jamás de tu ofrenda la sal del pacto de tu Dios; en toda ofrenda tuya ofrecerás sal.

14Si ofrecieres a Jehová ofrenda de primicias, tostarás al fuego las espigas verdes, y el grano desmenuzado ofrecerás como ofrenda de tus primicias. 15Y pondrás sobre ella aceite, y pondrás sobre ella incienso; es ofrenda. 16Y el sacerdote hará arder el memorial de él, parte del grano desmenuzado y del aceite, con todo el incienso; es ofrenda encendida para Jehová.

 Ofrendas de paz

3

1Si su ofrenda fuere sacrificio de paz, si hubiere de ofrecerla de ganado vacuno, sea macho o hembra, sin defecto la ofrecerá delante de Jehová. 2Pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y la degollará a la puerta del tabernáculo de reunión; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor. 3Luego ofrecerá del sacrificio de paz, como ofrenda encendida a Jehová, la grosura que cubre los intestinos, y toda la grosura que está sobre las entrañas, 4y los dos riñones y la grosura que está sobre ellos, y sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de los intestinos que está sobre el hígado. 5Y los hijos de Aarón harán arder esto en el altar, sobre el holocausto que estará sobre la leña que habrá encima del fuego; es ofrenda de olor grato para Jehová.

6Mas si de ovejas fuere su ofrenda para sacrificio de paz a Jehová, sea macho o hembra, la ofrecerá sin defecto. 7Si ofreciere cordero por su ofrenda, lo ofrecerá delante de Jehová. 8Pondrá su mano sobre la cabeza de su ofrenda, y después la degollará delante del tabernáculo de reunión; y los hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor. 9Y del sacrificio de paz ofrecerá por ofrenda encendida a Jehová la grosura, la cola entera, la cual quitará a raíz del espinazo, la grosura que cubre todos los intestinos, y toda la que está sobre las entrañas. 10Asimismo los dos riñones y la grosura que está sobre ellos, y la que está sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de sobre el hígado. 11Y el sacerdote hará arder esto sobre el altar; vianda es de ofrenda encendida para Jehová.

12Si fuere cabra su ofrenda, la ofrecerá delante de Jehová. 13Pondrá su mano sobre la cabeza de ella, y la degollará delante del tabernáculo de reunión; y los hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor. 14Después ofrecerá de ella su ofrenda encendida a Jehová; la grosura que cubre los intestinos, y toda la grosura que está sobre las entrañas, 15los dos riñones, la grosura que está sobre ellos, y la que está sobre los ijares; y con los riñones quitará la grosura de sobre el hígado. 16Y el sacerdote hará arder esto sobre el altar; vianda es de ofrenda que se quema en olor grato a Jehová; toda la grosura es de Jehová. 17Estatuto perpetuo será por vuestras edades, dondequiera que habitéis, que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T.  PARA HOY 7 DE FEBRERO. Mateo 24: 29 – 51.

La venida del Hijo del Hombre

(Mr. 13.24–37; Lc. 21.25–36; 17.25–36; 12.41–48)

29E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

32De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca. 33Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas. 34De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. 35El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

36Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. 37Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 38Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, 39y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. 40Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. 41Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. 42Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.

45¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? 46Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. 47De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. 48Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; 49y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, 51y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL A.T.  PARA HOY 7 DE FEBRERO. Levítico 1, 2, 3

Capítulo 1

1.1 El libro de Levítico comienza donde termina el libro de Éxodo: al pie del monte Sinaí. Se había completado el tabernáculo (Éxodo 35–40) y Dios estaba listo para enseñar al pueblo cómo adorarlo allí.

1.1 El tabernáculo de reunión era la estructura más pequeña dentro del tabernáculo mayor. El tabernáculo de reunión tenía el santuario en una parte y el Lugar Santísimo con el arca en otra parte. Estas dos secciones estaban separadas por una cortina. Dios se reveló a Moisés en el Lugar Santísimo. Éxodo 33.7 menciona un «tabernáculo de reunión» donde Moisés se encontró con Dios antes que se construyera el tabernáculo. Muchos creen que cumplió la misma función que el que se describe aquí.

1.1ss Quizá estemos tentados a saltarnos Levítico por considerarlo un registro de rituales extraños de una era diferente. Pero estas prácticas tenían sentido para la gente de esa época y ahora nos ofrecen un cuadro importante de la naturaleza y del carácter de Dios. Para mucha gente hoy, los sacrificios de animales parecen obsoletos y repulsivos. Pero los sacrificios de animales fueron practicados en muchas culturas en el Medio Oriente. Dios usó el sistema de los sacrificios para enseñar a su pueblo acerca de la fe. Era necesario tomar el pecado con seriedad. Cuando la gente veía morir a los animales destinados al sacrificio se sensibilizaba de la importancia de su pecado y culpabilidad. Por la forma displicente en que nuestra cultura ve el pecado, pareciera ignorar el costo del pecado y la necesidad de arrepentimiento y restauración. Aunque muchos de los rituales de Levítico fueron diseñados para la cultura de ese día, su propósito era revelar a un Dios alto y santo que debía ser amado, obedecido y adorado. Las leyes y los sacrificios para Dios tenían el propósito de motivar una devoción en el corazón. Las ceremonias y rituales eran la mejor forma para que los israelitas enfocaran sus vidas en Dios.

1.2 ¿Había alguna diferencia entre el sacrificio y una ofrenda? En Levítico las palabras son intercambiables. Por lo general, a un sacrificio específico se le llamaba una ofrenda (holocausto, ofrenda de grano, ofrenda de paz). En general, a las ofrendas se les llama sacrificios. El punto es que cada persona ofrecía un regalo a Dios sacrificándolo en el altar. En el Antiguo Testamento, el sacrificio era la única manera de acercarse a Dios y restaurar una relación con él. Había más que una clase de ofrenda o sacrificio. La variedad de sacrificios los hacía más significativos, ya que cada uno de ellos se relacionaba con una situación específica de la vida de una persona. Se ofrecían los sacrificios en alabanza, adoración y acción de gracias, así como para el perdón y la paz. Los siete primeros capítulos de Levítico describen la variedad de ofrendas y la manera como el pueblo las utilizaba.

1.2 Cuando Dios enseñó a su pueblo a adorarlo, puso gran énfasis en los sacrificios ¿Por qué? Era la forma que proporcionaba Dios en el Antiguo Testamento para que el pueblo pidiera perdón por sus pecados. Desde la creación, Dios aclaró que el pecado separaba a la gente de Él y que aquellos que pecaban merecían morir. Por cuanto todos han pecado (Romanos 3.23), Dios diseñó el sacrificio como un medio para buscar el perdón y restaurar la relación con Él. Debido a que Él es un Dios de amor y misericordia, decidió desde el mismo principio que vendría a nuestro mundo y moriría para pagar el castigo por todos los humanos. Esto lo hizo en su Hijo, el que aún siendo Dios, tomó la forma humana. Mientras tanto, antes de que Dios hiciera este sacrificio supremo de su Hijo, instruyó al pueblo para que matara animales como sacrificio por el pecado.

El sacrificio del animal cumplía dos propósitos: (1) simbólicamente, el animal tomaba el lugar del pecador y pagaba el castigo del pecado, y (2) la muerte del animal representaba una vida entregada para que otra pudiera salvarse. Este método de sacrificio continuó a lo largo de los tiempos del Nuevo Testamento. Era eficaz para enseñar, dirigir, y para traer al pueblo de regreso a Dios. Pero en los tiempos del Nuevo Testamento, la muerte de Cristo fue el último sacrificio requerido. Él llevó nuestro castigo de una vez y para siempre. Ya no se requiere el sacrificio de animales. Ahora toda persona puede ser libre del castigo del pecado por simplemente creer en Jesús y aceptar el perdón que Él ofrece.

1.3, 4 La primera ofrenda que Dios describió fue la del holocausto. Una persona que hubiera pecado llevaba al sacerdote un animal sin defecto. El animal inmaculado simbolizaba la perfección moral demandada por un Dios santo y la naturaleza perfecta del verdadero sacrificio que habría de venir: Jesucristo. La persona entonces colocaba su mano en la cabeza del animal para simbolizar la total identificación con el animal como su sustituto. Luego mataba al animal y el sacerdote esparcía la sangre. Simbólicamente transfería su pecado al animal, y así sus pecados le eran quitados (expiación). Finalmente el animal, (excepto la sangre y la piel) era quemado en el altar, representando la completa dedicación de la persona a Dios. Por supuesto, Dios requería más que un sacrificio. Además le pedía al pecador que tuviera una actitud de arrepentimiento. El símbolo exterior (el sacrificio) y el cambio interno (arrepentimiento) tendrían que trabajar juntos. Pero es importante recordar que ni el sacrificio, ni el arrepentimiento realmente quitan el pecado. Sólo Dios perdona el pecado. Afortunadamente para nosotros, el perdón es parte de la naturaleza amorosa de Dios. ¿Ha venido usted a Dios para recibir perdón?

1.3ss ¿Qué enseñaban los sacrificios al pueblo? (1) Al requerir animales perfectos y sacerdotes santos, enseñaban reverencia hacia un Dios santo. (2) Al demandar obediencia exacta, enseñaban total sumisión a las leyes de Dios. (3) Al requerir un animal de gran valor, mostraban el alto costo del pecado y mostraban la sinceridad de su compromiso con Dios.

1.3-13 ¿Por qué eran tan detalladas las regulaciones para cada ofrenda? Dios tenía un propósito al dar estas órdenes. Partiendo de cero, estaba enseñando a su pueblo un estilo de vida totalmente nuevo, limpiándolos de todas las prácticas paganas que habían aprendido en Egipto y restaurando la verdadera adoración hacia Él. Los detalles estrictos evitaban que Israel cayera otra vez en su antiguo estilo de vida. Además, cada ley pinta un cuadro gráfico de la seriedad del pecado y de la gran misericordia de Dios al perdonar a los pecadores.

1.4ss Israel no era la única nación que sacrificaba animales. Muchas religiones paganas lo hacían también para tratar de complacer a sus dioses. Algunas culturas incluso incluían sacrificios humanos, los cuales estaban estrictamente prohibidos por Dios. Sin embargo, el significado del sacrificio de animales en Israel era claramente diferente de aquellos de sus vecinos paganos. Los israelitas sacrificaban animales no para apaciguar la ira de Dios, sino como un sustituto del castigo que merecían por sus pecados. Un sacrificio mostraba fe en Dios y un compromiso para sus leyes. Más importante aún, este sistema anunciaba el día cuando el Cordero de Dios (Cristo Jesús) moriría y derrotaría al pecado de una vez y para siempre.

1.13 El «olor grato para Jehová» es una forma de decir que Dios aceptó el sacrificio por la actitud del pueblo.

Capítulo 2

2.1ss La ofrenda de grano acompañaba a todos los holocaustos y era un presente de acción de gracias a Dios. Recordaba al pueblo que su comida venía de Dios y que por lo tanto debían sus vidas a Él. Se detallan aquí tres tipos de ofrenda de grano: (1) harina fina con aceite e incienso, (2) tortas cocidas de harina fina y aceite, (3) espiga tierna tostada con aceite e incienso. La ausencia de levadura simbolizaba la ausencia del pecado, y el aceite simbolizaba la presencia de Dios. Parte de la ofrenda era quemada en el altar como ofrenda a Dios, y el resto lo comían los sacerdotes. Las ofrendas los ayudaban a sostenerse en su trabajo.

2.11 ¿Por qué no se permitía usar levadura en las ofrendas? La levadura es un hongo bacterial o moho y, por lo tanto, un símbolo adecuado para el pecado. Crece en la masa del pan del mismo modo que el pecado crece en una vida. Un poco de levadura afectará toda la masa, al igual que un simple pecado puede arruinar toda una vida. Jesús continuó esta analogía al advertir contra la levadura de los fariseos y saduceos (Mateo 16.6, Marcos 8.15).

2.13 Las ofrendas eran sazonadas con sal como un recordatorio del pacto (contrato) del pueblo con Dios. La sal es un buen símbolo de la actividad de Dios en la vida de una persona, ya que penetra, preserva y ayuda a curar. Dios quiere estar activo en su vida. Permítale ser parte de usted, penetrando en cada aspecto de su vida, preservándolo de todo el mal que lo rodea, y curándolo de sus propios pecados y deficiencias.

2.13 En los países árabes, un acuerdo se sellaba con un obsequio de sal para mostrar la fuerza y permanencia del contrato. En Mateo 5.13 los creyentes son llamados «sal de la tierra». Permita que la sal que usa cada día le recuerde que ahora forma parte del pueblo del pacto de Dios el cual activamente ayuda a preservar y purificar el mundo.

2.14, 15 Granos nuevos desmenuzados mezclados con aceite y tostados constituían un alimento típico para la gente en común. Esta ofrenda era una presentación simbólica de la comida diaria de una persona. De esta manera, la gente reconocía a Dios como proveedor de sus alimentos. Hasta una persona pobre podía cumplir con esta ofrenda. Dios se complacía por la motivación y la dedicación de la persona que la daba.

Capítulo 3

3.1ss Una persona daba una ofrenda de sacrificio de paz como una expresión de gratitud y como un medio de establecer compañerismo entre él y Dios. Debido a que simbolizaba paz con Dios, la persona que hacía la ofrenda podía comer parte de ella.

3.2 El altar estaba dentro de las paredes de la puerta del tabernáculo, pero afuera del tabernáculo de reunión.


COMENTARIO DE LA PALABRA EN EL N.T.  PARA HOY 7 DE FEBRERO. Mateo 24: 29 - 51.

24.30 Los incrédulos se lamentarán al descubrir inesperadamente que estaban equivocados. Todo lo que fue objeto de su burla sucederá, y ya será muy tarde para recapacitar.

24.36 Es bueno que no sepamos con exactitud cuándo Cristo volverá. Si llegáramos a conocer la fecha precisa, nos veríamos tentados a descuidar la tarea que Cristo nos encomendó, o peor aún, podríamos planear pecar y volvernos a Dios justo al final. El cielo no es la única meta; hay una labor que cumplir aquí. Y debemos llevarla a cabo hasta la muerte o hasta el momento inequívoco del regreso de nuestro Señor.

24.40-42 La Segunda Venida de Cristo será repentina y sorpresiva. No habrá oportunidad de reflexión tardía, arrepentimiento de último minuto ni regateo. La elección que ya hayamos hecho determinará nuestro destino eterno.

24.44 El propósito de Jesús al referirse a su regreso no es estimular predicciones ni cálculos acerca de la fecha sino advertirnos que debemos estar preparados. ¿Estará usted listo? La única medida que hay que tomar es obedecerle hoy (24.46).

24.45-47 Jesús nos pide que mientras esperamos, cuidemos de su pueblo y nos ocupemos de su obra en la tierra, dentro y fuera de la iglesia. Esta es la mejor manera de estar preparados para el regreso de Cristo.

24.50 El conocer que la venida de Cristo será sorpresiva debiera motivar en nosotros una constante preparación. No debemos vivir en forma irresponsable. No debemos sentarnos y esperar sin hacer nada, ni buscar el placer de ser servidos, ni usar su demora como una excusa para no cumplir con la tarea de Dios de edificar su Reino, ni confiarnos en cálculos precisos de las fechas, ni permitir que nuestra curiosidad por el fin de los tiempos nos aparte de cumplir con la obra de Dios.

24.51 «El lloro y el crujir de dientes» es una frase que denota desesperación. El juicio venidero de Dios es tan cierto como el regreso de Cristo a la tierra. Comentario de la Biblia del Diario Vivir. RVR 1960.


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