Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA EN EL A.T.  PARA HOY 30 DE Julio. Salmo 59, 60,61.

SALMO 59

Oración pidiendo ser librado de los enemigos

Al músico principal; sobre No destruyas. Mictam de David, cuando envió Saúl, y vigilaron la casa para matarlo.

1 Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío;

Ponme a salvo de los que se levantan contra mí.

2 Líbrame de los que cometen iniquidad,

Y sálvame de hombres sanguinarios.

3 Porque he aquí están acechando mi vida;

Se han juntado contra mí poderosos.

No por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová;

4 Sin delito mío corren y se aperciben.

Despierta para venir a mi encuentro, y mira.

5 Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel,

Despierta para castigar a todas las naciones;

No tengas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad.

 Selah

6 Volverán a la tarde, ladrarán como perros,

Y rodearán la ciudad.

7 He aquí proferirán con su boca;

Espadas hay en sus labios,

Porque dicen: ¿Quién oye?

8 Mas tú, Jehová, te reirás de ellos;

Te burlarás de todas las naciones.

9 A causa del poder del enemigo esperaré en ti,

Porque Dios es mi defensa.

10 El Dios de mi misericordia irá delante de mí;

Dios hará que vea en mis enemigos mi deseo.

11 No los mates, para que mi pueblo no olvide;

Dispérsalos con tu poder, y abátelos,

Oh Jehová, escudo nuestro.

12 Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios,

Sean ellos presos en su soberbia,

Y por la maldición y mentira que profieren.

13 Acábalos con furor, acábalos, para que no sean;

Y sépase que Dios gobierna en Jacob

Hasta los fines de la tierra.

 Selah

14 Vuelvan, pues, a la tarde, y ladren como perros,

Y rodeen la ciudad.

15 Anden ellos errantes para hallar qué comer;

Y si no se sacian, pasen la noche quejándose.

16 Pero yo cantaré de tu poder,

Y alabaré de mañana tu misericordia;

Porque has sido mi amparo

Y refugio en el día de mi angustia.

17 Fortaleza mía, a ti cantaré;

Porque eres, oh Dios, mi refugio, el Dios de mi misericordia.

SALMO 60

Plegaria pidiendo ayuda contra el enemigo

(Sal. 108.6–13)

Al músico principal; sobre Lirios. Testimonio. Mictam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, y destrozó a doce mil de Edom en el valle de la Sal.

1 Oh Dios, tú nos has desechado, nos quebrantaste;

Te has airado; ¡vuélvete a nosotros!

2 Hiciste temblar la tierra, la has hendido;

Sana sus roturas, porque titubea.

3 Has hecho ver a tu pueblo cosas duras;

Nos hiciste beber vino de aturdimiento.

4 Has dado a los que te temen bandera

Que alcen por causa de la verdad.

 Selah

5 Para que se libren tus amados,

Salva con tu diestra, y óyeme.

6 Dios ha dicho en su santuario: Yo me alegraré;

Repartiré a Siquem, y mediré el valle de Sucot.

7 Mío es Galaad, y mío es Manasés;

Y Efraín es la fortaleza de mi cabeza;

Judá es mi legislador.

8 Moab, vasija para lavarme;

Sobre Edom echaré mi calzado;

Me regocijaré sobre Filistea.

9 ¿Quién me llevará a la ciudad fortificada?

¿Quién me llevará hasta Edom?

10 ¿No serás tú, oh Dios, que nos habías desechado,

Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos?

11 Danos socorro contra el enemigo,

Porque vana es la ayuda de los hombres.

12 En Dios haremos proezas,

Y él hollará a nuestros enemigos.

SALMO 61

Confianza en la protección de Dios

Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

1 Oye, oh Dios, mi clamor;

A mi oración atiende.

2 Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare.

Llévame a la roca que es más alta que yo,

3 Porque tú has sido mi refugio,

Y torre fuerte delante del enemigo.

4 Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre;

Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.

 Selah

5 Porque tú, oh Dios, has oído mis votos;

Me has dado la heredad de los que temen tu nombre.

6 Días sobre días añadirás al rey;

Sus años serán como generación y generación.

7 Estará para siempre delante de Dios;

Prepara misericordia y verdad para que lo conserven.

8 Así cantaré tu nombre para siempre,

Pagando mis votos cada día. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T.  PARA HOY 30 DE Julio. Hechos 28: 17 – 31.

Pablo predica en Roma

17Aconteció que tres días después, Pablo convocó a los principales de los judíos, a los cuales, luego que estuvieron reunidos, les dijo: Yo, varones hermanos, no habiendo hecho nada contra el pueblo, ni contra las costumbres de nuestros padres, he sido entregado preso desde Jerusalén en manos de los romanos; 18los cuales, habiéndome examinado, me querían soltar, por no haber en mí ninguna causa de muerte. 19Pero oponiéndose los judíos, me vi obligado a apelar a César; no porque tenga de qué acusar a mi nación. 20Así que por esta causa os he llamado para veros y hablaros; porque por la esperanza de Israel estoy sujeto con esta cadena. 21Entonces ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido de Judea cartas acerca de ti, ni ha venido alguno de los hermanos que haya denunciado o hablado algún mal de ti. 22Pero querríamos oír de ti lo que piensas; porque de esta secta nos es notorio que en todas partes se habla contra ella.

23Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndole acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas. 24Y algunos asentían a lo que se decía, pero otros no creían. 25Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo:

26 Ve a este pueblo, y diles:

De oído oiréis, y no entenderéis;

Y viendo veréis, y no percibiréis;

27 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,

Y con los oídos oyeron pesadamente,

Y sus ojos han cerrado,

Para que no vean con los ojos,

Y oigan con los oídos,

Y entiendan de corazón,

Y se conviertan,

Y yo los sane.

 28Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán. 29Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí.

30Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían, 31predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento. Amen. Rv.


 LECTURA DE LA PALABRA EN EL A.T.  PARA HOY 29 DE Julio. Salmo 56,57,58

SALMO 56

Oración de confianza

Al músico principal; sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Mictam de David, cuando los filisteos le prendieron en Gat.

1 Ten misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre;

Me oprime combatiéndome cada día.

2 Todo el día mis enemigos me pisotean;

Porque muchos son los que pelean contra mí con soberbia.

3 En el día que temo,

Yo en ti confío.

4 En Dios alabaré su palabra;

En Dios he confiado; no temeré;

¿Qué puede hacerme el hombre?

5 Todos los días ellos pervierten mi causa;

Contra mí son todos sus pensamientos para mal.

6 Se reúnen, se esconden,

Miran atentamente mis pasos,

Como quienes acechan a mi alma.

7 Pésalos según su iniquidad, oh Dios,

Y derriba en tu furor a los pueblos.

8 Mis huidas tú has contado;

Pon mis lágrimas en tu redoma;

¿No están ellas en tu libro?

9 Serán luego vueltos atrás mis enemigos, el día en que yo clamare;

Esto sé, que Dios está por mí.

10 En Dios alabaré su palabra;

En Jehová su palabra alabaré.

11 En Dios he confiado; no temeré;

¿Qué puede hacerme el hombre?

12 Sobre mí, oh Dios, están tus votos;

Te tributaré alabanzas.

13 Porque has librado mi alma de la muerte,

Y mis pies de caída,

Para que ande delante de Dios

En la luz de los que viven.

SALMO 57

Plegaria pidiendo ser librado de los perseguidores

(Sal. 108.1–5)

Al músico principal; sobre No destruyas. Mictam de David, cuando huyó de delante de Saúl a la cueva.

1 Ten misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí;

Porque en ti ha confiado mi alma,

Y en la sombra de tus alas me ampararé

Hasta que pasen los quebrantos.

2 Clamaré al Dios Altísimo,

Al Dios que me favorece.

3 El enviará desde los cielos, y me salvará

De la infamia del que me acosa;

 Selah

Dios enviará su misericordia y su verdad.

4 Mi vida está entre leones;

Estoy echado entre hijos de hombres que vomitan llamas;

Sus dientes son lanzas y saetas,

Y su lengua espada aguda.

5 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios;

Sobre toda la tierra sea tu gloria.

6 Red han armado a mis pasos;

Se ha abatido mi alma;

Hoyo han cavado delante de mí;

En medio de él han caído ellos mismos.

 Selah

7 Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto;

Cantaré, y trovaré salmos.

8 Despierta, alma mía; despierta, salterio y arpa;

Me levantaré de mañana.

9 Te alabaré entre los pueblos, oh Señor;

Cantaré de ti entre las naciones.

10 Porque grande es hasta los cielos tu misericordia,

Y hasta las nubes tu verdad.

11 Exaltado seas sobre los cielos, oh Dios;

Sobre toda la tierra sea tu gloria.

SALMO 58

Plegaria pidiendo el castigo de los malos

Al músico principal; sobre No destruyas. Mictam de David.

1 Oh congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia?

¿Juzgáis rectamente, hijos de los hombres?

2 Antes en el corazón maquináis iniquidades;

Hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.

3 Se apartaron los impíos desde la matriz;

Se descarriaron hablando mentira desde que nacieron.

4 Veneno tienen como veneno de serpiente;

Son como el áspid sordo que cierra su oído,

5 Que no oye la voz de los que encantan,

Por más hábil que el encantador sea.

6 Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas;

Quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.

7 Sean disipados como aguas que corren;

Cuando disparen sus saetas, sean hechas pedazos.

8 Pasen ellos como el caracol que se deslíe;

Como el que nace muerto, no vean el sol.

9 Antes que vuestras ollas sientan la llama de los espinos,

Así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.

10 Se alegrará el justo cuando viere la venganza;

Sus pies lavará en la sangre del impío.

11 Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay galardón para el justo;

Ciertamente hay Dios que juzga en la tierra. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA EN EL N.T.  PARA HOY 29 DE Julio. Hechos 28: 1 – 16.

Pablo en la isla de Malta

28

1Estando ya a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta. 2Y los naturales nos trataron con no poca humanidad; porque encendiendo un fuego, nos recibieron a todos, a causa de la lluvia que caía, y del frío. 3Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano. 4Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir. 5Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció. 6Ellos estaban esperando que él se hinchase, o cayese muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.

7En aquellos lugares había propiedades del hombre principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibió y hospedó solícitamente tres días. 8Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería; y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos, y le sanó. 9Hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían, y eran sanados; 10los cuales también nos honraron con muchas atenciones; y cuando zarpamos, nos cargaron de las cosas necesarias.

 Pablo llega a Roma

11Pasados tres meses, nos hicimos a la vela en una nave alejandrina que había invernado en la isla, la cual tenía por enseña a Cástor y Pólux. 12Y llegados a Siracusa, estuvimos allí tres días. 13De allí, costeando alrededor, llegamos a Regio; y otro día después, soplando el viento sur, llegamos al segundo día a Puteoli, 14donde habiendo hallado hermanos, nos rogaron que nos quedásemos con ellos siete días; y luego fuimos a Roma, 15de donde, oyendo de nosotros los hermanos, salieron a recibirnos hasta el Foro de Apio y las Tres Tabernas; y al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró aliento. 16Cuando llegamos a Roma, el centurión entregó los presos al prefecto militar, pero a Pablo se le permitió vivir aparte, con un soldado que le custodiase. Amen. Rv