Jaime Anacona Cuellar

 LECTURA DE LA PALABRA EN EL NUEVO Y ANTIGUO TESTAMENTO PARA HOY 1 DE NOVIEMBRE. Jeremías 31,32,   

31

1En aquel tiempo, dice Jehová, yo seré por Dios a todas las familias de Israel, y ellas me serán a mí por pueblo.

2Así ha dicho Jehová: El pueblo que escapó de la espada halló gracia en el desierto, cuando Israel iba en busca de reposo. 3Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia. 4Aún te edificaré, y serás edificada, oh virgen de Israel; todavía serás adornada con tus panderos, y saldrás en alegres danzas. 5Aún plantarás viñas en los montes de Samaria; plantarán los que plantan, y disfrutarán de ellas. 6Porque habrá día en que clamarán los guardas en el monte de Efraín: Levantaos, y subamos a Sion, a Jehová nuestro Dios.

7Porque así ha dicho Jehová: Regocijaos en Jacob con alegría, y dad voces de júbilo a la cabeza de naciones; haced oír, alabad, y decid: Oh Jehová, salva a tu pueblo, el remanente de Israel. 8He aquí yo los hago volver de la tierra del norte, y los reuniré de los fines de la tierra, y entre ellos ciegos y cojos, la mujer que está encinta y la que dio a luz juntamente; en gran compañía volverán acá. 9Irán con lloro, mas con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por padre, y Efraín es mi primogénito.

10Oíd palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y guardará, como el pastor a su rebaño. 11Porque Jehová redimió a Jacob, lo redimió de mano del más fuerte que él. 12Y vendrán con gritos de gozo en lo alto de Sion, y correrán al bien de Jehová, al pan, al vino, al aceite, y al ganado de las ovejas y de las vacas; y su alma será como huerto de riego, y nunca más tendrán dolor. 13Entonces la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente; y cambiaré su lloro en gozo, y los consolaré, y los alegraré de su dolor. 14Y el alma del sacerdote satisfaré con abundancia, y mi pueblo será saciado de mi bien, dice Jehová.

15Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron.

16Así ha dicho Jehová: Reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo. 17Esperanza hay también para tu porvenir, dice Jehová, y los hijos volverán a su propia tierra. 18Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios. 19Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud. 20¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿no es niño en quien me deleito? pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice Jehová.

21Establécete señales, ponte majanos altos, nota atentamente la calzada; vuélvete por el camino por donde fuiste, virgen de Israel, vuelve a estas tus ciudades. 22¿Hasta cuándo andarás errante, oh hija contumaz? Porque Jehová creará una cosa nueva sobre la tierra: la mujer rodeará al varón.

23Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aún dirán esta palabra en la tierra de Judá y en sus ciudades, cuando yo haga volver sus cautivos: Jehová te bendiga, oh morada de justicia, oh monte santo. 24Y habitará allí Judá, y también en todas sus ciudades labradores, y los que van con rebaño. 25Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida.

26En esto me desperté, y vi, y mi sueño me fue agradable.

 El nuevo pacto

27He aquí vienen días, dice Jehová, en que sembraré la casa de Israel y la casa de Judá de simiente de hombre y de simiente de animal. 28Y así como tuve cuidado de ellos para arrancar y derribar, y trastornar y perder y afligir, tendré cuidado de ellos para edificar y plantar, dice Jehová. 29En aquellos días no dirán más: Los padres comieron las uvas agrias y los dientes de los hijos tienen la dentera, 30sino que cada cual morirá por su propia maldad; los dientes de todo hombre que comiere las uvas agrias, tendrán la dentera.

31He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.,

35Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre: 36Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente.

37Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová.

38He aquí que vienen días, dice Jehová, en que la ciudad será edificada a Jehová, desde la torre de Hananeel hasta la puerta del Angulo. 39Y saldrá más allá el cordel de la medida delante de él sobre el collado de Gareb, y rodeará a Goa. 40Y todo el valle de los cuerpos muertos y de la ceniza, y todas las llanuras hasta el arroyo de Cedrón, hasta la esquina de la puerta de los caballos al oriente, será santo a Jehová; no será arrancada ni destruida más para siempre.

 Jeremías compra la heredad de Hanameel

32

1Palabra de Jehová que vino a Jeremías, el año décimo de Sedequías rey de Judá, que fue el año decimoctavo de Nabucodonosor. 2Entonces el ejército del rey de Babilonia tenía sitiada a Jerusalén, y el profeta Jeremías estaba preso en el patio de la cárcel que estaba en la casa del rey de Judá. 3Porque Sedequías rey de Judá lo había puesto preso, diciendo: ¿Por qué profetizas tú diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí yo entrego esta ciudad en mano del rey de Babilonia, y la tomará; 4y Sedequías rey de Judá no escapará de la mano de los caldeos, sino que de cierto será entregado en mano del rey de Babilonia, y hablará con él boca a boca, y sus ojos verán sus ojos, 5y hará llevar a Sedequías a Babilonia, y allá estará hasta que yo le visite; y si peleareis contra los caldeos, no os irá bien, dice Jehová?

6Dijo Jeremías: Palabra de Jehová vino a mí, diciendo: 7He aquí que Hanameel hijo de Salum tu tío viene a ti, diciendo: Cómprame mi heredad que está en Anatot; porque tú tienes derecho a ella para comprarla. 8Y vino a mí Hanameel hijo de mi tío, conforme a la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y me dijo: Compra ahora mi heredad, que está en Anatot en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia, y a ti corresponde el rescate; cómprala para ti. Entonces conocí que era palabra de Jehová.

9Y compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anatot, y le pesé el dinero; diecisiete siclos de plata. 10Y escribí la carta y la sellé, y la hice certificar con testigos, y pesé el dinero en balanza. 11Tomé luego la carta de venta, sellada según el derecho y costumbre, y la copia abierta. 12Y di la carta de venta a Baruc hijo de Nerías, hijo de Maasías, delante de Hanameel el hijo de mi tío, y delante de los testigos que habían suscrito la carta de venta, delante de todos los judíos que estaban en el patio de la cárcel. 13Y di orden a Baruc delante de ellos, diciendo: 14Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Toma estas cartas, esta carta de venta sellada, y esta carta abierta, y ponlas en una vasija de barro, para que se conserven muchos días.

15Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Aún se comprarán casas, heredades y viñas en esta tierra. 16Y después que di la carta de venta a Baruc hijo de Nerías, oré a Jehová, diciendo: 17¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti; 18que haces misericordia a millares, y castigas la maldad de los padres en sus hijos después de ellos; Dios grande, poderoso, Jehová de los ejércitos es su nombre; 19grande en consejo, y magnífico en hechos; porque tus ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos de los hombres, para dar a cada uno según sus caminos, y según el fruto de sus obras. 20Tú hiciste señales y portentos en tierra de Egipto hasta este día, y en Israel, y entre los hombres; y te has hecho nombre, como se ve en el día de hoy. 21Y sacaste a tu pueblo Israel de la tierra de Egipto con señales y portentos, con mano fuerte y brazo extendido, y con terror grande; 22y les diste esta tierra, de la cual juraste a sus padres que se la darías, la tierra que fluye leche y miel; 23y entraron, y la disfrutaron; pero no oyeron tu voz, ni anduvieron en tu ley; nada hicieron de lo que les mandaste hacer; por tanto, has hecho venir sobre ellos todo este mal. 24He aquí que con arietes han acometido la ciudad para tomarla, y la ciudad va a ser entregada en mano de los caldeos que pelean contra ella, a causa de la espada, del hambre y de la pestilencia; ha venido, pues, a suceder lo que tú dijiste, y he aquí lo estás viendo. 25¡Oh Señor Jehová! ¿y tú me has dicho: Cómprate la heredad por dinero, y pon testigos; aunque la ciudad sea entregada en manos de los caldeos?

26Y vino palabra de Jehová a Jeremías, diciendo: 27He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí? 28Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí voy a entregar esta ciudad en mano de los caldeos, y en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y la tomará. 29Y vendrán los caldeos que atacan esta ciudad, y la pondrán a fuego y la quemarán, asimismo las casas sobre cuyas azoteas ofrecieron incienso a Baal y derramaron libaciones a dioses ajenos, para provocarme a ira. 30Porque los hijos de Israel y los hijos de Judá no han hecho sino lo malo delante de mis ojos desde su juventud; porque los hijos de Israel no han hecho más que provocarme a ira con la obra de sus manos, dice Jehová. 31De tal manera que para enojo mío y para ira mía me ha sido esta ciudad desde el día que la edificaron hasta hoy, para que la haga quitar de mi presencia, 32por toda la maldad de los hijos de Israel y de los hijos de Judá, que han hecho para enojarme, ellos, sus reyes, sus príncipes, sus sacerdotes y sus profetas, y los varones de Judá y los moradores de Jerusalén. 33Y me volvieron la cerviz, y no el rostro; y cuando los enseñaba desde temprano y sin cesar, no escucharon para recibir corrección. 34Antes pusieron sus abominaciones en la casa en la cual es invocado mi nombre, contaminándola. 35Y edificaron lugares altos a Baal, los cuales están en el valle del hijo de Hinom, para hacer pasar por el fuego sus hijos y sus hijas a Moloc; lo cual no les mandé, ni me vino al pensamiento que hiciesen esta abominación, para hacer pecar a Judá.

36Y con todo, ahora así dice Jehová Dios de Israel a esta ciudad, de la cual decís vosotros: Entregada será en mano del rey de Babilonia a espada, a hambre y a pestilencia: 37He aquí que yo los reuniré de todas las tierras a las cuales los eché con mi furor, y con mi enojo e indignación grande; y los haré volver a este lugar, y los haré habitar seguramente; 38y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios. 39Y les daré un corazón, y un camino, para que me teman perpetuamente, para que tengan bien ellos, y sus hijos después de ellos. 40Y haré con ellos pacto eterno, que no me volveré atrás de hacerles bien, y pondré mi temor en el corazón de ellos, para que no se aparten de mí. 41Y me alegraré con ellos haciéndoles bien, y los plantaré en esta tierra en verdad, de todo mi corazón y de toda mi alma.

42Porque así ha dicho Jehová: Como traje sobre este pueblo todo este gran mal, así traeré sobre ellos todo el bien que acerca de ellos hablo. 43Y poseerán heredad en esta tierra de la cual vosotros decís: Está desierta, sin hombres y sin animales, es entregada en manos de los caldeos. 44Heredades comprarán por dinero, y harán escritura y la sellarán y pondrán testigos, en tierra de Benjamín y en los contornos de Jerusalén, y en las ciudades de Judá; y en las ciudades de las montañas, y en las ciudades de la Sefela, y en las ciudades del Neguev; porque yo haré regresar sus cautivos, dice Jehová. Amen.


LECTURA DE LA PALABRA PARA HOY 1 DE NOVIEMBRE. Tito 2

Enseñanza de la sana doctrina

2

1Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. 2Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. 3Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; 4que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada. 6Exhorta asimismo a los jóvenes a que sean prudentes; 7presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras; en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, 8palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence, y no tenga nada malo que decir de vosotros. 9Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones; 10no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.

11Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 12enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 13aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 14quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

15Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie. Amen. Rv.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 1 DE NOVIEMBRE. Jeremías 31,32,   

Capítulo 31

31.1 Esta promesa es para todas las familias (tribus) de Israel, no solo para la tribu de Judá. La restauración incluirá a todas las personas que confían en Dios.

31.3 Dios alcanza a su pueblo con amor misericordioso motivado por un amor profundo y eterno. Está dispuesto a hacer lo mejor para él si tan solo se lo permiten. Después de muchas advertencias sobre el pecado, este recordatorio del grandioso amor de Dios es un respiro de aire fresco. En lugar de pensar en Dios con pavor, si observamos con cuidado, veremos la forma tan tierna en la que nos acerca a Él.

31.14 Esto significa que se harían muchos sacrificios en el templo para que los sacerdotes tuvieran un banquete con su porción. También es un símbolo de vida y prosperidad (Salmo 36.8; 635; Isaías 55.2).

31.15 Raquel, la esposa favorita de Jacob, era la madre simbólica de las tribus del norte, que los asirios llevaron al cautiverio. Se describe a Raquel llorando por los cautivos en Ramá, un lugar de escala en el camino a la deportación. Este versículo se cita en Mateo 2.18 para describir la tristeza de las madres de Belén cuando asesinaron a sus hijos varones. Hubo gran llanto en ambos casos.

31.18-20 «Herí mi muslo» era una expresión de dolor y luto. Efraín era una de las tribus más grandes del reino del norte. Si bien cayó en los pecados más degradantes, Dios todavía amaba al pueblo. Un remanente se volvería a Dios, arrepintiéndose de sus pecados y Él lo perdonaría. Dios lo sigue amando, a pesar de lo que haya hecho. Lo perdonará si vuelve a Él.

31.29, 30 El pueblo trató de echarle la culpa al juicio de Dios por los pecados que sus padres cometieron. Sin duda, el pecado de una persona afecta a otros, pero a todas las personas se les responsabiliza por el pecado de sus vidas (Deuteronomio 24.16; Ezequiel 18.2). ¿Qué excusas utiliza por sus pecados?

31.33 Dios escribiría sus leyes en los corazones en vez de escribirlas en tablas de piedra, como hizo con los Diez Mandamientos. En 17.1 sus pecados se grabaron en sus corazones, por lo tanto, anhelaban más que todo la desobediencia. Este cambio parece describir una experiencia muy similar al nuevo nacimiento, en el que Dios toma la iniciativa. Cuando entregamos la vida a Dios, Él, por su Espíritu Santo, pone en nosotros el deseo de obedecer.

31.35-37 Dios tiene el poder de abolir las leyes de la naturaleza y aun de eliminar a su pueblo. Pero no hará ninguna de estas cosas. Esta no es una predicción, sino una promesa. De esta manera Dios expresa que, así como no abolirá las leyes de la naturaleza, tampoco rechazará a Israel. ¡Nada de esto sucederá!

31.38-40 Estos puntos destacan los límites de la Jerusalén restaurada en los días de Nehemías. Gareb y Goa son desconocidos. El valle de los cuerpos muertos y de la ceniza es tal vez el valle del hijo de Hinom, donde se sacrificaban niños en cultos paganos.

Capítulo 32

32.1-12 Dios dijo a Jeremías que comprara una heredad en las afueras de Jerusalén. Hacía un año que la ciudad estaba sitiada y Jeremías compró la tierra que los soldados ocupaban, en realidad, una inversión pobre. Además, Jeremías estaba prisionero en el palacio. Sin embargo, daba muestras de su fe en las promesas de Dios de regresar a su pueblo y reconstruir Jerusalén.

32.6–17 La confianza no surge fácilmente. No fue sencillo para Jeremías comprar públicamente una tierra que el enemigo capturó. Pero confió en Dios. No fue fácil para David pensar que se convertiría en rey, incluso después de ser ungido. Sin embargo, confió en Dios (1 Samuel 16–31). No fue fácil para Moisés creer que él y su pueblo podrían escapar de Egipto, aun después de que Dios habló con él desde una zarza ardiente. No obstante, confió en Dios (Éxodo 3.1–4.20). Tampoco es fácil para nosotros creer que Dios puede cumplir sus promesas «imposibles». Pero debemos confiar en Dios. Él, quien obró en la vida de héroes bíblicos, es el mismo que nos ofrece obrar en nuestras vidas, si se lo permitimos.

32.17–25 Después que Jeremías compró la heredad, comenzó a preguntarse si había actuado con sabiduría. Buscó alivio de las dudas que lo asaltaban a través de la oración. En esta oración, Jeremías afirmó que Dios es Creador (32.17), el Juez sabio de todos los caminos de los hombres (32.19) y el Redentor (32.21). Dios nos ama y ve nuestra situación. Cuando nos asalten dudas acerca de su sabiduría o nos preguntemos si es práctico obedecerle, podemos revisar todo lo que sabemos de Él. Tales pensamientos y oraciones acallarán dudas y calmarán temores.

32.35 Aquí en estos lugares altos se llevaban a cabo las partes más importantes y grotescas de la adoración a Moloc. Se ofrecían niños en sacrificio a este dios pagano.

32.36–42 Dios utiliza su poder para lograr sus propósitos a través de su pueblo. La fe no es: «Dios dame poder para ser todo lo que quiero ser», sino: «Dios dame poder para ser todo lo que tú quieres que sea». El pueblo de Israel tenía que aprender que confiar en Dios significaba volver a alinear radicalmente nuestros propósitos y deseos a los de Él. Dios les dio «un corazón» para Él (lealtad) (32.39). Debemos desarrollar esa lealtad de corazón y de hechos para amar a Dios por encima de cualquier otra cosa.

32.44 Las ciudades de las montañas están en la región oeste de Palestina. El Neguev es la parte sur de Judá.


COMENTARIO DE LA PALABRA PARA HOY 1 DE NOVIEMBRE. Tito 2

Capítulo 2

2.1 Note el énfasis en la «sana doctrina» en las instrucciones de Pablo a Tito. Este es el contenido de nuestra fe. Los creyentes deben estar arraigados en las verdades de la Biblia, así no serán influenciados por la oratoria poderosa de falsos maestros, la posible devastación por circunstancias trágicas o el arrastre de las emociones. Aprenda la Biblia, estudie teología, aplique principios bíblicos y ponga por obra lo que aprende.
2.1–8 Tener personas de todas las edades en la iglesia hace que esta sea fuerte, pero también la convierte en un potencial para los problemas. Por lo tanto Pablo da consejos a Tito de cómo ayudar a diversos tipos de personas. Las ancianos debieran enseñar a los más jóvenes, por medio de palabras y por el ejemplo. Así es como los valores se pasan de generación en generación. ¿Realiza su iglesia estas funciones básicas?

2.2,5 El dominio propio fue un aspecto importante en la cristiandad de los primeros tiempos. La comunidad cristiana se formó con personas de diferentes trasfondos y puntos de vista, así que los conflictos fueron inevitables. Vivían en un mundo pagano y con frecuencia hostil. Para permanecer sin reproche los hombres y mujeres necesitaron sabiduría y discernimiento para ser discretos y dominar sus voluntades, lenguas y pasiones, de manera que Cristo no fuera deshonrado. ¿Cuánto dominio propio tiene usted?

2.6 El consejo dado a los hombres jóvenes fue muy importante. En la sociedad griega antigua, el rol del esposo/padre, no fue considerado como un papel educativo, sino como uno simplemente funcional. Muchos jóvenes hoy han surgido de familias donde el padre no asume sus responsabilidades para con su esposa e hijos. Los padres y esposos que son un buen ejemplo de lo que es vivir la vida cristiana en sus familias son importantes como modelos para los hombres jóvenes que necesitan ver cómo se hace.

2.7 Cuando Pablo animó a Tito, y a través de él a otros jóvenes a mostrar seriedad, lo que quería era que fueran reverentes y útiles. El cristianismo nunca debería ser intencionalmente aburrido o deprimente. No deje que la seriedad del evangelio produzca en usted una actitud tan severa que otros se sientan repelidos.
2.7,8 Pablo exhortó a Tito a que fuera un buen ejemplo para los de su alrededor, para que al ver sus buenas obras trataran de imitarlo. Su vida daría a sus palabras un mayor impacto. Si usted quiere que alguien actúe de una determinada manera, asegúrese de estar viviendo usted mismo lo que pretende en otros. Entonces se habrá ganado el derecho a ser oído y su vida reforzará lo que enseña.

2.14 La redención por Cristo nos abre el camino para que Él nos purifique. Redimir es comprar la liberación de la cautividad del pecado con un rescate (véase Marcos 10.45 para más detalles sobre Cristo como nuestro rescate). No sólo somos libres de nuestra sentencia de muerte por nuestro pecado, pero también somos purificados de la influencia del pecado, en la medida que crecemos en Cristo.

2.15 Pablo dijo a Tito que debía enseñar las Escrituras así como vivirlas. Debemos hablar, exhortar y corregir a otros cuando sea necesario. Es fácil sentirse amedrentados ante otras personas: mayores, con más influencia en la comunidad o adinerados. Como Tito, no deberíamos dejarnos amedrentar cuando tratamos de ministrar a otros o proveer liderazgo en la iglesia. Comentarios de la Biblia del Diario Vivir. Rv 1960.


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